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Desde El Búnker Capítulo 5 - Inventemos el trueno Desde El Búnker

    • Cultura y sociedad

Dos muertos en el camping abandonado. ¿Cuánta m****a vamos a tragar antes de derribar las puertas?

Escúchame en Desde el Búnker y descubre la verdad.

Sígueme en Twitter: @arcan_hell


ARCANHELL
Llamadme Arcanhell.
Arcanhell.
Emitiendo desde El búnker.

He regresado nada más enterarme y... He corrido con todas mis fuerzas bajo esta lluvia radiactiva que no para. Manchándome de barro tóxico hasta las rodillas.

Ya he limpiado las nuevas grabaciones, ahora… ahora las… ahora las pongo pero...

Tengo la seguridad de que lo que ha sucedido hoy ha desatado la tormenta. Si circuláis por la carretera vieja oiréis cantos de sirena y un gran faro que indica el lugar de un nuevo crimen. Vengo de allí.

Otra vez la noche, otra vez la muerte.
Dos nuevos cadáveres en el camping abandonado.
¿Qué está pasando?
¿Qué nos está pasando?
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

«Nuestro camping, de primera categoría, ofrece los mejores servicios y las más modernas instalaciones. Bungalows, piscina exterior, zona de spa y gimnasio, restaurante… un destino ideal donde niños y adultos podrán relajarse y disfrutar de momentos inolvidables mientras esperan una muerte violenta y segura.»

Eso es lo que somos.
La zona maldita.
La zona muerta.

Bajo la primera manta Manuel Montero, antiguo granjero reconvertido a liquidador, como tantos otros. Ha muerto defendiendo su caravana. Una pequeña casa caótica y desbaratada. Su hogar desde los desalojos. Le dispararon con una escopeta de caza. A bocajarro. Todos apuntan a que fue el otro hombre. Alguien a quien conocemos muy bien...

Cuando dije que ya no tenía miedo de contar la verdad os mentí. Cuando me atreví a hablaros de Barrero y sus negocios, me temblaban las piernas, me sudaban las manos… Había deseado para él un final entre rejas, un castigo, pero jamás pensé que caería tan pronto. Jamás pensé que caería de esta manera. Dicen que Barrero acabó con la vida de Manuel Montoro, que fue él quien apretó el gatillo.

Menuda noche Inspector Uría, usted que rechazó aquel traslado para quedarse en un lugar apacible, ¿qué mejor lugar que esta zona asturiana para un proyecto de vida?

No se culpe, fuimos muchos los que pensamos lo mismo.

Inspector, usted y yo no estamos tan alejados. Es cierto que yo nunca seré un héroe, pero estoy del lado de la verdad, y por mucho que se empeñe en hacernos creer lo contrario, usted también quiere saber qué sucedió el día del Accidente.

Su mujer, Marta se llamaba…, ha vuelto a la ciudad. Confieso que me gusta reencontrarme con rostros conocidos. Espero que ella le haga entrar en razón y le convenza para unirse a la demanda. El héroe de Nogales contra el poder, exigiendo el perdón que nos deben por los informes falsos y las ruinas. Por los sacrificios y el estigma. ¿Lo viviremos en algún momento? ¿O está esperando a que en el valle sólo queden lobos?

¿Quién está detrás de la muerte de Aurelio Barrero?

¿Lo sabe usted Inspector Uría?

Pero algo se ha roto esta noche, el cielo nos avisa.

¿Y si no nos escondemos como siempre?
¿Y si nos hacemos dueños de la tormenta?

¿Cuánta m****a somos capaces de tragar antes de derribar las puertas? Algún día estudiarán nuestro conformismo como uno de los muchos efectos de la radiación. Nuestra resignación y mansedumbre al lado de la pérdida de cabello y los tumores. Puede que bauticen a la sumisión como el “Síndrome de Nogales”.

Quedaos con este nombre, grabadlo a fuego en vuestra memoria: Fausto Armendariz. Sí, el jefe supremo, el patrón, el propietario de vuestras vidas. De noche organiza una gran cena benéfica por los niños afectados, llega el día y os explota a cambio de una miseria. Lo sé, no os descubro nada nuevo. Algunos incluso estáis agradecidos. Sólo...

Dos muertos en el camping abandonado. ¿Cuánta m****a vamos a tragar antes de derribar las puertas?

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ARCANHELL
Llamadme Arcanhell.
Arcanhell.
Emitiendo desde El búnker.

He regresado nada más enterarme y... He corrido con todas mis fuerzas bajo esta lluvia radiactiva que no para. Manchándome de barro tóxico hasta las rodillas.

Ya he limpiado las nuevas grabaciones, ahora… ahora las… ahora las pongo pero...

Tengo la seguridad de que lo que ha sucedido hoy ha desatado la tormenta. Si circuláis por la carretera vieja oiréis cantos de sirena y un gran faro que indica el lugar de un nuevo crimen. Vengo de allí.

Otra vez la noche, otra vez la muerte.
Dos nuevos cadáveres en el camping abandonado.
¿Qué está pasando?
¿Qué nos está pasando?
¿Cómo hemos llegado hasta aquí?

«Nuestro camping, de primera categoría, ofrece los mejores servicios y las más modernas instalaciones. Bungalows, piscina exterior, zona de spa y gimnasio, restaurante… un destino ideal donde niños y adultos podrán relajarse y disfrutar de momentos inolvidables mientras esperan una muerte violenta y segura.»

Eso es lo que somos.
La zona maldita.
La zona muerta.

Bajo la primera manta Manuel Montero, antiguo granjero reconvertido a liquidador, como tantos otros. Ha muerto defendiendo su caravana. Una pequeña casa caótica y desbaratada. Su hogar desde los desalojos. Le dispararon con una escopeta de caza. A bocajarro. Todos apuntan a que fue el otro hombre. Alguien a quien conocemos muy bien...

Cuando dije que ya no tenía miedo de contar la verdad os mentí. Cuando me atreví a hablaros de Barrero y sus negocios, me temblaban las piernas, me sudaban las manos… Había deseado para él un final entre rejas, un castigo, pero jamás pensé que caería tan pronto. Jamás pensé que caería de esta manera. Dicen que Barrero acabó con la vida de Manuel Montoro, que fue él quien apretó el gatillo.

Menuda noche Inspector Uría, usted que rechazó aquel traslado para quedarse en un lugar apacible, ¿qué mejor lugar que esta zona asturiana para un proyecto de vida?

No se culpe, fuimos muchos los que pensamos lo mismo.

Inspector, usted y yo no estamos tan alejados. Es cierto que yo nunca seré un héroe, pero estoy del lado de la verdad, y por mucho que se empeñe en hacernos creer lo contrario, usted también quiere saber qué sucedió el día del Accidente.

Su mujer, Marta se llamaba…, ha vuelto a la ciudad. Confieso que me gusta reencontrarme con rostros conocidos. Espero que ella le haga entrar en razón y le convenza para unirse a la demanda. El héroe de Nogales contra el poder, exigiendo el perdón que nos deben por los informes falsos y las ruinas. Por los sacrificios y el estigma. ¿Lo viviremos en algún momento? ¿O está esperando a que en el valle sólo queden lobos?

¿Quién está detrás de la muerte de Aurelio Barrero?

¿Lo sabe usted Inspector Uría?

Pero algo se ha roto esta noche, el cielo nos avisa.

¿Y si no nos escondemos como siempre?
¿Y si nos hacemos dueños de la tormenta?

¿Cuánta m****a somos capaces de tragar antes de derribar las puertas? Algún día estudiarán nuestro conformismo como uno de los muchos efectos de la radiación. Nuestra resignación y mansedumbre al lado de la pérdida de cabello y los tumores. Puede que bauticen a la sumisión como el “Síndrome de Nogales”.

Quedaos con este nombre, grabadlo a fuego en vuestra memoria: Fausto Armendariz. Sí, el jefe supremo, el patrón, el propietario de vuestras vidas. De noche organiza una gran cena benéfica por los niños afectados, llega el día y os explota a cambio de una miseria. Lo sé, no os descubro nada nuevo. Algunos incluso estáis agradecidos. Sólo...

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