22 min

Que no lo entiendas no significa que esté mal El Poder de lo Incómodo

    • Self-Improvement

En este capítulo te hablo acerca de la validación. Sí, tú también estás en la búsqueda constante de ser aceptado, y por lo tanto, amado.



Sin importar quién eres, el ego y la mente siempre están esperando ser validados. El problema es ¿Qué tipo de validación buscas?



Te invito a explorar la validación desde el ‘Yo Soy’, quién soy y hacia dónde voy. Lo que te mete el pie es pedir afuera ‘¡Por favor, quiéranme!’ para aceptar el ser humano que eres.



En el plano espiritual, la única aprobación que tu alma debería buscar es la de la divinidad, aquello en lo que creas y consideres Creador. Saberte amado y validado de esta manera es también un gesto de agradecimiento a Dios (como le llames), quien te da para ser la persona que eres.



La validación de afuera nos ha metido en una lucha por saber quién tiene la verdad. La realidad es que nada es real, pues: la manera en la que ves la vida NO es la realidad, sólo es la manera en la que tú ves la vida.



En la búsqueda de validación constante quieres que los demás vean la vida como tú, te enojas, peleas por tu postura y juzgas desde lo “bueno” y lo “malo”. Nada más agotador.



No porque no entiendas afuera significa que está mal.

No porque no te entiendan significa que ellos están mal.



El “bien" y “mal” nos separa. No hay tal; hay evolución y elección momento a momento.



En el mundo tiene que haber dualidad para que:

Tú puedas vivir y ser los frutos de lo “bueno”.
De lo “malo” tomes las lecciones de tu camino evolutivo. El crecimiento humano y espiritual deviene de atravesar obstáculos, y estos suelen sentirse pesados, sin salida, dolorosos, etc.
Pero también puedes considerar a la validación como un par de lentes para ver a tu favor.



Si tu vida es una proyección de quien eres y lo que crees, comienza a validarte de adentro hacia afuera, no al revés. Si validas el mundo exterior desde tu grandeza, el mundo te validará por dentro, pero si lo haces desde tus huecos y tus heridas, te dará la razón de lo mismo.



Lo que validas de ti internamente lo proyectarás afuera.



Hoy te pregunto, ¿qué tan conectado -o separado- estás a ti y a la divinidad? Entender que la validación más importante es de ti contigo y desde ti para Dios, el Universo, la energía, etc, te sanará: la conexión sana, la separación lastima.



Todo parte de comprender que hay mundos distintos, y en la medida que aceptemos la diversidad, podremos crecer y sostenernos con cada elección de vida que hagamos.



Bienvenido a ‘El poder de lo incómodo’.

Si no creces, te encoges.

En este capítulo te hablo acerca de la validación. Sí, tú también estás en la búsqueda constante de ser aceptado, y por lo tanto, amado.



Sin importar quién eres, el ego y la mente siempre están esperando ser validados. El problema es ¿Qué tipo de validación buscas?



Te invito a explorar la validación desde el ‘Yo Soy’, quién soy y hacia dónde voy. Lo que te mete el pie es pedir afuera ‘¡Por favor, quiéranme!’ para aceptar el ser humano que eres.



En el plano espiritual, la única aprobación que tu alma debería buscar es la de la divinidad, aquello en lo que creas y consideres Creador. Saberte amado y validado de esta manera es también un gesto de agradecimiento a Dios (como le llames), quien te da para ser la persona que eres.



La validación de afuera nos ha metido en una lucha por saber quién tiene la verdad. La realidad es que nada es real, pues: la manera en la que ves la vida NO es la realidad, sólo es la manera en la que tú ves la vida.



En la búsqueda de validación constante quieres que los demás vean la vida como tú, te enojas, peleas por tu postura y juzgas desde lo “bueno” y lo “malo”. Nada más agotador.



No porque no entiendas afuera significa que está mal.

No porque no te entiendan significa que ellos están mal.



El “bien" y “mal” nos separa. No hay tal; hay evolución y elección momento a momento.



En el mundo tiene que haber dualidad para que:

Tú puedas vivir y ser los frutos de lo “bueno”.
De lo “malo” tomes las lecciones de tu camino evolutivo. El crecimiento humano y espiritual deviene de atravesar obstáculos, y estos suelen sentirse pesados, sin salida, dolorosos, etc.
Pero también puedes considerar a la validación como un par de lentes para ver a tu favor.



Si tu vida es una proyección de quien eres y lo que crees, comienza a validarte de adentro hacia afuera, no al revés. Si validas el mundo exterior desde tu grandeza, el mundo te validará por dentro, pero si lo haces desde tus huecos y tus heridas, te dará la razón de lo mismo.



Lo que validas de ti internamente lo proyectarás afuera.



Hoy te pregunto, ¿qué tan conectado -o separado- estás a ti y a la divinidad? Entender que la validación más importante es de ti contigo y desde ti para Dios, el Universo, la energía, etc, te sanará: la conexión sana, la separación lastima.



Todo parte de comprender que hay mundos distintos, y en la medida que aceptemos la diversidad, podremos crecer y sostenernos con cada elección de vida que hagamos.



Bienvenido a ‘El poder de lo incómodo’.

Si no creces, te encoges.

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