UNA FE QUE ATRAVIESA PROBLEMAS Daniel 3:1 NTV El rey Nabucodonosor hizo una estatua de oro que medía veintisiete metros de altura y dos metros y medio de ancho y la levantó sobre la llanura de Dura, en la provincia de Babilonia. Daniel 3:4-6 NTV Entonces un vocero proclamó: «¡Gente de todas las razas, naciones y lenguas escuchen el mandato del rey! Cuando oigan tocar la trompeta, la flauta, la cítara, la lira, el arpa, la zampoña y otros instrumentos musicales, inclínense rostro en tierra y rindan culto a la estatua de oro del rey Nabucodonosor. ¡Cualquiera que se rehúse a obedecer será arrojado inmediatamente a un horno ardiente!». La fe no siempre evita problemas. La fe no significa que nunca entrarás al problema; significa que el problema nunca tendrá la última palabra sobre tu vida. Hay problemas que Dios termina y hay problemas que Dios te hace atravesar. Tu problema puede ser grande, pero Dios sigue siendo mayor. 1. LA FE SE DEMUESTRA CUANDO EL PROBLEMA AUMENTA Daniel 3:19-20 NTV Entonces Nabucodonosor se enfureció tanto con Sadrac, Mesac y Abed-nego que el rostro se le desfiguró a causa de la ira. Mandó calentar el horno siete veces más de lo habitual. Entonces ordenó que algunos de los hombres más fuertes de su ejército ataran a Sadrac, Mesac y Abed-nego y los arrojaran al horno ardiente. Si estoy obedeciendo a Dios, ¿por qué las cosas se están poniendo peor? Que el problema aumente no significa que Dios perdió el control. Una fe extraordinaria: Dios puede hacerlo, pero aunque todavía no lo haga, continuaré creyendo. La fe que depende de resultados es frágil; la fe que depende de Dios permanece. No permitas que una temporada difícil cambie lo que sabes acerca de Dios. Cuando el problema aumenta, aumenta también tu determinación de creer. 2. LA FE NO SIEMPRE EVITA QUE ENTRES AL PROBLEMA, PERO HACE QUE NO ENTRES SOLO Daniel 3:23-25 NTV De esa forma Sadrac, Mesac y Abed-nego, firmemente atados, cayeron a las rugientes llamas. De pronto, Nabucodonosor, lleno de asombro, se puso de pie de un salto y exclamó a sus asesores: ¿No eran tres los hombres que atamos y arrojamos dentro del horno? Sí, su majestad, así es, le contestaron. ¡Miren!gritó Nabucodonosor. ¡Yo veo a cuatro hombres desatados que caminan en medio del fuego sin sufrir daño! ¡Y el cuarto hombre se parece a un dios! Nabucodonosor observa algo inexplicable: Habían arrojado tres… pero ahora veía cuatro. Hay dimensiones de la presencia de Dios que solamente conocemos cuando atravesamos determinados problemas. Salmo 23:4 Aunque ande en valle de sombra de muerte, no temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo; Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. El problema que pensabas que demostraría que Dios te abandonó terminará demostrando que Dios estaba contigo. Hay una presencia de Dios que solamente descubres cuando ya no tienes a nadie más en quien apoyarte. 3. LA FE HACE QUE LO QUE VENÍA PARA DESTRUIRTE TERMINE LIBERÁNDOTE Daniel 3:24 NTV De pronto, Nabucodonosor, lleno de asombro, se puso de pie de un salto y exclamó a sus asesores: ¿NO ERAN TRES LOS HOMBRES QUE ATAMOS Y ARROJAMOS DENTRO DEL HORNO? Sí, su majestad, así es le contestaron. Daniel 3:25 NTV ¡Miren! gritó Nabucodonosor. ¡YO VEO A CUATRO HOMBRES DESATADOS QUE CAMINAN en medio del fuego sin sufrir daño! ¡Y el cuarto hombre se parece a un dios! Entraron atados, pero estaban caminando libres. El fuego no quemó a los hombres. Quemó las cuerdas. Lo único que el fuego logro destruir eran sus cadenas, sus ataduras. El enemigo pensó que estaba destruyendo a estos jóvenes, pero en realidad estaba destruyendo aquello que les limitaba. Hay problemas que parecían venir para terminar contigo, pero Dios puede utilizarlos para romper cosas que llevabas años cargando. Lo que parecía tu sentencia puede convertirse en el escenario de tu libertad. 4. LA FE TE HACE CAMINAR DONDE OTROS PENSARON QUE MORIRÍAS La fe no siempre cambia inmediatamente el escenario.