7 episodios

Populares programas de 4 minutos que comienzan con una anécdota o historia y terminan con una aplicación moral y espiritual. Se han transmitido de lunes a sábado durante más de 40 años. Actualmente se difunden más de 4 mil veces al día en 30 países en la radio, la televisión y la prensa, y ahora via Internet en Conciencia.net.

Un Mensaje a la Conciencia Hermano Pablo y Carlos Rey

    • Espiritualidad
    • 4.6, 5 valoraciones

Populares programas de 4 minutos que comienzan con una anécdota o historia y terminan con una aplicación moral y espiritual. Se han transmitido de lunes a sábado durante más de 40 años. Actualmente se difunden más de 4 mil veces al día en 30 países en la radio, la televisión y la prensa, y ahora via Internet en Conciencia.net.

    «Buen ejemplo para su hijo»

    «Buen ejemplo para su hijo»

    (Segundo domingo de julio: Día del Padre en Uruguay)

    «Mi padre, Seler Parrado, nació en Estación González, un polvoriento puesto fronterizo en el rico interior agrícola de Uruguay.... Su propio padre era un pobre vendedor ambulante que viajaba en un carro tirado por caballos de una estancia a otra, vendiendo sillas de montar, botas y otros productos de uso cotidiano en las granjas, a los dueños de [las fincas] o... a los robustos gauchos que vigilaban sus rebaños.... Cuando yo me quejaba de mi vida —cuenta el empresario y productor de televisión uruguayo Nando Parrado— mi padre solía recordarme que, de niño, su baño era un cobertizo de hojalata a quince metros de su casa y que no vio un rollo de papel higiénico hasta que cumplió los once años y su familia se trasladó a Montevideo.

    »... Al cumplir los seis años, él ya trabajaba durante horas en la pequeña casa de su familia, cuidando de los pollos y los patos, trayendo agua del pozo, recogiendo leña y ayudando a su madre a cuidar del huerto. A los ocho años ya se había convertido en ayudante de su padre, así que se pasaba... horas en el carro, yendo de [una finca a otra]....

    »... Cuando mi padre cumplió once años, su familia se mudó a Montevideo, donde su padre abrió una tienda en la que vendía todos los artículos que había ofrecido a los [dueños de finca y a los gauchos].... Al cumplir los veinticinco... mi padre empezó a [administrar] la tienda. El abuelo [la] había ubicado... estratégicamente, cerca de la estación de tren de Montevideo....

    »Sin embargo, para cuando Seler asumió el control del negocio... los autobuses habían sustituido a los trenes como el medio de transporte más popular, y la estación de autobuses no estaba cerca de la tienda. Para agravar aún más la situación... los camiones y los tractores redujeron... la dependencia que tenían los granjeros de los caballos y las mulas, lo cual [resultó en] un espectacular descenso de la demanda de las sillas de montar y bridas que vendía mi padre....

    »Entonces Seler hizo un experimento... [con el que] el negocio comenzó a prosperar.... En el plazo de algunos meses había quitado todos los utensilios agrícolas y había abastecido las estanterías de productos de ferretería. Seguía viviendo al borde de la pobreza y dormía en el suelo de una habitación en el primer piso de la tienda, pero a medida que las ventas continuaron aumentando, él se dio cuenta de que había encontrado su futuro.»1

    En este mundo en que tantos padres les dan mal ejemplo a sus hijos, ¡qué bien que Seler Parrado haya sido tan buen ejemplo para su hijo Nando! Al ver que el negocio estaba en peligro de fracasar, corrió el riesgo necesario de tomar medidas prudentes para evitarlo. Es decir, puso en práctica el proverbio del sabio Salomón que dice: «El prudente ve el peligro y lo evita; el inexperto sigue adelante y sufre las consecuencias.»2 Fue así como, con el paso de los años, Seler llegó a ser ejemplo del siguiente dicho de los sabios: «¿Has visto a alguien diligente en su trabajo? Se codeará con reyes, y nunca será un Don Nadie.»3

    ¡Quiera Dios que el ejemplo de este padre uruguayo nos inspire a todos los que somos padres, quienes jugamos un papel determinante en las familias de nuestra sociedad y en el futuro de nuestra nación!

    Carlos Rey
    Un Mensaje a la Conciencia
    www.conciencia.net



    1
    Nando Parrado, Milagro en los Andes: Mis 72 días en la montaña y mi largo regreso a casa (Barcelona: Editorial Planeta, 2006), pp. 30-32.


    2
    Pr 27:12


    3
    Pr 22:29

    • 4 min
    «Soy muy agresiva»

    «Soy muy agresiva»

    En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos:

    «Estoy casada con un hombre maravilloso, con defectos como todo ser humano, pero de un corazón muy noble. Tenemos ocho años de casados, aunque estuvimos separados por un mes debido a grandes problemas que tuvimos en la relación a causa de que soy muy agresiva. Volvimos, y experimenté un cambio porque me mantuve firme en la oración, pero tengo muchas recaídas. Duro hasta dos meses sin agredirlo tanto física como verbalmente, pero después, en medio de una discusión, vuelvo y lo agredo. ¡Estoy muy desesperada! No quiero perder mi matrimonio.»

    Este es el consejo que le dio mi esposa:

    «Estimada amiga:

    »Hay algo fuera de lo común en su caso. Es que usted no le echa la culpa a nadie por su problema. Acepta más bien toda la responsabilidad y comprende que necesita cambiar. ¡Ese es un excelente primer paso!

    »Usted ha tratado de dominarse y ha invertido tiempo en oración, pidiéndole a Dios que la ayude. Esos dos pasos adicionales son muy buenos.

    »Estamos de acuerdo en que es probable que su esposo la deje si usted no vence esa tendencia al comportamiento violento. Pero, como la experiencia le ha enseñado, usted necesita más ayuda para poder dominarse. Le pidió a Dios que la ayudara, y Él la ha guiado a que nos pida consejo. Cuando oramos, la respuesta de Dios con frecuencia incluye el dirigirnos a alguien que pueda ayudarnos de una manera práctica.

    »La manera más eficaz de aprender a dominarse sería que formara parte de un grupo de apoyo para el manejo del enojo. Los terapeutas, las clínicas, los servicios sociales, o hasta las iglesias pudieran tener esos grupos....

    »Mientras tanto, trate el asunto tranquilamente con su esposo. Recuérdele que usted reconoce que tiene la tendencia a enojarse, y dígale que quiere elaborar estrategias para dominarse. La primera estrategia que va a probar es abandonar el cuarto tan pronto como siente que se está enojando....

    »Una vez que haya dejado el cuarto, concéntrese en respirar profundamente y con más lentitud. Cierre los ojos y piense en un lugar tranquilo. Cuando haya logrado dominar sus reacciones físicas, podrá pensar con mayor claridad. Entonces haga un esfuerzo y ponga por escrito todo lo que la incitó a enojarse. Cuando sienta que está aumentando la tensión, deténgase y vuelva a respirar profundamente para relajarse. Si usted está resuelta y persiste, esa estrategia la ayudará a aprender a dominarse. Le llevará algún tiempo y le costará trabajo, pero usted puede lograrlo.»

    Con eso termina lo que recomienda Linda, mi esposa. El consejo completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo ingresar en el sitio www.conciencia.net y pulsar la pestaña que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 469.

    Carlos Rey
    Un Mensaje a la Conciencia
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    • 4 min
    «Lo que hay que cambiar»

    «Lo que hay que cambiar»

    (Antevíspera de la Independencia de Venezuela)

    —[Ve], Simón, lo que está ocurriendo a [tu] alrededor. [Abre] los ojos —[le decía] ... de regreso de la Escuela donde daba clases... [Simón Rodríguez a su discípulo Simón Bolívar durante su estancia en París]—.... Yo creo que la oportunidad de la Independencia está planteada para la América española. Hoy o mañana....

    »—¿Hoy o mañana? ¿Cómo, con quién?

    »—Con los hombres como tú.... ¡Sacúdete, Simón! ... La gran desgracia de la muerte de tu mujer podría ser el nuevo punto de partida de tu destino.... [Has] oído en el teatro los tres golpes que anuncian que se va a alzar el telón y que la obra va a comenzar. Esos tres golpes están sonando hace tiempo en el mundo, y están sonando ya en la América española....

    »—... Nos vamos para Italia.... [Tienes] que salir de París. [Tienes] que ir en busca de [tu] destino.... La visión de Italia [te] va a llamar a [tus] grandes deberes....

    »... [Durante el viaje a Italia volvió a suscitarse] una vieja y repetida discusión entre ambos.

    »—[La gente] no cambia porque no la enseñan a cambiar [—explicaba el maestro de Bolívar—]. Cambian el gobierno, pero no cambian las costumbres. Ése es el error de las revoluciones. Cambian las leyes, pero no tocan la escuela. Tiempo perdido....

    »Cada vez que veo un abuelo hablando con su nieto, me horrorizo. Le está transmitiendo todas las estupideces, los prejuicios y los errores del pasado; todas las supersticiones, embrujamientos, ensalmos, fantasmas, creencias ridículas.... Cuando truena, es un Dios que tira los muebles de su casa del cielo. Cuando llueve con sol, es el diablo que está peleando con su mujer. El extremo del arco iris señala un tesoro enterrado.

    »Y todos los refranes, mi joven Don Simón...  que no son sino el zumo de la ignorancia, de la mezquindad y del conformismo: ... “Hijos de Sancho Panza, no hay sino de ésos.” ... “El que se mete a Redentor muere crucificado.” “El que sirve al público a nadie sirve.” ... “Para cuatro días que hemos de vivir, demasiado hacemos.” “Vivamos, y el que venga atrás que arree.” “Más vale malo conocido que bueno por conocer.” “Adondequiera que fueres, haz como vieres.” “Los hombres no somos ángeles, somos de carne y hueso.” ... ¡Qué vileza! ... ¿Adónde iría la humanidad si todos nos atuviéramos a lo que dicen esos proverbios de ruindad? ...

    »—No lo tome usted tan a mal. Eso es lo que llaman la sabiduría popular —le dijo Bolívar burlonamente.

    »—Ni es sabiduría ni es popular. Es el compendio del cinismo más chato y del conformismo más abyecto. Eso es precisamente lo que hay que cambiar. En la escuela con los maestros, con otra mentalidad....1

    Esas exhortaciones de aquel iluminado maestro de Bolívar en cuanto a nuestra mentalidad cultural, concebidas y plasmadas por el autor venezolano Arturo Úslar Pietri en su novela histórica titulada La isla de Róbinson, las complementa el apóstol Pablo con una sabia exhortación, que más vale que acatemos, en cuanto a nuestra mentalidad espiritual. «No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente.... —  escribió a sus condiscípulos de Jesucristo que vivían en Roma—. [Todos] tenemos dones diferentes, según la gracia que se nos ha dado. Si el don de alguien es el de... prestar un servicio, que lo preste; si es el de enseñar, que enseñe; si es el de animar a otros, que los anime; si es el de socorrer a los necesitados, que dé con generosidad; si es el de dirigir, que dirija con esmero...»2

    Carlos Rey
    Un Mensaje a la Conciencia
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    1
    Arturo Úslar Pietri, La isla de Róbinson (Barcelona: Editorial Seix Barral, 1983), pp. 63-74,

    • 4 min
    «Desde que mi esposo se enteró»

    «Desde que mi esposo se enteró»

    En este mensaje tratamos el siguiente caso de una mujer que «descargó su conciencia» de manera anónima en nuestro sitio www.conciencia.net, autorizándonos a que la citáramos:

    «[Después de] catorce años de matrimonio... conocí a un hombre mayor que yo y sentí mucha atracción por él. Llegamos a tener una relación por casi tres meses, hasta que mi esposo se dio cuenta de lo que estaba pasando....

    »Han pasado más de dos meses desde el día en que mi esposo se enteró. No saben cuán arrepentida estoy de todo esto.... Quiero continuar con mi matrimonio hasta que Dios así lo decida, pero siento que Dios me ha dejado sola porque mi esposo se aleja cada día más de mí.... Necesito ayuda. No quiero que mi matrimonio se termine, aunque sé que todo es por mi culpa.»

    Este es el consejo que le dio mi esposa:

    «Estimada amiga:

    »Nos alegramos de que reconozca que usted tiene la culpa de los problemas en su matrimonio. Algunas personas que son infieles tratan de echarles la culpa a otros. Dicen que no habrían sido infieles si su cónyuge hubiera satisfecho todo lo que necesitaban.... Pero ninguna excusa ni razón justifica la infidelidad....

    »Cuando usted dice que quiere continuar con su matrimonio hasta que Dios así lo decida, parece estar olvidando que Dios diseñó el matrimonio de modo que durara hasta la muerte de uno de los cónyuges. Casi todos los votos conyugales dicen: “hasta que la muerte nos separe”. Ese voto se basa en lo que Jesucristo, el Hijo de Dios, enseñó cuando dijo que el esposo y la esposa “ya no son dos sino uno solo”, y que nadie debe tratar de separarlos.1 Así que, según las palabras mismas de Cristo, Dios decidirá que su matrimonio ha terminado sólo cuando uno de ustedes dos haya fallecido.

    »Usted también dice que, debido a que su esposo está alejándose cada día más, usted cree que Dios la ha abandonado. Suena como si usted creyera que, si Dios estuviera acompañándola, Él obligaría a su esposo a que se portara como si nada hubiera sucedido. Y suena como si usted creyera que, si Dios la está acompañando, Él tiene la obligación de forzar a los demás a que hagan las cosas tal y como usted lo desea. ¿Cree entonces que, si Dios está con usted, no debiera haber consecuencias de su conducta? ¿De veras cree que puede quebrantar una o todas las leyes de Dios (tal como el mandamiento de serle fiel a su esposo) y que Dios debe pasar por alto lo que usted haya hecho?

    »Lamentablemente, las ideas que usted tiene acerca de Dios se basan en lo que usted quiere que sea verdad y no en lo que dicen las Sagradas Escrituras. Dios es nuestro Padre celestial que desea lo mejor para cada uno de nosotros. Motivado por su amor, Él nos ha dado leyes para evitarnos problemas. Pero cuando optamos por desobedecer sus leyes, no debemos esperar que nos libre de sufrir las consecuencias. Desde luego, Él nos perdonará si estamos de veras arrepentidos cuando le pedimos perdón, pero no dejaremos de tener que afrontar las consecuencias naturales de nuestra conducta.»

    Con eso termina lo que Linda, mi esposa, recomienda en este caso. El caso completo, que por falta de espacio no pudimos incluir en esta edición, puede leerse con sólo pulsar la pestaña en www.conciencia.net que dice: «Casos», y luego buscar el Caso 598.

    Carlos Rey
    Un Mensaje a la Conciencia
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    1
    Mt 19:6

    • 4 min
    «Independencia absoluta y definitiva»

    «Independencia absoluta y definitiva»

    (Aniversario de la Declaratoria de Independencia Absoluta Centroamericana)

    Luego de la abdicación de Agustín de Iturbide en México, volvieron a reunirse en el palacio de la capital de Guatemala los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente centroamericana, es decir, los representantes de los pueblos que ocupaban el territorio que hoy abarcan Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica. Después de examinar el Acta de Independencia que firmaron allí mismo el 15 de septiembre de 1821 junto con los demás documentos afines posteriores, firmaron una nueva «Declaratoria de Independencia Absoluta y Definitiva» el primero de julio de 1823 en la que ponían de manifiesto lo siguiente:

    «Tomando en consideración:

    »Que la independencia del Gobierno Español ha sido y es necesaria en las circunstancias de aquella Nación y las de toda la América: que era y es justa en sí misma y esencialmente conforme a los derechos sagrados de la naturaleza....

    »Que la experiencia de más de trescientos años manifestó a la América que su felicidad era del todo incompatible con la nulidad a que la reducía la triste condición de colonia de una pequeña parte de Europa.

    »Que la arbitrariedad con que fue gobernada por la Nación Española, y la conducta que ésta observó constantemente desde la conquista, excitaron en los pueblos el más ardiente deseo de recobrar sus derechos usurpados.

    »Que, a impulsos de tan justos sentimientos, todas las Provincias de América sacudieron el yugo que las oprimió por espacio de tres siglos: que las que pueblan el antiguo Reino de Guatemala proclamaron gloriosamente su independencia en los últimos meses del año de 1821; y que la resolución de conservarla y sostenerla es el voto general y uniforme de todos sus habitantes....

    »Nosotros, por tanto,... declaramos solemnemente:

    »Que las expresadas Provincias, representadas en esta Asamblea, son libres e independientes de la antigua España, de México y de cualquiera otra potencia, así del Antiguo como del Nuevo Mundo; y que no son ni deben ser el patrimonio de persona ni de familia alguna.

    »[Que] en consecuencia, son y forman Nación Soberana, con derechos y aptitudes de ejercer y celebrar cuantos actos, contratos y funciones ejercen y celebran los otros pueblos libres de la tierra.

    »Que... se llamarán por ahora, sin prejuicio de lo que se resuelva en la Constitución que ha de formarse, “PROVINCIAS UNIDAS DEL CENTRO DE AMÉRICA”.»

    »Y mandamos que esta declaratoria... se comunique a las Provincias de León, Granada, Costa Rica y Chiapas; [como]... también a los Gobiernos de España, México y de todos los demás Estados independientes de ambas Américas.»1

    Ahora a los habitantes de esas cinco naciones centroamericanas solamente les queda seguir el consejo de San Pablo, quien reconoció que Dios, que los creó con libre albedrío, siempre quiso que fueran libres. «Ustedes han sido llamados a ser libres; pero no se valgan de esa libertad para dar rienda suelta a sus pasiones —advirtió el sufrido apóstol—. Más bien sírvanse unos a otros con amor. En efecto, toda la ley se resume en un solo mandamiento: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” Pero si siguen mordiéndose y devorándose, tengan cuidado, no sea que acaben por destruirse unos a otros.»2

    Carlos Rey
    Un Mensaje a la Conciencia
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    1
    Sarbelio Navarrete, La verdadera fecha de nuestra independencia (San Salvador: Corte Suprema de Justicia, 1996) En línea 10 febrero 2009.


    2
    Gá 5:13-15

    • 4 min
    Duelo por un duelo

    Duelo por un duelo

    «El grupo de caballeros... conversaba a puertas cerradas....

    »—Con el exceso de pólvora en las cargas, sabemos que el disparo se desviará lo necesario para evitar desgracias —explicó uno de los individuos mientras manipulaba un par de trabucos....

    »Una media hora más tarde... alrededor de las diez de la mañana... junto a la cancha grande del Parque Central... [iba a comenzar] el duelo que enfrentaría a José Batlle y Ordóñez[, ex presidente de Uruguay,] y Washington Beltrán.... El retador era Batlle, [jefe del Partido Colorado,] quien se había sentido ofendido en su honor por el artículo “Qué tupé” que el joven nacionalista blanco publicara en el matutino El País....

    »Batlle siempre había preferido el sable, ya que sabía que era un arma más fácil de dominar.... Pero unos días antes... se había luxado su muñeca derecha en la bañera, y su contendiente pareció impacientarse.

    »—Debes postergar el duelo hasta que se cure tu mano[, Pepe] —le había dicho Matilde a su esposo... al enterarse de que el lance sería con armas de fuego....

    »Pero ya todo estaba arreglado, y ese viernes santo, desafiando la lluvia.... el coche de Batlle se [dirigió] al Parque Central. Junto a él iban su médico personal, el doctor Mérola, y sus padrinos....

    Washington Beltrán [salió] de su hogar... mientras sus pequeños hijos dormían y su joven esposa intentaba ahuyentar amargos presentimientos.... Con sus padrinos... y el doctor Lussich... [aguardó a Batlle] en el lugar previsto....

    El lance era a veinticinco pasos y a dos balas.

    En unos pocos segundos todo había terminado.... La segunda bala del revólver de Batlle perforó el pulmón derecho de su contrincante, tiñéndole de carmesí la camisa.... La vida de Beltrán se le iba de entre las manos [al doctor Lussich] mientras intentaba calmar el borbotón de tos que arrojaba por la boca del moribundo los últimos vestigios de aliento que quedaban en ese joven e ilustre ciudadano....

    »Consciente de la gravedad del herido... [Batlle] se desmoronó rápidamente, y nadie se animó a interrumpir su llanto....

    »—Disparé al piso.... No sé cómo la bala se elevó hasta el pecho —repetía incrédulo hasta agotar sus fuerzas....

    »[A partir de] ese 2 de abril de 1920.... para Matilde y Pepe ya nada volvería a ser igual.»1

    Lo cierto es que lo sería mucho menos para la viuda y los pequeños hijos de Beltrán en este trágico relato de la novela histórica de la escritora uruguaya Mercedes Vigil titulada Matilde, la mujer de Batlle. Porque lo único que seguiría siendo igual sería la inigualable e inagotable gracia de Dios, a quien ambas familias podían recurrir no sólo en busca de perdón sino también de consuelo, así como podemos hacerlo nosotros cuando tenemos que afrontar las consecuencias de decisiones disparatadas y desatinadas de las que nos arrepentimos en lo más profundo de nuestro ser.

    Carlos Rey
    Un Mensaje a la Conciencia
    www.conciencia.net



    1
    Mercedes Vigil, Matilde, la mujer de Batlle (Montevideo, Uruguay: Editorial Planeta, 2003), pp. 261-66.

    • 4 min

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