Nuestro Padre busca adoradores que le adoren en espíritu y verdad; sin embargo, en ocasiones no le damos atención al espíritu porque estamos distraídos con nuestras emociones y sentimientos. Con frecuencia somos presa del cansancio, las preocupaciones, los temores, o las costumbres religiosas y culturales. Pero un espíritu bien alimentado, le da órdenes al cuerpo y al alma. Recuerda que el Señor es paciente y quiere acercarse a nosotros. Seamos creyentes dirigidos no por el cuerpo ni por el alma, sino por el espíritu en comunión con el Espíritu Santo.
Anfitriones e invitados
Información
- Programa
- FrecuenciaCada semana
- Publicado13 de abril de 2026 a las 11:00 a.m. UTC
- Duración58 min
- ClasificaciónApto
