Bienvenidos a un nuevo episodio del podcast de Cesvimap. La valoración de V.I., tanto si se trata de camiones y remolques como si hablamos de maquinaria agrícola, presenta una serie de características que entrañan cierta dificultad a la hora de establecer el valor de mercado del vehículo. Para aclarar este trabajo tan importante del perito, hoy disponemos de la ayuda de dos experimentados especialistas en tasación del departamento de vehículos industriales y agrícolas de CESVIMAP. Los dos Javieres, Javier López y Javier Díez. Con ellos hablaremos de cómo se determina el valor de mercado, el valor venal, qué influye en la depreciación de estos vehículos y cómo les afecta un siniestro. También daremos pistas sobre cómo valorar grúas, plataformas elevadoras o semirremolques. Javi, Javier, Bienvenidos. ________________________________________ Compañeros, nos podríais explicar, brevemente, ¿cuáles son las dificultades con las que os encontráis los técnicos al valorar esta clase de vehículos? Javi López. Si nos referimos a los vehículos para el transporte de carga (camiones y remolques) estos factores son, en primer lugar, el gran número de variantes, como son su masa máxima, la distancia entre ejes, la potencia, el tipo de cabina (corta, larga, de techo bajo, sobre elevado…), el tipo de tracción (4 x 2, 6 x 4…), el carrozado…Y un largo etc. Javier Díez. Si ahora miramos hacia la maquinaria agrícola, aparte también de sus variantes, que tiene muchas, también complica la labor del técnico tasador la enorme variedad de máquinas existentes, tanto autopropulsadas (tractores y cosechadoras), como arrastradas y montadas, como son los diferentes tipos de aperos y remolques utilizados para labores agrícolas. Javi López. Otro hándicap para ambos es la falta de información publicada sobre los valores que estamos buscando, es decir, no hay una guía utilizada por el sector que sea referente o guía para las valoraciones. Por estas razones, y apoyados en la experiencia de más de 30 años trabajando con V.I. de todo tipo, en Cesvimap hemos desarrollado una sistemática que nos permite, además de obtener los valores de mercado buscados en cada caso concreto, ir cada día afinando más y mejorando la forma de proceder a la hora de realizar la valoración de un V.I. ¿Qué importancia tiene la valoración de un V.I. dentro de la actividad pericial? Esta parte del trabajo que hace un perito es sumamente importante ya que permite conocer el valor que tenía el vehículo inmediatamente antes de producirse el siniestro. Lo que puede ser definitorio a la hora de establecer la conveniencia o no de su reparación o, incluso, si el vehículo puede tratarse como una pérdida total. En la actividad de valoración de vehículos, los peritos especialistas como vosotros empleáis una “jerga” propia, un lenguaje propio, que me gustaría que aclarásemos a nuestros oyentes. Por ejemplo, ¿a qué denomináis valor de mercado de un vehículo? Javi López. Quizá este concepto sea de los más importantes. Representa el precio estimado por el que se vendería un vehículo. Está determinado por la oferta y la demanda en cada momento, por lo que está sujeto a fluctuación. Con lo que podemos decir que es el precio realista de venta de dicho vehículo en el mercado. ¿Y el valor venal qué es? Refiriéndonos al mundo de los vehículos, es un concepto que sirve para indicar el valor de venta en el momento anterior a producirse un siniestro. Las compañías aseguradoras (como Mapfre) determinan este valor a través de la consulta de revistas del sector, mediante compraventas del ramo o bien por fórmulas empíricas de depreciación, donde intervienen conceptos como: los años del vehículo, para qué se ha empleado, el número de kilómetros, la marca, el modelo, la motorización, la zona geográfica y algunos otros factores. Hay otro término que a los legos en esto de tasar o peritar vehículos nos suena también un poco raro: los restos. ¿Qué son los restos? ¿También los valoráis? Pues este término se aplica al precio de mercado que conserva un vehículo tras sufrir un siniestro total. Está basado en el aprovechamiento de sus piezas en buen estado y en el valor de la chatarra para el resto. ¿Estos restos tienen algún valor a la hora de indemnizar al asegurado? ¡Sí claro! Ten en cuenta que se le indemnizará por el valor de mercado del vehículo, y en el caso de que el propietario decidiera quedarse con los restos, el valor de estos se descontaría de la indemnización. Por lo que ya ves la importancia de tasar adecuadamente también los restos del vehículo. Nos comentabais que en Cesvimap lleváis más de treinta años trabajando con vehículos industriales de todo tipo. Concretamente ¿de qué os ha servido esta enorme experiencia a la hora de valorar un vehículo? El estar habituados a trabajar con vehículos nuevos y siniestrados, a tasarlos e, incluso en muchos casos, a repararlos en nuestras instalaciones de Ávila, nos ha hecho estar muy familiarizados con todo lo concerniente a la reparación de cualquier camión o cosechadora. Es decir, operaciones, recambios, precios, comprobaciones… y conocer de primera mano todos los problemas que se presentan en las reparaciones. Fíjate que nosotros siempre tenemos en cuenta el coste de la reparación, ¡muy importante! Con este valor se determina el valor que tiene el vehículo en ese momento y también si la reparación es viable o se trata de una pérdida total. Pero decidme una cosa. ¿Para determinar el valor de los restos del vehículo accidentado qué tenéis en cuenta? Si cuando vemos un vehículo que ha tenido un accidente de los fuertes, el vehículo nos parece que está hecho polvo y hay que tirarlo a la basura… Aquí hemos de determinar el valor de restos del siniestro. Intervienen conceptos como el coste que le supondrá al desguace el desmontaje, verificación de elementos, almacenaje y permanencia. Con lo cual estamos hablando de un valor de desguace, que no va a ser el mismo que el valor de mercado. Ya que si le ofreciéramos a un desguace, igual que si es un compraventa, un vehículo en perfecto estado, lo que nos den por él no puede ser lo mismo que el valor de mercado, porque este compraventa tiene, además, que jugar con estos parámetros que acabamos de comentar para poder obtener beneficio. Me habláis del valor del vehículo siniestrado. Siendo más concretos, ¿cómo lo obtenéis? Pues es el resultado de restar al valor de mercado el valor de la reparación. De manera que para la compañía aseguradora si el valor del vehículo siniestrado es negativo, o dicho de una forma más clara, si el valor de la reparación está por encima del valor que tiene el vehículo en perfectas condiciones de uso en el mercado, la compañía optará por ofrecer el pago del valor de mercado del vehículo u ofrecer un vehículo de iguales características. Y todo esto que nos contáis de los valores de mercado y restos de camiones ¿se aplica de igual manera en el caso de los semirremolques y remolques? Si hablamos a la hora de valorar, valor de mercado y restos, fíjate que en los camiones se tienen en cuenta factores que son comunes para todos: motorización (potencia del camión) número de kilómetros, si es un vehículo rígido o es una cabeza tractora y algunos otros factores que hemos comentado como la marca, modelo…. En el caso de estos otros vehículos remolcados, que hay que tener en cuenta que carecen de motor, te diré que es más complejo. Hay una variedad enorme: paqueteros, cajas abiertas, frigoríficos, cubas de hormigón, Tautliner, ganaderos, una tipología casi infinita. Solo al ir nombrándolos podemos entender que no van a tener el mismo valor unos que otros. Por lo que en la valoración de cada uno de estos vehículos en concreto se han de tener en cuenta una serie de factores que pueden ser completamente diferentes en unos u otros casos. Oye Javi, perdona. Y eso de los tautliner, ¿qué es? Es que no lo había oído nunca. Oído no, pero los has visto mil veces por carretera porque son aquellos semirremolques que disponen de superficies laterales carrozadas con lonas abatibles, en lugar de tener paneles rígidos de chapa o de fibra de vidrio. Estoy pensado que los camiones, además de llevar una caja de carga o un semirremolque, muchos instalan elementos muy voluminosos y especiales como grúas de carga, plataformas elevadoras, plataforma porta coches… ¿Esto también se valora? Lo deseable, siempre que se pueda, será valorar de forma independiente cada uno de los elementos. Por un lado, valoraremos el camión acorde a los parámetros ya mencionados de potencia, kilómetros, marca, etc. Por otro, el elemento contenedor o semirremolque, como hemos dicho en función de su carrozado (frigorífico, cisterna, paquetero, etc.). Y, por otro lado, haremos lo mismo con su equipo: grúas, plataformas, tomas de fuerza…. Al hacerlo de forma independiente atenderemos al año de fabricación de ese elemento, sea el camión, el remolque o el equipo. Porque, con muchísima frecuencia, se da el caso de que el camión es muy nuevo, pero se le ha montado un equipo que ya llevaba tiempo siendo usado por otro camión; es decir, es de segunda mano. Lo mismo sucede con los semirremolque y cajas. Y eso, ¿cómo podemos saberlo? ¿Tenéis que hacer una labor detectivesca? No tanto, pero hay que documentarse muy bien sobre el vehículo con el que vamos a trabajar. Hemos de manejar la ficha técnica del vehículo y el permiso de circulación. Aquí encontraremos información sobre la fecha de primera matriculación, de si ha sido rematriculado, potencia del vehículo, su matrícula, su masa... Información sobre qué equipos tiene instalados el vehículo y cuándo se han montado. Ojo, cuándo se ha instalado, no la antigüedad de ese equipo. Para ello hemos de comprobar la placa de identificación, que estará fijada en el