Comunidad de Fe

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Episodios

  1. HACE 5 DÍAS

    La ruta de la bendición – Ps. Iván Pirela

    La ruta de la bendición Por: Pastor Iván Pirela La mayor preocupación de un padre no es el presente, sino el futuro de sus hijos: que les vaya bien, que se desarrollen y que alcancen su propósito, porque creemos que Dios tiene un plan para ellos. La gran pregunta es esta: ¿cómo podemos los padres convertirnos en colaboradores de ese propósito y no en obstáculos de su destino? Efesios 6:1–3.  En estos versículos, Dios nos dejó un mapa completo para la familia. No es suerte. No es casualidad. Es un modelo. Cuatro palabras que forman una cadena de éxito y bendición para la vida de un hijo. Si un eslabón se rompe, el destino se altera. Recorramos esta ruta: 1. Obedecer (La instrucción). Juan 14:15. La ruta comienza con la instrucción. Debemos entender algo fundamental: la obediencia no es un instinto. Nadie nace sabiendo obedecer; es una habilidad que nosotros, como padres, debemos entrenar. Ese aprendizaje ocurre en tres etapas claras: Primero, obedecen porque se les dice (autoridad). Luego, obedecen porque lo entienden (razón). Finalmente, obedecen porque comprenden que les conviene (sabiduría). Este es el corazón de la disciplina: un hijo que no aprende a respetar la autoridad en casa será quebrado por la autoridad de la vida. Nuestro trabajo no es evitarles reglas, sino prepararlos para la realidad. 2. Honrar (La actitud). La obediencia, por sí sola, puede volverse mecánica. Por eso el segundo eslabón es la honra. La honra es reconocer el valor del otro. La honra es el nivel superior: obedecer con el corazón. Aquí muchos fallamos, porque la honra no se impone por decreto; la honra se absorbe. Nuestros hijos aprenden a honrar observando cómo papá y mamá se honran entre sí y cómo honran a sus propios padres. Si no hay honra en casa, la obediencia será un uniforme que se quitarán en cuanto crucen la puerta. 3. Bienestar y disfrute (La protección). Cuando un hijo camina en obediencia y honra, llega al tercer eslabón: el bienestar. A veces tememos que los límites quiten la felicidad a nuestros hijos. Pero en el diseño de Dios, la obediencia no quita la felicidad: la protege. 4. Larga vida (El destino). Finalmente, la ruta llega a su destino: larga vida. Y no hablamos solo de sumar años, sino de la calidad del camino. Un hijo con estos eslabones bien forjados evita los caminos de autodestrucción. Construye un futuro sólido porque sabe quién es y a quién responde. Para que esta ruta se mantenga firme, necesitamos entender qué sostiene la estructura: el hogar. La palabra hogar proviene del latín focāris, que significa fuego. Dios nos dio un hogar no solo como un techo, sino como el lugar donde mantenemos encendido el fuego de Su amor y de Su verdad. Como padres intencionales, nuestra labor más sagrada es ser guardianes de ese fuego, asegurándonos de que las llamas de la identidad y el propósito nunca se apaguen. Nadie puede reemplazar nuestro lugar. Ni la escuela, ni la iglesia, ni un psicólogo, ni una pantalla. Dios nos confió la sagrada tarea de ser guardianes del propósito de nuestros hijos. La entrada La ruta de la bendición – Ps. Iván Pirela se publicó primero en Comunidad de Fe.

  2. 1 FEB

    Al límite – Ps. Santiago Lalama

    Al límite Por: Pastor Santiago Lalama Génesis 18:14. Sara y Abraham tenían una promesa de Dios sobre su descendencia. El pequeño detalle era que no tenían hijos, ya eran ancianos y Sara era estéril. Santiago 2:23. Aquí nos habla de un hombre con una conexión profunda con el Padre. Además, Sara es recordada por su confianza en Dios y su participación crucial en el cumplimiento del plan divino. Aunque su vida no fuera fácil. Génesis 12:1–2 (NTV). No debemos temer cuando los propósitos de Dios toman una dirección distinta a nuestro entendimiento. Dios sabe lo que hace. Abraham y Sara vivieron como extranjeros, incluso en Egipto sostenidos solo por la fe. Cuando Dios dio la promesa, Abraham tenía 75 años y Sara 66. Humanamente imposible. No fueron una pareja perfecta, pero sí una pareja escogida por Dios, a pesar de sus errores, porque Dios no busca perfección, busca resiliencia, persistencia y obediencia. Génesis 15:1–4 (NTV). Muchas veces dudamos de lo que Dios puede hacer en nuestras vidas y pensamos que las promesas increíbles son solo para otros. También hay un tiempo de espera. Ahora habían pasado 24 años desde la primera promesa. Génesis 17:16–19 (NTV). Abraham rio. Era una risa incrédula, como diciendo: “Esto es imposible”. ¿Cuántos hemos pensado lo mismo? El milagro no llegaba y la desesperación los llevó a tomar una mala decisión: Génesis 16:2 (NTV) Dios no necesita que le echemos una mano. Dios necesita que le creamos y confiemos en su Palabra. Ismael fue el resultado de una decisión fuera del plan perfecto de Dios. Dios no se olvida de sus promesas. Dios está atento incluso a los pensamientos y anhelos del corazón. Hoy Dios te pregunta: ¿Hay algo imposible para mí? Génesis 21:1-2. (NTV). Dios siempre cumple sus promesas, pero no antes ni después, sino en el tiempo perfecto. Génesis 21:9–10 (NTV). Sara entendió que Ismael representaba un riesgo para la promesa. Debemos cuidar las promesas de Dios y sacar de nuestra vida todo lo que las pone en peligro. LA PRUEBA FINAL DE LA FE GÉNESIS 22:1–2. 9-14 (NTV). Dios probó la fe de Abraham pidiéndole la vida de Isaac. Esto se llama rendición. Abraham preparó el altar y entregó su promesa. Justo en el momento más crítico, Dios habló. Tal vez estás al límite hoy. Ahí es donde Dios te va a hablar. Él es JEHOVÁ JIREH: “El Señor proveerá.” En el momento de mayor crisis, Dios va a proveer. No temas estar al límite, porque ahí el Señor proveerá para tu vida. La entrada Al límite – Ps. Santiago Lalama se publicó primero en Comunidad de Fe.

  3. 25 ENE

    Una cosa más… – Ps. Rolando Rodríguez

    Una cosa más… Por: Pastor Rolando Rodríguez Terminando los 21 días de ayuno y oración, veamos algunas enseñanzas más sobre el ayuno: 1. Ayunar suelta cargas. Isaías 58:6a. La Palabra nos enseña que el ayuno no es solo abstenerse de comida, sino un acto espiritual para liberar el alma. No es saludable vivir cargado emocional, espiritual o mentalmente. Usted tiene un Dios poderoso que puede ayudarle. Entregue sus cargas a Dios como si no fueran suyas, porque en realidad son de Él. 2. Ayunar apresura la respuesta de Dios. Daniel 10:12–13. El ayuno, acompañado de oración, abre camino para que la respuesta de Dios se manifieste. Tenemos un enemigo espiritual que se opone al mover de Dios en nuestra vida. A través del ayuno se acelera, adelanta y despeja el camino para la respuesta de Dios. 3. Ayunar trae la protección de Dios. Esdras 8:23 (NTV). No hay nadie mejor para cuidar y protegernos que nuestro Señor, pues Él ve lo que nadie más puede ver. Pídale protección por aquello que más valora y aprecia. Que Él guarde su salida y su entrada. Suelte el temor y comience a confiar en Dios miestras ayuna. 4. Ayunar libera de demonios y de ataduras espirituales. Mateo 17:21 Existe un mundo espiritual real, aunque no siempre lo podamos ver y algunos luchan con opresión espiritual sin darse cuenta de ello. Lo espiritual se enfrenta con armas espirituales. El ayuno, acompañado de oración, es un arma poderosa contra las fuerzas del mal. Es tiempo de hacer huir aquello que lo ha tenido huyendo por tanto tiempo. 5. Ayunar nos hace recibir dirección de Dios. 2 Crónicas 20:3. Cuando no sepa qué hacer, cuando deba toar decisiones el ayuno es una respuesta bíblica. Pida dirección al Dios de los cielos. Cuando los moabitas y amonitas se levantaron contra Josafat, Dios les dijo: “Salgan a la batalla y quédense quietos.” Ellos obedecieron, adoraron a Dios y ganaron la batalla. El ayuno trae confirmación y claridad. 6. Ayunar antes de comenzar algo grande. Mateo 4:1–2. El ayuno prepara el corazón antes de nuevos comienzos. Jesús mismo ayunó cuarenta días antes de comenzar su ministerio. El ayuno purifica las motivaciones, aclara las intenciones y conecta nuestro corazón con el propósito de Dios. Pocas cosas nos acercan tanto a Dios como el ayuno. La entrada Una cosa más… – Ps. Rolando Rodríguez se publicó primero en Comunidad de Fe.

  4. 18 ENE

    ¿Qué quiere Dios de mi ayuno? – Ps. Martín Holguín

    ¿Qué quiere Dios de tu ayuno? Por: Pastor Martín Holguín La mayoría de nosotros sabemos por qué entramos en un ayuno y qué esperamos al terminar el mismo. Pero, ¿sabemos qué es lo que Dios quiere de nuestro ayuno? El propósito más grande que Dios tiene para nosotros es que lleguemos a ser como Jesús. Ser cristianos no se trata solamente de “ir al cielo” cuando muramos. Es mucho más que eso. Dios desea que Su Reino se establezca en nuestras vidas. La “constitución de este Reino” está claramente descrita en Mateo capítulos 5 al 7, en elSermón del Monte, donde Jesús nos enseña que debemos apuntar a una sola meta: que nuestra vida sea transformada y lleguemos a ser como Jesús, el Rey de este Reino. Al tener un encuentro real con Jesús, y deja de ser solo un personaje histórico o una imagen sangrienta en una iglesia para nosotros, los ojos de nuestro corazón son abiertos y entendemos Su amor y sacrificio, entonces, nuestro propósito es seguirle. Y seguirle significa obedecerle, tomar nuestra cruz, morir a nuestros deseos y buscar ser como Él. Romanos 8:29 (NTV). 1 Juan 2:6 (NTV). “Ser como Jesús” es mucho más fácil decirlo que hacerlo. De hecho, en nuestras propias fuerzas es imposible. Estamos llenos de impulsos que constantemente se oponen a esta meta. Pero gracias a Dios, no estamos solos. Tenemos la mejor ayuda: el Espíritu de Dios. Recordemos que, aunque Jesús ya no está físicamente con nosotros, Su Espíritu sí lo está. ¡SOMOS SU TEMPLO! Gálatas 5:16–17 (NTV). Aquí es donde entra el ayuno, porque nuestra carne se alimenta constantemente de todo lo que entra por nuestros sentidos. No necesitamos hacer ningún esfuerzo para que la cultura de este mundo nos arrastre en su corriente. La cultura es como un río: aunque no hagamos nada, ya nos está llevando con ella. Este mundo nos está formando constantemente, y si no estamos siendo formados intencionalmente por Jesús, lo más probable es que algo o alguien nos esté formando, aunque no nos demos cuenta. Romanos 8:12–13 (NTV). Romanos 8:6 (NTV). ¿Cómo vivimos esto en lo cotidiano? Teniendo comunión diaria con el Espíritu Santo, dejándonos influenciar por Él y alimentando nuestra mente con lo correcto. Así permanecemos con Jesús 24/7. No podremos escuchar la voz del Espíritu si nuestra mente está constantemente llena de distracciones: películas, juegos, series, redes sociales y ruido. El ayuno nos ayuda a callar la carne para escuchar mejor al Espíritu. Y así, poco a poco, ser formados a la imagen de Jesús. Esto es lo que Dios quiere para nosotros a través de este tiempo de ayuno. La entrada ¿Qué quiere Dios de mi ayuno? – Ps. Martín Holguín se publicó primero en Comunidad de Fe.

  5. 11 ENE

    El ayuno verdadero – Ps. Danny Serrano

    El ayuno verdadero Por: Pastor Danny Serrano La Palabra de Dios nos enseña que existen tres disciplinas cristianas que debemos practicar en secreto, conforme a Mateo 6: dar, orar y ayunar. Jesús nos instruye claramente: “Que lo que haga tu mano derecha no lo sepa tu izquierda” (al dar). “Cuando ores, entra en tu cuarto y ora en secreto”. “Cuando ayunes, no lo hagas para ser visto por los hombres”. Isaías 58:3–10 (NTV). El ayuno trae recompensa, cuando es el ayuno correcto. ¿Qué es el ayuno? El ayuno es abstenerse de alimentos con el propósito de apartarse para buscar a Dios. Si durante el ayuno no buscas a Dios, no es ayuno, es solo una dieta. No se trata de bajar de peso, sino de buscar alimento espiritual. El ayuno implica tres cosas: 1. Abstenerse. Daniel 1:8. Daniel tenía el mejor banquete disponible. Aun así, decidió abstenerse. Abstinencia significa mantenerse lejos de algo. De hecho, el verdadero cristianismo es abstinencia. Hoy muchos han reducido su fe a un cristianismo “light”, creyendo que, como Cristo ya padeció, podemos vivir de cualquier manera. Pero eso no es bíblico. Cuando le decimos sí a algo, automáticamente le decimos no a otra cosa. 1 Tesalonicenses 5:28 (NTV). Este ayuno debe ser intencional, diciendo NO a hábitos pecaminosos que, tal vez, hemos practicado por años. Decirle no a la comida es aprender a decirle no a la carne. Ayunar es someter la carne para que el Espíritu Santo nos dé victoria en áreas donde no hemos podido avanzar. 2. Apartarse. Mateo 6:18 (NTV). El principal motivo del ayuno es apartarse para estar con Dios. Si estar a solas con el Señor no es suficiente motivación, es una señal de que aún no lo conoces profundamente. Al apartarnos le decimos al Señor: “Tú eres la persona más importante en mi vida.” Los que muestran su ayuno en público ya reciben su recompensa: la aprobación de otros. Alimentarse. Gálatas 5:16–17. Tú decides qué será más fuerte en tu vida: la carne o el espíritu. Siempre ganará el que esté mejor alimentado. Jesús mismo dejó de comer por 40 días y se alimentó de la Presencia de Dios. Juan 6:55–56 (NTV). ¿Qué buscamos en el ayuno? La persona de Dios. La presencia de Dios. La voluntad de Dios. Siete razones bíblicas para ayunar: Orar – Lucas 5:16 Conocer la voluntad de Dios – Daniel 2 Para una misión especial – Lucas 4 Arrepentirnos – Joel 2:12 Echar fuera demonios – Mateo 19:21 Dominar nuestro cuerpo, mente y emociones – 1 Corintios 6:12 Recibir sanidad física. La entrada El ayuno verdadero – Ps. Danny Serrano se publicó primero en Comunidad de Fe.

  6. 4 ENE

    Promesas vs proceso – Ps. David Ingman

    Promesa vs. proceso Por: Pastor David Ingman Recientemente escuché una frase que resonó profundamente en mi corazón. Decía así:«Mientras resistas el proceso de Dios en tu vida, nunca alcanzarás Sus promesas». Siempre he creído en el cumplimiento de las promesas de Dios, tanto en mi vida como en la vida de otros. Sin embargo, al mirar atrás, comencé a recordar cuántas veces resistí el proceso por el cual Dios quería que pasara para poder llegar a mi Tierra Prometida. Deuteronomio 1:1–3 (NVI). Ahora, por favor, comprende lo que la Palabra de Dios nos está diciendo. Un viaje que debía haber tomado solo unos días terminó convirtiéndose en un recorrido de más de cuarenta años. A causa de la terquedad, la rebelión, el miedo y la desobediencia, los israelitas multiplicaron su tiempo de viaje hacia la Tierra Prometida; pudieron haber llegado unas veinte veces antes de lo que realmente les tomó. Entonces: ¿Por qué tantos cristianos se desaniman y dejan de creer que las promesas de Dios se cumplirán en sus vidas antes de llegar a la meta? Porque no quieren pasar por el proceso del viaje, un proceso que inevitablemente incluye dificultades, pruebas y cambio. Muchas veces, nosotros, la Iglesia, nos alejamos de las promesas de Dios por la desobediencia, la duda, la falta de perdón, los motivos impuros, el orgullo y el pecado no confesado. En esencia, vivimos en contra de la voluntad de Dios o simplemente dejamos de confiar en Él. Filipenses 2:12. Pablo no estaba diciendo que debían esforzarse para ganar la salvación, sino que debían vivirla activamente, demostrando el poder transformador de la gracia de Dios en su vida diaria. Mostrando reverencia, asombro y diligencia, mientras cooperan con el Espíritu Santo para madurar espiritualmente y honrar a Cristo, sin miedo de perder la salvación. El mensaje de Pablo es claro: no traten de evitar el proceso del Espíritu Santo en su caminar con Jesús. Eso mismo nos dice el Señor hoy: entrégalo todo a Él. Fluye con el proceso de tu salvación, sin importar cuán difícil sea, y haz de la obediencia la prioridad número uno de tu vida, sin importar el sacrificio que implique. Algunos, al igual que Pedro, podemos pensar que ya hemos pagado el precio y que el proceso ha terminado. Pero leamos este pasaje: Lucas 18:28–34. En ese momento, los discípulos aún no comprendían el proceso, ni la preparación por la que estaban por pasar. Sin embargo, estaban a punto de ser testigos del proceso de transformación que Jesús mismo atravesaría. De la misma manera, como creyentes, el proceso que vivimos en nuestro caminar diario de salvación incluye ser pulidos y despojados de la desobediencia, la idolatría, el orgullo, la rebeldía, la incredulidad, la falta de perdón y la falta de arrepentimiento. Porque solo a través del proceso, Dios nos prepara para alcanzar Sus promesas. La entrada Promesas vs proceso – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.

  7. 21/12/2025

    Una sola vía – Ps. David Ingman

    Una sola vía Por: Pastor David Ingman Al viajar en automóvil, seguramente has visto señales de tránsito que dicen: “Una sola vía”. Lo que esta señal significa es muy claro: hay un solo camino. Una vez que entras, no hay vuelta atrás. No es una pregunta de opción múltiple ni una señal con alternativas. No. Es la ley. De la misma manera ocurre con el Reino de Dios. Si decidimos entrar, primero debemos hacerlo por la entrada de Dios, no por la nuestra. Juan 14:5-6. A lo largo de la historia, el mundo ha intentado conectarse con un poder superior —a quien conocemos como Dios el Padre— por medio de múltiples religiones y dioses: “Todas las religiones son caminos para llegar a Dios.” Sin embargo, a la luz de la Palabra, entendemos que esa afirmación no concuerda con la verdad bíblica, pues solo hay un camino al Padre, al Dios verdadero y todopoderoso, y ese camino es Jesucristo, el hijo de Dios. Juan 10:9. Hechos 4:12: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos.” Los verdaderos creyentes adoramos a Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo. La Biblia nos enseña que el enemigo ha venido para “robar, matar y destruir”, y eso incluye nuestra preciosa fe y nuestra salvación eterna. En este mismo momento existe una guerra espiritual, cuyo objetivo es confundir los corazones y apartarnos de la verdad. La estrategia del enemigo es sembrar caos y engaño. La historia de la Navidad no es solo un relato conmovedor sobre un bebé indefenso nacido en un pesebre; es el inicio de un legado eterno del Rey de reyes (Apocalipsis 19:16). Pero, hoy estamos viendo una creciente persecución contra el cristianismo en todo el mundo. El principal ataque proviene del islam, que consideran herejes e impíos a cristianos y judíos por rechazar las enseñanzas de su profeta Mahoma. Existe una campaña para convertir al mundo a la fe islámica radical que se basa en la venganza, la amrgura, el odio, la violencia y el asesinato. Jesús proviene del linaje de Abraham y David. Abraham tuvo dos hijos: Isaac, el hijo legítimo de la promesa e Ismael, el hijo ilegítimo. De este último, descienden las culturas islámicas actuales. La Escritura describe a Ismael y a su descendencia de esta manera en Génesis 16:12: “Y él será hombre fiero; su mano será contra todos, y la mano de todos contra él; y delante de todos sus hermanos habitará.” Algunas versiones lo describen como “un asno salvaje”, lo cual simboliza obstinación e ira descontrolada. En contraste, la Biblia presenta a Jesús como el Príncipe de Paz. Mientras que el Corán, el libro sagarado del islam, describe a Alá como un dios de guerra, la Biblia —tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento— revela a Jehová como un Dios de amor, y a Cristo como el Príncipe de Paz. No necesitamos ser convertidos ni radicalizados. ¡Ya somos hijos del Dios Altísimo! Juan 14:6. La entrada Una sola vía – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.

  8. 30/11/2025

    ¿Qué buscas? – Ps. Rolando Rodríguez

    ¿Qué buscas? Por: Pastor Rolando Rodríguez Todos, en algún momento de la vida, buscamos algo: propósito, dirección, paz, seguridad. Pero, ¿sabías que Dios mismo nos enseña qué es lo que debemos buscar? 1. Buscar a Dios. Amós 5:4. Isaías 55:6–7. Buscar a Dios trae vida. Búscalo ahora, mientras Él pueda ser hallado. Para buscarlo, debo abandonar el pecado y los pensamientos malos. Solo en Dios hay misericordia verdadera. Dios es un Dios de perdón y solo Él puede limpiar toda maldad de nuestra vida. 2. Buscar primero el Reino de Dios. Mateo 6:33. Buscar su Reino debe ser nuestra prioridad. ¿Y qué significa buscar su Reino? Significa desear que Dios, sus principios y su voluntad se manifiesten en todas las áreas de nuestra vida: familia, trabajo, estudios, decisiones, proyectos y relaciones. Romanos 14:17. Buscar el Reino es buscar: lo justo, lo que da paz, lo que produce gozo; en la familia, trabajo, estudios, negocios, vacaciones… en todo. Significa no mentir, no robar, no engañar, no aprovecharse, no ser injusto ni hacer trampas. 3. Buscar la paz. Salmos 34:14. Hay paz cuando obedezco la Palabra. Hay paz cuando trato bien a los demás. Hay paz cuando obedezco las leyes humanas. Hay paz cuando pago lo que debo. Hay paz cuando no devuelvo mal por mal, es decir, cuando no me desquito. 4. Buscar a los perdidos. Ezequiel 34:4–5a. Dios quiere que busquemos y cuidemos a las ovejas: fortalecer al débil, curar al enfermo, vendar al quebrantado, traer de vuelta al que se ha descarriado, no tratar con dureza ni violencia a los demás y no enseñorearse de nadie. Ahora, ¿Qué NO debemos buscar? 1. No buscar tesoros terrenales como prioridad. Mateo 6:19 (NVI). No es malo tener bienes, pero no deben ser nuestra razón de vivir. Si Dios te permite tener algo, es para un propósito: hacer el bien. 2. No buscar ayuda en “Egipto” (el mundo). Isaías 31:1. No pongas tu confianza en el mundo, en la gente ni en tus habilidades. Busca primero a Dios. Que lo primero que busques, sea del Señor. La entrada ¿Qué buscas? – Ps. Rolando Rodríguez se publicó primero en Comunidad de Fe.

  9. 23/11/2025

    Un corazón agradecido – Ps. David Ingman

    Un corazón agradecido Por: Pastor David Ingman. Estamos experimentando un tiempo de confusión, caos, división e ingratitud, como nunca antes en la historia. Y no solo el mundo está siendo afectado, sino que esta actitud también se ha infiltrado en la Iglesia. ¡Hay una plaga de ingratitud y un sentimiento de “derecho” que ha envuelto este mundo! Pero la Buena Noticia es que sabemos que Dios está en Su trono y que, en Su soberanía, Él tiene un plan mucho más grande que cualquier plan que el hombre pueda imaginar. (Romanos 8:28). ¡Así que todos podemos esperar que algo bueno suceda! En los Estados Unidos, se celebra cada noviembre “Thanksgiving” (El Día de Acción de Gracias). En la primera celebración, oraciones y agradecimientos fueron ofrecidos al Dios Todopoderoso del cielo y de la tierra, por Su bondad hacia los peregrinos ingleses y hacia los pueblos indígenas de Norteamérica. Hasta el día de hoy, 404 años después, el pueblo de los Estados Unidos continúa celebrando este solemne feriado. (Salmos 136:1, NTV). ¡La actitud de acción de gracias es eterna! Es un mandamiento bíblico dado por Dios al hombre. La palabra agradecimiento significa “el sentimiento de estar feliz o agradecido por algo que alguien ha hecho por ti”. Veamos algunas razones bíblicas por las cuales debemos dar gracias a Dios: 1. Porque Él es fiel y Su amor no falla. Salmos 92:1-2 (NTV). Cuando recordamos la fidelidad y el amor de Dios hacia nosotros, nuestro conocimiento y amor por Él crece cada día más. 2. Porque Él es nuestra fuerza y nuestro escudo. Salmos 28:7 (NVI). 3. Porque Él ha hecho maravillas en nuestra vida. Salmos 9:1-2 (NVI). El agradecimiento a Dios debe ser siempre intencional. 4. Porque Su amor y Su fidelidad permanecen para siempre. Salmos 100:4-5 (NVI). Nuestra vida diaria debe desbordarse de agradecimiento: día y noche, en nuestra vida personal, en nuestro matrimonio, en nuestros hijos, en nuestro trabajo o carrera. ¡Nuestros días deberían comenzar y terminar con agradecimiento! Y, por supuesto, lo más importante es que nos conectamos con Dios en alabanza y adoración a través de un corazón agradecido. Salmos 139:14 (NVI). “Gracias por hacerme tan maravillosamente complejo. ¡Tu fino trabajo es maravilloso, lo sé muy bien!” Este último versículo es especialmente significativo. Muchos de nosotros no nos agradábamos a nosotros mismos antes de conocer a Jesús. y quizá incluso ahora seguimos luchando con ello. A veces luchamos para valorar la forma única y maravillosa en que Dios nos hizo. Pero cuando damos gracias a Aquel que nos creó, nuestra perspectiva cambia y podemos recordar la poderosa verdad de que fuimos hechos a imagen de Dios. La entrada Un corazón agradecido – Ps. David Ingman se publicó primero en Comunidad de Fe.

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