Masdividendos

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Probablemente el último reducto de la elegancia y la educación en la inversión. Invertir y prosperar, como estilo de vida. Buscando siempre la excelencia.

  1. Actualidad Semanal +D. Semana 12/2026

    6 DAYS AGO

    Actualidad Semanal +D. Semana 12/2026

    Samuel Brannan pasó a la historia como uno de los primeros grandes millonarios de la fiebre del oro de California, pero no porque encontrara una veta prodigiosa ni porque tuviera esa épica un poco infantil del aventurero cubierto de polvo que vuelve al campamento con una fortuna en el sombrero, sino por algo bastante menos romántico y, precisamente por eso, mucho más instructivo: comprendió antes que casi todos que, cuando una multitud se lanza a perseguir una promesa, el verdadero poder no suele estar en quien corre detrás del milagro, sino en quien se coloca discretamente en mitad del camino y vende aquello sin lo cual el milagro ni siquiera puede intentarse. Brannan no necesitó encontrar oro; le bastó con entender a los hombres que lo buscaban. Compró palas, picos, bateas, provisiones, y cuando la fiebre empezó a subir como suben siempre estas cosas mezclando codicia, ansiedad y esa sensación tan embriagadora de estar viviendo algo histórico, hizo lo que hacen los grandes oportunistas con talento: no discutió la locura, la abasteció. Esa historia, que parece una curiosidad pintoresca del siglo XIX, tiene en realidad muy poco de antigua, porque los mercados, por mucho que cambien de lenguaje, de tecnología o de disfraz, conservan una psicología notablemente estable: cada cierto tiempo aparece una gran narrativa, una de esas que prometen rehacer el mundo, y entonces casi todo el mundo se obsesiona con los nombres más visibles, con los héroes del cartel, con las empresas que simbolizan el relato, mientras el dinero paciente empieza a moverse con una frialdad mucho menos novelesca hacia otro lugar, hacia la infraestructura del deseo, hacia el cuello de botella, hacia ese rincón del tablero donde no se fabrica el sueño, pero sí se cobra por cada intento de alcanzarlo. Y quizá la parte más interesante de esta semana en los mercados haya sido exactamente ésa: no tanto lo que se ha contado en voz alta, que ya es bastante, sino lo que se ha dejado entrever por debajo; no tanto quién acapara los titulares, sino quién está empezando a capturar el poder. Y sobre todo, quién está ya en posición de pasarle la factura a los que juran que van a transformar el mundo. De eso va el nuevo episodio de Actualidad Semanal +D. No de repetir el ruido, sino de seguir el rastro del dinero hasta donde la narrativa se acaba y el negocio empieza de verdad.

    33 min
  2. Actualidad Semanal +D. Semana 11/2026

    14 MAR

    Actualidad Semanal +D. Semana 11/2026

    En 1869, Jay Gould y Jim Fisk intentaron acaparar todo el oro de Estados Unidos. Compraron contratos sin descanso, sobornaron al cuñado del presidente Grant para que el Tesoro no vendiera sus reservas, y durante unas semanas gloriosas, el precio del oro no dejó de subir. Ellos controlaban la oferta. Ellos fijaban el precio. Ellos eran los dueños del juego. El 24 de septiembre, conocido después como el Viernes Negro, el Tesoro finalmente vendió. El oro se desplomó un 25% en minutos. Gould, que había vendido en secreto días antes, se salvó. Fisk, que no lo hizo, quedó arruinado. Y miles de inversores que habían entrado creyendo que el precio solo podía subir descubrieron, en una sola mañana, que hay una diferencia abismal entre controlar una narrativa y controlar la realidad. La lección de aquel viernes de 1869 no es sobre el oro. Es sobre lo que ocurre cuando un mercado entero se organiza alrededor de una sola historia y esa historia choca con la física del mundo real. Esta semana, esa colisión ha vuelto a ocurrir. No con oro, sino con petróleo. No en Nueva York en 1869, sino en un estrecho a diez mil kilómetros de Wall Street. Y las consecuencias para las acciones que tienes en cartera son mucho más concretas de lo que piensas. En el nuevo episodio de Actualidad Semanal +D hablamos de quién está ganando dinero de verdad con este caos, quién lo está perdiendo, y por qué la bolsa acaba de quitarse una máscara que llevaba puesta demasiado tiempo. Enlace a continuación. Mejor con café. O con algo más fuerte.

    38 min
  3. Actualidad Semanal +D. Semana 10/2026

    7 MAR

    Actualidad Semanal +D. Semana 10/2026

    En 1990, Saddam Hussein invadió Kuwait y el petróleo duplicó su precio en semanas. Mientras el resto de aerolíneas estadounidenses se desangraba financieramente, un pequeño equipo de cuatro personas en las oficinas de Southwest Airlines en Dallas estaba haciendo algo que casi nadie en la industria entendía: comprar opciones sobre combustible. Contratos financieros que les permitían pagar el queroseno a un precio fijado de antemano, como quien congela la hipoteca justo antes de que suban los tipos. Esa decisión, tomada con más intuición que sofisticación, se convirtió en la mayor ventaja competitiva secreta de la aviación comercial. Durante las tres décadas siguientes, Southwest ahorró más de 3.500 millones de dólares en combustible. Hubo trimestres en los que la diferencia entre dar beneficios y dar pérdidas fue, literalmente, esa cobertura. Mientras sus rivales suplicaban que los rescataran, Southwest compraba aviones. En marzo de 2025, Southwest anunció que abandonaba el programa. Lo consideró caro y poco fiable. Cerró la póliza de seguros más rentable de su historia. Once meses después, Estados Unidos e Israel atacaron Irán. El petróleo se disparó más de un veinte por ciento en cinco días. El estrecho de Ormuz se cerró al tráfico. Y las aerolíneas se enfrentan a un estrangulamiento en el coste del queroseno que no se veía desde los huracanes Katrina y Rita. Solo que esta vez, Southwest ya no tiene escudo. Hay una lección enorme en esta historia. No es sobre petróleo, ni sobre aerolíneas, ni siquiera sobre coberturas financieras. Es sobre algo mucho más profundo: lo que ocurre cuando decides que el seguro ya no merece la pena justo antes de que el incendio llame a tu puerta. Y sobre cómo la misma lógica de abandonar lo que funciona porque "llevamos tiempo sin necesitarlo se está repitiéndo ahora mismo en rincones del mercado que nadie está mirando. De eso va el episodio de esta semana de Actualidad Semanal +D. De quién tenía el seguro puesto y quién lo dejó caducar. De los refugios más inesperados de la bolsa. Y de por qué esta semana puede haber cambiado la forma en que el mercado decide qué merece financiarse y qué no.

    29 min
  4. Actualidad Semanal +D. Semana 09/2026

    28 FEB

    Actualidad Semanal +D. Semana 09/2026

    Vosotros eráis muy jóvenes, pero hubo un dían en que Cisco Systems valía más que cualquier otra empresa del planeta. Sus routers conectaban internet, y Wall Street estaba convencida de que la demanda de infraestructura de red sería infinita. El CEO, John Chambers, firmó contratos de suministro por miles de millones anticipando un crecimiento del 50% anual. Los analistas aplaudían. Los inversores se peleaban por entrar. Dieciocho meses después, Cisco tuvo que provisionar 2.200 millones de dólares en inventario que nadie quería. La acción cayó un 86%. No porque la tecnología fuera mala (plot twist Internet acabó cambiando el mundo), sino porque la velocidad a la que se comprometió el capital no coincidió con la velocidad a la que llegó la demanda. Aquí está lo que nadie cuenta de esa historia: el problema nunca fue la visión. Fue el timing del compromiso. Chambers no estaba equivocado sobre el futuro. Estaba equivocado sobre el calendario. Y la diferencia entre tener razón sobre el qué y equivocarse sobre el cuándo ha destruido más fortunas que cualquier crisis financiera. Lo fascinante es que esta distinción se repite cíclicamente, casi con precisión matemática. Cada generación tecnológica produce su propia versión del mismo error: confundir la inevitabilidad de una revolución con la inmediatez de sus retornos. Ocurrió con los ferrocarriles en 1840, con la radio en 1920, con los semiconductores en los 70, con internet en 2000. Y está ocurriendo ahora mismo. Esta semana hemos visto algo que no se veía desde aquellos días de Cisco: una empresa que bate récords históricos de ingresos y beneficios y aun así cae en bolsa. Otra que despide al 40% de su plantilla y sube un 22%. Un presidente que declara la guerra a una startup de IA. Un mercado de crédito que no quiere financiar ni a los que la inteligencia artificial amenaza ni a los que la construyen. Y un inversor legendario que acaba de trazar, en público, exactamente la misma comparación con Cisco que os acabo de contar. ¿Tiene razón esta vez? ¿O es la versión de 2026 del que gritó "burbuja" en 1997, tres años antes de que realmente estallara, tiempo suficiente para que los que le hicieron caso se arruinaran por llegar demasiado pronto? Todo eso lo diseccionamos en el nuevo episodio de Actualidad Semanal +D. Media hora. Sin rodeos. Con nombres y cifras.

    31 min
  5. Podcast +D 129. La mente del Inversor. Con Fernando González

    22 FEB

    Podcast +D 129. La mente del Inversor. Con Fernando González

    En este nuevo episodio, nos reunimos con Fernando González, psicólogo y autor de libros que son realmente interesantes. Nos interesaba especialmente profundizar en los sesgos que tenemos como personas (e inversores), porqué en muchos CEOs de las empresas cotizadas conviven rasgos de la Tríada Oscura , propia de los piscópatas, y de si es posible ir modelando la mente y cambiarla para hacernos mejores inversores. Fernando es psicólogo con habilitación sanitaria y formación jurídico-forense, que ha centrado su trabajo en el estudio de la conducta humana. En una primera fase, seleccionando y formando a personal de alta cualificación para la Secretaría de Seguridad del Ministerio del Interior. Esto le permite comenzar a trabajar en profundidad los procesos que están detrás de la respuesta que damos en diferentes circunstancias. En el año 2010 comienza a realizar trabajos de consultoría y asesoramiento de situaciones de interacción compleja, como actividad privada, creando para ello FGD (Formación Gestión y Desarrollo) y trabajando con entidades públicas y privadas. Todo ello le permite comenzar a tener una visión bio-psico-social de los procesos de la respuesta humana, esta visión la desarrolla en un sistema al que denomina NeuroNegociación™, marca que patenta en la OEPM (Oficina Española de Marcas y Patentes) y cuyo principio es “no negocies con las personas, negocia con el cerebro de las personas” ya que es quien toma realmente las decisiones. Comienza a ver que este sistema puede utilizarse también para el desarrollo y crecimiento personal, mejorando el rendimiento de las personas. Para ello, realiza estudios de terapia de conducta humana centrados en infanto-juvenil (un año) y Adulto y familia (dos años) en el gabinete de psicología Luria de Madrid, y allí se enfoca en entender cómo trabaja y funciona un centro de psicología. Une los principios de NeuroNegociación™ a los parámetros aprendidos durante estos tres años en Luria, y patenta un producto enfocado en los procesos bio-psico-sociales que están detrás del desarrollo y crecimiento personal, procesos que ayudan a una mejora eficiente del rendimiento personal, al que denomina NeuroCoaching™ y patenta en OEPM. En octubre de 2017 abre Centro Mindset, centro de psicología, que trabaja desde unos conocimientos científico-técnicos con el objetivo de resolver problemas y cubrir necesidades de sus clientes. Desde donde desarrolla su labor como terapeuta, asesor, consultor y docente en matera de conducta humana. Para dar una mayor eficiencia a Mindset, a finales de 2020 Mindset se convierte en Grupo Mindset, con un centro de acompañamiento psicológico y mental y una consultora estratégica integral en conducta humana, desde donde se trabaja Ingeniería de Conducta™, metodología patentada en OEPM y que se centra en el trabajo de generar influencia en la conducta humana. En la actualidad Grupo Mindset, cuenta con clientes en tres continentes, sus principales clientes son ejecutivos/as de entidades privadas y deportistas.

    1hr 32min
  6. Actualidad Semanal +D. Semana 08/2026

    21 FEB

    Actualidad Semanal +D. Semana 08/2026

    En 1999, Lucent Technologies era la empresa más admirada de América. Nacida de las entrañas de AT&T, heredera de los legendarios Bell Labs, donde inventaron el transistor, Lucent fabricaba los equipos de telecomunicaciones que estaban cableando el mundo para la revolución de internet. Su acción no paraba de subir. Llegó a cotizar a 84 dólares. Wall Street la adoraba y todo el mundo quería sus productos. Había un pequeño problema: sus clientes no tenían dinero para comprarlos. Así que Lucent hizo algo muy creativo. Empezó a prestar dinero a sus propios clientes para que le compraran equipos. Los clientes pedían un crédito, Lucent lo avalaba, y con ese dinero prestado compraban routers y centrales a la propia Lucent. La empresa registraba esas ventas como ingresos reales, los analistas aplaudían el "crecimiento", y la acción seguía subiendo. Durante un tiempo, parecía genial. Todos ganaban. Los clientes tenían equipos. Lucent tenía ingresos. Los inversores tenían plusvalías. Hasta que dejó de funcionar. Cuando los clientes empezaron a quebrar, pues muchos eran startups sin modelo de negocio sostenible, Lucent se quedó con los préstamos impagados y con equipos devueltos que nadie quería. La empresa tuvo que reconocer 8.700 millones de dólares en pérdidas. La acción cayó de 84 dólares a 55 centavos. Cientos de miles de personas perdieron sus ahorros. La compañía nunca se recuperó. La lección fue tan dolorosa que durante dos décadas, "vendor financing" se convirtió en una de las expresiones más temidas de Wall Street. Una señal de alarma. Una línea que no debía cruzarse. Veintiséis años después, esta semana, una gran empresa tecnológica ha cruzado exactamente esa línea. No es la única. Hay al menos tres compañías del sector más caliente del mercado haciendo variaciones de lo mismo. Y lo más inquietante es que los números involucrados hacen que Lucent parezca un juego de niños. Esta es solo una de las historias que analizamos en el episodio de esta semana de Actualidad Semanal +D. También explicamos por qué una empresa que llevaba más de una década siendo la más grande del mundo por ingresos acaba de perder ese título por primera vez; qué está pasando con un rincón del mercado financiero que prometía rentabilidades seguras y liquidez diaria y ahora tiene a los inversores atrapados sin poder sacar su dinero; y por qué un tribunal acaba de tumbar la política comercial de un presidente, y a ese presidente le ha dado exactamente igual. Todo conectado. Todo explicado. Con las cifras, los nombres y la ironía que merecen. Nuevo episodio disponible, en las mejores plataformas de podcasts o directamente, en comentarios.

    26 min
  7. Actualidad Semanal +D. Semana 07/2026

    14 FEB

    Actualidad Semanal +D. Semana 07/2026

    En 1999, un gestor de fondos llamado Bill Miller llevaba ocho años consecutivos batiendo al S&P 500. Ningún profesional de la inversión lo había logrado antes y ninguno lo ha logrado después. Y aquel año, el noveno, Bill Miller estuvo a punto de perder la racha. En octubre llevaba un rendimiento espantoso. Sus clientes estaban furiosos. Los periódicos financieros empezaban a escribir obituarios de su carrera. Algunos inversores retiraron su dinero. El consenso era claro: Miller había perdido el toque. ¿Qué hizo Miller? Compró más de lo mismo. Duplicó sus posiciones en las empresas que todo el mundo estaba vendiendo. Terminó el año batiendo al índice por decimoquinto año consecutivo. Y cuando le preguntaron cómo había sobrevivido a aquellos meses horribles, dijo algo que llevo años sin poder quitarme de la cabeza: "La mayor ventaja que puede tener un inversor no es la inteligencia, ni la información, ni los contactos. Es el temperamento para sentarse quieto cuando todo el mundo a tu alrededor está perdiendo la cabeza." Pienso mucho en esa frase esta semana. Porque esta semana los mercados han hecho algo que no habíamos visto en más de veinte años. Algo que, en circunstancias normales, significaría que estamos al borde de un desplome brutal. Pero no estamos en circunstancias normales. Estamos en un mercado donde las reglas que funcionaron durante décadas se están reescribiendo en tiempo real, y donde la diferencia entre una oportunidad generacional y una trampa mortal puede ser un solo dato, una sola semana, una sola decisión de un consejero delegado al que nadie prestó atención. En el episodio de hoy de Actualidad Semanal +D contamos qué es exactamente lo que ha pasado, por qué debería importarte aunque no tengas una sola acción en cartera, y qué empresas concretas están en el centro de una rotación de dinero que ya está cambiando quién gana y quién pierde en esta economía. No voy a adelantar las conclusiones. Solo diré que hay un paralelismo histórico tan preciso, tan inquietantemente exacto entre lo que ocurrió hace veinte años y lo que está ocurriendo ahora mismo, que cuando lo escuches vas a querer comprobar las fechas dos veces. El episodio está disponible ahora. Enlace en el primer comentario, o mejor si te suscribes lo encontrarás siempre en tu plataforma de elección Y si Miller tenía razón, si la mayor ventaja es el temperamento entonces quizá lo más inteligente que puedes hacer hoy no es actuar, sino escuchar primero.

    26 min
  8. Actualidad Semanal +D. Semana 06/2026

    7 FEB

    Actualidad Semanal +D. Semana 06/2026

    En 1999, un matemático llamado David Li publicó una fórmula de doce páginas que prometía eliminar el riesgo de los mercados financieros. La llamó "función de cópula gaussiana". Wall Street la adoptó como quien encuentra el Santo Grial. Con ella, los bancos podían empaquetar miles de hipotecas en un solo producto y calcular, con precisión aparentemente científica, la probabilidad de que fallaran al mismo tiempo. La respuesta que daba la fórmula era reconfortante: casi cero. Durante una década, esa ecuación justificó billones de dólares en apuestas. Los banqueros dormían tranquilos. Las agencias de calificación repartían triples A como caramelos. Y David Li, el creador, fue portada de revistas y candidato al Nobel. Hasta que llegó 2008. Resulta que la fórmula tenía un pequeño problema: asumía que el pasado predice el futuro. Que si las hipotecas de Florida y las de Nevada nunca habían fallado a la vez, nunca lo harían. Era como mirar mil días de un pavo bien alimentado y concluir que el granjero le tiene cariño. El día mil uno era Acción de Gracias. Cuando el mercado inmobiliario se giró, todas las hipotecas fallaron juntas. La correlación que la fórmula daba por imposible resultó ser inevitable. Y el sistema financiero mundial estuvo a horas de colapsar. Li, años después, se defendió: "La fórmula funcionaba perfectamente. El problema es que la gente no entendía sus limitaciones". Es la frase más Wall Street de la historia. ¿Por qué cuento esto ahora? Porque esta semana ha pasado algo que me ha recordado a David Li y su fórmula mágica. Algo que tiene que ver con promesas de precisión, con apuestas de billones, con la certeza de que esta vez es diferente. No voy a desvelarlo aquí. Pero si te intriga saber qué empresa ha perdido veintiséis mil millones por creer en sus propias proyecciones, qué tecnología ha provocado el mayor desplome del software empresarial en años, o por qué el dinero está huyendo hacia empresas que venden chocolate y refrescos, el episodio de esta semana de Actualidad Semanal +D lo desgrana todo. Con datos. Con contexto. Y con alguna referencia a la política española que quizás te arranque una sonrisa. Enlace al episodio en comentarios o directamente en tu plataforma favorita. A veces, la mejor forma de entender el presente es recordar que el pasado está lleno de genios que estaban completamente equivocados.

    31 min

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Probablemente el último reducto de la elegancia y la educación en la inversión. Invertir y prosperar, como estilo de vida. Buscando siempre la excelencia.

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