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La iglesia de Cristo en Juárez le invita a sus actividades en la calle Juan J. Méndez 7744, Colonia Constituyentes, en Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Domingos 10 de la mañana.

Iglesia de Cristo en Constituyentes‪.‬ Lorenzo Luévano

    • Religion & Spirituality

La iglesia de Cristo en Juárez le invita a sus actividades en la calle Juan J. Méndez 7744, Colonia Constituyentes, en Ciudad Juárez, Chihuahua, México. Domingos 10 de la mañana.

    Determinaciones divinas en favor de los santos (Romanos 8:28-30).

    Determinaciones divinas en favor de los santos (Romanos 8:28-30).

    La epístola de Pablo a los romanos está dirigida a los “amados de Dios, llamados a ser santos” (Romanos 1:7). En otras palabras, su contenido se dirige a aquellos que han depositado su fe en Jesucristo como su salvador, lo que confiere a la carta un mensaje profundamente espiritual y valioso para nosotros.

    En los versículos que hemos leído esta mañana, observamos como Dios establece ciertos designios a favor de cada uno de sus hijos. Es importante destacar que aquí no estamos considerando las determinaciones de los creyentes, sino las de Dios. Esto nos recuerda que el plan de salvación, perfectamente concebido, es de naturaleza divina. La redención de cada pecador es una cuestión que atañe a Dios, y nosotros no desempeñamos ningún papel en ello más allá de ser receptores de su amor y misericordia.

    Adentrémonos, entonces, con mayor profundidad en estos versículos, y al hacerlo, recordemos que nos sumergimos en aguas de profunda reflexión, pero seguras. En este contexto, descubriremos un sustancioso alimento para nutrir nuestras almas, ya sea que estén atravesando las adversidades de la vida o disfrutando de las abundantes bendiciones divinas.

    • 1 hr 3 min
    La esperanza en el tiempo presente (Romanos 8:18-27)

    La esperanza en el tiempo presente (Romanos 8:18-27)

    El versículo 18 de nuestro texto nos recuerda una de las
    verdades más fundamentales en la vida de un cristiano. Esa verdad es ésta: ¡Aún no hemos llegado a casa! Mientras esperamos ser liberados de este mundo, debemos recordar que vivimos en un mundo que está bajo maldición. Como resultado de esa maldición, se están produciendo muchos gemidos y confusión. En medio de todo eso, es fácil desanimarse y es fácil querer darse por vencido.

    Sin embargo, si hay algo que nos enseña este pasaje es que la vida espiritual es una vida de esperanza, lo cual produce diligencia. La palabra diligencia indica una actividad constante, serie y enérgica. ¡Es lo opuesto de darse por vencido! De hecho, el Espíritu de Dios es capaz de darnos esperanza durante los momentos difíciles de nuestras vidas.

    Este pasaje se refiere a la lucha que se libra dentro y alrededor de todos nosotros ahora mismo. Pablo comparte con nosotros tres ámbitos de la vida donde, gracias a la esperanza, hay diligencia en medio de un mundo devastado. Miremos esto juntos. La esperanza del tiempo presente.

    • 1 hr 7 min
    Las aflicciones del tiempo presente (Romanos 8:18).

    Las aflicciones del tiempo presente (Romanos 8:18).

    Romanos, capítulo 8 es uno de los capítulos más ricos de la Biblia. Este capítulo es un pasaje de esperanza, bendición, aliento y consuelo.

    El versículo 1 establece el tono para el resto del capítulo cuando dice: “Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.” ¡Ninguna condena! ¡Debemos dejar que esas palabras penetren en nuestros corazones! Esas palabras nos recuerdan que el cristiano ya no está bajo la ira de Dios, ni en peligro de ser juzgado por él. El creyente ha sido liberado para siempre de la amenaza del infierno eterno. El creyente ya no está separado de Dios por un amplio abismo de pecado, sino que “es hecho cercano por la sangre de Cristo” (cf. Efesios 2:13).

    A medida que se desarrolla Romanos 8, la luz de nuestras bendiciones en Jesucristo se vuelve muy clara.


    Los creyentes son hijos de Dios (v. 14-15).
    Los creyentes son coherederos con Cristo (v. 17).
    Los creyentes serán glorificados con Cristo (v. 19).
    Cada evento en la vida del creyente está siendo elaborado para bien por parte de Dios (v. 28).
    Los creyentes están siendo transformados activamente a la imagen del Señor Jesucristo (v. 29).
    Los creyentes están seguros en su salvación (v. 30).
    Los creyentes disfrutan del apoyo del Señor contra cada adversario que enfrentan en la vida (v. 31-37).
    Los creyentes nunca serán separados del amor perfecto, ilimitado y eterno de Dios (v. 38-39).

    Esas verdades deberían ser suficientes para hacernos humildes ante el Señor en adoración y alabanza. El texto que he leído hoy añade otra capa de bendición que debería animar los corazones de cada hijo de Dios. El versículo 18 contiene una preciosa promesa para todo creyente que sufre en esta vida. En él se nos promete que, aunque aquí haya sufrimiento, allá habrá gloria. Meditemos, entonces, en las palabras de Pablo, mientras consideramos su declaración cuando habló sobre “las aflicciones del tiempo presente”.

    • 1 hr 5 min
    Bendiciones de la vida espiritual (Romanos 8:14-17)

    Bendiciones de la vida espiritual (Romanos 8:14-17)

    Imagínese, por un momento, nacer en una familia afectada por la pobreza extrema. En esa condición, usted vive en una familia disfuncional y condenada al fracaso. Una familia sin esperanza, y sin ninguna expectativa positiva para el futuro. Es una familia que está sufriendo, por no poder sustentar las necesidades más básicas para la vida. Y lo peor de todo, es que a nadie en este mundo le importa en absoluto.

    Pero, ahora, imagine que llega un hombre amable, gentil y misericordioso, el cual, además de tener todas estas buenas cualidades, es sumamente rico y poderoso. Este hombre le ofrece, no solamente, ayudarlo, sino recibirlo en su gran mansión, para convertirlo en su propio hijo.  Este hombre le ofrece todo lo que su propia familia natural jamás podría darle, y, además, se lo ofrece gratuitamente. Todo lo que tiene que hacer usted, es aceptar ser su propio hijo. Ahora, ¿Le parece una historia descabellada? Pues, eso es exactamente lo que le sucede a cada persona que pone su fe en Jesucristo.

    A medida que Pablo profundiza en este octavo capítulo de Romanos, continúa ilustrando la superioridad de la vida espiritual. Ya nos ha hablado de la liberación y los cambios que hay en esa vida. Ahora, en estos versículos, él nos habla de las bendiciones de la vida espiritual.

    Pablo nos dice que cada persona que ha obedecido el evangelio, ha sido traída a la familia de Dios, y disfruta de todos los derechos, privilegios y promesas que todo hijo de Dios tiene, por su bendita bondad y misericordia. No, ningún hombre sobre la tierra merece tantas bendiciones, pero por la gracia de Dios, puede acceder a ellas a pesar de la vida miserable y oscura que haya tenido.

    Miremos, pues, estos versículos, para recordar o para conocer las bendiciones de la vida espiritual.

    • 1 hr 13 min
    Los cambios de la vida espiritual (Romanos 8:5-13)

    Los cambios de la vida espiritual (Romanos 8:5-13)

    El capítulo 8 de Romanos marca un cambio importante en el pensamiento del apóstol Pablo. En este capítulo, presenta varios aspectos de cómo la vida es transformada por el Espíritu de Dios. Este capítulo trata sobre la nueva vida que resulta de la obra del Espíritu Santo en nosotros.

    En los primeros cuatro versículos, Pablo habló acerca de la liberación de la vida espiritual; ahora, en los versículos que hemos leído esta mañana, escribe acerca de las diferencias de la vida espiritual.

    Considero que este es uno de los pasajes más grandes e importantes de las Escrituras. ¿Por qué? Porque aborda la cuestión de la mente. La Biblia es clara en su enseñanza de que, la manera en que piensa una persona, eso determinará qué clase de persona será. Dice Proverbios 23:7, “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él”. En otras palabras, cuando usted siembra un pensamiento, entonces cosecha un acto.

    ¡La mente es algo muy importante! ¡Cualquier cosa en la que un hombre enfoque su mente es lo que ese hombre reproduce en su vida! Si usted tiene malos pensamientos, entonces no espere producir otra cosa, sino malas acciones. Pero, si usted tiene buenos pensamientos, sobre todo, si usted tiene pensamientos piadosos, entonces eso producirá acciones piadosas. Las acciones siempre tienen la misma naturaleza de nuestros pensamientos. Por eso, la palabra de Dios es tan clara cuando nos exhorta renovar nuestra mente. En Romanos 12:2, dice, “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta”. En Filipenses 4:8, el apóstol Pablo nuevamente nos exhorta a mantener siempre pensamientos correctos. Esto es así, porque pensamientos correctos, dan como resultado una vida correcta. De ahí la importancia de llenar nuestras mentes con la palabra de Dios. Si llenamos nuestra mente con los pensamientos de Dios encontrados en su palabra, esto producirá un cambio en nuestras vidas.

    Los cambios que el Espíritu Santo produce en nuestra mente, y los cambios resultantes en cada área de nuestra vida, son el asunto en este pasaje. Estos cambios son progresivos. Cada cristiano debe ir manifestando estos cambios progresivamente. Si estos cambios están sucediendo en su vida, eso significa que usted es una persona espiritual, es una persona que está dejando que el Espíritu Santo lo moldeé a través de las Escrituras. Usted es una persona que siempre tiene en cuenta lo que Dios dice en su palabra, siguiendo ese curso de vida que él muestra en ella, y así, estos cambios se van manifestando cada día. Sin embargo, si estos cambios no se manifiestan, o si en lugar de avanzar hacia adelante, usted va en retroceso, entonces eso mostrará que usted no es una persona espiritual, sino carnal. Usted se ha estado dejando guiar por el mundo, por sus pasiones o por el diablo. Consideremos, entonces, lo que Pablo nos dice, mientras meditamos en el tema, “Los cambios de la vida espiritual”.

    • 1 hr 12 min
    Liberados en Cristo Jesús (Romanos 8:1-4).

    Liberados en Cristo Jesús (Romanos 8:1-4).

    Hay varias cosas que deben distinguir a una persona que es cristiano de una que no lo es. Piensan diferente, actúan diferente, caminan y hablan de manera diferente. Y esto se debe a que, el que es cristiano, está siendo guiado, a través de las Escrituras, por el Espíritu Santo. Su vida debe ser distinta a la que tienen las personas del mundo. Bueno, es de este estilo de vida diferente, el enfoque de este octavo capítulo de Romanos.

    Hasta ahora, el apóstol Pablo nos ha estado recordando que, en nuestra vida natural, aquella que vivimos sin Cristo, es una vida que está bajo la ira de Dios. Nos ha dicho que no podemos salvarnos por nuestra bondad, ni por nuestras obras religiosas. Nos ha dicho la gran verdad de que la salvación es producto únicamente de la gracia de Dios. Ahora, después de describir la vida de pecado, la vida de obras religiosas y la vida vivida bajo la Ley, y después de mostrarnos cómo cada una de ellas está muy lejos de poder salvar el alma, dirige su atención a la nueva vida que está bajo la potestad y dirección del Espíritu de Dios.

    Todo este capítulo, que es uno de los más importantes de la Biblia, trata sobre experimentar una nueva vida dirigida por el Espíritu Santo. En estos primeros cuatro versículos, nos habla acerca de la liberación que tenemos en Cristo. Particularmente, nos dice que hemos sido liberados de tres elementos de la influencia del pecado en nuestras vidas. Nos centraremos esta mañana en esas tres áreas de las que hemos sido liberados. Les invito a seguirme en estos versículos, mientras meditamos en el tema, “liberados en Cristo Jesús”. ¿De qué hemos sido liberados?

    • 1 hr

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