Lourdes Marchese y Andrea Baldivieso analizan los temas policiales de la semana y la investigación judicial en torno a casos emblemáticos de la historia argentina. En esta oportunidad, Ecos Criminales recordó la desaparición y asesinato de la joven de 24 años, ocurrido en 2006, en la provincia de Tucumán. El 26 de febrero de aquel año, Paulina Lebbos salió de un boliche ubicado en la zona conocida como el ex Abasto, en la capital provincial, donde había ido a bailar con su amiga Virginia Mercado. Según determinaron las pesquisas, alrededor de las 6.30 de ese día, ambas subieron a un remís color bordó: Virginia descendió primero en su domicilio de La Rioja al 400 y Paulina siguió viaje hasta la casa de su novio, aunque nunca llegó. Después de 13 días de búsqueda, la joven fue hallada asesinada al costado de la ruta provincial 341, a la altura de Tapia, a unos 30 kilómetros de la capital tucumana. Ecos Criminales conversó con el papá de Paulina, Alberto Lebbos, de cara al juicio que comenzará en marzo de 2026 contra la ex pareja de la joven, César Soto, acusado del asesinato, y contra Sergio Kaleñuk, hijo del secretario de José Alperovich, presunto encubridor. “El homicidio continúa impune porque hay una terrible maniobra de encubrimiento y de protección a los asesinos y a los que participaron del hecho”, remarcó. “Por eso, César Soto y Sergio Kaleñuk, siguen muy libres caminando por las calles de Tucumán”. En diciembre 2021, la justicia tucumana ordenó la captura y detención del ex fiscal Carlos Albaca, quien estuvo a cargo de la investigación por el crimen de Paulina, condenado a seis años de prisión por el delito de encubrimiento agravado. “Hay toda una maniobra de complicidad brutal y la gran responsabilidad es del jefe de los Fiscales, el Dr. Edmundo Jiménez, que no da explicaciones de nada”, sostuvo. “Paulina era una chica extraordinaria, siempre ha estado pendiente de los demás antes que de ella misma”, recordó. “Mientras no haya justicia, estas situaciones tan terribles se van a seguir repitiendo”.