El 10 de octubre de 1922 la señal de la PWX de la Cuban Telephone Company surcaba el éter por primera vez dándole a la era radiofónica en la Isla fecha oficial, a pesar de esfuerzos anteriores como los de la planta 2LC, fundada por el músico y capitán mambí Luis Casas Romero. Posterior al discurso inaugural, a cargo del presidente de la república Alfredo Zayas, el elenco artístico presente en la histórica emisión demostraba la importancia de la música en directo. La juvenil Rita Montaner, en su doble condición de cantante y pianista, resaltaba en los círculos artísticos de su natal Guanabacoa. Sus grabaciones, editadas por las etiquetas Víctor y Columbia, en poco tiempo alcanzarían exito internacional. A propósito de los albores discograficos volvemos a las figuras más destacadas del teatro bufo. Artistas populares que con un vasto repertorio de monólogos, diálogos, sones, rumbas y guarachas, salpicados de humor criollo y sátira política, acapararon un espacio nada despreciable en aquellos catálogos de principios del siglo XX. En la memoria dos grandes referentes de aquel delicioso teatro criollo. Ambos hicieron época encarnando al célebre "negrito": Arquímedes Pous, tempranamente desaparecido en 1926, y Ramón Espígul. Este último, hasta finales de los años 30, mantuvo una notable producción de grabaciones dejando huella entre sus contemporáneos. Pedro Guida nació en Sagua la Grande el 10 de enero de 1902 y a partir de los primeros años de la década del 30, radicado en la capital, incidió favorablemente en el movimiento de los jazz bands criollos. Sus condiciones como saxofonista, clarinetista, flautista, arreglista y compositor le permitieron figurar en importantes alineaciones de ese formato como la "Hermanos Castro" y la "Hermanos Palau". Rememorando su paso por esta última banda escogemos dos piezas suyas en las voces de Radeúnda Lima, Dulce María Fresnedo y Francisco Cruz, conocido como "El Indio". En la memoria: Pedro Guida, esta vez al frente de su propia banda de comienzos de los 50. Al piano: Felo Bergaza. La frontera sonora de los años 80 a los 90. Xiomara Laugart con su banda XL y un repertorio memorable marcado especialmente por las piezas del trovador Alberto Tosca. Entra ellas "Canción de un viejo trovador" y "Ni un ya no estás". Las cualidades vocales de "La Negra", y su inmensa capacidad interpretativa, le permitieron salirse muy pronto del encasillamiento que traía consigo el pertenecer al movimiento de la llamada "nueva trova", consiguiendo desarrollar años más tarde una sólida trayectoria radicada en los Estados Unidos. Xiomara Laugart y aquellas canciones que nos recuerdan su despegue discográfico, incluidas en un álbum producido por EGREM en 1990. "Que manera" de Luis Ríos, con arreglo del pianista Omar Sosa, fue otro de sus grandes éxitos. Y nada más cubano que el arco sonoro trazado magistralmente desde una danza de Cervantes, pasando por un danzón de nuevo ritmo hasta desembocar en un chachachá, sirviendo de opening al álbum "Habana Report" del pianista Ernán López Nussa. Otra joya de colección que vio la luz en 2002. En las orillas del nuevo milenio así se escuchaba el Jazz AfroCubano gracias al maestro con la complicidad de Tata Güines en tumbadoras, Pancho Terry en la percusión afrocubana, Changuito en los timbales, y Jorge Alexander "Sagua" en contrabajo, creando la atmósfera precisa para que Joaquín Oliveros en flauta, Alexander Brown y Julito Padrón en trompetas y Orlando Sánchez "Cubajazz" en clarinete completaran una fabulosa travesía por ciertos clásicos que siempre valdrá la pena traer a la memoria.