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Un lugar en donde con breves reflexiones bíblicas deseamos bendecir tu vida.

Palabras de Vida Eterna Israel Huamán

    • Religion & Spirituality

Un lugar en donde con breves reflexiones bíblicas deseamos bendecir tu vida.

    Lo cargas o te elevas

    Lo cargas o te elevas

    [Mira la versión web]

    Cuenta una antigua leyenda que cuando Dios creó la paloma, la había creado sin alas, así que la paloma en el primer día de su vida se la tenia que pasar escapando de todos los depredadores que la perseguían, primero fueron los gatos, y cuando creyó estar a salvo, comenzaron los perros, y luego otro tipo de fieras.

    Por fin cansada de escapar, se dirige al Padre Creador, y le dice:

    Soberano del Universo, tu creación es fantástica y hermosa, pero yo ya no puedo más, ya todo el día me persiguen, y debo escapar para salvar mi vida y casi no puedo buscar mi alimento.

    Entonces Dios le creó a la paloma un par de alas, así la paloma se va de delante de Dios y vuelve a su vida diaria.
    Al otro día se acerca nuevamente delante de Dios y le dice:

    Señor mío, si hasta ayer me era difícil mantenerme con vida y escapar, hoy me es imposible, debo correr todo el día y además llevar esta pesada carga sobre mis hombros.

    Entonces Dios le respondió:

    Pequeña mía, esas alas que te di, no son para cargarlas sino para extenderlas, elevarte y alcanzar las alturas más sublimes.

    Y así fue como Dios le enseñó a volar.

    Una leyenda muy curiosa, ¿verdad? Pero, de la misma manera es cómo funcionan la Torá y los mandamientos de Dios. Él nos creó y sabe lo que somos, como somos, el potencial que nos dio, y sobre todo lo que necesitamos.

    Por eso con una humanidad vulnerable a caer, a ser devorado por nuestra naturaleza carnal, y alejarnos del propósito para la cuál nos creó; Dios nos dio sus mandamientos, para entender su corazón, y lo que quiere para nosotros, ser guiados, instruidos y elevados a áreas que nosotros solos no podríamos llegar.
    Lo triste es que muchos ven los mandamientos, al igual que la paloma veía inicialmente a sus alas, como una pesada carga.

    Cuando sus mandamientos dicen que ese corazón tan pequeño, pero tan vital, sea dirigido a amar a su creador, y lo hagas también con tu mente y con tus fuerzas, no es porque quiere ponerte una pesada carga. Él es tu origen, y todo lo que necesitas.

    Cuando sus mandamientos te dicen te acuerdes de su Shabat para santificarlo, y que el nombre de Dios es Santo y así debes tratarlo, no es porque quiere ponerte una pesada carga. Es que quiere que la naturaleza humana y cansada conozca el reposo que da y en ese reposo conocer la naturaleza santa de Él en su nombre.

    Cuando sus mandamientos te dicen que debes dar honra a tus padres, no es porque quiere ponerte una pesada carga, sino que quiere enseñarte de manera practica y tangible la relación padre-hijo como la de creador-creación y la honra que esto merece, y con esto disfrutar de del beneficio de alargar tus días en la tierra.

    Cuando sus mandamientos digan cosas tan grandes como que no cometas homicidio, adulterio, hurto, mentiras, codicias. O quizás cosas aparentemente más pequeñas como que mezclas debes evitar al vestirte, o alimentos al ingerir, de como tratar a tus hijos, a un extranjero, o incluso a un empleado, definitivamente no es para ponerte una carga pesada. Sino para elevarte como ser humano, ser mejor persona, no ser esclavo de lo material, ser más diestro en la bondad, misericordia, justicia y sabiduría. Pero sobre todo nos indican la salvación, no nos dan la salvación, sino que nos muestran a Yeshua el Mesías, la misma ley encarnada y cumplida para salvación.

    Así que la próxima vez que veas a la Torá, no la veas como una carga para ti, sino como tus alas para elevarte a donde Dios quiere que estés.

    De manera que la ley a la verdad es santa, y el mandamiento santo, justo y bueno (Ro. 7:12)

    ¡Así que, ponlas en ti y elévate!
    Que tengas una buena semana.

    • 5 min
    Sobre alas de águila

    Sobre alas de águila

    En Éxodo 19:4, vemos un pasaje muy interesante como esperanzador.

    “Vosotros visteis lo que hice a los egipcios, y cómo os tomé sobre alas de águilas, y os he traído a mi” 
    Las dificultades que encontraron los hijos de Israel en su camino desde Egipto hasta las faldas del Monte Sinaí no servían como guía por donde ir; sino para descubrir si sus corazones confiaban en Di-s.

    Todo lo que H’Shem hizo en Egipto para sacar a los hijos de Israel de la esclavitud y mostrar su gran poder al destruir los dioses egipcios, el orgullo de Faraón y su poderío militar en el Mar Rojo, ya se los había dicho antes por medio de Moisés. Pero ahora este resumen “os tomé sobre alas de águilas y os he traído a mi” revela que Di-s los sostenía cada momento,  Los veía, oía, y ayudaba, pero las quejas de los hijos de Israel, por las dificultades que encontraban mostraban que no habían confiado en el Señor, pero aún así H’Shem los estaba llevando a Él.

    Nuestras reacciones por las dificultades que encontramos en nuestro andar con Di-s reflejan nuestra madurez, y eso nos lleva a preguntarnos, ¿Los problemas nos llevan a Di-s y a confiar en Él, o a quejarnos por las cosas que nos salen mal?

    La expresión “Os he traído a mi”, no los había dejado en ningún momento. H’Shem los estaba llevando en medio de todas las circunstancias hasta Él, ahora estaban en un lugar fuera de los egipcios, de los dioses paganos, de los filisteos, de los ámalecitas, y proveyendoles de agua, pan, y carne. Lo hacía porque los estaba llevando hasta Él. En este caso las circunstancias no eran una guía, pero si servían para evaluar con sus reacciones si confiaban en H’Shem y buscarlo a Él, o decidir seguir quejándose.

    ¿Cuán “maduro” somos desde que Di-s nos ha tomado? Lo sabremos a medida de haber aprendido que la mayoría de estas experiencias nos deben llevar a confiar en Di-s.

    Yeshua vivía los momentos más duros, amargos, tristes y sólo “para llevarnos a Di-s”  como escribió Pedro en su carta:

    “Porque también Mesías padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Di-s” (1Ped. 3:18)

    Cuanto más dificultades nos ocurran más cerca de Di-s debemos estar. Quejarse porque no tenemos mejores condiciones para buscar a Di-s es estar fuera del objetivo, es estar equivocado, pero si vemos cómo estas cosas nos llevan a Di-s entonces estamos siendo llevado en sus manos como en ”las alas de águila” seguros de que Él está en control de todo y esta a nuestro favor.

    nuestro Señor dijo:

    “En el mundo tendréis aflicción, pero confiad yo he vencido al mundo” Jn. 16:33

    y el Apóstol Pablo escribió:

    “Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Di-s” Hch. 14:22

    Así que:

    “Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Di-s en toda oración y ruego con acción de gracias. Y la paz de Di-s que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Mesías Yeshua” (Flp. 4:6-7)

    Que tengas una buena semana,
    Shalom.

    • 4 min
    Cuando Dios prepara a un líder

    Cuando Dios prepara a un líder

    Vivir en una época en la que los cambios son cada vez más constantes, parece resultar difícil mantenernos concentrados en nuestros objetivos, como personas en cada área que nos compete. Para no perder el enfoque se necesita de líderes fuertes y apasionados que nos marquen el camino.

    En esta Parashá Dios nos presenta a Moshé, un líder con una preparación y llamado muy diferente a lo que muchos de nosotros creeríamos o esperaríamos que fuere.

    Moshé fue criado y enseñado como príncipe egipcio, eso implica en toda su ciencia (la cumbre de astronomía, arquitectura, agricultura, comercio, entrenamiento militar, etc.). Con todo este “curriculum” muchos de nosotros pensaríamos que no hay otro mejor candidato para ser el gran libertador. Pero no es así como lo vio Dios que lo tuvo que llevar al desierto, quitándole todo lo que tenía; comodidad, seguridad y sobre todo confianza de autosuficiencia. En ese momento Moshé ya no era príncipe, ahora es un pastor de ovejas ajenas; ya no era un joven fuerte, impetuoso y valiente, ahora es un anciano, tímido y con la idea de ser incapaz hasta para hablar en público.

    Moshé dejó de pensar que él era “FUERTE”, pero, este nuevo Moshé no sabía que es precisamente en ese momento que estaba listo para ser usado por Dios. Esta es la manera en la que muchas veces Dios tiene que entrenar a sus líderes.

    El apóstol Pablo nos describe:

    “Por lo cual, por amor a Mashiaj me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. 2 Cor. 12:10
    Esto es una paradoja, sin embargo, es lo que El Eterno estaba enseñando a Moshé. Cuando el anciano se dio cuenta que no tenía poder para librar a Israel, sino que el que tiene poder para hacerlo es Dios, y puede hacerlo a través de él. Entonces, estaba listo para ser usado por Dios.

    Una de las razones por las que muchos de nosotros no somos usados por Dios, es porque somos demasiado “FUERTES”. Cuando tenemos muchas habilidades, conocimientos, y confiamos en esto, nos consideramos “Fuertes” y así Dios no nos usará, porque entre otras cosas, le “robaríamos” la gloria a Él. Es en la debilidad humana entregada a Di-s, que somos hechos fuertes.

    Suena muy contradictorio a lo que creemos de un líder de este tiempo, ¿verdad? Con esto no trato de decir que Dios anula nuestras capacidades, conocimientos o habilidades, en absoluto. Lo que espera es un corazón entregado totalmente a Él, que confíe y lo obedezca en todo ámbito.

    Lo que un verdadero líder de Dios debe saber es que; no es más que un simple instrumento. Y un instrumento en sí no tiene poder para hacer nada. Pongamos de ejemplo un martillo, que tiene la rigidez y fortaleza para golpear o clavar, incluso hasta para romper grandes cosas, pero el martillo en sí no hace nada; sino que necesita de una mano fuerte que lo use para martillar y hacer grandes obras. También un instrumento puede ser usado para muchas cosas, sean buenas o malas, y usando el mismo martillo de ejemplo, en las manos equivocadas puede ser usado para la cocina o el baño, algo que no tiene mucho sentido, ¿verdad?. Puede ser usado incluso en algo tan vil como un asesinato. Sólo en las manos de un ebanista será usado para formar un hermoso mueble; o un escultor sabrá con que precisión e intensidad lo usará para formar una obra de arte.

    Es por eso la importancia del corazón totalmente entregado en las mejores manos, las de Dios. Sólo Él tiene el conocimiento y poder de hacer las cosas, y de usar efectivamente nuestras habilidades y fortalezas.

    Moshé es un hermoso ejemplo de un líder formado y usado por Dios. Tengamos también nosotros la misma entrega total, para ser instrumentos efectivos en esta tierra. Pues no sabes si quizá alguien ahora pueda necesitar de un líder que lo socorra, ayude o guíe.

    Que tenga una buena semana.

    • 5 min
    Ayúdate que yo te ayudaré

    Ayúdate que yo te ayudaré

    Existe una frase popular que dice así: “Di-s dice Ayúdate que yo te ayudare” esta frase tradicional religiosa y humana, exhorta a que la persona se esfuerce en hacer sus responsabilidades y que Di-s le va a ayudar si así lo hace.

    Esto trae dos reacciones: 


    Una es frustración, amargura o escepticismo hacia Di-s, si no logra el deseo que esperaba. 
    La otra es orgullo personal y seguridad en sí mismo si logra tener lo que deseaba y creer que Di- s es solo el ayudante de sus logros.

    Esta frase no está en ninguna parte de la Biblia, que es la plena revelación de Di-s. Lo que si Di-s dice, lo vemos en muchas partes como: 


    “ esfuérzate y se valiente, en obedecer las palabras de mi ley… para que te vaya bien y seas prosperado en todo lo que emprendas... Yo estaré contigo donde quiera que vayas”. 
    El Hijo de Di-s, Yeshúa dijo a sus discípulos, “…enseñen todas las cosas que os he mandado, he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo” 
    El apóstol Pablo escribió diciendo;“todo lo puedo en El Mesías Yeshua que me fortalece”

    La idea en todas estas palabras es que si Di-s, el Creador de todo, el Todopoderoso es el principal en nuestras vidas y hacemos caso a su Palabra para cumplir con nuestras responsabilidades, y lograr nuestros objetivos y anhelos, solo entonces prosperará la obra de nuestras manos.

    Haga a Yeshúa, el Hijo de Di-s, el Rey en su vida, aquel que murió por nuestros pecados para darnos paz con Di-s y libertad para confiar en Él, conozca su palabra y consúltele para cumplir con sus responsabilidades, y así lograr sus anhelos,

    Ya no haga las cosas como a usted le perece, sino como Di-s le enseña, porque las ideas de Di-s son más altas y su recompensa también, entonces prosperará la obra de sus manos, porque Él estará con usted todos los días hasta el fin del mundo.

    Que Di-s le bendiga.

    Shalom.

    • 2 min