1266 – Zac 6:11 – Zacarías 6. La coronación del Mesías. Tomarás, pues, plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac. Las ocho visiones que tuvo el profeta Zacarías en una noche, presentan el bosquejo general del plan que les llevaría al establecimiento del reinado milenial del Mesías. Los pasos principales en el proceso incluyen: Reconocimiento divino de la situación actual de Israel y la promesa de corregirla y restaurarles. Salvación de las naciones gobernantes y sus enemigos. Reconstrucción de la ciudad. Purificación y renovación del sacerdocio judío. Construcción del templo y restauración del testimonio nacional. Juicio contra los pecados personales. Eliminación de la maldad religiosa. Juicio de las naciones enemigas. Al final se describe la coronación de Josué como la culminación de todo lo que Dios ha planeado. Representa la coronación del Mesías, el gran clímax del programa. Dios revela a través de Zacarías la meta del plan divino: El reino milenial del Mesías. El Mesías asume al cargo doble de Rey y Sacerdote. “Entonces vi el cielo abierto; y he aquí un caballo blanco, y el que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea… Y en su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES.” (Ap 19:11, 16). I. Descripción de la coronación (Zc 6:9-11). “Vino a mí palabra de Jehová, diciendo: Toma de los del cautiverio a Heldai, a Tobías y a Jedaías, los cuales volvieron de Babilonia; e irás tú en aquel día, y entrarás en casa de Josías hijo de Sofonías. Tomarás, pues, plata y oro, y harás coronas, y las pondrás en la cabeza del sumo sacerdote Josué, hijo de Josadac.” Las ocho visiones nocturnas llegan a su conclusión con un oráculo divino dado a Zacarías. Dios le indicó que realizara un acto simbólico al coronar a Josué, el sumo sacerdote. Josué aquí representa “el Renuevo”, el Mesías, que reedificará el futuro templo y será sacerdote y rey. (Is 11:1; Zc 3:8). Jesucristo: “El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza.” (Ap 5:12). II. El mensaje profético (Zc 6:12-13). “Y le hablarás, diciendo: Así ha hablado Jehová de los ejércitos, diciendo: He aquí el varón cuyo nombre es el Renuevo, el cual brotará de sus raíces, y edificará el templo de Jehová. El edificará el templo de Jehová, y Él llevará gloria, y se sentará y dominará en su trono, y habrá sacerdote a su lado; y consejo de paz habrá entre ambos.” Dios dijo a Zacarías que comunicara a Josué que él representaría o tipificaría al Renuevo que reedificaría el templo milenial. La coronación tenía un significado tipológico que preveía al Mesías como rey-sacerdote, como sucedió con Melquisedec siglos atrás un tipo de Cristo (Gn 14:18-20; Sal 110:4; He 7:11-21). La promesa de que el Renuevo edificaría el templo de Jehová se limita a la función del Mesías de establecer el templo milenial (Is 2:2-4; 56:6-7; Ez 40-46; Mi 4:1-2). El Renuevo mesiánico se vestirá de gloria; esto se refiere a Cristo como el portador de la gloria de Dios (Is 4:2; Jn 1:14). Cristo también se sentará y dominará en su trono (Is 9:7; Jer 23:5; Mi 4:3, 7; Sof 3:15; Zc 14:9) y fungirá como sacerdote (He 4:15; 5:6; 7:11–21). Cristo unirá en él las funciones de sacerdote y rey, y como se indica aquí: Consejo de paz habrá entre ambos (entre los dos oficios de sacerdote y rey). “Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado.” (Is 26:3). El reino milenial del Mesías, Jesucristo será: “Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto.” (Is 9:7).