El Invitado de RFI

En "El invitado de RFI", Radio Francia Internacional recibe a un invitado en sus estudios, sobre la actualidad política o cultural.

  1. HACE 21 H

    El periodista argentino Martín Berrade publica “Speakers”, una historia de la locución argentina

    El periodista y locutor argentino Martín Berrade acaba de publicar en la editorial argentina Remitente Patagonia su libro “Speakers. Historia de la locución argentina”. Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI.   Martín Berrade nació en Mar del Plata en 1976. Es Licenciado en Comunicación Audiovisual (UNSAM) y Locutor nacional egresado de COSAL. Como locutor, productor, periodista y conductor trabajó en LU6 Radio Atlántica y KLA de Mar del Plata; Mitre, Continental, Del Plata, Nacional, América, Libertad, Metro y Federal, entre otras emisoras de Buenos Aires. Además, fue conductor de espacios culturales en WCMQ Clásica FM y doblajista del estudio BVI de Miami. En televisión se desempeñó como columnista del noticiero América Rural, presentador de C5N y panelista de Estudio País 24 (Canal 7). Fue Director de Noticias de la TV Pública de Chubut. Actualmente es coordinador de #LA17 de Puerto Madryn, docente de la carrera de Locución en el Instituto Superior de Formación Docente Artística 805 de Trelew (adscripto al ISER) e integrante del Consejo Directivo de la Asociación Radiodifusoras Privadas Argentinas (ARPA). En 2009 publicó el libro El Mundo, la radio...Un recorrido por el esplendor de la BBC argentina (Ediciones Corregidor) y en 2022 Juan Carlos Del Missier. El señor de la radio (Remitente Patagonia) en coautoría con Quique Figueroa.

    22 min
  2. HACE 2 DÍAS

    Eduardo Tábara, presidente de la Fundación del artista ecuatoriano Enrique Tábara

    Eduardo Tábara, presidente de la Fundación del artista ecuatoriano Enrique Tábara, ha venido a París tras las huellas dejadas por su padre entre los años cincuenta y sesenta en los que vivió y trabajó en Europa. Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI para contárnoslo.   Eduardo Tábara Castro, es el penúltimo hijo de los 11 que tuvo el artista ecuatoriano Enrique Tábara, quien antes de morir dejó instrucciones precisas, señalando que debía ser éste quien asumiera la dirección de la Fundación Enrique Tábara y el desarrollo de los proyectos destinados a preservar, investigar y difundir su obra. Eduardo es también cofundador y representante de ALMA (Asociación de Legados de la Modernidad Americana) una red que agrupa más de 40 legados artísticos de 14 países. Actualmente, trabaja en conjunto con instituciones culturales y diplomáticas de Europa y América Latina para preparar una exposición internacional en el Art Museum of the Americas en Washington DC este 2026. Como Presidente de la Fundación Enrique Tábara, lidera iniciativas enfocadas en la preservación, investigación y difusión del legado del maestro Enrique Tábara. Gestiono proyectos como el Archivo Documental Enrique Tábara, que reconstruye la trayectoria artística del maestro en Europa y coordina la certificación y registro de sus obras mediante metodologías archivísticas avanzadas.

    14 min
  3. HACE 2 DÍAS

    El pianista y compositor argentino Lalo Zanelli publica su nuevo álbum ‘Solar’

    El pianista y compositor argentino Lalo Zanelli acaba de publicar en el sello francés Buda Musique su nuevo álbum ‘Solar’ con la Orquesta Modulable La Buena Unión. Naturalmente ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI. Compositor, pianista y arreglador, Lalo Zanelli nació en Buenos Aires en 1959, se formó a la guitarra en autodidacta y tocó en grupos de rock locales desde los 13 años. Estudia piano con Rubens Vitale y Nessy Mur, composición con Luis María Corallini. Se trasladó a París en 1983 y continuó su formación en la Ecole Normale de Musique en la clase de Composición de Música de Cine dirigida por Laurent Petit Girard , obteniendo la Primer premio por unanimidad en 1985. También estudia música electroacústica en INA GRM, arreglos en el CIM con Ivan Jullien. Sigue las enseñanzas de François Jeanneau, Lalo Zanelli funda el grupo OMBU en 1992, con Minino Garay a la batería, Line Kruse al violín, Glaucus Linx al saxo, Fabrizio Fenoglietto al contrabajo, Eduardo García al bandoneón y Eddy Tomassi a la percusión. Graban un disco homónimo "OMBU" (1996), que forma parte de la selección de los mejores discos "World Music" 1997 de Jazz Magazine y Le Monde de la Musique. En 2008 nace una nueva formación: Lalo Zanelli al piano y voz, Tomas Gubitsch a la guitarra, Juanjo Mosalini al bandoneón, Carlos Tero Buschini al bajo y Martin Bruhn a la batería. Ombù actúa regularmente en Francia, Europa y Buenos Aires.  En 2010, los cinco músicos de Ombù se reunen en el prestigioso estudio La Buissonne para grabar “Memoria colectiva” (Buda Musique, distribución Francia: Universal). En 2013 forma un nuevo equipo con Bruno Bongarçon a la guitarra, Pablo Gignoli y Lysandre Donoso al bandoneón, Fabrizio Fenoglietto al contrabajo y Javier Estrella a la batería. Su tercer álbum Inmigrantes fue lanzado en mayo de 2016. (Buda Musique, distr. Francia: Socadisc. ​Actualmente, está escribiendo orquestaciones para un proyecto de creación de una orquesta de tango con sus propios tangos .

    21 min
  4. HACE 4 DÍAS

    La cantante argentina Lilí Gardés, parada en París de su gira europea

    La cantante argentina Lilí Gardés ha venido a París en el marco de su gira europea para presentar su nuevo álbum “Mis otros yo” que la llevará a varias ciudades alemanas y a los Países Bajos. Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI acompañada por Gianni Sabbione, músico, compositor, letrista y director escénico, y Alan Puyol compositor, arreglador y pianista del Teatro Colón y el Teatro San Martín quienes forman el Lilí Gardés Trio. Lilí Gardés es una cantante, compositora, letrista y performer argentina vinculada al movimiento del tango electrónico o neotango contemporáneo. Su obra se caracteriza por fusionar el tango tradicional rioplatense con elementos de música electrónica, pop, rock y ritmos latinos, creando una propuesta artística moderna que mantiene la sensibilidad poética del tango clásico mientras la proyecta hacia nuevas generaciones. Nacida y formada en Buenos Aires, Lilí Gardés comenzó su relación con el tango desde muy joven. Según contó en entrevistas, desde niña participaba en coros escolares y estudiaba guitarra. Su apellido artístico surgió como un apodo relacionado con su admiración por Carlos Gardel: la llamaban “La Gardés” o “La Gardelita”, sobrenombre que finalmente adoptó como nombre artístico por la fuerte identificación emocional y cultural que sentía con el tango. Su carrera profesional comenzó alrededor de 2013 con el lanzamiento de su primer álbum, titulado Uno. En esa etapa inicial, su sonido estaba más cercano al tango tradicional, aunque ya incluía composiciones propias y búsquedas sonoras contemporáneas. Con el tiempo, Gardés empezó a distanciarse de las formas más conservadoras del género y desarrolló una identidad artística más experimental. Ella misma explicó que no se sentía cómoda dentro de los límites rígidos del tango clásico y que necesitaba “crear y recrear” antes que limitarse a interpretar repertorio tradicional. El verdadero punto de consolidación de su estilo llegó con su segundo álbum, Acostumbrarse no es bueno, publicado en 2018. Este trabajo marcó un giro definitivo hacia el electrotango y la fusión musical. El disco combinó bandoneón, sintetizadores, electrónica suave y ritmos latinos, junto con letras propias cargadas de introspección, crítica social y sensibilidad urbana. La cantante declaró que recién en ese segundo trabajo sintió haber encontrado su verdadera identidad artística. Dentro de la escena del tango contemporáneo, Lilí Gardés se destacó por proponer una visión abierta y multidisciplinaria. Sus conciertos no se limitan únicamente a la música: incluyen elementos teatrales, intervenciones poéticas, performances visuales y un cuidado diseño de vestuario y estética escénica. Esta concepción integral del espectáculo busca acercar el tango a públicos jóvenes y romper el prejuicio de que el género pertenece solamente al pasado o a sectores tradicionales. Musicalmente, su propuesta se inscribe dentro del movimiento del electrotango, corriente surgida a fines de los años noventa y comienzos de los 2000, impulsada internacionalmente por proyectos como Gotan Project, Tanghetto, Narcotango y Bajofondo. Este género mezcla estructuras del tango con beats electrónicos, ambientaciones digitales y producción moderna. Lilí Gardés ha participado en numerosos festivales y escenarios importantes de Argentina y Uruguay. Fue artista destacada del Festival de Tango de Buenos Aires en 2021 y 2022, y también formó parte del Electrotango Buenos Aires en 2022 y 2023. Además, actuó en el Festival Tango Vivo y en diversos espacios emblemáticos del circuito tanguero porteño como Torquato Tasso, La Viruta Tango Club, Centro Cultural de la Cooperación y La Catedral. También compartió escenario y colaboró con referentes del tango electrónico contemporáneo, entre ellos Tanghetto, Otros Aires y Narcotango. Asimismo, participó como cantante invitada del proyecto San Telmo Lounge y colaboró con artistas emergentes como Nahuel Santos. En los últimos años, Gardés ha ampliado su proyección internacional. En 2025 realizó presentaciones en Europa con su formato de trío neotango, acompañado por Gianni Sabbione y Alan Puyol, mostrando adelantos de un tercer álbum en preparación. Su música continúa explorando cruces entre tango, electrónica, world music y canción urbana contemporánea. Más allá de lo musical, Lilí Gardés se ha convertido en una de las voces representativas del tango contemporáneo femenino e independiente. En varias entrevistas habló sobre las dificultades de abrirse camino en ambientes tradicionalmente masculinos y conservadores dentro del tango, defendiendo la autogestión artística y la necesidad de renovación estética del género.

    22 min
  5. 7 MAY

    La realizadora mexicana Valentina Leduc presenta su película ‘Los sueños que compartimos’ en París

    La realizadora mexicana Valentina Leduc presentaba este miércoles en el cine La Clef de París y el jueves en la Escuela de Artes Decorativas su película “Los sueños que compartimos” en la que nos ofrece una mirada llena de esperanza a través de un mundo nuevo a partir de la organización comunitaria. Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI. Valentina Leduc Navarro nació en Ciudad de México en 1969. Es considerada como una de las editoras más reconocidas del cine en México. La mirada y la propuesta narrativa de Valentina Leduc Navarro han quedado impresas en largometrajes como La Vocera, Luciana Kaplan (2020); Cartas a distancia, de Juan Carlos Rulfo (2020); Temporada de Campo, de Isabel Vaca (2020) Lorena, la de pies ligeros, de Juan Carlos Rulfo (2019); Sonora, de Alejandro Springall (2018); Locura al Aire, de Alicia Cano (2017); Plaza de la Soledad, de Maya Goded (2015); Las oscuras primaveras, de Ernesto Contreras (2013); Carrière, 250 mts. de Juan Carlos Rulfo (2011), Vuelve a la vida, de Carlos Hagerman (2013); Tiempo Suspendido, de Natalia Bruschtein (coedición, 2013); Los que se quedan, de Juan Carlos Rulfo y Carlos Hagerman (2008), Cobrador, In God We Trust, de Paul Leduc (2006), y En el hoyo, de Juan Carlos Rulfo (2006), por mencionar algunas. Ha recibido el Ariel de la Academia Mexicana de Ciencias y Artes Cinematográficas en cuatro ocasiones: como directora, con los cortometrajes Un volcán con lava de hielo y La historia de I y O, y como editora con En el Hoyo, de Juan Carlos Rulfo, y Las Oscuras Primaveras, de Ernesto Contreras. Ha sido nominada al premio Ariel como Mejor Edición en otras cinco ocasiones con las cintas: Cobrador: In God We Trust (2006), Carrière, 250 metros (2011), Plaza de la Soledad (2016), Sonora (2018) y La Vocera (2020). Ha participado como jurado en diversos festivales nacionales e internacionales, e impartido seminarios y Master Clases tanto en México y como en el extranjero. ¨Los sueños que compartimos¨ es su primer largometraje como directora.

    21 min
  6. 6 MAY

    El artista argentino Ricardo Mosner, motor de 'El Colectivo' de artistas argentinos en Francia

    El artista argentino Ricardo Mosner, miembro de “El colectivo” -colectivo compuesto por artistas mayoritariamente argentinos en Francia- nos presenta su nueva exposición que acaba de inaugurarse en la Galería Jorge Alyskewycz de París con el título de “Las pasiones de la razón & viceversa” en El invitado de RFI con Jordi Batallé. Ricardo Mosner (Buenos Aires, 1948), quien vive y trabaja en París desde 1972, es un artista contemporáneo. Con este término quiero decir que es un artista auténticamente de su tiempo. No habiendo querido encerrarse o limitarse nunca a una sola actividad, Mosner ha incursionado desde 1970 —gracias a su desbordante curiosidad sin prejuicios y con una libertad que no admite ninguna restricción— en el teatro, el video, el afiche cultural y publicitario, así como en la radio y la ilustración, sin nunca faltar a su pasión central, motor de su energía: su triple actividad de pin tor, escultor y grabador. Esta versatilidad, que algunos pueden reprobar en nombre de una especialización (con frecuencia cas tradora), o de una identificación simplificadora, hace parte de su na turaleza inmutable. Bulímico, antropó fago dentro de la más pura tradición latinoamericana (Picasso u otros se esbozan en ocasiones, como en Trébol) , Ricardo Mosner es, sin embargo, un artista atormentado por la obsesión y la inquietud. Sus interrogacio nes sobre las relaciones entre el hombre y el mundo le han llevado a colocar la figura humana en el centro de sus preocupaciones formales y es téticas. Eje y pedestal de su indagación esencial, la figura humana es triturada, amasada, estirada, recogida, cortada, desdoblada, sigue siendo humana. Reinventada con ins pirateación y con cierta malicia, el sopor te puede ser el lienzo, el cartón, el hierro, la madera, el alambre, el yeso, el papel. Los pigmentos son trabaja dos al máximo de su potencial, den tro de una gestualidady un deseo de experimentación que le permiten a Mosner establecer un registro Infinito de actitudes, de fisionomías y de caracteres. Sin caer nunca en la repetición o la rutina, sin querer adherirse al arte bruto o limitarse a la sola fi guración narrativa, sino más bien manchando al lado de un Baselitz, un Clemente o un Lupertz, en la tradición de la década de 1980, pero con humor y ternura. Su vena carica turesca lo acerca a la obra de Anto nio Seguí, con quien comparte esa constante del espíritu pictórico argentino. Lo que caracteriza y hace interesante el arte de Mosner es que no va en contra del famoso adagio libertario del poeta: "Haz lo que te plazca". El mundo urbano de Mosner no está organizado en trama, como, por ejemplo, en la obra de Seguí; su desorganización, que es sólo aparente, es más bien el resultado de lo que podría llamarse su generación espontánea. El rostro se descompone para reconstruirse mejor, en sinuosidades y curvas. Sin embargo, esta aparente facilidad es el fruto de un trabajo constante de búsqueda y de introspección sobre la expresión del cuerpo y del rostro, y las manos en particular. La misma fobia al vacío reaparece en los bosques y dibujos de sus innumerables cuadernos, verdaderos trazos entrelazados (o escritura automática) de objetos orgánicos. La proliferación y prolijidad de personajes (tintas) que recubren sus cuadernos son a la vez el preludio y el alter ego de sus lienzos, en donde, de manera diferente pero continua, el artista abrevia la forma y la materia, en búsqueda de la individualización del personaje y su densidad. Los hombres (o las mujeres) están solos sobre el lienzo, sin contexto, sin escolta iconográfica, sin ninguna posibilidad de una pista sociológica o antropológica (objetos, naturaleza) para el espectador, aunque la influencia de la danza y el teatro es omnipresente ( Las 3 noches y Envueltos , técnica mixta sobre papel, 1998 y 1999). El hombre está solo consigo mismo y con la mirada del otro. Él es a veces torpe y miedoso, su cuerpo es macizo, apenas esbozado o, por el contrario, muy trabajado. Sus capacidades de pintar, dibujar, recortar, pegar y ensamblar hacen de Ricardo Mosner un artista y un artesano del placer y de la libertad. En la fuerza y ​​la debilidad mezcladas de la forma y del "objeto", nada de lo que es humano le es ajeno. CHRISTINE FRÉROT

    19 min
  7. 5 MAY

    El artista argentino Octavio Blasi inaugura su exposición ‘Ida y vuelta’ en París

    El artista argentino Octavio Blasi inaugura este viernes 8 de mayo su exposición ‘Ida y vuelta’ en la Galería Argentina de París. Pero antes ha estado con Jordi Batallé en El invitado de RFI. Octavio Blasi ha nacido en Cordoba, Argentina en 1960. Su trayectoria se ha tejido entre la exploración estética y una profunda conexión con su contexto cultural. Nacido en Argentina, su infancia estuvo marcada por la curiosidad y la observación constante del entorno, elementos que más tarde se transformarían en el motor de su obra. Desde joven mostró inclinación por las artes visuales, encontrando en el dibujo y la pintura no solo un medio de expresión, sino una forma de comprender el mundo que lo rodeaba. A medida que fue creciendo, Blasi comenzó a desarrollar un lenguaje propio. Sus primeras obras reflejaban una búsqueda intensa, en la que experimentaba con materiales, formas y colores, sin miedo a equivocarse. Esta etapa de exploración fue clave para definir su identidad artística: una mezcla de sensibilidad, introspección y una mirada crítica sobre la realidad. Con el tiempo, su trabajo empezó a ganar reconocimiento en circuitos locales. Exposiciones en galerías y espacios culturales le permitieron entrar en diálogo con otros artistas y con el público. En estas instancias, su obra fue consolidándose como una propuesta auténtica, capaz de generar preguntas más que respuestas, invitando a quien la observa a detenerse y reflexionar. La producción de Blasi se caracteriza por una tensión constante entre lo figurativo y lo abstracto. En sus piezas, los límites entre ambas dimensiones se difuminan, dando lugar a composiciones que parecen estar en permanente transformación. Esta ambigüedad no es casual: responde a su interés por capturar la complejidad de la experiencia humana, aquello que no siempre puede ser nombrado con claridad. A lo largo de su carrera, ha atravesado distintas etapas creativas, cada una marcada por cambios en su técnica y en sus preocupaciones temáticas. Sin embargo, hay un hilo conductor que permanece: la necesidad de explorar lo invisible, de dar forma a emociones, recuerdos y tensiones internas. Su obra, en este sentido, puede leerse como un diario visual, una cartografía íntima de su propio recorrido. Más allá de las exposiciones y el reconocimiento, Octavio Blasi continúa trabajando desde un lugar de búsqueda. Lejos de instalarse en fórmulas seguras, su práctica artística se mantiene abierta, en constante transformación. En cada nueva obra, parece volver a empezar, como si el arte fuera, para él, no un destino, sino un camino que se recorre una y otra vez.

    16 min

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En "El invitado de RFI", Radio Francia Internacional recibe a un invitado en sus estudios, sobre la actualidad política o cultural.

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