Evangelio Diario

Sacerdotes de la Diócesis de Zamora

Lectura y reflexión diaria del Evangelio hecha por sacerdotes católicos de la Diócesis de Zamora. Proyecto iniciado en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Uruapan, Mich. en mayo de 2020 y en la cual actualmente participan 16 sacerdotes de diferentes parroquias de la Diócesis: Sergio A. Arroyo, Fco. Javier Medina, Pablo Rodríguez, Guillermo Bernal, Felipe Vega, Efrén González, Eligio Román, Hediberto García, Agustín Patiño, José Jesús Tello, David R. Montufar, Víctor H. Figueroa, Arnulfo Valencia, Emanuel Álvarez , Josué A. Sáenz y Carlos E. Barajas. Edición: Gpe. Inés Equihua.

  1. 2D AGO

    20 de abril LUNES III DE PASCUA

    “No trabajen por el alimento que se acaba, sino por el que dura para la vida eterna.” Del santo Evangelio según san Juan 6, 22-29. Lectura y reflexión: Pbro. José Jesús Tello Bárcenas. Después de la multiplicación de los panes, cuando Jesús dio de comer a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la multitud, que estaba en la otra orilla del lago, se dio cuenta de que allí no había más que una sola barca y de que Jesús no se había embarcado con sus discípulos, sino que éstos habían partido solos. En eso llegaron otras barcas desde Tiberíades al lugar donde la multitud había comido el pan. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaúm para buscar a Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo llegaste acá?» Jesús les contestó: «Yo les aseguro que ustedes no me andan buscando por haber visto señales milagrosas, sino por haber comido de aquellos panes hasta saciarse. No trabajen por ese alimento que se acaba, sino por el alimento que dura para la vida eterna y que les dará el Hijo del hombre; porque a éste, el Padre Dios lo ha marcado con su sello». Ellos le dijeron: «¿Qué necesitamos para llevar a cabo las obras de Dios?» Respondió Jesús: «La obra de Dios consiste en que crean en aquel a quien él ha enviado». Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

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  2. 4D AGO

    19 de abril DOMINGO III DE PASCUA

    “Lo reconocieron al partir el pan.” Del santo Evangelio según san Lucas: 24, 13-35. Lectura y reflexión: Pbro. Agustín Patiño Vargas. El mismo día de la resurrección, iban dos de los discípulos hacia un pueblo llamado Emaús, situado a unos once kilómetros de Jerusalén, y comentaban todo lo que había sucedido. Mientras conversaban y discutían, Jesús se les acercó y comenzó a caminar con ellos; pero los ojos de los dos discípulos estaban velados y no lo reconocieron. Él les preguntó: «¿De qué cosas vienen hablando, tan llenos de tristeza?» Uno de ellos, llamado Cleofás, le respondió: «¿Eres tú el único forastero que no sabe lo que ha sucedido estos días en Jerusalén?» Él les preguntó: «¿Qué cosa?» Ellos le respondieron: «Lo de Jesús el nazareno, que era un profeta poderoso en obras y palabras, ante Dios y ante todo el pueblo. Cómo los sumos sacerdotes y nuestros jefes lo entregaron para que lo condenaran a muerte, y lo crucificaron. Nosotros esperábamos que Él sería el libertador de Israel, y sin embargo, han pasado ya tres días desde que estas cosas sucedieron. Es cierto que algunas mujeres de nuestro grupo nos han desconcertado, pues fueron de madrugada al sepulcro, no encontraron el cuerpo y llegaron contando que se les habían aparecido unos ángeles, que les dijeron que estaba vivo. Algunos de nuestros compañeros fueron al sepulcro y hallaron todo como habían dicho las mujeres, pero a Él no lo vieron». Entonces Jesús les dijo: «¡Qué insensatos son ustedes y qué duros de corazón para creer todo lo anunciado por los profetas! ¿Acaso no era necesario que el Mesías padeciera todo esto y así entrara en su gloria?» Y comenzando por Moisés y siguiendo con todos los profetas, les explicó todos los pasajes de la Escritura que se referían a Él. Ya cerca del pueblo a donde se dirigían, Él hizo como que iba más lejos; pero ellos le insistieron, diciendo: «Quédate con nosotros, porque ya es tarde y pronto va a oscurecer». Y entró para quedarse con ellos. Cuando estaban a la mesa, tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio. Entonces se les abrieron los ojos y lo reconocieron, pero Él se les desapareció. Y’ ellos se decían el uno al otro: «¡Con razón nuestro corazón ardía, mientras nos hablaba por el camino y nos explicaba las Escrituras!» Se levantaron inmediatamente y regresaron a Jerusalén, donde encontraron reunidos a los Once con sus compañeros, los cuales les dijeron: «De veras ha resucitado el Señor y se le ha aparecido a Simón». Entonces ellos contaron lo que les había pasado en el camino y cómo lo habían reconocido al partir el pan. Palabra del Señor. Gloria a ti, Señor Jesús.

    6 min
  3. 6D AGO

    17 de abril VIERNES II DE PASCUA

    “Jesús distribuyó el pan a los que estaban sentados, hasta que se saciaron.” Del santo Evangelio según san Juan 6, 1-15. Lectura y reflexión: Pbro. Eligio Román Campoverde. En aquel tiempo, Jesús se fue a la otra orilla del mar de Galilea o lago de Tiberíades. Lo seguía mucha gente, porque habían visto las señales milagrosas que hacía curando a los enfermos. Jesús subió al monte y se sentó allí con sus discípulos. Estaba cerca la Pascua, festividad de los judíos. Viendo Jesús que mucha gente lo seguía, le dijo a Felipe: “¿Cómo compraremos pan para que coman éstos?” Le hizo esta pregunta para ponerlo a prueba, pues él bien sabía lo que iba a hacer. Felipe le respondió: “Ni doscientos denarios de pan bastarían para que a cada uno le tocara un pedazo de pan”. Otro de sus discípulos, Andrés, el hermano de Simón Pedro, le dijo: “Aquí hay un muchacho que trae cinco panes de cebada y dos pescados. Pero, ¿qué es eso para tanta gente?” Jesús le respondió: “Díganle a la gente que se siente”. En aquel lugar había mucha hierba. Todos, pues, se sentaron ahí; y tan sólo los hombres eran unos cinco mil. Enseguida tomó Jesús los panes, y después de dar gracias a Dios, se los fue repartiendo a los que se habían sentado a comer. Igualmente les fue dando de los pescados todo lo que quisieron. Después de que todos se saciaron, dijo a sus discípulos: “Recojan los pedazos sobrantes, para que no se desperdicien”. Los recogieron y con los pedazos que sobraron de los cinco panes llenaron doce canastos. Entonces la gente, al ver la señal milagrosa que Jesús había hecho, decía: “Este es, en verdad, el profeta que habría de venir al mundo”. Pero Jesús, sabiendo que iban a llevárselo para proclamarlo rey, se retiró de nuevo a la montaña, él solo. Palabra del Señor. Gloria a ti Señor Jesús.

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Lectura y reflexión diaria del Evangelio hecha por sacerdotes católicos de la Diócesis de Zamora. Proyecto iniciado en la Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Uruapan, Mich. en mayo de 2020 y en la cual actualmente participan 16 sacerdotes de diferentes parroquias de la Diócesis: Sergio A. Arroyo, Fco. Javier Medina, Pablo Rodríguez, Guillermo Bernal, Felipe Vega, Efrén González, Eligio Román, Hediberto García, Agustín Patiño, José Jesús Tello, David R. Montufar, Víctor H. Figueroa, Arnulfo Valencia, Emanuel Álvarez , Josué A. Sáenz y Carlos E. Barajas. Edición: Gpe. Inés Equihua.

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