En este podcast contamos con la intervención de Mauro Colomina, Técnico de la Unidad de Negocio Finanzas Sostenibles y Responsabilidad Corporativa en EQA y con Mónica Suárez, Directora del Club de Empresas de la Fundación Woman Forward. #Certifica #Podcast #doblematerialidad #sostenibilidad #sustainability #verificación #certificación ------------------------------------------------- Buenos días y bienvenidos a un nuevo episodio de “Certifica”, el podcast de EQA. Hoy estamos con Mauro Colomina, técnico y auditor del departamento de Finanzas Sostenibles y Responsabilidad Corporativa en EQA España, con el que vamos a hablar sobre la importancia de los análisis de materialidad y cómo pueden convertirse en la base de la gestión sostenible de las empresas. Pero antes, Mauro me ha pedido que aprovechemos para dar una noticia… Buenos días Mauro, ¿Qué tal estás? Cuéntanos. Buenos días, Marta. Así es, simplemente nos hace especialmente ilusión anunciar que EQA hemos sido acreditados por ENAC para la verificación de los Estados de información no financiera según la Ley 11/2018 y esto son buenas noticias porque se reconoce formalmente que en EQA somos competentes, imparciales y técnicamente solventes para llevar a cabo estas verificaciones. Y, aprovechando el tema del podcast, la Ley 11/2018 requiere que las organizaciones informen conforme a sus temas materiales, así que nos viene perfecta esta intro… Sin duda esta acreditación es una gran noticia, enhorabuena. Y volviendo al tema de hoy, para empezar por lo básico: cuando hablamos de análisis de materialidad en sostenibilidad, ¿de qué estamos hablando exactamente y por qué es tan clave ahora mismo? Básicamente el análisis de materialidad es podemos decir que es un proceso que te obliga de alguna forma a priorizar los temas que son relevantes para la organización y para el entorno. Y básicamente eso se traduce en identificar qué temas ambientales, sociales, de gobernanza, lo que conocemos como cuestiones o temas ESG, pues qué temas de esto son relevantes para nosotros como empresa y para los grupos de interés. Hace poquito, de hecho, hicimos un webinar sobre esto y utilicé la metáfora de la mudanza, es decir, que en una mudanza sabemos que no podemos llevarnos todo, así que de alguna forma lo que hacemos es decidir qué es lo importante, qué es lo relevante. En una empresa nos referimos a lo material, para describir las cosas importantes y relevantes. Entonces, la materialidad básicamente es eso, pero obviamente aplicado a riesgos, aplicado a impactos, aplicado a oportunidades, a expectativas, etcétera. Por eso ahora, sobre todo, es clave con la CSRD y con el estándar de reporte voluntario europeo. Se habla muchísimo de doble materialidad. ¿Qué significa exactamente y qué cambia respecto a lo que estabas comentando? La doble materialidad es básicamente mirar la sostenibilidad desde 2 direcciones, por un lado, cómo impacta la empresa en el entorno, es decir, cómo impacta la empresa en las personas de dentro de la empresa y también de fuera, en las comunidades, cómo impactan los derechos humanos en el medio ambiente… Eso ¡ es lo que llamamos nosotros la materia de impacto, es decir, cómo afectamos la organización hacia nuestro entorno, es decir, de dentro de dentro de la organización hacia fuera y por otro lado la segunda dirección o perspectiva sería cómo estos temas que hemos hablado, estos temas ESG, impactan financieramente en la empresa, es decir, hablaríamos de pues posibles riesgos regulatorios. Ahora hemos visto recientemente el tema de los aranceles, por ejemplo, o posibles crisis reputacionales que pueda tener la empresa, riesgos operativos, dificultad en el acceso a la financiación y estas cuestiones digamos que engloban la materialidad financiera. Que sería desde fuera cómo nos afecta lo de fuera hacia adentro, hacia la empresa. La gracia de la doble material es que tienes que integrar ambas. Si un tema es relevante en una de las dos dimensiones, pues ya podríamos considerarlo de alguna forma material. Es un cambio de paradigma bastante importante porque conecta la sostenibilidad con estrategia y finanzas de una forma muy directa. Mauro, has mencionado los grupos de interés un par de veces, en la práctica… ¿qué papel juegan realmente en un análisis de materialidad serio? Los grupos de interés son el tercer pilar de este análisis. Sin ellos la materialidad pierde legitimidad. Con los grupos de interés no se trata solo de preguntar qué les importa, sino de entender a quiénes afectamos realmente y cómo son estas, este entorno que tenemos estas personas dentro de la empresa, todos estos grupos de personas y colectivos organizados a los cuales afectamos de forma directa o indirecta. Y aquí también es importante saber que entran los grupos silenciosos, lo que solemos llamar grupos silenciosos. Hablamos, por ejemplo, de que los impactos que estamos generando en las empresas ahora mismo también afectarán a futuras generaciones. Pero no tenemos forma de que las futuras generaciones nos digan cuáles son sus intereses o cuáles son sus expectativas. O, por ejemplo, también estamos afectando a la naturaleza o a colectivos vulnerables que a lo mejor no tienen la capacidad de decirnos qué expectativas o qué esperan de nosotros. Pero lo interesante de todo esto es que, sin ir más lejos, aquí en España tenemos el primer ejemplo de un ecosistema con personalidad jurídica. Hablamos del Mar Menor, que en 2002 fue el primero en Europa en tener este reconocimiento. O sea, sí que hay que decir que los inputs de los grupos de interés no sustituyen un análisis técnico, lo que hacen de alguna forma es complementarlo y ayudarte a detectar puntos ciegos. Y por eso, la clave de un buen análisis de materialidad sería contar con los grupos de interés y realizar una triangulación, es decir, contar con evidencia técnica, contar con un buen análisis financiero y contar con la percepción de los grupos de interés. Y aquellos grupos de interés que no pueden estar representados directamente, pues buscar colectivos, organizaciones, como en este caso del Mar Menor, que puedan representarlos porque vemos que nuestra afección hacia estos grupos o hacia estos entornos o ecosistemas puede ser muy grande. Vale, aterrizando todo esto: si una consultora o una empresa quiere hacer bien un análisis de materialidad, ¿cuáles serían los pasos clave? Lo estructuraría en cuatro grandes fases. La primera, mapear los temas candidatos, los temas materiales o posiblemente materiales. Podemos revisar las nails de la CSRD, podemos revisar las propuestas de Gree, podemos ver análisis sectoriales, podemos adquirir un análisis de benchmarking, ver los riesgos financieros y estratégicos, etcétera. Por lo tanto, ya tenemos ahí una serie de indicadores de data points de requisitos que tenemos de alguna forma que tratar. El segundo sería evaluar el impacto y el riesgo financiero de estos de este mapeo, de estos temas candidatos. Aquí lo haríamos a través de, primero, el criterio de severidad, en este caso para los impactos. Aquí nos tendríamos que preguntar a cuánta gente afecta este impacto y cuál es el alcance. Si afecta a muchas regiones, si afecta a pocas y también muy importante, el nivel de irreversibilidad. Y por otra parte, nos preguntaríamos también la probabilidad y el tamaño del impacto financiero si ocurriese este riesgo. Esto lo que hacemos básicamente es medirlo a través de la probabilidad y de la magnitud económica del impacto. En el tercer sería consultar a los grupos de interés. En este caso con encuestas, con talleres, con grupos focales. En definitiva, con mecanismos participativos. Para comprender, como hemos dicho hace un momentito sus expectativas y su realidad. Y cuarto, triangular todo esto y muy importante, documentar la decisión final de qué es material y qué no con una justificación. Diría que la palabra clave o importante aquí es evidencia y sobre todo siendo auditores. Sin trazabilidad y documentación el análisis puede tambalearse no solo ante los auditores, sino también seguramente ante posibles inversores o grupos de interés. Para cerrar: con la llegada de la CSRD y el aseguramiento externo, ¿qué deberían tener en mente las empresas y consultoras desde ya? Puede considerarse base de la gestión sostenible porque de alguna forma convierte la sostenibilidad de algo genérico. A veces pecamos un poco de hablar mucho de sostenibilidad, pero poco de cosas concretas. Y el análisis de materialidad lo que nos hace es convertir la sostenibilidad de algo genérico a un mapa concreto de prioridades sobre las que las organizaciones deberían actuar y deberían también reportar esta información. Podemos decir que nos aporta de alguna forma una ruta, un mapa por el que ir. Y segundo, que el análisis de material ya no es solo un ejercicio de consultoría, es ya también un proceso auditable. Y aquí entramos nosotros como entidad de certificación y verificación. ¿Qué vamos a hacer los auditores? Vamos a mirar la trazabilidad, vamos a ver la consistencia metodológica del análisis de materialidad o de doble materialidad. Vamos a requerir evidencias, participación de los grupos de interés, incluso la conexión con la cadena de valor, así que ya no vale simplemente con una matriz bonita en PowerPoint, sino que lo que hay que hacer es documentar todo el proceso y justificar las decisiones y de alguna forma poder reproducirlo. En el fondo, como acabo de decir, la materialidad ya se convierte en la base de la gestión sostenible porque define prioridades, porque orienta o puede orientar la estrategia y también legitima los temas de reporting, si está bien hecha. Además, a mí me parece una estrategia, una herramienta estratégica brutal porque de alguna forma nos aporta esta visión a largo plazo, nos aporta un horizonte y, en cam