El 1 de julio de 2025, el telescopio de sondeo del Sistema ATLAS en Chile descubrió el tercer objeto interestelar conocido: el cometa 3I/ATLAS. Con un brillo extremadamente tenue, en una magnitud aparente de 18, el objeto recién descubierto estaba entrando en el sistema solar interior a una velocidad de 61 km/s (220.000 km/h) con respecto al Sol, situado a una distancia de la Tierra de 3,52 UA (527 millones de kilómetros). Para septiembre de 2025 había aumentado hasta la magnitud 14-15. A medida que 3I/ATLAS se acercó al Sol a finales de octubre, sorprendió a los astrónomos al brillar mucho más rápido de lo esperado: de repente pasó a ser visible para observatorios espaciales con magnitud 9-10. Las observaciones iniciales no dejaron claro si se trataba de un asteroide o de un cometa. Las observaciones realizadas el 2 de julio de 2025 por el Deep Random Survey en Chile, el Lowell Discovery Telescope en Arizona y el Observatorio CFHT (Canadá, Francia, Hawai) en Mauna Kea mostraron una coma marginal y una cola corta de tres segundos de arco de longitud angular, lo que indica que el objeto es un cometa. El 2 de julio de 2025, el MPC (Centro de Planetas Menores, organismo del Observatorio Astrofísico Smithsoniano, que forma parte del Centro de astrofísica Harvard-Smithsonian junto con el Observatorio Harvard College) anunció el descubrimiento del cometa y le otorgó la designación de objeto interestelar «3I», lo que significa que era el tercer objeto interestelar confirmado. El MPC también le dio la designación de cometa no periódico C/2025 N1 (ATLAS). Cuando se anunció el proyecto 3I/ATLAS, el Centro de Planetas Menores había recopilado 122 observaciones del cometa desde 31 observatorios diferentes. La controversia ha estado presente en el descubrimiento de este objeto interestelar desde el inicio. El 16 de julio de 2025, el equipo del astrofísico Avi Loeb de la Universidad de Harvard publicó un artículo en arXiv especulando que 3I/ATLAS podría ser una nave espacial extraterrestre dadas algunas características «anómalas», como su brillo inusual, no muestra aceleración no gravitacional, la falta de compuestos químicos identificables, su trayectoria precisa a través del Sistema Solar y la ausencia de desgasificación cometaria evidente en sus inicios, argumentando que no se comporta como un cometa. Loeb también ha observado que los chorros del cometa podrían estar disparándose en pulsos, creando un patrón repetitivo a modo de "latido". Cada estallido de gas y polvo hace que la coma se intensifique, se desvanezca y vuelva a intensificarse. Esto aún podría ser un proceso natural —por ejemplo, una zona muy volátil de la superficie que libera gas una vez por cada rotación—. Pero Loeb señala que, si los chorros no apuntan siempre hacia el Sol o si su sincronización resulta demasiado precisa el comportamiento empieza a parecer menos "propio de un cometa" y más... antinatural. En este caso, afirma, podríamos estar viendo indicios de un mecanismo artificial con un sistema de expulsión controlado. Otros astrónomos criticaron inmediatamente la especulación de Loeb. Darryl Seligman, que dirigió el primer estudio publicado sobre 3I/ATLAS, afirmó que «se han realizado numerosas observaciones telescópicas que demuestran que muestra señales clásicas de actividad cometaria». Además explicó que las sustancias químicas en el cometa podrían no ser detectables aún, dado que el objeto todavía se encontraba lejos del Sol. Desde entonces las observaciones han evidenciado indicios de un cometa clásico: presenta un pequeño núcleo helado, una coma rica en dióxido de carbono, ráfagas de vapor de agua e incluso una rara anticola causada por la geometría de la observación. El 29 de septiembre el cometa sobrevive ileso a una tormenta solar, a diferencia de muchos cometas del Sistema Solar. El 30 de septiembre 3I/ATLAS pasa detrás del Sol, desapareciendo de la vista hasta finales de noviembre. El 29 de octubre 3I/ATLAS sobrevive a su paso cercano al Sol, aumentando de brillo de forma repentina. El 2 de noviembre vuelve a ser visible tras perderse en el resplandor del Sol. El 4 de noviembre parece estar cambiando de color, adquiriendo un tono azulado. El 10 de noviembre el radiotelescopio MeerKAT en Sudáfrica detectó una señal de radio procedente de 3I/ATLAS —una emisión de fondo constante típica del gas y el polvo en el espacio, no una señal modulada que transporte información. Emisiones similares se registraron por primera vez en cometas en la década de 1970. El descubrimiento del cometa 3I/ATLAS es importante porque es un auténtico objeto interestelar, lo que significa que no se formó en nuestro Sistema Solar, sino que proviene de otro sistema estelar. Estos objetos son increíblemente raros, por lo que descubrir uno genera un gran revuelo. Además, las primeras estimaciones indican que su núcleo podría alcanzar los 5 kilómetros de diámetro, lo que lo convierte en uno de los cuerpos interestelares más grandes jamás detectados. Tras su máximo acercamiento al Sol a finales de octubre de 2025, 3I/ATLAS ha comenzado su viaje de regreso al espacio interestelar. Viajando alrededor de 30 kms/s en una trayectoria claramente hiperbólica, se mueve lo bastante rápido como para escapar por completo a la gravedad del Sol. El cometa ha alcanzado el perigeo (máximo acercamiento a la Tierra) el 19 de diciembre de 2025 y cruzará más allá de la órbita de Júpiter para el 16 de marzo de 2026. A comienzos de la década de 2030 habrá abandonado la región planetaria del Sistema Solar, continuando su silencioso viaje por la galaxia, tal como una vez llegó. Kaptep, Daryl Groetsch, Robert Scott Thompson, Ard Bit, 36 & zakè, Terminus Void, Max Corbacho, Infinite Third, David Helpling & Eric "the" Taylor, Pulse Mandala, Applefish, SoLaRiS, Keith Richie, Yawning Portal, Extraworld. 🎧 El playlist detallado: lostfrontier.org/space.html#1070