David Hernández, Business Development Representative en Madrid de Grupo Benjumea Seguros, ha explicado el posicionamiento diferencial de la compañía dentro del mercado asegurador español. Con una trayectoria que se remonta a 1929, Seguros Benjumea se define como una “boutique aseguradora” centrada en la cercanía, el trato humano y la personalización de las soluciones. Frente a un mercado cada vez más masificado y orientado al precio, la compañía apuesta por escuchar al cliente, entender sus necesidades concretas y diseñar coberturas adaptadas a cada situación personal y familiar, alejándose de los productos estandarizados. Uno de los aspectos más destacados de la entrevista fue la defensa de la figura del mediador de seguros, que David Hernández considera imprescindible debido a la complejidad técnica y legal del sector. Según explicó, gran parte de los clientes no comprende realmente las coberturas que contrata, lo que convierte al mediador en una figura clave para asesorar, simplificar y acompañar al asegurado, especialmente en momentos delicados como la gestión de un siniestro. Para Grupo Benjumea, la diferencia no está únicamente en el producto, sino en el servicio y en la capacidad de resolver problemas al cliente de forma rápida y cercana. Respecto a la percepción de los españoles sobre los seguros, Hernández señaló que existe una baja cultura aseguradora en comparación con otros países europeos y con Estados Unidos. En España predominan los seguros obligatorios, como el de coche u hogar, mientras que productos más ligados a la previsión, como los seguros de vida, tienen una menor penetración. Según explicó, muchos ciudadanos consideran el seguro un “mal necesario” y buscan únicamente el precio más bajo, sin valorar adecuadamente las coberturas ni los riesgos reales a futuro. En este sentido, destacó la necesidad de mejorar la educación financiera y aseguradora, especialmente ante las dudas crecientes sobre la sostenibilidad de las pensiones públicas y la importancia de proteger el patrimonio y a la familia. Sobre el futuro del sector, David Hernández destacó que el seguro evolucionará hacia modelos mucho más ágiles, automatizados e inmediatos gracias a la inteligencia artificial y la digitalización. La gestión de siniestros será cada vez más rápida y sencilla, con indemnizaciones prácticamente instantáneas en determinados productos, como los seguros de viaje. El objetivo será reducir burocracia, eliminar procesos innecesarios y ofrecer una experiencia mucho más eficiente al cliente. Aun así, defendió que, incluso en un entorno cada vez más tecnológico, seguirá siendo fundamental el acompañamiento humano y el asesoramiento personalizado que aporta el mediador.