20 episodios

El podcast para emprendedores con negocios con presencia online. Hablo sobre organización económica, dinero, fiscalidad y finanzas, pero todo desde un punto de vista muy especial. Creo que los negocios llevan el alma de quien los dirige, por eso tenemos que tener también en cuenta una visión holística a la hora de tocar los negocios. Únete, lo hago con mucha ilusión para que puedas aprender a dirigir de forma óptima tu propio negocio.

Economista Holística Economista Holística

    • Empresa
    • 4.6 • 12 valoraciones

El podcast para emprendedores con negocios con presencia online. Hablo sobre organización económica, dinero, fiscalidad y finanzas, pero todo desde un punto de vista muy especial. Creo que los negocios llevan el alma de quien los dirige, por eso tenemos que tener también en cuenta una visión holística a la hora de tocar los negocios. Únete, lo hago con mucha ilusión para que puedas aprender a dirigir de forma óptima tu propio negocio.

    344. El comportamiento del consumidor y cómo aprende a comprar

    344. El comportamiento del consumidor y cómo aprende a comprar

    Escaleta







    * Todos queremos pagar menos por el mismo precio en igualdad de condiciones* Búsqueda continua de facilidades y mejores oportunidades* Compra por costumbres* ¡Cuidado con las ofertas!* CTA: CE 7€ al mes







    Todos sabemos comprar. Llevábamos haciéndolo desde que existe el ser humano. Unas veces con monedas, otras veces intercambiando bienes. El caso es que tenemos cultura de compra.







    En este sentido, hemos aprendido truquillos, o truquiñuelas, sobre todo en los últimos tiempos, que más que nunca las oportunidades de compra están al alcance de todos, y además, estamos continuamente tentados a hacerlo.







    Todos queremos pagar menos en igualdad de condiciones







    Ahora bien, todos queremos comprar, pero lo más barato posible. ¿Para qué vas a pagar más en igualdad de condiciones?







    Ojo, porque la igualdad de condiciones debe ser una verdadera igualdad. Por ejemplo, vamos a suponer que esta noche queremos cenar pizza. Podríamos pensar, que cogeríamos la más barata que encontremos, o no.







    No es lo mismo una pizza hecha en casa, que una pedida para traer. Una saldrá más barata, sí, pero si no tenemos horno, o no queremos hacerla nosotros, estaríamos dispuestos a pagar más para que nos traigan una a casa.







    Otro ejemplo es la pizza de masa casera. Te saldrá mucho más cara si la comes en un restaurante, eso seguro, pero quizá merezca la pena cuidarse el intestino y el paladar.







    Así que no siempre estamos buscando pagar menos, hay ocasiones en que preferimos pagar más, porque lo que vamos a comprar tiene un aporte de valor extra, que en nuestra escala de valores, bien merece esa diferencia de precio.







    Búsqueda continua de facilidades y mejores oportunidades







    En este sentido, podemos decir, que nuestras decisiones de compra, en muchas ocasiones se ven influenciadas por las necesidades de hacer nuestra vida más sencilla, o de conseguir algo extra a lo que le asignemos un gran valor. O incluso, la posibilidad de hacer la compra con una experiencia única.







    ¿Es lo mismo tomar un café en una cafetería de barrio que en una de lujo con vistas al mar?, no, incluso aunque el café fuera el mismo.







    Todo depende de cómo valore el comprador la posibilidad de tomar el café con vistas bonitas, o de tener una conversación amena con un vecino.







    Fíjate que en ningún momento estoy hablando de diferencia de precios, que las habrá, por supuesto, sino estoy hablando de diferencias en la valoración. No es mejor tomar café en la cafetería de lujo, con una vajilla de 50€, ya que quizá tengas prisa, y no puedas desplazarte, así que la que tienes cerca de casa es una buena opción.







    Es simplemente diferente. Y esto es lo que importa. Que cada comprador tiene una forma diferente de valorar lo que va a comprar, y por lo tanto de tomar la decisión de comprar o no.







    Compra por costumbres







    Otro motivo por el que quizá estemos dispuestos a pagar más, incluso aunque haya igualdad de oportunidades, son las costumbres.







    Imaginemos que necesitamos hacer la compra y nos han hablado de un nuevo supermercado con unos precios excelentes, en general más bajos que los que tienen en el que solemos comprar habitualmente.







    En este caso, quizá decidamos no ir por la pereza de no encontrar los producto que compramos habitualmente. O porque nos pilla un poco más lejos de casa. O porque ya sabemos en qué pasillo está todo y vamos a tiro hecho.







    En este caso, estamos valorando mucho más la costumbre, el hecho de conocer algo ya, que unos precios más bajos,

    • 10 min
    343. Ventajas de usar un software de facturación aunque tengas gestor

    343. Ventajas de usar un software de facturación aunque tengas gestor

    En ocasiones queremos recortar en gastos, y nos planteamos evitar comprar la licencia de un software de facturación. Quizá al comienzo del negocio no es necesario, ya que supondría un coste fijo que quizá merezca la pena invertir en otra cosa. Pero cuando el negocio ya funciona, sobre todo cuando empezamos a generar muchas facturas, necesitamos quizá automatizar algunos procesos. Entre ellos, la creación de una factura.







    Generalmente, el tiempo que se gasta en la parte administrativa del negocio es el que más pesa. Casi nadie quiere dedicarse a hacer facturas o presupuestos, por eso, se suelen buscar alternativas que simplifiquen el tiempo dedicado a esta tarea.







    Quédate hasta el final, porque te recomiendo un software que funciona muy bien, y además, con descuento incluido.







    Crea y envía facturas más rápido







    Una alternativa habitual es la de generar un Excel o un Word donde cambiamos los datos de nuestro cliente, los datos de la factura, y emitimos un PDF, que posteriormente enviamos a nuestro cliente y nuestro gestor.







    Esta solución es interesante, si estamos en el punto que comentaba antes. Cuando tenemos una facturación muy baja, y además, generamos pocas facturas.







    En cambio, en el momento en que comenzamos a generar más facturas, es interesante dedicar el tiempo de administración a otros menesteres. Para esto, podemos adquirir un software que nos permita emitir facturas de forma totalmente automática (gracias a otras herramientas de automatización, como Zapier), o bien, aunque sean manuales, que simplifiquen mucho el proceso.







    Esto viene por la parte de las facturas emitidas, pero por la parte de las facturas recibidas, la cosa se pone todavía más interesante. La mayoría de software han sacado la opción del buzón electrónico, donde envías la factura que recibes de tu proveedor y automáticamente se registra en tu contabilidad. Tengo que decir, que el proceso no es tan automático como parece, pero sí es cierto que simplifica mucho esta parte que es la más pesada.







    El análisis de datos







    La mayoría de softwares que he visto, generan un pequeño análisis, que más tarde puede ser usado para analizar. Es cierto que se queda pequeño para mi gusto, pero sí te da una idea aproximadamente de lo que está ocurriendo en tu negocio.







    Las métricas más habituales son:







    * Ingresos recibidos por periodo* Ingresos pendientes de cobro* Gastos generados* Impuestos* Saldo en bancos (en algunos casos)







    Recomendación de un buen software







    Para llevar una contabilidad sencilla y fácil, yo siempre recomiendo Factura Directa. Es bonito, intuitivo y te permite muchas cosillas que en un Excel se complican.







    La ventaja frente a otros softwares es que tiene integración con Zapier, por lo que viene estupendo para Membership sites, y así te despreocupas de la facturación.







    Si quieres probar la herramienta y tener el primer mes gratis, puedes utilizar este código de descuento: K1HTZH5H



    En ocasiones queremos recortar en gastos, y nos planteamos evitar comprar la licencia de un software de facturación. Quizá al comienzo del negocio no es necesario, ya que supondría un coste fijo que quizá merezca la pena invertir en otra cosa. Pero cuando el negocio ya funciona, sobre todo cuando empezamos a generar muchas facturas, necesitamos quizá automatizar algunos procesos. Entre ellos, la creación de una factura.







    Generalmente, el tiempo que se gasta en la parte administrativa del negocio es el que más pesa. Casi nadie quiere dedicarse a hacer facturas o presupuestos, por eso,

    • 6 min
    342. El dinero es una herramienta que no sólo sirve para comprar

    342. El dinero es una herramienta que no sólo sirve para comprar

    Generalmente se entiende el dinero como una herramienta para el intercambio: yo te doy tanto y tú me das esto o lo otro. Así ha sido durante siglos y siglos, incluso mucho antes de aparecer el dinero como lo conocemos hoy (monedas, billetes y números en una pantalla de ordenador).







    Sí, porque el dinero es mucho más que un billete. Y no, el dinero no es sinónimo de billete. De hecho, se piensa que el dinero desaparecerá porque lo harán los billetes y monedas y no será así, ya que siempre se usará “algo” como tasa de intercambio para comerciar con otras personas.







    También se piensa que es posible vivir sin dinero. Me temo que es no es posible en ningún caso, a no ser que se viva aislado de la sociedad. En el momento en que una persona vive rodeada de otras personas, se usará dinero, de una manera o de otra.







    Bien, ahora que hemos explicado qué es y qué no es el dinero, vamos a desarrollar un poco más esta idea que me ronda la cabeza desde hace tiempo.







    Como decía, el uso principal del dinero es conseguir cosas a cambio. Presumiblemente serán cosas que vas a usar de forma habitual o puntual. En cambio, en el desarrollo de nuestra relación con el dinero, están surgiendo otras tendencias que quizá no hemos hecho tan conscientes.







    Antes de irnos a la más inconsciente, quiero pararme en una que se suele ver bien en el ojo ajeno, como la paja, pero que en el propio cuesta más, al menos por lo general.







    Se trata de usar el dinero como carné de procedencia social. Tienes tanto, entonces perteneces a este estrato social. Claro, aquí lo que se juega es a:







    * Quiero mucho porque necesito estar en algún estrato de poder adquisitivo alto.* O quiero pero no lo hago consciente, y me reafirmo en mi papel de “pobre”, y además muestro rechazo hacia las personas que tienen un poder adquisitivo mayor al mío.







    Vamos ahora con el último de los usos que quiero comentar en este post. Se trata del dinero como placebo. Esto es usar dinero y satisfacer inmediatamente una necesidad, sin haber disfrutado del bien (producto o servicio) comprado.







    Vamos con un ejemplo: necesito mejorar mi alimentación y me desespero porque creo que no seré capaz de hacerlo. Esta forma de pensar, me lleva a comprar un curso de alimentación sana (buenísimo, por cierto). El curso me llega a mi correo, como todo infoproducto, pero no lo abro. Tengo cosas más importantes que hacer. Y como por arte de magia, empiezo a ser más consciente de la alimentación que estoy siguiendo y la mejoro poco a poco.







    No he necesitado el curso para conseguir mi objetivo, pero sí he necesitado tomar la acción de pagar y gastarme el dinero en el curso para que la mejora se produjera.







    Aquí tengo que aclarar que es posible que si hubiera hecho el curso, mi alimentación hubiera mejorado mucho más, pero debemos pensar que no siempre queremos llegar a la excelencia, y que en muchas ocasiones con pequeños cambios ya cumplimos nuestros objetivos.







    Si te ha gustado este artículo o el episodio del podcast, te recomiendo que entres en Cultura Económica, mi escuela de finanzas, donde podrás aprender todo lo que necesitas saber sobre tu dinero y no te enseñaron en el colegio.







    Generalmente se entiende el dinero como una herramienta para el intercambio: yo te doy tanto y tú me das esto o lo otro. Así ha sido durante siglos y siglos, incluso mucho antes de aparecer el dinero como lo conocemos hoy (monedas, billetes y números en una pantalla de ordenador).







    Sí, porque el dinero es mucho más que un billete. Y no, el dinero no es sinónimo de billete. De hecho,

    • 7 min
    341. 3 Motivos por los que analizar si las inversiones de tu negocio son rentables

    341. 3 Motivos por los que analizar si las inversiones de tu negocio son rentables

    Uno de los conceptos más interesantes en economía es el de rentabilidad. Cuando entiendes bien su significado, no paras de buscarlo en todas partes y en cualquier acción que lleves a cabo.







    Esa es una de las máximas de la mentalidad de un economista: saber si los esfuerzos merecen realmente la pena.







    Qué es la rentabilidad







    Explicado de una forma sencilla, que se entienda, es así como decir que se trata de lo que conseguimos después de haber hecho un esfuerzo en conseguir algo.







    Dicho de otra forma, es lo que obtienes en positivo cuando has invertido unos recursos.







    Venga, una más, y la más llana. Se dice que hemos obtenido una rentabilidad si hemos conseguido un beneficio al haber hecho un esfuerzo.







    Bien, dicho esto, y en términos de un negocio online, vamos a pensar en las posibles inversiones que hayamos hecho. Así, seremos capaces de determinar si hemos conseguido o no una rentabilidad.







    Saberlo o no, va a hacer que tomemos mejores decisiones en el futuro. Incluso, que podamos reconducir una situación que quizá se esté volviendo complicada. Así pues, aquí van los 3 motivos por los que debes analizar la rentabilidad de las inversiones en tu negocio online.







    Para evitar perder dinero







    Obvio, ¿no?. Es en la que piensa todo el mundo, pero comparte protagonismo con otras, como veremos.







    Generalmente, y no siempre, para obtener una rentabilidad necesitamos invertir dinero. Por ejemplo, pagamos un curso de alguna formación específica que más adelante rentabilizaremos gracias a los conocimientos que hemos adquirido. Como tengo unos conocimientos nuevos, seré capaz de hacer el trabajo en menos tiempo por el mismo dinero, lo que me permitirá poder usar ese tiempo en generar todavía más dinero.







    Esta sería una de las formas de comprobar la rentabilidad de esta inversión. Veamos las siguientes.







    Para evitar dejarte llevar por modas o tendencias







    Todo emprendedor en el mundo online (no digo que en el mundo offline no se sea así, pero estoy menos familiarizada) está continuamente buscando tendencias en el mercado. Está en la búsqueda continua de información. Y esto es interesante, porque te hace crecer, pero también es peligroso, porque puede ralentizar ahogando tu crecimiento.







    Aquí entra el efecto varita mágica, del que ya he hablado en otras ocasiones. Al estar sometidos a tanta información, estamos continuamente buscando sincronías con nuestro negocio y formas de mejorarlo y potenciarlo.







    Me refiero al uso de herramientas. Parece que siempre serán bienvenidas porque nos ayudarán a realizar mejor nuestro trabajo, pero en ocasiones lo pueden entorpecer o incluso, pueden ahogar nuestro negocio.







    Es aquí donde tenemos que comprobar la rentabilidad. Quizá una herramienta, por muy buena que sea, no es óptima para nuestro negocio, y no merece la pena la inversión económica que estamos haciendo en ella.







    Pon el foco en lo que te da dinero







    Otra de las consecuencias de tener acceso a tanta información es que perdemos el foco. Buscamos fuentes de financiación en otros mercados o sectores cuando no tenemos aún estabilizada la fuente principal. Esto es un error, porque perderemos rentabilidad de la fuente nueva y, muy posiblemente potencia de la principal.







    Si ya lo hemos hecho, incluso aunque ya tengamos una fuente principal de ingresos estable,

    • 7 min
    339. Cuando comienzas un negocio empieza a invertir en tiempo y haz una marca artesanal

    339. Cuando comienzas un negocio empieza a invertir en tiempo y haz una marca artesanal

    Se habla mucho de las formas de crecimiento, de estrategias de marketing y demás, pero no se habla de que al empezar, lo que debes hacer es crear una comunidad. Miento, sí se habla, pero menos.







    Sin comunidad, sin público que confíe en ti, no habrá forma humana de vender algo.







    ¿Publicidad?, sí, te llevará tráfico a tus redes sociales o a tu landing page, pero cuando lleguen y vean tu negocio vacío o recién abierto, perderás algunos puntos en la venta.







    El comportamiento del consumidor en el mundo online no es igual que en el offline. No basta con tener un local abierto al público, en el que el comprador puede entrar y comprar. Es decir, no basta con tener un página web. Necesitamos una prueba social y empatizar con el cliente.







    Para llegar a este punto, necesitamos contenido. El contenido hace que el potencial cliente compruebe que va a dejar su dinero a alguien con quien comparte valores. Esto es importantísimo.







    Es como comprar Android o Apple. No es únicamente una cuestión de precio. Es mucho más, es cuestión de valores.







    Bien, con tu negocio pasa igual. Necesitas algo que mostrar al potencial cliente para que genere la confianza suficiente como para darte, uno de sus bienes más preciados, su dinero.







    Y eso es un blog, un podcast, un perfil en una red social donde ver qué contenido compartes, donde te pueda conocer un poco más. Por esto, una campaña de publicidad por sí sola no es suficiente como para crear ventas.







    Ahora bien, hemos pasado de la época de las grandes corporaciones. Ahora lo que vende es que el cliente se sienta identificado con la marca, y para esto, cuanto más artesanal sea mejor. Te explico más en el episodio de hoy.







    Si quieres que veamos juntos tu estrategia de precios y visibilidad de cara a conseguir más clientes, podemos hacerlo en una sesión de consultoría.



    Se habla mucho de las formas de crecimiento, de estrategias de marketing y demás, pero no se habla de que al empezar, lo que debes hacer es crear una comunidad. Miento, sí se habla, pero menos.







    Sin comunidad, sin público que confíe en ti, no habrá forma humana de vender algo.







    ¿Publicidad?, sí, te llevará tráfico a tus redes sociales o a tu landing page, pero cuando lleguen y vean tu negocio vacío o recién abierto, perderás algunos puntos en la venta.







    El comportamiento del consumidor en el mundo online no es igual que en el offline. No basta con tener un local abierto al público, en el que el comprador puede entrar y comprar. Es decir, no basta con tener un página web. Necesitamos una prueba social y empatizar con el cliente.







    Para llegar a este punto, necesitamos contenido. El contenido hace que el potencial cliente compruebe que va a dejar su dinero a alguien con quien comparte valores. Esto es importantísimo.







    Es como comprar Android o Apple. No es únicamente una cuestión de precio. Es mucho más, es cuestión de valores.







    Bien, con tu negocio pasa igual. Necesitas algo que mostrar al potencial cliente para que genere la confianza suficiente como para darte, uno de sus bienes más preciados, su dinero.







    Y eso es un blog, un podcast, un perfil en una red social donde ver qué contenido compartes, donde te pueda conocer un poco más. Por esto, una campaña de publicidad por sí sola no es suficiente como para crear ventas.







    Ahora bien, hemos pasado de la época de las grandes corporaciones. Ahora lo que vende es que el cliente se sienta identificado con la marca, y para esto, cuanto más artesanal sea mejor.

    • 6 min
    338. 3 motivos por los que no confiar en los precios de tu competencia a la hora de poner los tuyos

    338. 3 motivos por los que no confiar en los precios de tu competencia a la hora de poner los tuyos

    Quizá hayas estado muchas veces tentado o tentada de ver los precios de la competencia para establecer los tuyos.







    Incluso en muchas ocasiones nos hablan de los estudios de mercado, y creemos que al mirar los precios de nuestros competidores, lo estamos haciendo.







    Es cierto que para hacer un estudio de mercado, hay una parte en la que se estudian los precios, aunque es un error copiarlos para poner los nuestros.







    En el episodio de hoy, te voy a contar tres errores por los que no debes confiar en los precios de tu competencia a la hora de poner los tuyos.







    No conoces su estrategia







    Cuando ves los precios que están poniendo tus competidores, sólo ves eso, sus precios. No ves la estrategia que hay detrás, como puede ser un testeo de mercado, una promoción exclusiva, un intento de vaciar el stock o una forma desesperada de aumentar las ventas.







    Si tomas ese precio como tuyo, es posible que uses un precio que no sea sostenible para tu negocio.







    No sabes si su conocimiento de poner precios es peor que el tuyo







    Quizá tus competidores son buenos en su campo, quizá son los líderes del sector, quizá tienen buen marketing y quizá no saben poner precios.







    Por eso, aunque le tengas mucho respeto a tu competencia, no debes calcar sus precios. Imagina que ellos han hecho lo mismo con otros competidores.







    Con esta técnica, estáis ambos, dando por buenos unos precios que sostendrán los costes de un negocio, pero no sé los tres.







    No estás teniendo en cuenta tus propios costes de producción







    Por último, y lo más importante. No estarás teniendo en cuenta tus costes de producción. Es decir, tus precios copiados es posible que no cubran lo que te cuesta crear ese producto o servicio, ya que no estás midiendo este coste.







    Es precisamente por aquí por donde debes empezar a poner precios. Debes saber cuánto necesitas para hacer lo que sea que quieres vender. Y una vez lo tengas claro, es momento de aplicar un margen. Ese sí sería un precio sostenible para tu negocio. ¿Qué te con el de tu competencia?, ¡bravo, estás en mercado!, ¿Qué no coincide?, entonces tendrás que valorarlo.







    Si quieres aprender más de precios, puedes apuntarte a mi Curso Gratuito de Precios y aprender a poner los tuyos de forma correcta.



    Quizá hayas estado muchas veces tentado o tentada de ver los precios de la competencia para establecer los tuyos.







    Incluso en muchas ocasiones nos hablan de los estudios de mercado, y creemos que al mirar los precios de nuestros competidores, lo estamos haciendo.







    Es cierto que para hacer un estudio de mercado, hay una parte en la que se estudian los precios, aunque es un error copiarlos para poner los nuestros.







    En el episodio de hoy, te voy a contar tres errores por los que no debes confiar en los precios de tu competencia a la hora de poner los tuyos.







    No conoces su estrategia







    Cuando ves los precios que están poniendo tus competidores, sólo ves eso, sus precios. No ves la estrategia que hay detrás, como puede ser un testeo de mercado, una promoción exclusiva, un intento de vaciar el stock o una forma desesperada de aumentar las ventas.







    Si tomas ese precio como tuyo, es posible que uses un precio que no sea sostenible para tu negocio.







    No sabes si su conocimiento de poner precios es peor que el tuyo







    Quizá tus competidores son buenos en su campo, quizá son los líderes del sector, quizá tienen buen marketing y quizá no saben poner precios.

    • 5 min

Reseñas de los clientes

4.6 de 5
12 valoraciones

12 valoraciones

Marianela Sandovares ,

Me tiene enganchada!!!!

Nuria es una gran profesional que transmite todo su conocimiento en este podcast, me encanta y todavía me queda mucho por escuchar.
Lo recomiendo 100%

Borjo Meyer ,

¡Súper valioso!

Me encanta el podcast. Esta súper bien explicado y en muy poco tiempo. Esta genial.

Excelyfinanzas.com ,

Podcast brutal!

Desde que escuché el primer episodio quedé enganchado, informacion útil, práctica, clara y explicado muy sencillo de alguien que es una referente en este mundo. Un podcast indispensable que te recomiendo 100% y que no te arrepentirás de escuchar cada uno de sus episodios.

Top podcasts de Empresa

Otros usuarios también se han suscrito a