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Benjamin Villagran

El Podcast del Verso Popular

Episodios

  1. 31/05/2019

    Las Rimas de Ana Zarina y su libro Jugando con la Rima

    Las Rimas de Ana Zarina y su libro Jugando con la Rima **octosilabo.com:** ¿Cómo fue de que tú tuviste una conexión con la poesía y con el verso en particular? Ana Zarina Palafox: Mira de muy niña sin saber lo que estaba pasando, ya escuchaba yo versos cantados en las canciones. Muchos años después me enteré que el autor que tanto escuché de los discos de mi padre, Edmundo Rivero, era un poeta. Y cuando no cantaba poesías de él, seleccionaba con mucho cuidado las poesías exactamente del mismo tipo que las usábamos en las formas tradicionales de música, no solo en México sino en otros países de Iberoamérica. Con estrofas isométricas con décimas, con cuartetas etc. Con cierta formalidad pues en la estrofa. De niña sin querer absolutamente sin querer. octosilabo.com: Lo aprendiste como aprendiste el castellano, como aprendiste a comer, como aprendiste a lavarte los dientes. Ana Zarina Palafox: Sí vaya yo llegué a una casa donde ya estaba eso aunque no había esta cultura analítica al respecto pues. Mis papás oían los discos, punto. Los degustaban, los seleccionaban, pero no hablaban ellos particularmente del mensaje lírico, Y, a pesar de que a mí me llamó mucho la atención. No sabía que se llamaba así, no. No sabía que era una cosa. . . un oficio por sí mismo. Me dices que, que no hay un momento que yo detecte. . . Es que hay varios, desde llegar a una casa donde el verso ya estaba cantado. Otro momento cuando yo empecé a tocar ya profesionalmente, donde quería cambiarle la letra a las canciones siempre. Porque yo tenía que decir cosas, yo quería decir cosas, a veces de broma a veces porque quería adaptar un mensaje en serio. Pero ahí estaba cambiándole la letra, decía yo, improvisando versos ahora sé que se llama, no. Y otro momento fue cuando yo llego a un lugar muy tradicional en cuanto al verso y a la música en México que se llama Tlacotalpan Veracruz y ahí fue donde yo me topo con el oficio. Te estoy hablando de 1986. octosilabo.com: Era una estructura mayor en tu vida Ana Zarina Palafox: Era una estructura mayor, era un oficio en sí mismo el verso, independientemente de los compositores, cantautores etc. Pero en ese momento me enteré que si se valía decir los versos, si se valía hacer los versos, valía cambiarlos, hacer variantes y era una cosa hasta deseable. Ese fue el padrinazgo digamos de Tlacotalpan para mí. octosilabo.com: Te acuerdas tú, como fue tu golpe, así. El momento mismo en que tu dijiste ¡GUAU! ¡Esto es! ¿Fue un momento o fue un proceso ahí de descubrimiento lento? ¿Cómo fue? Ana Zarina Palafox: Específicamente estaba oyendo decimistas de los decidores pues, de poesía propia o ajena, pero los que memorizan y la dicen. Pero se acercó a mí un personaje que se llama Marcos Gómez Cruz de apodo el “Taconazo”, en Tlacotalpan. Él tenía jaranas en su casa y arpas, en ese momento pues para los amigos que llegaran me vio ahí en la plaza, este, le dije que tocaba el arpa, yo estaba buscando músicos hicimos plática, nos invitó a su casa los compañeros que andaban conmigo y a mí, sacó los instrumentos y cuando estábamos ya tocando ya entendiéndonos tocando, empezó a hacerme versos y fue así el guau, y empecé yo a intentarlo torpemente, pero pero los lograba, los cuadraba en la música y él me los contestaba y fue así como llegué al nirvana pues, llegué a donde. . . llegué a la tierra prometida vaya. octosilabo.com: Ya ese fue, ese fue tu encuentro, pero después me imagino que tuviste de… no sé si habrá sido largo o corto, pero de aprender las técnicas. Como en cualquier arte ¿No?. Uno parte por lo formal para después desarrollar tu potencial ¿No? Ana Zarina Palafox: No con este hombre Marcos Gómez Cruz, él no me guio nada, él me hizo versos y yo se los contesté, entonces fue completamente empírico. Es totalmente contrario a cómo estás diciendo de la parte formal. Yo me enteré que había parte formal ya que estaba improvisando bastante hábilmente, porque no es este. . . En México por lo menos hasta los noventas, no era una cosa habitual que se enseñara el verso que alguien te guiara para absolutamente nada. Estaba, este, la idea que a la gente se le da el verso o no se le da así como por iluminación divina, generación espontánea una cosa así, entonces bueno, se me dio, no diría eso sino yo creo que fue mi estimulación temprana la que me llevó a poderlo hacer con bastante facilidad cuando ya me encontré con que se podía y fue mi propio análisis porque incluso con la misma décima aun cuando fue para escribirla, que no para improvisarla al principio. Yo no abrí un diccionario de versificación, este un libro de literatura, nada, este. Me enteré que se llamaba décima, por que los mismos decimistas dicen: en décima te lo digo, en décima te lo canto, décima, décima. Te enteras a fuerza. ¿No? Ahora sí que es auto definitoria la décima, pero me enteré eso. No porque, no porque alguien me dijera que era una forma estrófica de diez líneas octosilábicas, nada. Lo que hice fue que escuchaba yo las décimas, transcribía algunas y vi cómo iba la rima. Punto. En ese momento yo creí que lo estaba deduciendo a partir de la nada, a partir de las décimas que estaba oyendo. Años después me enteré que, psss, que yo ya oía décimas desde bebé, pues claro que me fue muy fácil ¿No? Diría María Montessori: Primero interioricé la cosa y ya después la explicité ¿No? Ese fue el proceso conmigo. octosilabo.com: Porque cuando uno habla de décimas a veces, este la gente te habla… los que saben ¿No? Te dicen: mira una décima es una redondilla… dos redondillas… una quitilla… dos quintillas juntas. Y empiezan, digamos con eso… con, con, con… la estructura y que es la primera con la cuarta y la quinta, la segunda con la tercera, la sexta con la séptima y así… O sea, y empieza un enredo en la cabeza y uno se empieza totalmente a complicar con esa, esos números de versos ¿No? Ahora, tu cuando escuchaste o cuando dedujiste esto, no dijiste ¡Uf! ¡Que cansancio esto! Que ¡Que agobio! Ana Zarina Palafox: No, no, no porque yo ya estaba totalmente atrapada, estaba en una jaula a lo mejor yo creo que no jaulas, sino barca a la libertad por la expresión pero bueno, yo ya estaba allí completamente atrapada con la sonoridad resonándome en la cabeza, tú ya estas así como si están bailando mucho si tu llegas y por lo menos la cabeza mueves al compás de los que están bailando, así se me ha ido moviendo la palabra a mí y bueno, ya hacerlo explícito na´ más fue como pa´ entender. Pero ya estaba atrapada por la sonoridad. octosilabo.com: O sea te hizo sentido, fue, no, no las palabras en si. Ni su rima, ni la estructura de las estrofas ni nada de esas cosas. Sino que la cadencia, el ritmo, la melodía si se quiere Ana Zarina Palafox: Digamos que la palabra me ha fascinado desde que la conocí, desde que todavía no podía hablarla ya me fascinaba la palabra, la palabra por sí misma. El asunto de poder compartir abstracciones entre dos seres, vamos. Sea una paleta de limón o sea un atardecer glorioso, pero el hecho de poder compartirle a alguien que no tiene eso que tú tienes y regalárselo aunque sea en imagen, ya me fascinaba. Me fascinaba que me leyeran cuentos, etc. Pero la cosa que me refiero con la sonoridad, te lo voy a poner como ejemplo con una estrofa mexicana que hasta tú conoces. Si yo llego y te digo: oye voy a narrar la historia de un hombre que le gustaba la canción pero además le gustaba hacerla en horas muy tempranas en el día y es una persona más bien tendiente a la monarquía o por lo menos de raigambre monárquica y es una tipo además que esta cuestión estética discriminatoria, porque solamente a las mujer con ciertas cualidades estéticas, les puede decir, hacer patentes sus dones. Eso si te da flojera, pero si te digo: estas son las mañanitas que cantaba el Rey David a las mujeres bonitas se las cantamos aquí. ¡Ya! ¿Para qué te tiro tanto rollo, no? octosilabo.com: Adivina cual es el pie forzado. Estas son las mañanitas Ana Zarina Palafox: Gracias por el pie forzado y pornombrarme poeta eso no da mucha veta lo siento medio encumbrado pero en fin estoy al lado de unas pantallas bonitas con ese pie tu me quitas la magia de este momento mas canto con sentimiento estas son las mañanitas. Lo quise hacer así lo que Alexis dice improvisación pura. octosilabo.com: Siempre el artista de la improvisación está restringido a decir lo que quiere decir. Dice lo que puede decir, en el momento y en la circunstancia y con las condiciones que se le dan. ¿Es así o no? Ana Zarina Palafox: Es así. Y hay momentos más afortunados y otros menos afortunados. ¿No? Es cuestión de la cultura, Es cuestión de la cultura y es un tema muy extenso, pero ahora que lo pienso la poesía no está madura cuando la noche es oscura son las estrella bonitas y una idea necesitas que te sirve como un broche si la poesía es la noche estas son las mañanitas. octosilabo.com: Yo creo de que tú vas a seguir con ese pie forzado. Ana Zarina Palafox: Mira, te la quise hacer porque ese es un ejemplo un poco más pensada, ya que me has dado el pie hace rato y ahí ya fue una armada un poquito mas complejo ¿No? octosilabo.com: Pero finalmente tu nunca tuviste como tal un mentor, alguien ella o él.¿Que tu consideres que fue quién te guio por este camino? ¿Tu eres una self made woman? Ana Zarina Palafox: Nadie es un self made,nadie, nada. Este, creo que ni los gatos son self made.Este, te podría nombrar así como influencias importantísimas, así ultra importantes Edmundo Rivero el multi citado, con décima pero también con soneto y con sixtilla armandiana, que fue lo primerito que yo conocí. Te voy a nombrar a Alfredo Zitarrosa como un muy principal, a Larralde y

  2. 15/05/2019

    Cecilia Astorga la Payadora N°1 de Chile

    CECILIA ASTORGA la Payadora N°1 de Chile octosilabo.com: Bueno, bueno, bueno. Aquí estamos con Cecilia Astorga, ella nos va a contar de dónde es y un par de cosas más. ¡Ahora Cecilia! ¿De dónde eres? Cecilia Astorga: ¡Hola! ¿Cómo estás? Que gusto, comunicarme contigo y contar algo de mi vida y mi experiencia. Yo nací en Rancagua una ciudad que queda al sur de Santiago, la capital de Chile. A unos 80 o 100 kilómetros al sur. Es una ciudad que es más o menos grande, sin embargo cada persona, cada familia y eso pasa las ciudades grandes, lleva consigo una forma de vivir, que es planteada como una situación también de herencia. De herencia de vida. En mi caso mi familia materna y paterna son de lugares rurales, cercanos a Rancagua. Precisamente entre Santiago y Rancagua, el lugar preciso se llama El Rincón. octosilabo.com: El Rincón. Tan chiquitito, que se llama El Rincón. Sí. El Rincón es de la comuna de San Francisco de Mostazal y Codegua, que una comuna al lado. Entonces mi forma de vivir así como yo lo vi en muchas familias de Rancagua, es una forma de vida bastante rural. Con costumbres campesinas. Me tocó también de muy chica salir y pasar las vacaciones de verano e invierno, con mis tías, con mis dos tías solteras en el campo. Y que trabajaban la tierra y hacían todo lo que corresponde a una casa de campo. Así que ahí aprendí mucho con ellas, la rigurosidad y el trabajo feroz. Donde hay que hacer todo, hay que hacer todo, desde la ropa los utensilios, todo. Tejer, cocinar. octosilabo.com: O sea, tú sabes cultivar una chacra. Cecilia Astorga: Sí. En teoría lo he hecho alguna vez y también sé hacer de todo, eso me gusta mucho. Siempre me gustó hacer de todo. Dentro de ese de todo, también había la característica en la familia, que había siempre alguien que cantaba. En toda casa había una guitarra, antes. Ahora ha vuelto eso, ha vuelto eso. Y eso es muy hermoso y muchas casas ahora hay guitarras. Es uno de los regalos que también ha abundado las últimas navidades en Chile octosilabo.com: Mira que bueno. ¿Oye tú? ¿Cómo te fuiste apegando a la guitarra? ¿Te apegaste primero la guitarra o primero la poesía? ¿O fue junto? ¿Cómo, cómo fue tu experiencia ahí? Cecilia Astorga: Yo creo que junto. Junto y yo creo que más al canto, canto solito, al cantar. Cantar porque sí. Nosotros somos dos hermanos. Mi hermano también es poeta, es payador, y aprendimos… Tenemos ocho años de diferencia. Sin embargo el aprendizaje cuando él empezó a aprender guitarra, yo era muy chiquitita, entonces fui testigo de ese aprendizaje de él, y que en mí fue generando una correspondencia también. Él empezó a cantar, a tocar la guitarra y yo tenía cuatro años y él varios años más, como doce, y ahí yo empecé a cantar. Y, así que, fue algo como muy natural octosilabo.com: ¿Y cómo llegaste de ahí, de aprender a cantar a introducirte en el verso popular, o en estas estructuras poéticas que, que son las que cultivan hasta el día de hoy? ¿No? ¿Cómo, cómo llegaste ahí? Porque, ¡Ya okey! Llegaste por la guitarra, por el canto, por tu hermano, que de alguna forma te fue poniendo la música en los oídos. ¿Pero cómo llegaste a esto otro? Cecilia Astorga: También de forma muy natural. En eso como te digo, con mi hermano fue por diferencia de edad, fue diferente obviamente. Pero, pero el tiempo fue el mismo. Que los dos hicimos, cómo generamos un mismo aprendizaje, muy natural también escuchar los versos. Y, por parte de mi mamá, ella siempre nos contaba que su papá, ni abuelo, que murió el año cuarenta y tres, yo nací el sesenta y siete, mi hermano el sesenta. Entonces, es mucho tiempo antes que nosotros naciéramos. Y nos contaba, la gente no contaba que él hacía versos y que era poeta. Y que una tía, y que el primo y todos los viejos eran buenos para los versos, improvisan y cantaban en esos tiempos, lo que es el canto de la fiesta, que la cueca, la tonada. Y los versos, en décimas, Canto a lo humano como a lo Divino. Y pasó que fuimos creciendo y cantando mucho. O sea fuimos cantando, porque no sé, teníamos también un material así innato de voz. De voces. Cantábamos lindo los dos. octosilabo.com: Tú cantas lindo. Cecilia Astorga: Entonces empezamos a cantar los dos a dúo. Sí, pero imagínate yo de chiquitita. Yo era uh. ¡Lloraba la gente! Sabes que eso a mí me impresionó, yo me empecé a dar cuenta de que, qué pasaba en la gente. ¿Por qué lloraba? La gente. Además me tocó, imagínate para el Golpe del setenta y tres yo tenía cinco años. Entonces estando en la escuela yo nunca canté, en la escuela. Porque no habían actos de la escuela. Era un tiempo, fue un tiempo súper difícil. Entonces yo cantaba en la parroquia, en la iglesia, en las capillas, en los actos también familiares y por supuesto ya partir del año, bien temprano, el año setenta y ocho, empecé a cantar ya en actos políticos. Y era muy chiquitita, entonces éramos número prendido … octosilabo.com: Obligado. Cecilia Astorga: Sí, en todas las peñas que en esos tiempos eran clandestinas, eran súper complicadas. Rancagua por ser una ciudad que está al lado de la capital, genera una cierta dependencia, también de la gran ciudad. Entonces se vive de una manera muy especial. Eso lo entendido también viviendo en Santiago desde el año noventa y dos que me vine a Santiago. Y cuando vuelvo a Rancagua me siento muy rancagüina, muy provinciana. La mayoría de los santiaguinos somos así, llevamos ese mundo de vivencia provinciana. octosilabo.com: Cómo fue que llegaste a las vigilias que fue como tú iniciación más formal en el tema éste del verso en décimas, y todo lo que fue el inicio de todo lo que ha venido después. ¿Cómo fue que llegaste ahí? Cecilia Astorga: Bueno como mi mamá y mi papá eran muy, muy movidos en el ambiente de lo del arte y ellos no practicaba mucho el arte. Escribían los dos y eran, pero eran súper, súper sociables también. Siempre dirigiendo alguna cosa, presidente de esto, de lo otro. Después cuando en tiempo dictadura también, mucha actividad política y… Y siempre hablándonos de los viejos, de los viejitos que hacían versos. Y de repente escuchamos, salimos a una, a una vigilia, fue coincidente también con que mi hermano Francisco empezó a estudiar música en la Universidad de Chile, justo en tiempo de que dejó de ser Universidad de Chile acá en Santiago. octosilabo.com: ¡Ah! Cuando pasó a ser el Instituto Pedagógico. ¿Algo así? ¿No? Cecilia Astorga: Una serie de nombre tuvo. Entonces tenía una profesora, que bueno, era una de las grandes folkloristas de Chile, la Raquel Barros y una vez ella llevó a la clase a Pedro Yáñez. Eso debe haber sido el año ochenta y dos por ahí. Y mi hermano… Bueno Pedro era muy muy famoso y salía en la radio. Entonces mi mamá cuando escuchaba a Pedro Yáñez, decía mi papá, o sea su papá, mi abuelo, cantaba así: igual que él. Cantaba y tenía ese mismo timbre de voz. Y cantaba eso mismo, decía mi mamá. Entonces mi hermano cuando conoció al Pedro en persona dijo: Uyyy este este es como mi abuelo y llegó muy impresionado de su clase. Y ahí cambió la vida. Entonces ese hito en mi hermano y en la familia fue muy importante, entonces empezamos a decir pucha si… siempre se habla por ahí de que el tío de que no se quieren que conoce que canta, vamos a ver poh, vamos a visitar. Entonces mi papá como prendía con agua, dijo: vamos poh, vamos. Y empezamos a salir a ver antiguos cantores que no estaban cantando ya en vigilias. Lo que sí se mantenía y se mantiene es el canto del velorio de Angelito en la zona de nosotros, donde vivía la familia se mantiene el canto de Angelito no más. octosilabo.com: A ver cuéntanos un poquito qué es un Canto de Angelitos, porque no en todas partes que vamos a escuchar esto, sabemos que es un Canto de Angelitos. Cecilia Astorga: Acá existe la tradición de cantarle décimas en rueda como en una vigilia de Canto a lo Divino, en una rueda, se le canta a un angelito que un niño cuando fallece menor de 4 años. Antiguamente se le vestía, con ropas blancas y alitas y se le hace un homenaje. Se le canta, se le cantan versos, décimas y un tipo de versos especiales para Angelitos, que se llama, hay uno que se llama salutaciones de Angelito, se saluda al Angelito y otro que se llama despedimento de Angelito, que el poeta es la voz del niño y se despide la gente, le dice que no llore. Es un canto muy, muy profundo muy lindo, muy poético, muy tremendo también. Y los cantores que cantan a los angelitos, tienen también una, una devoción muy fuerte. Porque no es fácil, no es fácil, es una situación muy dolorosa. Entonces también genera en los cantores que cantamos, yo también canto en los Angelitos, hay algo que, que marca, muy fuerte. Uno va viendo una realidad muy dolorosa, sin embargo puede reponerse ante eso y ser la voz del niño. Y ser la voz de la mamá también. En la actualidad, se canta también a personas fallecidas. Eso ha sido una evolución también del mismo canto y muy lindo, muy lindo. octosilabo.com: Estos versos que ustedes practican con el Canto de Angelito. ¿Son versos que llevan preparados? ¿Son versos que dicta la tradición? ¿O van variando en cada oportunidad, de acuerdo a las circunstancias, por decirlo así? ¿Cómo, cómo es eso? Cecilia Astorga: Las tres posibilidades, que dijiste. Como el Canto a lo Divino, que lo mayor, la mayor cantidad de versos se llevan aprendidos de memoria. Y son de creación propia o de tradición antigua. De un repertorio heredado, o regalado. Se usaba y se usa regalar los versos. Si pide a otro, si te gusta, dices: ¿Me das ese verso? Y uno se lo regala. Y eso se aprende de memoria, y se trabaja mucho la memoria, porque los versos requieren harto fundamento. O sea que esté el tema bien tratado, que sea encua

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