Descansando en Dios

Francisco Atencio

Devocional Cristiano Doctrinal

  1. hace 20 h

    1351 - Evangelios. La última señal de Jesús. Mt 12:39

    1351 – Mt 12:39 – La última señal de Jesús. El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Los escribas y fariseos habían sido testigos de muchas señales de Jesús que daban evidencia de ser el Mesías prometido. Sin embargo, en su endurecimiento pedían a Jesús una señal para creer en Él. La actitud de los escribas y fariseos es por lo general característica de toda persona que mantiene una apariencia de piedad, pero que no ha puesto su confianza en la salvación que Jesucristo ofrece. Pablo recuerda a la iglesia en corinto que no fueran como los fariseos y filosofos griegos: “Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría; pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;” (1Co 1:22-23). El reto (Mt 12:38b). “Maestro, deseamos ver de ti señal.” La solicitud deseamos ver de ti señal equivalía a una demanda oficial para que Jesús demostrara ser el Mesías. La hipocresía del grupo se manifiesta. Se acercaron a Jesús, en un trato aparentemente respetuoso, saludándoles como maestro.  Por el bien del pueblo, la pregunta fue planteada en una forma según parece cortés y respetuosa, pero el propósito de interrogarle era demostrar que Jesús no era el Mesías sino un impostor blasfemo. Sin duda los escribas y fariseos querían simplemente una señal celestial de parte de Jesús, una demostración espectacular y sensacional de poder sobrenatural. Tal vez esperaban que Él cumpliera la profecía de Joel de convertir la luna en sangre (Jl 2:31) o algo como detener el sol en los días de Josué (Jos 10:12-14). Respuesta: La última señal de Jesús (Mt 12:39-40). ”El respondió y les dijo: La generación mala y adúltera demanda señal; pero señal no le será dada, sino la señal del profeta Jonás. Porque como estuvo Jonás en el vientre del gran pez tres días y tres noches, así estará el Hijo del Hombre en el corazón de la tierra tres días y tres noches.” La generación perversa, mala y adultera, de los escribas, fariseos, saduceos, y todos los feos en los tiempos de Jesús, seguían pidiendo una señal para poder creer en Jesús. EL Señor en unión con el Padre, iba darles no la señal que ellos pedían, sino su propia señal. La última señal de Jesús la compara con lo ocurrido al profeta Jonás. La resurrección de entre los muertos después de tres días. No fue el tipo de señal que los dirigentes religiosos incrédulos esperaban y demandaban, pero fue infinitamente más milagrosa y maravillosa. Fue la última señal que Jesús proporcionaría directamente al mundo acerca de sus credenciales mesiánicas y su poder salvador. En su cuerpo glorificado se apareció milagrosamente a sus discípulos en numerosas ocasiones después de la resurrección, y luego ascendió al cielo delante de los ojos de ellos. Lucas lo registra en Hch 1:1-11. Pablo lo ratifica, “que apareció a Cefas, y después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos a la vez, de los cuales muchos viven aún, y otros ya duermen. Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles; y al último de todos, como a un abortivo, me apareció a mí.” (1Co 15:5-8). Los “tres días y tres noches”. Los orientales en general consideran una porción de un día como un día completo. Para los Judíos el día iniciaba a las 6pm y terminabá al otro día a las 6pm. Los tres días del tiempo de Jesús fueron el periodo del viernes en la tarde, sábado completo y parte del domingo. Además, un día entero y parte de otros dos, junto con dos noches, son popularmente denominados como “tres días y tres noches.” Pablo advierte: “y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.” (1Co 15:17). La sentencia final (Mt 12:41-42). “Los hombres de Nínive se levantarán en el juicio con esta generación, y la condenarán; porque ellos se arrepintieron a la predicación de Jonás,

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  2. hace 1 día

    1350 - Evangelios. La verdad del corazón del hombre. Mt 12:35

    1350 – Mt 12:35 – La verdad del corazón del hombre. El hombre bueno, del buen tesoro del corazón saca buenas cosas; y el hombre malo, del mal tesoro saca malas cosas. Jesús luego que sentenciara a los fariseos por la imperdonable blasfemia que lanzaran contra el Espíritu Santo, al rechazarlo continuamente, comenzará a hablar de la importancia de la lengua. Los fariseos se habían auto condenado con las palabras que acababan de pronunciar blasfemando contra el Espíritu Santo: “Este (Jesús) no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.” (Mt 12:24). Por lo cual, el Señor va a advertirnos sobre el cuidado que debemos tener cuando hablamos, comentamos y juzgamos las acciones del prójimo, y a enseñarnos la verdad respecto a la naturaleza del corazón del ser humano. La lengua que blasfema al prójimo no puede bendecir a Dios porque: “Con ella bendecimos al Dios y Padre, y con ella maldecimos a los hombres, que están hechos a la semejanza de Dios.” (Stg 3:9). La parábola (Mt 12:33). “O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol.” Los árboles se distinguen entre ellos por el fruto que producen. La parábola que está usando Jesús, para enseñar contra las palabras de los fariseos, se entiende que el árbol significa la persona, la raíz es el corazón y el fruto son las palabras que se pronuncian. Un corazón espiritualmente sano dará un buen fruto de labios. Todo lo opuesto será la persona que tiene un corazón espiritualmente enfermo, insano, podrido dará frutos de labios de la misma condición. Aprendemos como Cristo evalua y distingue las palabras de las personas para diferenciar su condición espiritual. De alli lo importante que “Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.” (Ef 4:29). La enseñanza del fruto que producimos con nuestras palabras debemos recordarla continuamente durante toda la vida cristiana. El creyente ha sido injertado en la vid verdadera, en Cristo, para que pueda llevar mucho fruto que sea agrable para Dios. “Todo pámpano (rama) que en Mí no produce fruto, lo levanta; y todo el que produce fruto, lo limpia para que produzca más fruto.” (Jn 15:2). BTX4. El secreto de producir buen fruto está en una vida en comunión intima con el Señor (Jn 15:5). Si el creyente no produce buen fruto, debe esperar una acción de disciplina del Padre celestial, por oponerse al cumplimiento de su propósito (Jn 15:6; He 12:4-11). La personificación (Mt 12:34a). Jesús aplica directamente a los fariseos la parábola de los árboles buenos y malos, diciéndoles de manera parafraseada: “Ustedes son infinitamente más perversos que un grupo de árboles malos; son una verdadera generación de víboras.” Ese es el mismo calificativo que Juan el Bautista utilizó para confrontar a los fariseos y saduceos hipócritas que acudieron a él para que los bautizara (Mt 3:7). Jesús usó también este calificativo para cerrar su larga serie de ocho “ayes” contra los escribas y fariseos en el templo (Mt 23:33). Llamar a los fariseos generación de víboras fue una fuerte denuncia que todos entendieron. Una víbora es una variedad de serpiente venenosa, mortal y engañosa. Pablo fue mordido por una vibora en la isla de Malta: “Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego,” que es el destino de las viboras, y “ningún daño padeció” (Hch 28:3-6). Dios nos guardará de toda mordida de vibora porque “He aquí mi confianza es que el Omnipotente testificará por mí, aunque mi adversario me forme proceso.” (Job 31:35). Jesús a continuación pregunta: ¿Cómo podéis hablar lo bueno, siendo malos? Los fariseos por ser malos por naturaleza, ¿cómo podría esperarse de ellos cualquier otra cosa que no sea blasfemia e impiedad? ¿Cómo pueden hablar lo bueno?”. Concluye que el corazón malo solo puede producir maldad.

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  3. hace 2 días

    1349 - Evangelios. Blasfemias contra el Espíritu Santo. Mt 12:31

    1349 – Mt 12:31 – Blasfemias contra el Espíritu Santo. Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. El pasaje de Mateo 12:22-32 es uno de los que ha sido más mal interpretado y que ha generado en algunos creyentes desanimarse hasta apartarse de la fe. Para entender bien el pasaje es necesario tener presente por lo menos cuatro premisas: P1. Comprender bien el contexto con la postura constante de los fariseos. P2. Cristo murió en la cruz para perdonar todo pecado. (1Jn 1:9; 2:1). P3. La Trinidad es un Dios en tres personas, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Blasfemar, rechazar, pecar contra uno de las tres personas es pecado. P4. Dios es perdonador por naturaleza. “Porque tú, Señor, eres bueno y perdonador, y grande en misericordia para con todos los que te invocan” (Sal. 86:5; 32:1; 103:3). El rechazo continúo a Jesús (Mt 12:22-24). Mateo registra el milagro hecho por Jesús liberando y sanando un endemoniado: “Entonces fue traído a Él un endemoniado, ciego y mudo; y le sanó, de tal manera que el ciego y mudo veía y hablaba.” Esto produjo que “toda la gente estaba atónita (asombrada)”. Pero en los fariseos una vez más causó rechazó y odio hacia Jesús. “Mas los fariseos, al oírlo, decían: Este no echa fuera los demonios sino por Beelzebú, príncipe de los demonios.” (Mt 12:24). El rechazo continúo de Jesús por los fariseos ya se había registrado en Mt 9:34, 12:14; Mr 3:6; Lc 6:11. Los fariseos, que se habían propuesto quitarle la vida a Jesús, no dejaron de seguirlo a todo lugar buscando conseguir algo ilegal para acusarlo y determinar de manera definitiva matarlo. Luego del milagro de vivificación de Lazaro y según el plan de Dios, los fariseos se reúnen y deciden quitar la vida a Jesús (Jn 11:47-53). Respuesta de Jesús (Mt 12:25-32). Jesús en su omnisciencia, conociendo los pensamientos de los fariseos, responde que: R1.La acusación era absurda porque: “Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. Y si Satanás echa fuera a Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino?” (Mt 12:25-26). R2. La acusación estaba cargada de prejuicios y malvadas intenciones diciendo: “Y si yo echo fuera los demonios por Beelzebú, ¿por quién los echan vuestros hijos? Por tanto, ellos serán vuestros jueces.” (Mt 12:27). Jesús al mencionar vuestros hijos hace referencia a los seguidores de los fariseos. Ciertos seguidores o hijos de los fariseos echaban fuera demonios, y el historiador judío Josefo informa que en sus ritos utilizaban muchos conjuros extraños y fórmulas sectarias. Lucas narra que siete hijos de Esceva, jefe de los sacerdotes judios, al tratar de exorcisar a un endemoniado, “pudo más que ellos, de tal manera que huyeron de aquella casa desnudos y heridos.” (Hch 19:13-16). R3. Era contra La Trinidad, rebeldía hacia Dios Padre al rechazar a Jesús y blasfemar contra el Espíritu Santo. Solo el poder de Dios puede liberar a un endemoniado (Mt 12:28-29). Jesús, con su sacrificio en la cruz, venció a Satanás y a sus demonios (Col 2:13-15; He 2:14-15; Ap 1:17-18). Solo Dios atará a Satanás y es en el milenio (Ap 20:1-2). La sentencia del Juez justo (Mt 12:30-32). El rechazo continúo de Jesús traerá como consecuencia “El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama.” Todo pecador que se arrepienta de sus pecados será perdonado, pero sin arrepentimiento no habrá perdón de pecados. “Por tanto os digo: Todo pecado y blasfemia será perdonado a los hombres; mas la blasfemia contra el Espíritu no les será perdonada. A cualquiera que dijere alguna palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado; pero al que hable contra el Espíritu Santo, no le será perdonado, ni en este siglo ni en el venidero.” (Mt 12:31-32; Mr 3:28-29). El rechazo continúo de los fariseos era hacia Jesús y los llevaba a blasfemar del Espíritu Santo.

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  4. hace 3 días

    1348 - Evangelios. El siervo amado de Dios. Mt 12:18

    1348 – Mt 12:18 – El siervo amado de Dios. he aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma; Pondré mi Espíritu sobre Él, Y a los gentiles anunciará juicio.   Luego de Jesús hacer el milagro al hombre de la mano seca, “salidos los fariseos, tuvieron consejo contra Jesús para destruirle.” (Mt 12:14). Los fariseos en lugar de agradecer por el milagro realizado despertó en ellos un mayor odio hacia Jesús al planear quitarle la vida. Según Lucas el odio había endurecido su corazón (Lc 6:11). Por Marcos sabemos que también se unieron a la conspiración los herodianos (Mr 3:6). Los herodianos eran seguidores de Herodes el Grande y consideraban su dinastía como la heredera del trono de Israel. Cuando el odio llena el corazón en lugar de la gratitud y la misericordia, planea la destrucción de quien constituye un desafio y un ejemplo. Pero por la soberanía y omnipotencia de Dios se consumaría la victoria de Jesús quien afirmó: “Por eso me ama el Padre, porque yo pongo mi vida, para volverla a tomar. Nadie me la quita, sino que yo de mí mismo la pongo. Tengo poder para ponerla, y tengo poder para volverla a tomar. Este mandamiento recibí de mi Padre.” (Jn 10:17-18). El soberano plan de Dios (Mt 12:15-17). “Sabiendo esto Jesús, se apartó de allí; y le siguió mucha gente, y sanaba a todos, y les encargaba rigurosamente que no le descubriesen; para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo:”. Jesús en su omnisciencia sabía el plan de los fariseos para destruirle y decide apartarse y no seguir con la confrontación porque aun faltaba tiempo para que se consumará en la cruz el plan de redención decretado desde la eternidad pasada por Dios y prometido desde Gn 3:15. Mateo continúa demostrando la cristología a través del poder divino “sanando a todos” y subrayando los atributos de clemencia y mansedumbre de Jesús cumplimiendo la profecía hecha 700 años antes a través de Isaías. Elogiado por el Padre (Mt 12:18a). “He aquí mi siervo, a quien he escogido; Mi Amado, en quien se agrada mi alma;” Mateo pone de manifiesto que Jesús, el manso y humilde de corazón, era el Mesías prometido.  El siervo de Dios escogido para la obra suprema de la salvación del pecado por la gracia de Dios. Para lo cual, hace una adapatción de Isaías 42:1-4, el primero de cuatro cánticos del siervo sufriente, referidos a el Mesías. Los otros tres cánticos (salmos) del siervo sufriente son: El segundo cántico (Is 49:1-12). El tercer cántico (Is 50:4-10). El cuarto cántico (Is 52:13-53:1-12). Lo asombroso de la gracia de Dios, es que el Hijo se haga siervo, y que luego en Isaías Is 53:1-12 profetiza la muerte sustitutoria y propiciatoria por el pecado. Dios se humilla en la Segunda Persona Divina que se hace siervo. No se humilla solo al hacerse hombre sino al hacerse siervo. Pablo lo enseñará más tarde en un extraordinario pasaje cristológico resumido en Fil 2:6-8. El escogido y sostenido como y para ser siervo, es también el Amado, en quien el alma de Dios Padre se agrada (Mt 3:17; 17:5). “Por lo cual Dios también lo exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla” (Fil 2:9-10). Comisionado por el Espíritu Santo (Mt 12:18b). “Pondré mi Espíritu sobre él,”. El Espíritu Santo es dado sin medida a quien es Hijo Amado, y le es dado plenamente en siete formas (Is 11:2-3). Para que pueda llevar a cabo toda la obra encomendada como una persona con dos naturalezas, divina y humana. Mateo 12:18 muestra la participación de la Trinidad hecha por Isaías: Dios Padre escogió y envió al siervo Amado, Dios Hijo Jesucristo el Salvador, y el poder del Espíritu Santo participando en el plan de salvación. Lucas registra que: “Jesús volvió en el poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra de alrededor. Y enseñaba en las sinagogas de ellos, y era glorificado por

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  5. hace 6 días

    1347 - Evangelios. El Señor del día de reposo. Mt 12:7-8

    1347 – Mt 12:7-8 – El Señor del día de reposo. Y si supieseis qué significa: Misericordia quiero, y no sacrificio, no condenaríais a los inocentes; porque el Hijo del Hombre es Señor del día de reposo.   Mateo 12 nos introduce a un capítulo donde resaltará el rechazo de Jesús por el pueblo judío, en especial por los religiosos escribas y fariseos. Es importante recordar que el evangelio de Mateo da prioridad a la cristología y no a la cronología. Por lo cual, Mateo inicia el capítulo usando su estilo de indefinición temporal “En aquel tiempo”, es una expresión absolutamente imprecisa para fijar el tiempo en que ocurrio el relato. Con la ayuda de los otros dos evangelios sinopticos de Marcos y Lucas, podemos acercarnos al tiempo después de la celebración de la pascua cuando iniciaba la recoleción de las cosechas y cercano a la fiesta de Pentecostés (Mr 2:23-28; Lc 6:1-5). Según Marcos y Lucas este evento ocurrió poco antes de elegir a los doce apóstoles registrado ya en Mateo 10. Acá es presentado por Mateo como parte de la preparación de Jesús a los discípulos para el servicio en la obra de Dios. Jesús reafirma con esta enseñanza que el día de reposo fue dado para la gloria de Dios y para el bienestar humano. El mandato nunca tuvo la intención de restringir la expresión de amor a través de obras de necesidad, servicio a Dios, o actos de misericordia. El incidente mal interpretado (Mt 12:1). “En aquel tiempo iba Jesús por los sembrados en un día de reposo; y sus discípulos tuvieron hambre, y comenzaron a arrancar espigas y a comer.” El hecho ocurre en un día de reposo. Los discípulos que acompañaban a Jesús comenzaron a tener hambre. El verbo usado por Mateo indica un “hambre intensa”. La preparación de los discípulos para el ministerio a que fueron llamados tambien incluye el aprender a “tener necesidad” como enseña Pablo: “No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad.” (Fil 4:11-12).   La acusación legalista (Mt 12:2). “Viéndolo los fariseos, le dijeron: He aquí tus discípulos hacen lo que no es lícito hacer en el día de reposo.” Fueron observados por los legalistas fariseos que siempre lo hacian, no para aprender del maestro, sino para buscar algo para acusarle y tener un argumento para quitarle la vida. ¿Es usted legalista? Porque las miradas escrutadoras de los legalistas siempre están observando a la gente para juzgar sus acciones y buscar en ellos algo condenable. Luego lo hacen público con el WhatsApp celestial del juzgador, murmurador y chismoso. Los fariseos sepultaban el verdadero propósito de la Palabra de Dios con sus argucias legalistas y tradiciones. Los fariseos incluyeron 39 reglas para trabajos prohibidos, subdivididos a la vez en muchas otras, solo para el día de reposo, esto hacia imposible descansar y adorar a Dios, ya que era un día de carga y opresión para el judío. De allí la invitación que Jesús hizo a los trabajados y cargados en Mt 11:28. Los discípulos estaban haciendo conforme a la ley (Dt 23:25). El legalista está siempre mirando en el hombre el pecado para acusarlo, el verdadero hijo de Dios, el espiritual, siempre está mirando al pecador para ayudarlo y restaurarlo (Gá 6:1-3). Enseñanza correcta de la Palabra de Dios (Mt 12:3-8). Jesús responde con preguntas retoricas: “¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y los que con él estaban tuvieron hambre; cómo entró en la casa de Dios, y comió los panes de la proposición, que no les era lícito comer ni a él ni a los que con él estaban, sino solamente a los sacerdotes? ¿O no habéis leído en la ley, cómo en el día de reposo los sacerdotes en el templo profanan el día de reposo, y son sin culpa?” Jesús responde a la acusación de los fariseos legalista enseñando por lo menos cuatro principios:

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  6. 4 jun

    1346 - Evangelios. La invitación personal de Jesús. Mt 11:28

    1346 – Mt 11:28 – La invitación personal de Jesús. Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Jesús en Mateo 11:25-27 Declara que el verdadero discipulado lo pueden disfrutar únicamente los que se acercan a Jesús con la fe genuina de un niño. Los pobres en espíritu que reconocen la pobreza espiritual al margen de Dios. Es verse como realmente se es: perdidos, sin esperanza, indefensos. Los que respondieron no fueron las personas importantes, sino los de fe como niños, los pobres y humildes de espíritu, los fatigados y cargados por el pecado. Por eso hace una invitación a todos ellos. La causa específica que produce alabanza de Jesús es la sabiduría soberana de Dios al esconder estas cosas, el reino de Dios, de los sabios y de los entendidos y más bien revelarlas a los niños, que son personas con actitud espiritual humilde. (Mt 11:25). Jesús continúa: “Sí, Padre, porque así te agradó.” (Mt 11:26). Dios se agrada con el evangelio de la gracia porque le produce gloria, lo cual es el propósito supremo en el universo. “Así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados” (Is. 57:15). Jesús exalta la unidad y comunión con Dios Padre y Su soberanía para dar salvación al ser humano solo a través del Hijo, Cristo. (Mt 11:27; Jn 14:6). I. Jesús, invita para ser salvo (Mt 11:28). “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar.” Venid a mí. Es tener fe en Cristo y creer hasta someterse al señorío de Cristo. Jesús llama que acudan a Él todos los que están agotados por tratar en sus propios recursos de encontrar y agradar a Dios y alcanzar la salvación. El cansancio de la gente se debía a que llevaba la carga del pecado y sus consecuencias. Esta carga se hacía mayor con normas que ponían los religiosos escribas y fariseos sobre ellos. A las 613 leyes de Moisés le agregaron otras 400 (Hch 15:10). Jesús dijo de los escribas y fariseos: “Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres; pero ellos ni con un dedo quieren moverlas.” (Mt 23:4). Descansar es el alivio para esta carga del pecado que solo Jesucristo puede darnos con su perdón y estar en paz con Dios. Jesús promete descanso espiritual a todos los que vienen a Él en arrepentimiento y fe humilde. Ya que es el único que garantiza la paz con Dios: “Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Ro 5:1). Jesús te recibe en la condición que estés y no hay pecado que no pueda perdonar: “Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.” (Jn 6:37). Pero es necesario el arrepentimiento genuino para hallar descanso: “Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio,” (Hch 3:19). “Los sacrificios de Dios son el espíritu quebrantado; Al corazón contrito y humillado no despreciarás tú, oh Dios.” (Sal 51:17). Jesús afirma saciar por completo al ser humano trabajado y cansado: “Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.” (Jn 6:35). II. Jesús, ejemplo de humildad (Mt 11:29a). “Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón”. Significa sumisión. El yugo tenía el propósito de aliviar la incomodidad al llevar una carga pesada. Pero también simbolizaba la obediencia y la aceptación de la responsabilidad de ser verdaderos discípulos de Jesucristo. Fe implica escuchar y obedecer. La obediencia espiritual, no es una actitud humana, sino fruto de la fe en Dios (He 11:4-8). Dios nos exhorta recordando: “Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas fueron, dice Jehová; pero miraré a aquel que es pobre

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  7. 3 jun

    1345 - Evangelios. El juicio de Jesús. Mt 11:23

    1345 – Mt 11:23 – El juicio de Jesús. Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy. Jesús pasa de examinar, la respuesta con críticas de las personas incrédulas, a hacer juicio sobre algunas ciudades, por su incredulidad manifestada con la indifirencia. Eran ciudades en las que había estado predicando, enseñando y haciendo muchos milagros. La indiferencia hacia Dios y su obra es una forma extrema, atroz de incredulidad. La indiferencia menosprecia de tal manera a Dios que Él ni siquiera es un asunto sobre el cual valga la pena debatir ni para criticarlo. “Cuando viene el impío, viene también el menosprecio, y con el deshonrador la afrenta.” (Pr 18:3). Mateo registra esta indiferencia hacia Dios, con la parábola de la fiesta de bodas, expuesta por Jesús (Mt 22:1-14). Los invitados que recibieron invitación en primer lugar la menospreciaron y “sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios” (Mt 22:5). Jesús finaliza afirmando: “Porque muchos son llamados, y pocos escogidos.” (Mt 22:14). Hoy algunos indiferentes se burlan diciendo: Estos evangélicos aleluyas siempre dicen que Jesús volverá y no ha venido. Pero: “El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.” (2Pe 3:9). La indiferencia, el menosprecio hacia Jesús continuará hasta su segunda venida. Jesús expresó: “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y se daban en casamiento, hasta el día en que entró Noé en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo, como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban… Así será el día en que el Hijo del Hombre se manifieste” (Lc 17:26-28,30). Castigo más tolerable (Mt 11:21-22). “¡Ay de ti, Corazín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en vosotras, tiempo ha que se hubieran arrepentido en cilicio y en ceniza.” La soberbia, el orgullo lleva a la incredulidad de la indiferencia, el menosprecio a Dios. Tiro y Sidón eran ciudades fenicias a orillas del Mar Mediterráneo. Los habitantes de Tiro decían “Yo soy de perfecta hermosura.” (Ez 27:3). Jesús confronta a los judíos con los gentiles para resaltar su enseñanza, ya que para los judíos de Galilea, Tiro y Sidón personificaban la corrupción pagana y despreciable. La profecía sobre la destrucción de Tiro y Sidón, con sus habitantes, se cumplió detalladamente (Ez 26-28). Igualmente, se cumplirá esta profecía contra Corazín y Betsaida. Las ciudades al norte de Israel, Corazín y Betsaida, fueron privilegiadas porque presenciaron de manera asombrosa la evidencia de la bondad de Dios, la misericordia de Dios y el poder divino, pero no se arrepintieron.  De allí la expresión de Jesús con un “ay” que anuncia el juicio justo de Dios. El juicio de Jesús: “Por tanto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para Tiro y para Sidón, que para vosotras.” (Mt 11:22). Se observa que Jesús clarifica aquí dos verdades: habrá grados de castigo en el infierno, y entre los que reciben el castigo más severo estarán aquellos que han recibido la revelación divina y que han sido los más religiosos y rectos por fuera. Por eso, la advertencia de Santiago “Hermanos míos, no os hagáis maestros muchos de vosotros, sabiendo que recibiremos mayor condenación.” (Stg 3:1). Castigo más fuerte (Mt 11:23-24). “Y tú, Capernaum, que eres levantada hasta el cielo, hasta el Hades serás abatida; porque si en Sodoma se hubieran hecho los milagros que han sido hechos en ti, habría permanecido hasta el día de hoy.” Jesús durante su ministerio, realizó más milagros y predicó más sermones en Capernaum que en otro lugar.

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  8. 2 jun

    1344 - Evangelios. Los que rechazan a Jesús. Mt 11:19

    1344 – Mt 11:19 – Los que rechazan a Jesús. Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y dicen: He aquí un hombre comilón, y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. Pero la sabiduría es justificada por sus hijos. El Señor finaliza la descripcion del ministerio de Juan el Bautista advirtiendo: “El que tiene oídos para oír, oiga.” (Mt 11:15). Era difícil de entender y aceptar para la generación de su tiempo que Juan el Bautista fuera el Profeta anunciado que prepararía la venida del Mesías. No aceptar a Juan el Bautista era no aceptar a Jesús como el Mesías. De allí la insistencia con la que el Señor repite esta frase en su ministerio terrenal y luego hace la misma exhortación a la iglesia en Apocalipsis: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.” (Mt 13:9,43; Mr 4:9, 23; Lc 8:8; 14:23; Ap 2:7,11,17,29; 3:6,13,22; 13:29). El fruto de la fe es la obediencia. Por lo cual, oir la Palabra de Dios no es suficiente, se debe aceptar y obedecer. (He 11:4-8). La carta a los Hebreos advierte: “Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan.” (He 11:6). La advertencia del Señor sirve como introducción para llamar aun más la atención del auditorio, examinando con comparaciones y parábolas, la conducta de algunos en especial los escribas y fariseos. La respuesta de esta generación a la obra de Dios (Mt 11:16-17). “Mas ¿a qué compararé esta generación? Es semejante a los muchachos que se sientan en las plazas, y dan voces a sus compañeros, diciendo: Os tocamos flauta, y no bailasteis; os endechamos, y no lamentasteis.” Jesús estaba diciendo: “¿Cómo puedo ejemplificar las respuestas de esta generación del pueblo de Dios a la verdad y la obra de Dios? ¿A qué las compararé?” Algunos de los que se negaron a creer el evangelio cubrieron su incredulidad con críticas. Jesús los comparó con insensatos muchachos que se sientan en las plazas a objetar todo lo que los otros muchachos hacían. Eran como muchas personas de hoy que encuentran faltas en cualquier cosa que hacen o digan ya sea el predicador u otros líderes de las iglesias. Debido a que no tienen ninguna relación salvadora con Cristo, se niegan a recibir su verdad o a servir en su Iglesia. Pero les encanta despotricar, murmurar de la una y la otra. Las bodas y los funerales eran los dos eventos sociales importantes, y a los niños les gustaba imitar a sus mayores realizando simulacros de bodas y funerales. En el juego de las bodas esperaban que todos bailaran cuando se tocaban la flauta imaginaria, tal como los adultos hacían en la ceremonia real. Y cuando jugaban a los funerales esperaban que todos endecharan y lloraran cuando entonaban endechas o cánticos fúnebres, así como hacían las plañideras cuando una persona moría en la realidad. Pero siempre había contrarios que se negaban a adherirse al resto de los niños. Si jugaban a las “bodas”, ellos querían jugar a los “funerales” y viceversa. Nada de los otros niños les satisfacía. Eran testarudos y aguafiestas echando a perder todo lo que sus amigos hacían. Jesús aplica estos ejemplos a la respuesta de la gente dada sobre Juan el Bautista y sobre Él. Críticas sobre Juan el Bautista (Mt 11:18). “Porque vino Juan, que ni comía ni bebía, y dicen: Demonio tiene.” El Señor usa el primer ejemplo para referirse a Juan el Bautista. La frase ni comía ni bebía era una descripción figurada del estilo austero de vida de Juan. Él consumía una dieta espartana de langostas y miel silvestre, vivía en el desierto, y vestía incómoda ropa de piel de camello (Mt 3:4). Su mensaje era serio e intenso mientras pedía a gritos frutos dignos de arrepentimiento. El mensaje de Juan y su estilo de vida estaban en el modo funeral. El Espíritu Santo en Juan alteraba a los demonios que estaban en los escribas y fariseos cuando les decía: “¡Generación de víboras! ¿Quién os enseñó a huir de la ira venidera? Haced, pues, frutos

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