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  1. 30/03/2022

    Científicos diseñan un tejido con la capacidad de escuchar

    «¿Es un pájaro cantando lo que se escucha de fondo?», pregunta Yoel sorprendido desde el otro lado de la pantalla, a miles de kilómetros de distancia. Suenan también un refrigerador en pleno funcionamiento y el leve roce del bolígrafo sobre el papel al tomar notas. Mientras el hombre habla no pierde la pista de los ruidos a su alrededor. «Es un canto hermoso. Peculiar. Esto te habla de la importancia del sonido en nuestras vidas... No ves al ave pero sabes que está allí porque lo escuchas». Durante dos décadas los sonidos han sido casi una obsesión para él. Yoel Fink (56 años) es científico de materiales y profesor del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT). Tiene una amplia trayectoria en la que acumula reconocimientos y al menos 50 patentes de inventos registrados en Estados Unidos. Fink es la cabeza de uno de los últimos grandes inventos con el sello de la prestigiosa universidad estadounidense. Un grupo de ingenieros y diseñadores (de la Escuela de Diseño Rhode Island) han desarrollado una tela con la capacidad de escuchar. A imagen y semejanza del oído humano. Los resultados de sus años de investigaciones - de prueba y error de prototipos- han sido publicados en recientemente en la revista Nature. Hace 20 años que ingenieros y científicos de MIT, entre ellos Yoel, trabajan en sus laboratorios para darle a los tejidos un nuevo sentido funcional. Un valor tecnológico añadido que multiplique sus usos. El equipo se complementa con investigadores de la Universidad Case Western Reserve, la Universidad de Wisconsin y del Instituto de Investigación Ambiental del Ejército de EEUU. Decía Lao Tzu que un viaje de mil millas empieza con un solo paso. Y Yoel Fink adapta este proverbio chino a la realidad del ambicioso proyecto que comanda. La travesía para fabricar la tela de oído empezó con el impulso de un solo hombre. Wei Yan, científico del laboratorio de electrónica en MIT y de materiales en la Escuela Politécnica Federal de Lausana en Suiza, contactó con Yoel porque tenía una idea para incorporar el sonido al campo de los textiles. Durante mucho tiempo Yoel y otros ingenieros habían intentado alcanzar este objetivo. Construyeron algunos prototipos -fibras que lograban capturar el sonido- que no funcionaron del todo. Hasta la llegada de Wei Yan, que le aportó una nueva visión al proyecto. Era la pieza que faltaba. Cuenta Yoel a Crónica que en un futuro esperan que las computadoras no se vean como cajas, que no sean de metal o de vidrio. «Se verán como prendas de vestir. Ese es nuestro sueño», asegura. Ese es el fin último de los tejidos que escuchan que han creado. Uno de los primeros elementos para interactuar con una computadora (o móvil, por ejemplo), continúa el científico veterano, es un micrófono. Así que empezaron a pensar en fabricar una suerte de fibra que hiciera las veces de un micrófono. Si el joven Wei Yan trajo el impulso, Yoel aportó la inspiración. Años atrás había trabajado en un proyecto clínico que involucraba a personas con deficiencias auditivas. En el proceso aprendió sobre «lo maravilloso que es el oído humano». Al respecto explica que el sonido audible viaja a través del aire como ondas de presión. El oído capta estas ondas para después pasar por el tímpano -formado por una capa circular de diminutas fibras- que las convierten en vibraciones mecánicas. Éstas, a su vez, viajan a través de los pequeños huesos hacia el oído interno, en donde la cóclea las transforma en señales eléctricas que el cerebro procesa. «Las fibras juegan un papel clave en las dos operaciones más importantes del oído», expresa. Este mecanismo es el que se replica en el tejido que escucha que han fabricado. Las telas -diseñadas por una profesora y una estudiante de maestría de la Escuela de Rhode Island- llevan entrelazadas unas fibras especiales que cumplen las funciones del oído y hacen posible que capten y almacenen sonidos. La meta es que esta fibra especial tenga las facultades de un dispositivo inteligente. Este pequeño elemento, y en apariencia simple, es la clave del proyecto. Pero solo funciona correctamente si está adherida a un tejido. Ambos componentes se complementan. Y las telas no pierden sus cualidades, pueden lavarse o plegarse sin problema. Al otro lado de la pantalla, en su departamento en Boston, Yoel sostiene una pieza que parece un prisma rectangular, negra en el centro y rodeada de un material transparente. Tiene el tamaño de la palma de su mano, y uno de sus extremos se encoge hasta formar un delgado hilo. Lo muestra para explicar el proceso de fabricación de la fibra. «Es algo casi mágico», proclama. Los componentes -emplean hasta siete materiales diferentes, incluidos dispositivos semiconductores- se integran en un artefacto sólido con forma de prisma. Para después pasar por un horno especial que lo derrite y lo convierte en un fluido. Al secarse, y sin que pierda su estructura o propiedades, adquiere la forma de un hilo delgado, flexible y con una textura similar al caucho. Esta fibra tiene la cualidad de ser piezoeléctrica, lo que implica que cuando se deforma mecánicamente o se dobla puede replicar el proceso que ocurre en el interior del oído: convertir las ondas de presión en vibraciones mecánicas expresadas en frecuencias audibles, y después traducirlas en señales eléctricas. De esta manera logra almacenar los sonidos de la banda sonora de la vida de quien la lleve encima. Aunque, en principio, este invento puede tener cientos de aplicaciones, Yoel dice que quieren centrarse en dos. La fibra entretejida en una camisa o en cualquier otra prenda de vestir tendría la capacidad de funcionar como apoyo o sustituto de los audífonos para personas con discapacidad auditiva. Otro de sus usos podría ser implementarlo en tejidos para monitorizar los latidos del corazón, y movimientos de los fetos durante el embarazo. Sería, sobre todo, útil en gestaciones de alto riesgo. La tela de oído ha cumplido con éxito su primera prueba de fuego: funcionar como si fuera un micrófono. El siguiente paso es que, además de detectar y capturar sonidos, sea capaz de reproducirlos. Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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  2. 28/03/2022

    El tragaldabas sin vergüenza que lleva seis años sumando 'simpas'

    Un tipo de más de cien kilos de peso, chupa de cuero, da órdenes con voz segura. «Huevos con filete de pollo y patatas fritas». «Solomillo (gigante) con pasta y tomate... y (más) patatas fritas». «Y copa de vino». De postre: «Tarta de queso». Una comanda de dos personas, para uno solo. Llega la cuenta. Se rehúsa a pagar los 27 euros de la cuenta del Espumosos 5M. La mezcla entre tragaldabas y estafador, más lo segundo que lo primero, tiene nombre: Antonio Miguel Grimal. Con 47 años ha sabido reírse del sistema judicial y de los restauradores de Zaragoza. Ha sido detenido medio centenar de veces por no pagar la cuenta. Se aprovecha de los resquicios del sistema para evitar que los defraudados llamen a la Policía. Sus fechorías superan largamente su prontuario: es incalculable los restaurantes defraudados en 2016, cuando se conocieron sus primeros impagos en locales de comida. La mayoría de los establecimientos optan por no llamar a las autoridades para no perder el tiempo. Para 2017, ya tenía -no menos de- dos condenas firmes. Ninguna broma. Seis años como el enemigo público número uno de los locales maños. En la cárcel de Zuera lo conocen bien. Allí le ha enviado, este mes, otra vez, una jueza tras haber acumulado, en sólo 30 días, nueve denuncias. Los afectados por sus tropelías: un restaurante de la cadena NH, El Real, Espumosos 5M, Ankara, La Bodeguita Real, La Tagliatella... la lista se extiende por la capital de Aragón. Muy especialmente por el centro histórico. Nacido en Cataluña, a Grimal los dueños de los establecimientos le tildan de caradura sin escrúpulos. La Policía Local -y Nacional- está desesperada porque es reincidente y no cambia. Cuando un restaurante de la zona llama al 091 por un cliente que no quiere pagar, anticipan a quién van a encontrar allí, orondo. Se aprovecha de los camareros recién llegados, los novatos, que le sirven despreocupados y agobiados por las mesas. Los que tienen experiencia, lo echan directamente o no le sirven. Su modus operandi se completa con la insolencia. No sólo se niega a pagar, sino que mientras espera a las autoridades incluso pide algo más de beber. Para hacer más llevadera la espera. Su comida favorita, aparte del solomillo y el pollo, son los arroces. Le pierden las paellas y los risottos. Para maridar, vino tinto. Calculador en la mesa y en las penas, no se pasa de los 400 euros, que subiría su castigo en el Código Penal. Un arroz con ibéricos de La Tagliatella puede ser el inicio de su caída, por la que suspiran los restauradores maños, que temen cunda su mal ejemplo. Temen llenarse de okupas de las mesas. Erró en su cálculo, pues cadenas como esta última sí pueden seguir la lucha judicial. Le pasó antes también con el NH, que fue cuando estuvieron a punto de condenarle drásticamente. Un martes de diciembre de 2017, tuvo dos juicios con 30 minutos de diferencia. Ese día, a las 10.30 horas, se le juzgó por zampar él y dos acompañantes y no abonar los 143,30 euros que debían en el NH, por una cena del 16 de marzo de 2017. Cuando acabó esa audiencia, tuvo que ir a otra por no pagar 52,60 euros, por otra comilona del 27 de febrero de ese mismo año. Se pedían en total, por estafa, cuatro años de cárcel y abonar 3.796 euros para compensar sólo dos de sus fechorías. Pero se libró. ¿Por qué no fue a prisión en esa ocasión? Lo salvó un fallo del Tribunal Supremo que no permite la acumulación de delitos leves. Una vez más, encontró una brecha en el sistema y no fue condenado a cárcel. Sólo tuvo una multa de 270 euros por cada uno de los casos citados y el pago de ambas cuentas. Todo juega a favor del felón... ¿Cuándo y cómo comenzó? Este hombre -que asegura en sus redes sociales trabajó de oficial en una empresa de aislamientos y de guardia de seguridad- presume de ser pensionista desde hace dos décadas (en Linkedin), no habiendo a día de hoy cumplido los 50 años. ¿Un moroso perpetuo? Por no pagar, no quiso hacerlo ni con el seguro obligatorio de su coche. Ya en 2005, hay una sentencia del Tribunal Constitucional que lo cita. Él y su entonces mujer llevaron hasta esa instancia su reclamación: fueron condenados antes por un juzgado de Reus «a la pena de multa de 50 días, con una cuota diaria de cuatro euros, y al pago de las costas procesales, quedando sujetos a la responsabilidad personal subsidiaria de un día de privación de libertad por cada dos cuotas diarias no satisfechas». El 15 de mayo de 2003 ellos fueron requeridos por un guardia urbano a presentar los papeles del coche. No pudieron presentar el «seguro obligatorio de responsabilidad civil, careciendo del mismo el vehículo en dicha fecha». El Constitucional rechazó su petición, claro. Separado de su pareja de entonces, ella ya ha rehecho su vida. Tiene un hijo al que idolatra y del que de vez en cuando sospechosamente usa sus fotos de perfil. En otras está en un ring luciendo tatuajes y mirada arrebatadora. También suele presumir de que le siguen modelos en sus distintos Facebook: posee seis cuentas y tantas más de Instagram. Otra de sus imágenes recurrentes es una donde él mismo se pone: «Te amo». Lo normal: suele ser el único que se da «me gusta» a sus propios retratos...Parece aspirar a ser una suerte de Simon Leviev (protagonista del documental el Estafador de Tinder), pero en versión cañí. Escribe, ante tantas solicitudes de amistad de chicas que envidiaría el mismísimo Di Caprio: «No voy a dar dinero a ninguna mujer para que pueda venir a verme... yo no pago por cariño». Dice la verdad y una furiosa seguidora le responde: «¿Tú dar dinero a nadie...? ¿Pero no se han enterado que no tienes para comer...?». La red es también escenario de sus tribulaciones y venganzas. Al novio de su ex se atreve a decirle: «K (sic) pena me da la gente k (sic) para tener galgo (sic) se tiene k (sic) juntar con una mujer para vivir de ella me parece asqueroso». Sin comentarios. Lo ha enviado a la cárcel de Zuera una valiente magistrada, titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Zaragoza. Los hosteleros están hartos de su impunidad. Todo le ha protegido. Ni siquiera pueden difundir sus imágenes, que las tienen -hasta de las cámaras de seguridad; de sus propias cuentas de Facebook, alardeando de degustar una jarra enorme de tinto de verano- porque el castigo sería mayor para ellos. Para las víctimas. El mundo al revés. Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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  3. 23/03/2022

    Alerta por el 'vishing': así funciona el timo telefónico que explota la angustia por los precios de la energía

    «No tenía que haber cogido esa llamada», dice María, de 51 años. Esa es la frase más repetida entre las víctimas de una técnica de engaño conocida como vishing que hace estragos en España y que inquieta tanto a la Policía como a las organizaciones de consumidores. Se trata de un fraude que consiste en una llamada telefónica realizada para obtener datos personales o bancarios de una persona. Con el vishing los delincuentes suplantan una identidad de una compañía reconocida o incluso de un organismo público para generar confianza en la víctima y hacerle picar el anzuelo. La última estrategia de estos estafadores conocidos como vishers es aprovechar la incertidumbre generada por los desaforados precios de la luz y el gas de este invierno, a los que se ha añadido la perspectiva desoladora de la guerra de Ucrania. La energía es hoy un disfraz ideal para este delito. Pero no hay que olvidar que por las garras de estos suplantadores pasan también bancos, telefónicas, la Seguridad Social e incluso la OCU.María fue víctima del vishing en su modalidad de la doble llamada. Primero contactó con ella alguien que se identificó como miembro del servicio de atención al cliente de su compañía de energía para darle una mala noticia: la coyuntura hacía que su tarifa fija fuera a costarle 25 euros más. Diez minutos después, otro timador, conchabado con el primero, interpretaba en una segunda llamada el papel de un comercial de otra compañía para ofrecerle un descuento del 25% sobre lo que venía pagando en su factura.María, que no tiene un gran sueldo, aceptó y facilitó el número de su cuenta corriente. A continuación, como le indicó el comercial, recibió un SMS sin ninguna identificación de la supuesta compañía al que, siguiendo sus instrucciones, debía contestar con un «SI». Aquel mensaje estaba 'infectado'. A María le habían hecho un tocomocho telefónico. Sus datos estaban en manos de una banda de delincuentes. Cuando una víctima cae en la trampa, el inspector jefe de la Policía, Carlos Juárez, da una serie de consejos: comunícate con tu banco y cambia tus contraseñas, incluso la huella digital. Y si recibes unos códigos de verificación no los facilites nunca si vuelven a llamarte. Ese paso es mortal: los delincuentes podrán hacer cualquier operación con tu dinero.Esto no es todo. Queda un trámite tedioso pero que puede evitarte muchos problemas: denuncia el caso a la Policía o la Guardia Civil. Que no te de pereza. Para ello es importante presentar capturas de pantalla de los mensajes recibidos, extractos bancarios y cualquier información que permita acreditar los hechos y ofrecer algún indicio sobre los posibles autores. De no hacerlo esa maldita llamada, puede arruinarte la vida. Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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  4. 21/03/2022

    Las críticas a Ancelotti, las ocho noches sin Benzema y el lunes de reflexión en Valdebebas: "Tranquilidad"

    Domingo negro y lunes de reflexión en Chamartín. La durísima derrota contra el Barcelona en el clásico protagonizó las pesadillas de jugadores, cuerpo técnico y directivos. Nadie se esperaba semejante resultado, 0-4, y, sobre todo, nadie se imaginaba que las sensaciones iban a ser tan sonrojantes como las que resultaron de los noventa minutos disputados en el Bernabéu. Los mensajes y las conversaciones que comenzaron a circular por los móviles del palco y del vestuario se resumían en dos palabras clave: «Rabia», por las formas de la derrota, y «tranquilidad», por la situación en la clasificación liguera, con nueve puntos de ventaja sobre el Sevilla, y la presencia en cuartos de Champions. Eso sí, el fracaso en el duelo contra el eterno rival dejó a un hombre muy tocado: Carlo Ancelotti. El técnico italiano, consciente de sus errores, asumió las culpas ante sus futbolistas y ante la prensa: «He fallado. Lo siento. Lo de Modric no ha salido bien... Y nada», resoplaba. En el vestuario pilló por sorpresa la posición del croata, a sus 36 años, como falso nueve siendo uno de los pilares de la salida de balón, y la revolución táctica que Carletto se inventó en el descanso. Tres centrales, algo que nunca había probado, con Camavinga y Rodrygo como carrileros. Ferran tardó dos minutos en fallar una clara y en marcar el desastroso 0-3. En la grada, la desesperación vino por la pasividad de sus futbolistas. Una realidad más criticada, incluso, que el propio sistema de Ancelotti. Por eso, aunque el técnico se pusiera la diana sobre su cabeza, en el vestuario y en el club también asumen las culpas. Los jugadores, los mismos que ya pensaban en el siguiente partido a los pocos minutos de superar al PSG, se daban ánimos este lunes a través del móvil, camino de sus destinos internacionales. En Valdebebas sólo apareció Mendy, que sigue recuperándose de su lesión muscular. Ancelotti ya había planificado dos días de descanso después del clásico y no quiso «hacer más drama» cambiando el calendario. El club ha mostrado en privado su apoyo al italiano, que cogió los mandos de la plantilla tras el traumático adiós de Zidane, y ha insistido en el mismo mensaje que el dado por el técnico: «Relativizar», aprovechar este parón para recuperar sensaciones y «levantar la cabeza». Pese a todo, en el entorno madridista hay decisiones del entrenador que no terminan de entenderse. La última vez que había utilizado el 4-4-2 había sido en la derrota en Cornellà contra el Espanyol, en octubre, y Camavinga sólo había jugado como carrilero en la derrota ante el Sheriff en el Bernabéu. Además, el trío que forman Casemiro, Modric y Kroos, que realizó un sensacional tramo entre noviembre y diciembre, ya se había mostrado vulnerable en las tres citas más importantes de la temporada merengue: el clásico de la Supercopa, el partido de Copa en Bilbaoy los 150 minutos de ida y vuelta contra el PSG antes de la remontada en el Bernabéu. En grandes citas, la famosa 'Santísima Trinidad' sufrió, y la necesaria inclusión de Valverde para meter ritmo desequilibraba el dibujo. Por eso en la segunda parte de la vuelta contra el PSG y en el descanso del último clásico Camavinga entró por Kroos. El Madrid pedía físico. Eso lo sabía Ancelotti. El otro gran punto negro del curso es la gestión de la segunda unidad del ataque, más evidente cuando falta Benzema. Hazard todavía no ha jugado un clásico, Jovic, fichado por más de 60 millones para ser suplente del francés, no saltó al campo el domingo y Bale estaba pensando en Gales. La solución de emergencia fue Mariano, que acumulaba 29 minutos en Liga en 2022. Preguntado por las rotaciones, el italiano siempre ha defendido que no veía al equipo cansado, pero el problema no eran los pulmones de su once titular, sino el ritmo competitivo de los suplentes. En los ocho partidos sin Benzema, los sustitutos han sido Jovic en dos (victorias ante Inter y Elche en Copa) Mariano (dos triunfos ante Elche y Alcoyano), Isco (victoria contra el Granada), Bale (empate en Villarreal), Asensio (derrota copera en Bilbao) y Modric, en el último clásico. Ocho ocasiones, seis alternativas. Ninguna constante. En el horizonte, los nueve puntos de ventaja sobre el Sevilla y el miedo inconsciente de parte del madridismo. "Yo ya perdí una Champions tras ir ganando 3-0", declaró Ancelotti. La Liga de Queiroz, aquel 2015 de Carletto... Las finales de aquí al desenlace del curso empezarán en Vigo, con visitas al Pizjuán, a Pamplona y al Metropolitano incluidas. Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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  5. 17/03/2022

    El blanqueador 'don Carlos': de ETA a las flores con coca

    El asturiano Carlos Florentino Fernández García, natural de Avilés, se quedó con el café a medio tomar cuando el pasado 8 de marzo los efectivos policiales del Grupo de Respuesta Especial contra el Crimen Organizado (GRECO) de la Costa del Sol se plantaron en su mesa y lo detuvieron. En el momento de su arresto, don Carlos departía con un socio en una glamurosa cafetería de Marbella (Málaga) mientras a 187 kilómetros de distancia de allí, en un polígono industrial a las afueras de Sevilla, sus chicos mostraban 60 kilos de cocaína a los compradores de la mercancía. Él supervisaba la operación desde la lejanía. Pensaba que todo iba bien y que, una vez la mercancía llegara a Marbella, la transacción se llevaría a cabo sin contratiempos. La droga procedía de Colombia, donde don Carlos, de 76 años, vivió durante décadas a caballo con Venezuela, y donde sigue teniendo fama de buen gestor entre sus principales cárteles. No en vano, se piensa que lleva 30 años blanqueándoles en Europa parte de sus inmensas ganancias. Ese envío de 60 kilos se había producido gracias a la confianza que todavía le guardan los suministradores de perico al otro lado del Atlántico. La coca había llegado en febrero al aeropuerto de Barajas oculta en cajas de flores en un vuelo directo que partió desde Bogotá. «Os estáis confundiendo. Yo no toco nada de eso, conozco del tema, pero nada más», les soltó a los investigadores que lo habían atrapado tras 18 meses de pesquisas y seguimientos. Y tanto que sabía. En julio de 1996 fue detenido durante la operación Papagayo. Era la primera vez que se incautaban 12 toneladas de marihuana en España procedentes de Colombia. La droga iba oculta en un contenedor que llegó al puerto de Barcelona. Uno de los arrestados en aquel golpe policial fue don Carlos, que también había participado en el secuestro de las mujeres de dos jefes de una banda rival por un impago. Se le acusó de narcotráfico, blanqueo de dinero y secuestro. Dos años después, en julio de 1998, la Audiencia Provincial de Madrid lo condenó a 24 años de prisión, de los que cumplió menos de 20. Su puesta a disposición judicial propició que el narco colaborase con la justicia española. Le contó al por entonces magistrado de la Audiencia Nacional, entre otros detalles, que los traficantes colombianos habían financiado con millones de dólares parte de la campaña electoral que llevó al candidato Daniel Samper a la presidencia de Colombia, en 1994. DINERO PARA UN PRESIDENTE Y EL GIMNASIO ABASCAL Aquellas palabras de don Carlos contenían veracidad. El 22 de julio de aquel año, el por entonces presidente colombiano, que acababa de perder la reelección y se encontraba a dos semanas de entregar el poder a su sucesor, Andrés Pastrana, admitió que la mafia del narcotráfico había financiado su campaña cuatro años atrás. El mandatario dijo que lo desconocía en ese momento. «Como se sabe, fui víctima de esta invasión en la campaña que me llevó a la presidencia. Así lo confirman las confesiones de quienes la manejaron administrativamente y las pesquisas de la justicia». El cártel de Cali puso entre seis y siete millones de dólares para intentar que Samper ganara, algo que sucedió. En 1995, don Carlos, con 49 años por aquel entonces, se instaló en Madrid tras pasar cerca de dos décadas entre Colombia y Venezuela. Al poco de su aterrizaje compró por 300 millones de pesetas (1,8 millones de euros) el gimnasio Abascal, un lugar donde políticos, empresarios y ricos de media España entrenaban y jugaban partidas de squash, además de cerrar negocios. Fijó su residencia en un chalet que hasta hacía poco tiempo había sido propiedad de Gilberto Rodríguez Orejuela, fundador del todopoderoso cártel de Cali junto a su hermano Miguel. Gilberto fue arrestado en su país poco antes de la vuelta de don Carlos a España. La situación en Colombia era compleja para la organización y preferían tenerlo en Europa lavando su dinero a través de la adquisición de inmuebles y negocios. En esa labor como blanqueador, don Carlos tuvo contacto con miembros de la banda terrorista ETA. Los etarras querían introducir en el cauce legal parte del dinero que conseguían a través del cobro del impuesto revolucionario que imponían mediante el chantaje a personajes notables del País Vasco. Uno de los etarras con los que Carlos Florentino Fernández contactó fue Emilio Arrizabalaga, uno de los secuestradores del funcionario de prisiones José Antonio Ortega Lara y quien hacía la misma función que don Carlos dentro de ETA. Ambos, narco y terrorista, se reunieron al menos en una ocasión en Madrid para realizar una inversión inmobiliaria conjunta en un polígono industrial en Alcalá de Henares. El 5 de agosto de 1997, EL MUNDO llevó a su portada la relación entre don Carlos y Arrizabalaga. Contó que los dos habrían blanqueado dinero, uno procedente del narcotráfico y otro de la extorsión, a través de sociedades y cuentas bancarias radicadas en Gibraltar, por entonces un paraíso fiscal con secreto bancario. Finalmente, aquellas sospechas de la Guardia Civil y del juez Baltasar Garzón —hoy, expulsado de la magistratura— no pudieron concretarse en una acusación formal. De aquello ha pasado ya un cuarto de siglo. Ahora don Carlos vivía junto a su mujer en un chalet adosado, sin alardes de cara al exterior, en la urbanización Marbella Mar, a 40 metros de la playa. Sus días transcurrían entre almuerzos intrascendentes en restaurantes de lujo y reuniones con colombianos en la ciudad costasoleña y en Madrid. A don Carlos le gustaba llevar una vida discreta. Siempre iba ataviado con una gorra, prenda que usa desde que se quedó calvo, siendo joven. El día de su detención también llevaba una de color azul. Los miembros de GRECO Costa del Sol, que han contado con la colaboración de la Policía de Colombia durante la investigación, le encontraron 200.000 euros en fajos de billetes de 50 escondidos en el interior de unas láminas negras que ocultaba dentro de un mueble. También se le intervino un revólver con munición. Los investigadores con los que contacta Crónica consideran que ese dinero procede de alguna operación de envío de cocaína que «ha debido llevar a buen puerto» desde que salió de prisión. «El de los 60 kilos no fue un envío de prueba. Estamos seguros de que querían meter mucha más cocaína en España», añaden las fuentes consultadas. Y para eso la figura de don Carlos, también apodado el Viejo por su avanzada edad, seguía resaltando. La Policía Nacional también detuvo a dos miembros de la organización de Carlos Florentino Fernández. De don Carlos cuentan que en las escuchas telefónicas evidenciaba que era un «perro viejo en el negocio de la coca, con contactos al más alto nivel aquí y allí, en Colombia». Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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  6. 14/03/2022

    La 'aventura' del aceite de girasol artesanal (en un pueblo de 151 vecinos)

    Son los últimos artesanos del aceite de girasol, los lugartenientes de un producto natural exclusivo, un selecto oasis alejado del método habitual de las grandes multinacionales que operan en España y cuyo modelo de extracción de las grasas vegetales es muy agresivo, al abrasar grandes producciones de materia prima a altísimas temperaturas. Sin embargo, en un idílico paraje enclavado en el Prepirineo catalán, a una hora en coche desde Barcelona, una pequeña fábrica enclavada en el municipio de Sagàs (151 habitantes) se ha especializado en la elaboración de un producto exclusivamente natural, gourmet, sin apenas costes energéticos y con cero emisiones de carbono. Al frente de esta romántica producción se encuentra la familia payesa Rovira, cuyos orígenes ganaderos se remontan a principios del siglo XIV y que terminaron siendo propietarios de una extensa masía. La generación actual, formada por cinco hermanos, ha impulsado en las últimas décadas una serie de iniciativas empresariales en esta agreste zona de la Cataluña central, como el famoso restaurante Els Casals, con fama mundial, que cuenta con una estrella Michelin (2008) y otra en la categoría de Sostenible. Al frente se encuentra Oriol, el hermano pequeño de la saga, que deslumbra desde hace más de una década con una cocina de terruño al poner en la mesa sólo productos creados en la propia finca para el autoabastecimiento. Se hizo popular por su mítico tomate natural, además de por la circunstancia de construir un helipuerto para recibir a sus clientes más afamados. A la par, pusieron en marcha un coqueto hotel rural de nueve habitaciones rodeado de campos y bosques. Después, llegó una marca de embutidos -Cal Rovira- que provenía de su propia finca de más de 500 hectáreas, un entorno rural dedicado al cultivo de productos naturales y a la ganadería, incluida una explotación porcina en ciclo cerrado, con 65 madres. En la tierra se produce toda clase de materias primas: cebada, maíz, guisantes... y hasta pienso que se elabora en su propio molino. El resultado es una excelente y muy valorada gama de sabores auténticos en butifarras, butifarras de perol, bulls, sobrasada, lomo, chuletas, costilla... «Con la fábrica de girasol hemos cerramos el círculo», explica uno de los hermanos socios, Jordi. Los cinco (dos parejas de mellizos, Lluís y Carme (60 años), Miquel y Jordi (58), y Oriol (48), conducen con laboriosidad y eficacia este conglomerado empresarial que tiene su nexo común en una apuesta innegociable por la biodiversidad. La fábrica facturó el año pasado 5,9 millones de euros. Pero después de seis años exportando aceite de colza (en España apenas se consume por la mala imagen que arrastra tras la mortal intoxicación masiva de principios de los 80), la familia pensó que era el momento de un cambio de rumbo. Y, precisamente, tres días después del inicio de la invasión rusa, el domingo 27 de febrero, a las seis en punto de la mañana, Miquel, Jordi (padre e hijo) y uno de sus tres empleados de la industria, Andrés, abrieron de par en par las puertas de la fábrica, de 450 metros cuadrados, y apretaron al unísono el botón del primero de los tres silos que sirven para limpiar las semillas de las impurezas. El proceso, muy mecánico, incluye la fase final con un cuarto silo que se utiliza para separar el aceite de la torta. «Lo teníamos todo preparado para estas fechas y, a pesar del riesgo que conlleva la guerra, ya no dimos marcha atrás», aclara Jordi, que pactó los primeros precios de los pedidos con sus clientes antes del comienzo de los bombardeos. Por el momento, asegura, no los ha subido, a pesar de que en el mercado casi se han doblado en las últimas dos semanas -de 1.430 euros de media por la tonelada a los 2.600 actuales-. Su volumen medio semanal se acerca a unos 30.000 litros de aceite en una planta en servicio las 24 horas de los 7 días de la semana. Al finalizar la producción, grandes camiones-cisterna cargados con 25 toneladas de aceite de girasol recién elaborado, más una importante producción de tortas para la elaboración de piensos, salen de la fábrica con destino a cadenas alimentarias de la región y también a puntos de Huesca. Jordi elogia las ventajas de su modelo, el prensar los granos de pipa en frío, a temperatura ambiental, tal y como se encuentra la semilla al natural, a unos 25 grados, y no expuesta a más del doble que derivan en disolventes orgánicos y sustancias químicas como el hexano que produce la mayoría de fábricas en manos de las 20 empresas del sector que existen en España. Con este sistema generalizado, de cada prensado al por mayor sólo se extrae una pequeña cantidad, alrededor del 2% de aceite, o como mucho, las de tamaño medio, un 7%, por lo que es necesario un gran volumen de materia prima, además de consumir importante cantidad de energía para su extracción. Según confirma Primitivo Hernández, director de ANIERAC (Asociación Nacional de Industriales Envasadores y Refinados de Aceite Comestibles), en España se producen anualmente unos 650.000 millones de litros de aceite de girasol. Más de la mitad está destinado al envasado en botella y el resto para la importante industria agroalimentaria, como las conservas de pescado, mariscos, patatas fritas, snacks, aperitivos, galletas, salsas, pastelería industrial, precocinados, margarinas o bollería, entre otros muchos usos, lo que nos sitúa a la cabeza del consumo por habitante en Europa (20 kilos por habitante), doblando la media del continente.Las 800.000 hectáreas que se sembraron el año pasado en nuestro país -que suelen tener un 40% de rendimiento del cultivo- no fueron ni mucho menos suficientes. De ahí que tengamos que importar otras 600.000 toneladas (el 70%) en cada campaña procedentes de Ucrania para abastecer al mercado nacional, que estos último días ya empieza a temblar al comprobar cómo muchos supermercados comienzan a quedarse sin existencias y prohíben comprar más de cinco litros.Pasó en la pandemia con el papel higiénico y ahora la psicosis ha llegado al aceite de girasol, aunque su último tesoro se encuentra a buen recaudo en manos de la familia Rovira, que se ha empeñado, de nuevo, en cerrar el círculo.  Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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  7. 09/03/2022

    Un taladro de ondas para sacar energía 'verde' del centro de la Tierra

    Para llegar al centro de la Tierra, el profesor Lidenbrock, Axel y Hans bajan por uno de los cráteres del Sneffels, un volcán extinto de Islandia. Esa es la puerta, según el famoso relato de Julio Verne, a un entorno desconocido en las entrañas de nuestro planeta. Más allá de la ficción, en el mundo real, un grupo de ingenieros del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) cree que esa puerta -no necesariamente al núcleo de la Tierra, pero sí a lo más profundo de ese territorio subterráneo debajo de nuestros pies- puede estar en cualquier parte del globo. Y la llave para acceder es un gran y sofisticado taladro para perforar, capa por capa, la estructura interna del planeta hasta llegar a una profundidad de 20 kilómetros. Pero no se trata de explorar territorios desconocidos, como los personajes de Verne. El fin último de los ingenieros embarcados en esta aventura es llegar a donde nunca antes ha llegado la humanidad, para obtener una fuente de energía infinita y limpia para el medio ambiente. Todo empezó en 2018, cuando un grupo de ingenieros y científicos se juntaron para encontrar una forma de aprovechar las bondades de la energía geotérmica. Una fuente que permite generar electricidad a partir del calor natural que hay en el interior de la Tierra, que puede ser totalmente verde y abastecer a toda la población por un periodo indefinido de tiempo. Así nació Quaise Energy, una empresa fundada por Carlos Araque, un ingeniero mecánico del MIT, y Matt Houde, geólogo e ingeniero civil graduado en la Universidad de Standford. Para dar forma a su empresa y a su sueño han conformado un equipo variado de técnicos, ingenieros y diseñadores, que trabajan de forma coordinada en Boston, Houston y Cambridge, en Reino Unido. «El planeta es una batería geotérmica gigante», le explicaba Araque a Nick Cestari -geólogo y conductor del pódcast CORE Knowledge- durante una entrevista. Y lanzaba una pregunta que él mismo respondía segundos después: «¿Cuánta energía puede almacenar esa termo batería? Billones y billones de veces más que el petróleo y el gas, más que todas sus reservas combinadas. Nos olvidamos de ese hecho. Que estamos sentados en la fuente más grande de energía limpia en la Tierra, que es la Tierra misma». De esa convicción nació Quaise. El objetivo de la empresa es construir y poner a funcionar un sistema de perforación alternativo. Una broca que utiliza la energía de ondas milimétricas (MMV por sus siglas en inglés), similares a las que se emplean en los hornos microondas para cocinar, pero con una frecuencia mucho más alta. Tan poderosas que tienen la capacidad de derretir y vaporizar la roca. Araque nació en Medellín, Colombia, y cuando tenía 20 años viajó a EEUU para estudiar en el MIT. Después de graduarse trabajó casi 15 años para Schlumberger -los proveedores de servicios de perforación más importantes del mundo para la industria del petróleo y del gas- en donde pudo conocer desde dentro los impactos negativos que tiene esta industria en el medio ambiente. Con la idea de hacer algo para mejorar el panorama, en 2017 dejó su puesto, convencido de que la transición energética era inminente. ROCAS A 347 GRADOS CENTÍGRADOS Tras su salida de Schlumberger, contactó con Paul Waskov, científico del Centro de Ciencias del Plasma y Fusión Nuclear del MIT, que había estado investigando durante una década nuevos sistemas de perforación que pudieran usarse para hacer accesible la energía geotérmica y que planteaba la idea de usar un girotrón, un dispositivo capaz de producir microondas de alta intensidad de 30 a 300 gigahercios (las MMV). Araque lo explica en la publicación Technology Review: «Es como el magnetrón de los hornos microondas, pero mucho más poderoso y eficiente». Esta es la base del gran invento que preparan desde Quaise, y que es la clave para aprovechar esa preciada energía geotérmica que se encuentra en las entrañas del planeta. Dos años después del encuentro entre Araque, Waskov y el geólogo Matt Houde, la empresa ya estaba en marcha, impulsada por The Energy y otro tipo de financiamientos. Lo que proponen los ingenieros de Quaise es perforar más de tres kilómetros con los equipos convencionales hasta dar con el lecho rocoso. Más allá de donde, por lo general, se encuentran el petróleo y el gas. Aquí es donde entraría en funcionamiento la broca impulsada por el girotrón e ideada por Waskov. Gracias a que las ondas milimétricas (MMV) que expide el girotrón calientan y pulverizan la roca, es posible llegar a profundidades nunca antes alcanzadas. La veta madre de la energía geotérmica se encuentra entre los tres y 20 kilómetros debajo de la superficie de la Tierra. De tres a cinco veces más profundo que la perforación típica de gas y petróleo. Es decir, basta alcanzar esta profundidad para poder aprovechar los enormes beneficios que esta fuente de energía tiene. A esta profundidad, la roca alcanza temperaturas que superan los 374 grados centígrados. De manera que el plan es bombear agua -a través del pozo que la misma broca ha creado para llegar a esta zona- para que alcance un estado supercrítico, (una fase similar al vapor) y regrese a la superficie acumulando calor en el camino para finalmente mover unas turbinas y producir electricidad. El agua en este estado puede transportar entre cinco y diez veces más energía que el agua caliente normal. Una de las ventajas de este sistema es que puede acoplarse a la infraestructura ya existente de las industrias de petróleo y gas. Y que está planteado para funcionar en cualquier parte del mundo, no sólo en zonas como Islandia, con una fuente de magma cercana a la superficie. Otro punto a su favor es su coste reducido. La compañía apunta a un valor de uno a tres centavos (de dólar) por kilovatio hora, con lo que puede competir con los precios de los combustibles fósiles. La empresa ya ha anunciado que este año realizará pruebas en tierra en uno de sus laboratorios, y que prepara pruebas de campo para los próximos dos años. Avanzan con cautela pero con la convicción de que lo que han planeado durante años, en sus cabezas, es posible: un chorro de energía limpia accesible para todos. Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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  8. 07/03/2022

    El ‘Mobile’ de las cárceles

    El maltratador levanta la sábana de su camastro por una esquina y aparta un pequeño trozo rectangular de la esponja del colchón. Detrás oculta un diminuto móvil. Pesa 13 gramos, menos que un par de monedas de dos euros, y mide 4,7 centímetros de altura. Es finísimo, más que un cigarrillo. Pasa de las 11 de la noche. El preso, recluido en la cárcel de Alhaurín de la Torre (Málaga), llama a su expareja, de la que tiene orden de alejamiento por pegarle una paliza que la mandó al hospital durante varias semanas. Casi la mata. El reo está a la espera de juicio. En voz baja, le dice: «Hija de p**a, cuando salga de aquí... ¡Ay, cuando salga de aquí!». Cuelga de inmediato. Otra noche cualquiera, a 133 kilómetros de allí, en la prisión de Botafuegos (Algeciras, Cádiz), uno de los mayores narcotraficantes del Estrecho de Gibraltar escribe un mensaje desde su celda con un minimóvil similar. Se lo ha entregado, poco antes de irse a dormir, uno de sus lugartenientes. Ambos cayeron detenidos en la misma operación policial. Durante el día, el narco ha preferido que se lo guarde uno de sus chicos. Si a él se lo encontraran los funcionarios sería muy probable que Instituciones Penitenciarias lo trasladara de prisión, lejos de su tierra natal, donde tiene familiares y amigos en la calle que le pueden ayudar. «Niño, ya sabes que mañana hay fiesta. Necesitamos dos tartas gordas. Habla con la gente. No pueden fallar». El traficante apaga el teléfono y lo tira por el retrete de la celda. No quiere pruebas. En realidad, lo que el narco le explica a su interlocutor es que al día siguiente tiene que reunir a todos los miembros de su clan para llevar a cabo dos alijos de hachís de varias toneladas. Las tartas son las lanchas con las que traerán la droga desde Marruecos hasta el sur de la península.  Las dos escenas anteriores se suceden con frecuencia en las dos cárceles españolas, Botafuegos y Alhaurín, en las que más teléfonos móviles se han requisado en los últimos cinco años, según los registros que maneja el sindicato de funcionarios de prisiones ACAIP-UGT. Allí, cada año, tienen su particular Mobile World Congress, la mayor cita internacional anual del sector de la telefonía, que esta semana ha vuelto a celebrarse en Barcelona.   10.275 móviles en cinco años Entre enero de 2017 y diciembre de 2021 se incautaron 10.275 terminales en las 88 prisiones del país. En la cárcel malagueña fueron 688, mientras que en la gaditana se alcanzó la cifra de 690. Se da la circunstancia de que son las dos penitenciarías del país donde hay un mayor porcentaje de reclusos por causas relacionadas con el narcotráfico, el crimen organizado y el blanqueo de capitales.   En  2018, los funcionarios de la prisión de Botafuegos requisaron 192 terminales. Fue el año con la mayor cifra del último lustro. Fueron 99 más que en 2017. Entre 2019 y 2021 no se ha bajado de 131.   Precisamente, en julio de 2018, la Guardia Civil, por mandato del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, creó un grupo específico de lucha contra el narcotráfico en el sur de España, el OCON Sur. Su primer objetivo fue la comarca gaditana del Campo de Gibraltar. Gracias a la efectividad de sus actuaciones se multiplicaron las detenciones y los ingresos en prisión de los traficantes. Muchos de ellos, vecinos de localidades campogibraltareñas como La Línea de la Concepción, San Roque o Algeciras, acabaron en una celda de Botafuegos.  «A pesar de que durante la mañana y la tarde el preso tiene derecho a llamar al exterior durante unas horas, e incluso se les ha habilitado una cabina para hacer videollamadas, en esta prisión incautamos un teléfono móvil cada dos o tres días. Los usan de noche o entrada la madrugada, a horas muy sospechosas», explica a Crónica José Luis Alcaraz, delegado de ACAIP-UGT en Botafuegos. Alcaraz señala que la mayoría de terminales incautados «son minimóviles, compuestos casi en su totalidad por plástico», aunque también otros de tecnología puntera. El sindicalista añade: «Hay tres vías de entrada. Oculta en la paquetería que viene del exterior, como ropa (7%); en comunicaciones vis a vis con familiares y amigos (54%), y a la vuelta de permisos de salida (37%). Aunque a todo el que viene del exterior se le pasan raquetas detectoras de metales, muchas veces no pitan». Una vez el preso tiene un minimóvil en su poder, lo oculta dentro de un hueco abierto al colchón de la cama, en la suela de una zapatilla, en el interior de un bollo de pan, en el fondo de un libro manipulado, en rendijas de ventilación o en el interior de su cuerpo. En la calle tienen un precio que ronda los 20 euros. Algunos caen en manos de yihadistas. Del 3G a los indetectables 5G En 2008, Instituciones Penitenciarias instaló en Algeciras, al igual que en otras macrocárceles de alta seguridad, aparatos inhibidores de frecuencia de teléfonos 2G y 3G. Pero hoy muchos están en desuso, denuncia el citado sindicato.   «Desde que hay 4G y 5G da igual que el inhibidor esté operativo o no. No tiene la capacidad de inhibir a los nuevos terminales», advierte José Luis Alcaraz. «A las dificultades para detectar los teléfonos e impedir su uso después, hay que añadir la falta acuciante de personal para hacer registros más estrictos y exhaustivos. Llegamos hasta donde podemos». Encuentra toda la información en https://www.elmundo.es

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