Farmacia de Guardia

María José Díaz

Analizamos la actualidad farmacéutica con María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia.

  1. hace 2 días

    Claves para superar el síndrome postvacacional: la farmacia como aliada en el retorno a la rutina

    La vuelta al trabajo tras el periodo estival suele ir acompañada de cansancio, apatía, falta de concentración o alteración del sueño. La sección Farmacia de Guardia del programa EgunOn Bizkaia aborda este fenómeno de la mano de María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia, quien recuerda que el síndrome postvacacional no es una enfermedad, sino un periodo de adaptación a los nuevos ritmos y exigencias cotidianas. El proceso de adaptación tras el descanso Durante las vacaciones se modifican de forma sustancial los horarios de descanso, las pautas de alimentación y la actividad física. Al reincorporarse a la jornada laboral, la irrupción brusca de los madrugadores, los desplazamientos y la carga de tareas provoca una reacción natural de estrés. Desde el ámbito sanitario se insiste en que sentir cansancio o irritabilidad en los primeros días entra dentro de la normalidad. No se trata de una patología clínica, sino de la respuesta del organismo ante el cambio drástico de hábitos. El consejo farmacéutico frente a la automedicación Ante síntomas como la fatiga o el insomnio, es habitual acudir a la farmacia en busca de complejos vitamínicos o complementos nutricionales. Sin embargo, los profesionales farmacéuticos enfatizan que no todos los casos requieren suplementación o tratamiento farmacológico. En la oficina de farmacia se evalúa de forma personalizada la situación de cada paciente: Duración de los síntomas: Se analiza si el malestar es reciente o si se arrastraba de forma previa a las vacaciones. Estilo de vida y patologías: Se comprueba la compatibilidad con otros tratamientos o condiciones de salud existentes. Análisis de causas: Se determina si las molestias responden a la readaptación o a un problema de mayor complejidad. Pautas progresivas para amortiguar la vuelta Para minimizar el impacto del regreso, se recomiendan una serie de medidas prácticas enfocadas a una transición gradual: Reajuste progresivo de horarios: Conviene adelantar de forma escalonada la hora de acostarse y levantarse en los días previos a la incorporación. Dosificación de la carga laboral: Evitar asumir la totalidad de los pendientes durante las primeras jornadas para reducir la sensación de sobrecarga. Mantenimiento de hábitos gratificantes: Prolongar durante el resto del año actividades al aire libre o de ocio disfrutadas en verano. Si bien el periodo habitual de reajuste suele durar entre dos y tres semanas, si los síntomas persisten más de un mes o interfieren de manera severa en la vida diaria, es preciso consultar con un profesional de la medicina. En estos casos se debe descartar si el malestar responde a situaciones más complejas, como el desgaste profesional (burnout) o cuadros de ansiedad subyacentes. La farmacia comunitaria se sitúa así como el primer punto de atención para orientar y acompañar a la ciudadanía en la gestión de su salud.

  2. 26 ago

    Cómo actuar ante una quemadura en verano: errores comunes y primeros auxilios

    El mes de agosto avanza, pero el verano continúa y, con él, la vida al aire libre, las barbacoas en familia o con amigos y la manipulación de elementos pirotécnicos en las fiestas patronales. Con este incremento de la actividad estival, se multiplican los pequeños accidentes domésticos, situando a las quemaduras leves como una de las consultas más frecuentes en las farmacias. Para abordar cómo actuar correctamente frente a estos percances y desterrar falsos mitos arraigados, en la sección Farmacia de Guardia de EgunOn Bizkaia hemos contado con el asesoramiento de María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia (COFB). Primeros pasos: enfriar la zona de forma correcta Ante un accidente de este tipo, la premisa principal debe ser la rapidez y la prudencia. Lo primero que hay que hacer es alejarse del peligro o la fuente de calor que ha generado la quemadura, ya sea una llama, un objeto incandescente o un producto pirotécnico, evitando ponernos en riesgo. A la hora de aplicar los primeros auxilios en la piel dañada, los expertos marcan una pauta muy clara: Enfriar con agua corriente y fresca: Se debe aplicar agua tibia o fresca sobre la zona afectada de forma continuada. Nunca usar hielo ni agua extremadamente fría: Aplicar hielo directo o agua helada puede agravar notablemente la lesión y el tejido cutáneo. Retirar objetos que compriman: Es fundamental quitar anillos, pulseras o prendas ajustadas de la zona afectada antes de que comience a inflamarse. No tirar de las prendas adheridas: Si parte de la tela o tejido se ha quedado pegado a la piel, nunca hay que arrancarlo. Una vez enfriada la zona, se debe cubrir con una gasa estéril o un paño completamente limpio antes de acudir a la consulta profesional para valorar el tratamiento. Signos de alarma para acudir de urgencia al médico Aunque muchas de estas quemaduras se pueden gestionar desde la oficina de farmacia, existen determinados factores que obligan a derivar al paciente de inmediato a un centro de salud o servicio sanitario de urgencias: Colectivos de riesgo: En el caso de los niños y las personas mayores, cualquier quemadura debe hacer saltar las alarmas, al tratarse de los grupos de edad más vulnerables. Extensión y profundidad: Si la superficie afectada es mayor que la palma de la mano de la persona lesionada, si existen ampollas de gran tamaño o se aprecia una lesión profunda, se considera un signo de alarma grave. Zonas sensibles o de movilidad: Requieren especial cuidado y evaluación médica las quemaduras localizadas en la cara, las palmas de las manos, los pies, los genitales o las articulaciones grandes que puedan comprometer la movilidad posterior. El peligro de romper las ampollas Uno de los errores más extendidos en la cultura popular es la tentación de pinchar o reventar las ampollas que sobresalen en la piel tras una quemadura. Desde el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia advierten de que romper una ampolla suma riesgos directos de sufrir una sobreinfección. La ampolla actúa como una barrera protectora natural de la piel. Si la ampolla debe abrirse por algún motivo, debe ser un profesional sanitario quien lo realice en condiciones estériles y controladas, aplicando posteriormente los mecanismos necesarios para mantener la herida protegida. Por otro lado, respecto al alivio del dolor, se puede recurrir a los analgésicos o antiinflamatorios orales habituales (como paracetamol o ibuprofeno), siempre y cuando el paciente los tome con frecuencia y no exista ninguna contraindicación médica. Regeneración de la piel y protección solar obligatoria En la fase posterior de cicatrización y regeneración cutánea, la piel puede presentar rigidez, tirantez y molestias. Para favorecer la recuperación del tejido y mantener la elasticidad de la piel, se recomienda realizar una buena cura húmeda e hidratación constante mediante los productos específicos pautados en la farmacia. Asimismo, los especialistas recuerdan la importancia vital de la protección solar extrema en la zona afectada. Al tratarse de una piel nueva, regenerada y sensible, la exposición al sol sin barrera protectora puede generar desde marcas o hiperpigmentación estética hasta una sobrequemadura por la acción directa de los rayos solares. En estos casos, la zona debe mantenerse bien cubierta con ropa o protegida con fotoprotectores de espectro total y alto factor. Ante cualquier duda tras un percance en la cocina, en la barbacoa o en las fiestas, el primer consejo profesional y cercano se encuentra siempre a pie de calle, en la farmacia de barrio.

  3. 19 ago

    por qué no debes exponerte al sol tras aplicarte cremas o geles antiinflamatorios

    El botiquín de cualquier hogar suele contar con pomadas, geles o cremas destinadas a aliviar dolores musculares, golpes o torceduras. Sin embargo, su aplicación en los meses o momentos de mayor actividad al aire libre entraña un riesgo que a menudo pasa desapercibido: aplicarse un gel antiinflamatorio de uso tópico y exponerse al sol puede provocar una reacción grave en la piel sin que el paciente sea consciente de ello. En la sección Farmacia de Guardia del programa EgunOn Bizkaia, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia (COFB), advierte de que la radiación solar puede interactuar de forma adversa con estos productos de acción local. Fotosensibilidad y fotoalergia: dos reacciones distintas No todas las afecciones cutáneas provocadas por la combinación de medicamentos y radiación solar se manifiestan de la misma manera. Tal como explica la especialista del COFB, es crucial diferenciar entre dos fenómenos: Fotosensibilidad (reacción fototóxica): Se trata de una reacción directamente ligada a la cantidad de producto aplicado. Al recibir la radiación solar sobre la zona tratada, la piel experimenta un enrojecimiento e irritación intensa que puede evolucionar hacia quemaduras de diverso grado, ampollas o erupciones granosas. Fotoalergia: A diferencia de la anterior, en este caso entra en juego el sistema inmunitario. La radiación solar transforma químicamente el producto aplicado, desencadenando una respuesta alérgica que no depende de la cantidad administrada y cuya afección puede extenderse más allá del punto de aplicación inicial. Precaución con cosméticos, perfumes y retinol Los fármacos de prescripción o venta libre no son los únicos agentes capaces de provocar estos efectos adversos. Productos de uso cotidiano como cosméticos, aceites esenciales y perfumes también conllevan riesgos de fotosensibilización y aparición de manchas cutáneas. Un caso muy habitual es el de los dermocosméticos que contienen retinol, un activo ampliamente utilizado en tratamientos antiedad. Las recomendaciones profesionales insisten en restringir el uso de retinoides a la rutina nocturna o acompañarlos siempre de una rigurosa protección solar de amplio espectro, extremando las precauciones durante el verano. Protección solar y consulta profesional Ante la necesidad de utilizar un tratamiento tópico para un esguince, sobrecarga o dolencia muscular, la consigna no es abandonar el tratamiento prescrito, sino extremar las medidas de protección. Si se requiere salir al aire libre o realizar actividad física, resulta imprescindible aplicar un filtro solar de alta protección sobre la zona o mantenerla debidamente cubierta con ropa. En caso de percibir síntomas como picor extremo, aparición de ampollas, dermatitis o lesiones que no remitan tras limpiar la zona, se debe acudir al médico o consultar directamente en la farmacia para recibir el asesoramiento adecuado.

  4. 12 ago

    El peligroso mito del «callo solar»: por qué exponerte al sol sin protección destruye tu piel

    En los últimos tiempos se ha viralizado en redes sociales un concepto tan peligroso como falso: el denominado «callo solar». Esta pseudoteoría afirma que la piel puede acostumbrarse progresivamente a la radiación solar sin necesidad de utilizar crema protectora. Para desmontar este bulo con rigor científico y proteger nuestra salud cutánea, la sección Farmacia de Guardia del programa EgunOn Bizkaia ha contado con la intervención de Mari José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia (COFBI). El bronceado es una defensa, no una inmunidad La experta ha sido tajante desde el primer momento: el callo solar no existe. Aunque la teoría sostenga que una exposición progresiva "acostumbra" al cuerpo hasta evitar quemaduras, la realidad médica es completamente distinta. «El bronceado significa que nuestra piel se está defendiendo», explica Díaz. Ante la radiación ultravioleta, las células activan la producción de melalina como un escudo protector. Por lo tanto, un bronceado intenso no es señal de salud ni de invulnerabilidad, sino la prueba de que estamos agrediendo a nuestra piel y esta está reaccionando para intentar contener el daño. De las quemaduras al cáncer de piel Obviar la fotoprotección para buscar esta supuesta "resistencia" conlleva consecuencias graves a corto y largo plazo. Las agresiones solares acumulativas provocan desde quemaduras de diversos grados y manchas cutáneas por la producción no homogénea de melanina, hasta un acelerado fotoenvejecimiento prematuro y un incremento directo del riesgo de padecer cáncer de piel. Por ello, los profesionales sanitarios insisten en que cualquier actividad al aire libre debe realizarse siempre con un buen filtro solar adecuado a cada fototipo de piel. Cómo elegir y aplicar correctamente el fotoprotector A la hora de protegernos de las radiaciones ultravioleta A (asociadas al envejecimiento) y B (responsables directas de las quemaduras), la recomendación general es optar por índices de protección altos (FPS 30 o 50). Esto se debe a que, por regla general, la población no aplica la cantidad suficiente de producto ni lo renueva con la frecuencia necesaria. Para garantizas una protección efectiva, desde la farmacia recuerdan las pautas clave: Aplicar la crema 30 minutos antes de la exposición solar. Reaplicar como mínimo cada dos horas, así como tras cada baño, al sudar o después de secarse con la toalla. Consultar en la farmacia para dar con el producto más adecuado según el tipo de piel y las necesidades individuales. Seguridad y controles en cosmética solar Frente a los mensajes vertidos en redes que cuestionan la seguridad de los filtros solares por presuntos disruptores endocrinos, Mari José Díaz lanza un mensaje de tranquilidad: «Todos los productos recomendados cuentan con estrictos estudios de seguridad y dosis perfectamente reguladas». Asimismo, recuerda que existen mecanismos de control y alertas farmacológicas constantes que retiran del mercado cualquier producto si se atisba el mínimo riesgo, garantizando que el beneficio de la fotoprotección sea siempre enormemente superior a cualquier supuesto riesgo. La sombra, la mejor aliada Más allá de las cremas, el sentido común sigue siendo la mejor medicina. La directora del Centro de Información del Medicamento aboga por recuperar hábitos de prevención básicos pero eficaces: buscar la sombra, utilizar ropas ligeras de manga larga, sombrillas y sombreros, mantener una buena hidratación constante y, sobre todo, evitar la exposición directa en las horas centrales del día (de 12:00 a 16:00 horas).

  5. 5 ago

    Botiquín de viaje en verano: los imprescindibles

    En pleno mes de agosto, con las maletas listas y los viajes a punto de comenzar, surge una de las tareas que más dudas genera a última hora: la preparación del botiquín de viaje. Para resolver los principales interrogantes sobre qué incluir, cómo conservar los medicamentos ante las altas temperaturas y qué hacer si se necesita reponer la medicación habitual lejos de casa, la sección Farmacia de Guardia del programa EgunOn Bizkaia ha contado con el asesoramiento de Mari José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia (COF Bizkaia). Los imprescindibles en el botiquín de vacaciones A la hora de preparar el equipaje sanitario, la premisa principal es la sencillez y la adecuación a las necesidades individuales. Según explica Mari José Díaz, en un botiquín básico no debe faltar un analgésico y antitérmico (como paracetamol o ibuprofeno), ajustado a la tolerancia y edad de cada integrante del viaje. Asimismo, es fundamental incluir soluciones para proteger la salud digestiva, tales como antidiarreicos, sales de rehidratación oral o laxantes adecuados. El kit esencial se completa con material básico de curas (tiritas y un antiséptico) y un antihistamínico para responder ante posibles reacciones alérgicas. Para los desplazamientos estivales, la experta enfatiza no olvidar el protector solar y un buen repelente de insectos, elementos clave para prevenir afecciones en la piel y posibles enfermedades transmitidas por picaduras según el destino. Medicación habitual e interoperabilidad sanitaria Para las personas con tratamientos crónicos o continuados, la medicación habitual debe viajar siempre con el paciente. Al desplazarse por el territorio nacional, la tarjeta sanitaria sigue siendo válida, aunque es conveniente prever los insumos necesarios. Uno de los consejos más relevantes ofrecidos por la especialista es llevar siempre consigo la hoja de tratamiento actualizada. Este documento, donde figuran los fármacos prescritos y sus dosis, actúa como un salvoconducto fundamental ante cualquier pérdida, extravío o necesidad de asistencia en otra comunidad autónoma o en el extranjero. En el caso de viajes internacionales, aunque existen convenios de interoperabilidad con ciertos países, la recomendación general para estancias cortas es transportar todo el tratamiento desde el lugar de origen. Conservación y transporte: el impacto del calor Las altas temperaturas veraniegas pueden alterar la efectividad de los medicamentos si no se toman precauciones durante los trayectos: Conservación en envase original: Se debe evitar mezclar pastillas o usar pastilleros sueltos; lo idóneo es mantener cada fármaco en su caja original con su correspondiente prospecto. Medicamentos termolábiles: Fármacos como la insulina o ciertos biológicos requieren mantener la cadena de frío mediante bolsas isotérmicas con acumuladores de frío. Precaución en vehículos: Hay que evitar dejar los medicamentos en el maletero o en el interior del coche expuestos directamente al sol, donde las temperaturas pueden degradar los principios activos. Viajes en avión: Se aconseja transportar el botiquín y la medicación esencial en el equipaje de mano para prevenir problemas en caso de extravío de maletas facturadas. El farmacéutico como primer punto de atención Ante pequeños imprevistos de salud durante las vacaciones —tales como picaduras, insolaciones o malas digestiones— la oficina de farmacia comunitaria se posiciona como el primer punto de atención sanitaria accesible. No obstante, desde el COF Bizkaia recuerdan la importancia de atender a las indicaciones del farmacéutico cuando recomiende derivar el caso a un centro de salud. Ante cualquier síntoma de alarma o patología que requiera diagnóstico médico, la intervención oportuna de un profesional de la medicina garantiza la seguridad del paciente y evita complicaciones mayores durante el descanso estival. Etiquetas: botiquín de viaje, farmacia de guardia, EgunOn Bizkaia, salud en vacaciones, conservación de medicamentos, tarjeta sanitaria, Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia, Mari José Díaz, consejos de salud, verano

  6. 2 jul

    Vacunas, botiquín y medicación habitual: claves para viajar al extranjero sin sustos

    Con la llegada del verano y de los viajes al extranjero, Farmacia de Guardia, la sección de salud de EgunOn Bizkaia, ha puesto el foco en la importancia de preparar con tiempo todo lo relacionado con la salud antes de iniciar las vacaciones. En esta ocasión, el espacio ha contado con la participación de María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, que ha repasado algunas recomendaciones básicas para quienes vayan a viajar fuera. No se trata de una campaña oficial del Colegio, sino de los consejos compartidos dentro de esta sección radiofónica habitual. Durante la conversación, Díaz ha recordado que no es lo mismo viajar a un país europeo que hacerlo a destinos de África, Asia u otras zonas del mundo donde pueden ser necesarias vacunas, profilaxis o medidas preventivas específicas. Por ello, ha recomendado informarse previamente sobre el país de destino y acudir, si es necesario, a los centros de vacunación internacional. Vacunas y profilaxis En esos centros se informa sobre las vacunas obligatorias o recomendadas para cada país. Entre los ejemplos citados están la fiebre amarilla o el meningococo en determinados destinos, además de otras vacunas o medidas preventivas frente al cólera, la hepatitis o la polio. Díaz ha insistido en que esta planificación no debe dejarse para el último momento. Algunas vacunas o profilaxis requieren un tiempo previo de administración o de toma de medicamentos, por lo que conviene revisar las necesidades sanitarias del viaje con suficiente antelación. El botiquín de viaje Otro de los puntos tratados en Farmacia de Guardia ha sido la preparación del botiquín. La recomendación es consultar en la farmacia qué productos conviene llevar según el destino, incluyendo material básico de cura, soluciones para prevenir o tratar deshidrataciones y diarreas, protector solar y repelente de insectos. Además, se ha recordado la importancia de no olvidar la medicación habitual. Aunque se prepare un botiquín completo para el viaje, es fundamental revisar antes de salir los medicamentos de uso diario y llevar cantidad suficiente. En el caso de desplazamientos por Europa, Díaz ha señalado que puede consultarse si existe interoperabilidad de la tarjeta sanitaria para acceder a determinados medicamentos, aunque ha advertido de que no está disponible todavía en todos los países.

  7. 24 jun

    El golpe de calor es una alerta médica ante la que hay que actuar: "No vale esperar a ver si se pasa"

    Las altísimas temperaturas están dejando una sensación de incomodidad generalizada en todo el territorio, pero el verdadero peligro llega cuando el cuerpo pierde su capacidad de termorregulación. En la sección 'Farmacia de Guardia' de EgunOn Bizkaia, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, ha advertido de que el golpe de calor es una alerta médica ante la que no cabe la vacilación: "No vale decir 'a ver si se pasa'. Es momento de llamar al 112". Diferencia entre agotamiento y golpe de calor Es habitual sentirse más cansado, fatigado o mareado debido a una bajada de tensión por el calor. Sin embargo, Díaz diferencia este agotamiento por calor de una situación mucho más crítica. Los síntomas de alarma que revelan un golpe de calor inminente se manifiestan cuando aparecen la confusión, la desorientación o las actuaciones extrañas. También son señales inequívocas las dificultades en el habla, una somnolencia extrema o la pérdida de conocimiento. Asimismo, se debe prestar atención si la piel se siente muy caliente al tacto con una sensación de calor extremo, o si se presenta una intensidad de dolor y malestar generalizado severo. Ante cualquiera de estas señales, la experta insiste en que se debe acudir a una urgencia de inmediato para estabilizar al paciente. Los grupos más vulnerables Aunque el calor afecta a toda la población, existen determinados colectivos que deben extremar al máximo las precauciones. Las personas mayores pierden de forma técnica la capacidad de termorregulación y, además, raramente tienen sed, ya que se pierde esa intuición o necesidad de beber agua. A esto se le suma la existencia de enfermedades crónicas o el consumo de diversos medicamentos, lo que eleva su riesgo. Por su parte, los bebés y niños pequeños todavía están desarrollando la capacidad de control de su propio organismo. Deben permanecer en ambientes frescos y, al contrario de la creencia popular de abrigarles, "en estos momentos no es necesario que estén achicharrados ni bajo la manta". Finalmente, las personas con enfermedades crónicas cardiovasculares, respiratorias, alteraciones renales, obesidad o diabetes presentan una mayor fragilidad porque sus cuerpos no son capaces de regular la temperatura con normalidad. Pautas de autoprotección La prevención es la mejor herramienta para combatir estas jornadas de calor extremo. Desde el Colegio de Farmacia de Bizkaia recuerdan que la hidratación es fundamental, pero siempre con agua. Se debe evitar el consumo de alcohol y de bebidas muy azucaradas, ya que ambas opciones favorecen la deshidratación y alteran la termorregulación del cuerpo. Asimismo, se aconseja evitar salir a la calle en las horas centrales del día, suspender la práctica de ejercicios intensos al aire libre y no dejar nunca a nadie —especialmente a personas vulnerables— en lugares cerrados expuestos al sol, como los coches. Por último, Díaz ha hecho un llamamiento a la solidaridad vecinal para vigilar a quienes sabemos que viven solos, ya que ante un síntoma grave podrían sufrir una desorientación y no ser capaces de pedir ayuda por sí mismos.

  8. 17 jun

    Glaucoma: El "enemigo silencioso" de tu visión que avanza sin avisar

    María José Díaz analiza en 'Farmacia de Guardia' las claves para detectar a tiempo una patología asintomática que daña el nervio óptico, detallando sus factores de riesgo y la importancia del uso correcto de los colirios para frenar su avance antes de llegar a la cirugía. La sección "Farmacia de Guardia" del programa EgunOn Bizkaia continúa con su serie dedicada a la salud ocular. En esta ocasión, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, nos acompaña para profundizar en el glaucoma, una patología grave pero evitable en sus consecuencias si se detecta a tiempo. ¿Qué es el glaucoma y cómo afecta al ojo? El glaucoma no es una enfermedad con una única causa, sino un conjunto de alteraciones que dañan el nervio óptico, ese "cablecillo" esencial que conecta nuestros ojos con el cerebro para que podamos procesar las imágenes. "El nervio se va dañando y, al final, una de las consecuencias que puede conllevar es la ceguera", advierte la experta. Aunque no siempre se puede evitar su aparición, sí es posible frenar su avance si se actúa con rapidez. El gran problema radica en que, en sus fases iniciales, el glaucoma no da ningún tipo de aviso ni síntoma. Señales de alarma: Cuándo saltan las luces rojas A medida que la lesión progresa, empiezan a manifestarse ciertos indicios que no debemos pasar por alto. María José Díaz detalla que los principales síntomas que deben hacernos sospechar comienzan con dificultades para leer que no están relacionadas con la presbicia o la vista cansada tradicional. Asimismo, es habitual la aparición de puntos irregulares en la visión o la pérdida de la visión lateral, lo que se conoce popularmente como visión en túnel. A estos signos se pueden sumar el dolor ocular o dolores de cabeza muy intensos, especialmente si la persona no es propensa a ellos, además de visión borrosa, enrojecimiento ocular sin una causa aparente de cansancio, la percepción de halos alrededor de las luces o una mala acomodación a la luz nocturna. El dolor en el ojo, de hecho, es un síntoma clave que siempre nos debe activar una alerta. Factores de riesgo y la importancia de la prevención Aunque el glaucoma puede afectar a cualquiera, el riesgo se eleva significativamente a partir de ciertos factores bien definidos. Es mucho más común con la edad, especialmente a partir de los 50 años, y se presenta con mayor frecuencia en mujeres. También juegan un papel crucial los antecedentes familiares de la enfermedad y el hecho de pertenecer a la población de ascendencia africana. A nivel clínico, padecer patologías como la hiperatención arterial, la miopía u otras enfermedades oculares previas incrementa las probabilidades. Sin duda, el factor de riesgo principal y sobre el que más se vigila es tener la tensión ocular (presión intraocular) elevada. Por todo ello, se vuelve fundamental acudir a revisiones oftalmológicas periódicas para comprobar que todo continúa bien, ya que es la única manera de diagnosticarlo antes de que existan daños irreversibles. El tratamiento: Del colirio a la mesa de operaciones El ojo genera un líquido (humor acuoso) que debe circular y drenarse correctamente a través de unos conductos. Cuando se presenta el glaucoma, este sistema de drenaje falla, por lo que el tratamiento inicial siempre busca disminuir la producción de ese líquido o favorecer su drenaje para bajar la presión intraocular. Para lograrlo, se pautan colirios y gotas específicas, un paso previo indispensable antes de considerar una intervención quirúrgica en caso de que los fármacos no funcionen. Desde la farmacia se insiste en la importancia de ofrecer un buen consejo farmacéutico para enseñar la técnica correcta de aplicación. No sirve de nada parpadear en exceso o cerrar el ojo rápido si la gota se queda fuera. También es vital respetar los tiempos de espera si se combinan varios colirios y evitar estrictamente la automedicación, especialmente con corticoides o fármacos vasoconstrictores sin control profesional, ya que pueden empeorar gravemente la situación del nervio óptico.

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Analizamos la actualidad farmacéutica con María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia.