El podcast de cine de esRadio conversa sobre Heat, el thriller de los noventa que juntó a Al Pacino y Robert De Niro. Pocas películas tienen tan claro que aspiran a clásico del séptimo arte como Heat. Cuando se estrenó a mediados de los noventa, el film de Michael Mann se promocionó como la ansiada reunión de dos ídolos, Robert De Niro y Al Pacino, por mucho que ambos compartan más bien pocas escenas en las tres hodas de pelicula. Pero el tiempo ha situado el film todavía más arriba en el panteón de las películas más influyentes de finales de siglo. En este nuevo podcast de Par-Impar, Juanma González y Dani Palacios conversan con José Fortaña, del podcast CineActual, sobre este fenomenal thriller de los noventa. Y ojo, lo hacen con un reducido público en el estudio, por lo que no te extrañes si oyes alguna propuesta fuera de micrófonos. La película es célebre, ante todo, por reunir en una misma pantalla a dos titanes de la interpretación: Al Pacino y Robert De Niro. El término original Heat hace referencia a la presión policial que siente el delincuente mientras disecciona la vida de dos profesionales en extremos opuestos de la ley que, sin embargo, comparten una ética de trabajo implacable y una soledad compartida que los hace extrañamente similares. Uno de los puntos fuertes destacados es el estilo visual de Michael Mann. Se subraya su capacidad para dotar a las escenas de una atmósfera hipnótica, apoyada en la fotografía de Dante Spinotti y una banda sonora ambiental, con temas de Moby, que rehúye los tópicos del cine de acción convencional. La película no tiene prisa; se toma casi tres horas para desarrollar no solo la trama del gran atraco al banco, sino también la maraña de subtramas personales que humanizan a todo el equipo de criminales y policías. El personaje de Robert De Niro, Neil McCauley, encarna al criminal disciplinado cuya máxima es no tener nada en la vida que no puedas dejar atrás en treinta segundos si sientes la presencia de la justicia a la vuelta de la esquina. Frente a él, el Vincent Hanna de Al Pacino es un detective consumido por su oficio, cuya vida personal es un desastre de matrimonios fallidos, pero que posee una agudeza intelectual que le permite reconocer en McCauley a un igual. Asimismo, el podcast reflexiona sobre el papel de las mujeres en este universo. Personajes interpretados por Ashley Judd o Diane Venora no son simples adornos, sino el reflejo del sacrificio emocional que conlleva la obsesión por el deber o el crimen. La fragilidad masculina se hace evidente cuando estos hombres ven cómo sus mundos afectivos se desmoronan por su incapacidad de conciliar la vida profesional con la personal.