Piztu Euskara

En Radio Popular-Herri Irratia te animamos a aprender euskera a través de estas píldoras semanales que pretenden acercar el euskera a personas que desconocen la lengua de la mano del profesorado de Ulibarri Euskaltegia.

  1. FA 6 H

    Los números en euskera: Del sistema vigesimal a los secretos de la pronunciación

    El euskera es un idioma lleno de matices lógicos, y su forma de contar no es una excepción. En la última entrega de la sección Piztu Euskara, dentro del programa EgunOn Bizkaia, los colaboradores han desgranado el funcionamiento de los zenbaki kardinalak (números cardinales). Con un mensaje claro de "anímate a usar lo que sepas", la sesión ha servido para recordar que, aunque diferente al castellano, el sistema vasco es extremadamente coherente. El sistema vigesimal: Contar de 20 en 20 A diferencia del sistema decimal del castellano, el euskera utiliza un sistema vigesimal, lo que significa que los números se agrupan en bloques de veinte. Por ejemplo, el número 20 se denomina 'hogei', y a partir de ahí la estructura se construye sumando unidades: el 21 es 'hogeitabat' (veinte y uno) y el 22 es 'hogeitabi' (veinte y dos). Esta lógica se mantiene incluso para las decenas intermedias, como ocurre con el 30, que se construye como "veinte y diez", resultando en 'hogeitahamar'. Una de las dudas más comunes que se han aclarado en el programa es su ortografía, confirmando que, aunque resulte curioso, se debe escribir todo junto: hogeitabat o hogeitahamar. Decenas y centenas: Multiplicar y sumar Cuando avanzamos en la escala, la estructura se vuelve casi matemática y las decenas pares funcionan multiplicando la base de veinte. Así, el 40 (berrogei) representa "dos veces veinte", el 60 (hirurogei) "tres veces veinte" y el 80 (laurogei) "cuatro veces veinte". Para los números impares como el 50, 70 o 90, se utiliza la decena par anterior y se le suma diez; por ejemplo, el 90 se traduce literalmente como "ochenta y diez": laurogeita hamar. Es un sistema que, una vez comprendido, resulta sumamente intuitivo para el hablante. El truco de la pronunciación en las centenas Al llegar al 100 (ehun), la estructura para añadir unidades sigue el esquema de centena más la partícula 'eta' más la unidad. Sin embargo, existe un detalle fonético crucial para sonar natural. Aunque por escrito encontremos 'ehun eta bat' (101), la realidad sonora cambia cuando la partícula 'eta' va después de una palabra que termina en la letra 'L' o 'N'. En esos casos, el sonido se transforma, por lo que se pronuncia habitualmente como 'ehundabat' o 'berreundahogei', un matiz de fluidez que marca la diferencia en el habla cotidiana. Cifras altas y errores comunes A partir del mil (mila), la posición de la partícula 'eta' es la que marca el ritmo del número, desplazándose según la presencia de centenas o unidades. Un error muy típico que se ha querido resaltar en esta edición de Piztu Euskara es la omisión del 'eta' en números que no tienen decenas. Mientras que en castellano decimos "mil novecientos" sin nexos intermedios, en euskera es obligatorio introducir la conjunción: 'mila eta bederatziehun' (mil y novecientos). La sesión concluyó con ritmo musical, subrayando que el aprendizaje del euskera también entra por los oídos y que, con estas claves, cualquiera puede dominar las cifras.

    6 min
  2. 16 D’ABR.

    ¿Qué tiene que ver la Luna con los muertos? Descubre los secretos del cielo en euskera

    El universo que nos rodea no solo dicta las mareas y las cosechas, sino que también guarda secretos lingüísticos fascinantes. En la sección Piztu Euskara, Andrea y Manu nos invitan a mirar al cielo para entender mejor nuestra lengua y las curiosidades que esconden los astros. El misterioso origen de la Luna: "Luz de muertos" Uno de los datos más impactantes de esta sesión es el significado etimológico de la palabra Ilargia (Luna). Según se explica en el programa, este término se compone de "il" (muerto o morir) y "argi" (luz). Por lo tanto, podríamos decir que Ilargia significa literalmente "la luz de los muertos" o "luz muerta", un origen que aporta un matiz místico y profundo al satélite terrestre. Guía rápida: Las fases lunares Desde tiempos ancestrales, la luna ha servido como calendario natural para la siembra y la cosecha. Para movernos con soltura en euskera, es esencial conocer sus cuatro estados principales: Ilgora: Luna creciente. Ilbete: Luna llena. Ilbehera: Luna menguante. Ilberri: Luna nueva (donde "berri" significa nuevo).  La luna es "mentirosa": en el hemisferio norte, cuando está creciendo (Ilgora), no tiene forma de "C", sino de "D". Del mar a las estrellas: Fenómenos celestes La influencia de la luna es total sobre el mar (itsasoa). En el programa destacan cómo referirse a las mareas: Itsasgora para la marea alta e Itsasbehera para la marea baja. Pero el firmamento es mucho más amplio: Eguzkia: El sol. Izarrak: Las estrellas. Gauzerua: El cielo nocturno estrellado. Izar iheskorra: Estrella fugaz (literalmente, "estrella que escapa"). Un evento histórico en el horizonte Para cerrar la sección, se lanza un aviso para los amantes de la astronomía: el próximo 12 de agosto de 2026 habrá un eclipse total de sol, un fenómeno que no se veía con tal magnitud desde 1912. ¡Habrá que estar atentos al cielo y con el vocabulario bien repasado!

    5 min
  3. 26 DE MARÇ

    Los colores en Euskera: curiosidades y orígenes

    En una nueva entrega de la sección Piztu Euskara del programa EgunOn Bizkaia, hemos contado con la colaboración de Ulibarri Euskaltegia para sumergirnos en el cromático mundo del euskera. Acompañados por Manu y Andrea, descubrimos que los colores son mucho más que simples etiquetas visuales; son ventanas a nuestra historia y a cómo nuestros antepasados percibían el entorno natural. Cómo preguntar por los colores Antes de profundizar en la etimología, es fundamental saber cómo preguntar correctamente en situaciones cotidianas. Si caminamos por la calle y queremos saber el color de un coche, la fórmula correcta es: "Zein koloretakoa da auto hori?". En caso de referirnos a varios vehículos, la pregunta se pluraliza: "Zein koloretakoak dira auto horiek?". Es un error común confundir estas estructuras, por lo que recordar el uso de "zein" es clave para hablar con propiedad. El enigma del "Proto-Euskera" y los colores básicos Una de las revelaciones más interesantes de esta sesión es que se cree que el proto-euskera contaba con muy pocos términos para referirse a los colores, posiblemente solo un par de ellos. Con el paso de los siglos, el idioma fue evolucionando y creando nuevas palabras mediante la combinación de raíces antiguas y sufijos, dando lugar a la rica variedad que utilizamos hoy. Etimologías sorprendentes: Del agua a la madera El origen de los nombres de los colores en euskera está íntimamente ligado a elementos de la naturaleza: Urdin (Azul): Se cree que proviene de "ur" (agua). Curiosamente, en euskera "urdin" abarca una gama muy amplia, desde el azul cielo hasta el blanco o el gris, como en el caso del pelo canoso, que se denomina "ile urdina". Gorri (Rojo): Parece derivar de la raíz "gor", que hace referencia a lo pelado, desnudo o crudo, vinculándose con la palabra "gordin" (crudo). Zuri (Blanco): Tiene una conexión directa con la madera. Además de "egur", otra palabra para madera es "zur" o "zura". Se asocia con el proceso de "zuritu" (pelar o quitar la corteza), que deja a la vista el interior blanquecino del tronco. Beltz (Negro): La raíz "bel" ya significaba oscuro en la antigüedad, y la encontramos en palabras como "arbel" (pizarra) o "ubeltz" (cardenal o moratón). Hori (Amarillo): Antiguamente, "hor" era una forma de referirse al perro ("txakur"). Dado que muchas razas de perros vascos tienen un pelaje amarillento, el color acabó adoptando este nombre. El caso especial del Verde Resulta llamativo que, en un paisaje tan verde como el de Euskadi, la palabra "berde" sea relativamente reciente y provenga del castellano. Existe el neologismo "orlegi", pero tradicionalmente el verde no se entendía como un color independiente. A principios del siglo XX, algunos autores incluso usaban la forma "hori-urdin" (amarillo-azul) para describirlo, basándose en la mezcla cromática. Matices y combinaciones Para enriquecer nuestro vocabulario, el euskera ofrece herramientas sencillas para definir tonalidades: Claroscuro: Usamos "argi" para claro (urdin argia) e "ilun" para oscuro (urdin iluna). Intensidad: Podemos usar "bizia" para colores vivos o "hila" para tonos apagados. Mezclas: Se unen los nombres con un guion, como "zuri-gorri" o "zuri-urdin". Tendencias: El sufijo "-iska" equivale al "-izo" o "-ento" castellano: "gorriska" (rojizo), "horiska" (amarillento) o "zuriska" (blanquecino). Estampados: Para camisas o telas, usamos el sufijo "-dun": "laukidun" (de cuadros), "marradun" (de rayas) o "motadun" (moteado).

    9 min
  4. 12 DE MARÇ

    ¿Sabrías diferenciar entre "mingots" y "mikatza"?

    En la última edición de la sección Piztu Euskara, dentro del programa EgunOn Bizkaia, nos han sumergido en el delicioso (y a veces picante) mundo de sabores en euskera. A menudo, incluso en castellano, nos cuesta distinguir matices entre lo ácido y lo amargo, pero el euskera ofrece una riqueza terminológica que merece la pena conocer. Los sabores básicos: más allá del dulce y el salado El euskera respeta la raíz de la palabra sabor, denominándola zaporea. A partir de ahí, se despliega el abanico de sensaciones que percibimos al comer: Goxo: Es el término para lo dulce, pero en euskera tiene un matiz más amplio. Como bien apunta Andrea, "Goxo no significa solo dulce, también se usa para decir que algo está rico o sabroso". Gazi: Se utiliza para lo salado, como el agua del mar (itxasoko ura). Gatza: Curiosamente, lo insípido o sin sabor se denomina gatza, que funciona como el antónimo de gazi. De aquí surge la distinción entre ur gazia (agua salada) y ur getza (agua dulce/potable). Es común confundir estos dos conceptos. En el programa se han encargado de dejarlo claro con ejemplos cotidianos: Garratza: Es el sabor ácido, característico de la naranja o el limón. Mingots o Mikatza: Ambos términos se refieren a lo amargo. El café, la cerveza o la mayoría de los medicamentos entrarían en esta categoría. "Kafea mikatza da, baina limoia garratza da" (El café es amargo, pero el limón es ácido), recordaba Manu para fijar la diferencia. ¿Pica? En euskera "quema" o "duele" Uno de los puntos más interesantes de la sección ha sido el análisis del picante. Los vascos somos expresivos y eso se refleja en cómo describimos el ardor en la boca. En lugar de una palabra única, usamos verbos de sensación: Erre (Quemar): Si los pimientos pican mucho, decimos "nola erretzen duten piperrak!". Min (Dolor): Se utiliza el sustantivo "min" para referirse al picante que "duele". Por ejemplo, piper-mina (pimiento picante) o janari-mina (comida picante).

    5 min
  5. 5 DE MARÇ

    El tiempo en euskera: claves para no "meter la pata" entre horas y chubascos

    En este nuevo capítulo de Piztu Euskara nos sumergimos en uno de los temas favoritos de cualquier conversación de ascensor, pero que más quebraderos de cabeza da a los euskaldunberris: el tiempo atmosférico. Uno de los errores más comunes es la confusión entre el tiempo cronológico y el atmosférico. Mientras que en castellano usamos la misma palabra para ambos, en euskera la distinción es clara: Denbora: Se refiere al tiempo del reloj, la agenda o la duración. Eguraldia: Es el término correcto para hablar de si llueve, hace sol o necesitamos el paraguas. El tiempo "hace" y el tiempo "trae" La forma de construir las frases sobre meteorología en euskera revela una visión del mundo muy particular. El verbo más utilizado es egin (hacer), pero no de la misma forma que en castellano: Euria egin (llover), elurra egin (nevar) o txingorra egin (granizar). Para la temperatura, usamos beroa egin (hacer calor) u hotz egin (hacer frío), incluso para el bochorno de agosto, sargori egin. Sin embargo, también es muy común el uso del verbo ekarri (traer). Según explican en el programa, "en euskera es como si el tiempo 'hiciera' o 'trajera' cosas". Por ejemplo, euria dakar (trae lluvia) o ekaitza dakar (trae tormenta). La huella de los antiguos dioses: Ortzi Lo más fascinante de la meteorología vasca es su conexión con las creencias antiguas. Para los antiguos vascones, los fenómenos no ocurrían solos; alguien o algo los provocaba. Ese "alguien" era Orti (u Oste), el dios del cielo o el trueno. Esta raíz mitológica sobrevive hoy en palabras cotidianas: Ostadar (Arcoíris): Literalmente, el "cuerno de Ortzi" (Ortzi + adar). Oskarbi (Cielo despejado): Proviene de Ortzi + garbi (limpio). Osteguna y Ostirala: Los nombres de los días jueves y viernes también comparten esta raíz divina. ¿Cómo responder a un "Egunon"? Para cerrar la sección con estilo, Andrea nos recuerda fórmulas tradicionales de cortesía relacionadas con el tiempo. Ante un "Egunon" (buenos días), una respuesta muy clásica es "Hala ekarri" (que así lo traiga) o "Urte askotarako" (para muchos años).

    7 min
  6. 26 DE FEBR.

    ¿Dices "Gau honetan" o "Gaur gauean"? Aprende a dominar las expresiones de tiempo en euskera

    En la última entrega de Piztu Euskara dentro del programa EgunOn Bizkaia, nos sumergimos en el complejo pero fascinante mundo de las expresiones de tiempo. De la mano de Andrea Arroyo, de Ulibarri euskaltegia, repasamos aquellas fórmulas que nos permiten "sacar pecho" como euskaldun berris y evitar los errores más frecuentes que cometemos por influencia del castellano. El pasado y el futuro: matices que marcan la diferencia Para referirnos a un momento cercano en el pasado, la fórmula más extendida es "orain dela gutxi" o "duela gutxi" (hace poco). Si, por el contrario, miramos hacia el futuro, Andrea nos recuerda que debemos utilizar "barru" o "buruan": por ejemplo, "bost egun barru" (dentro de cinco días). Otras expresiones útiles para nuestro día a día incluyen: Hemendik aurrera / Aurrerantzean: De aquí en adelante. Berehala / Laster: Enseguida o dentro de nada. Luzaroan: Por mucho tiempo. Aspaldian / Antzina: Hace tiempo. Arestian: Hace poco tiempo. ¡Cuidado con los "kalko okerrak"! Uno de los puntos más críticos de la sesión fue la advertencia sobre los "kalko okerrak" (calcos erróneos), que consisten en traducir literalmente expresiones del castellano al euskera. "Decir 'gau honetan' para referirse a esta noche está mal dicho; lo correcto es 'gaur gauean'", aclara Andrea con firmeza. Este error se repite frecuentemente con otras franjas del día. No debemos decir "goiz honetan" ni "arratsalde honetan", sino "gaur goizean" (esta mañana) y "gaur arratsaldean" (esta tarde). "Laster" vs "Goiz": No son lo mismo Es muy común confundir estos dos términos. Andrea subraya que "laster" significa pronto (en poco tiempo), mientras que "goiz" significa temprano. "Gaur goiz esnatu naiz" (Hoy me he despertado temprano). "Laster euskararen azterketa izango dut" (Pronto tendré el examen de euskera). Expresiones para el examen (y para la vida) Para aquellos que buscan ese "plus" de nivel en un examen oficial, se destacaron conectores y expresiones de mayor calado como: Halako batean / Bat-batean: De repente (evitando el incorrecto "bapatean"). Garai hartan: En aquella época. Garaiz: A tiempo. Oraingoz / Gaurkoz / Aurtengoz: Por ahora / Por hoy / Por este año. Oraintxe bertan / Une honetan: En este mismo momento.

    5 min
  7. 26 DE FEBR.

    ¿Tienes hambre o "estás hambriento"? Cómo expresar sensaciones en euskera sin caer en calcos

    En una nueva entrega de Piztu Euskara, Andrea y Manu nos sumergen en el mundo de las sensaciones. Aunque la tentación de traducir literalmente del castellano es fuerte, el euskera tiene su propia lógica. Como bien señala Andrea, "en euskera se piensa distinto al castellano"; mientras que en castellano "tenemos" sensaciones, en euskera, por lo general, "somos" esa sensación. El verbo 'Izan' es tu mejor aliado El error más extendido entre los estudiantes (y no tan estudiantes) es utilizar el verbo ukan (tener) para expresar estados físicos. Decir "gosea daukat" es una "erd纯akada" (un calco del castellano) que debemos evitar. Para hablar con propiedad, debemos utilizar el verbo izan: Gose naiz (Tengo hambre / Soy hambriento). Egarri naiz (Tengo sed). Bero naiz (Tengo calor). Otz naiz (Tengo frío). ¿Cómo expresar el miedo? La declinación es la clave Cuando hablamos de miedos específicos, la estructura cambia ligeramente y entra en juego la declinación. Andrea explica que la forma más común es utilizar seren beldur (miedo de qué). Por ejemplo, si queremos decir que tenemos miedo a los perros o a las arañas, diremos: "Txakurren beldur naiz" (Tengo miedo de los perros). "Armiarma beldur naiz" (Tengo miedo de las arañas). "Es una estructura muy útil, sobre todo con los niños, para ayudarles a expresar sus temores de forma correcta", apunta la profesora. La alternativa: El uso de 'Egon' y el plural Existe otra forma, quizás menos conocida pero muy extendida en el uso cotidiano, que utiliza el verbo egon (estar). En este caso, la sensación se expresa en plural (terminado en -ak): "Otzak nago" (Estoy con frío / Tengo frío). "Goseak nago" (Estoy con hambre). "Egarriak gaude" (Estamos con sed). El matiz: No es lo mismo "tener calor" que "ser caluroso" Hay que tener cuidado con las declinaciones, ya que un pequeño cambio puede variar el significado de la frase por completo. Bero naiz: Significa "tengo calor" en ese momento preciso. Beroa naiz: Significa que "soy una persona calurosa" (un rasgo de personalidad o físico permanente). Lo mismo ocurre con el frío: "Otz naiz" (tengo frío ahora) frente a "Otza naiz", que describe a una "persona fría, distante o calculadora".

    5 min
  8. 12 DE FEBR.

    Fechas en euskera. No pierdas el norte con el orden

    A muchos euskaldunberris les entra el nerviosismo cuando llega el momento de escribir una fecha. ¿Va primero el día? ¿El año? ¿Lleva punto? En la última entrega de Piztu Euskara, Andrea Arroyo de Ulibarri Euskaltegia nos ayuda a cambiar el "chip" y dominar este aspecto fundamental de la lengua. La regla de oro para empezar es sencilla: en euskera el orden es inverso al castellano. Mientras que en castellano usamos día-mes-año, en euskera la estructura correcta es Año + Mes + Día. Por ejemplo, para referirnos al 25 de marzo de 2026, la base siempre será: 2026ko martxoaren 25a. Las tres formas de escribir la fecha Según nos detalla Andrea, existen tres maneras comunes de presentar la información cronológica: La forma completa (Declinada): Es la más habitual. Se declina el año, el mes y el día. Un detalle vital es que los años se escriben sin punto entre los millares y las centenas. Además, si el año termina en consonante se añade -eko (2025eko) y si termina en vocal -ko (2026ko). La forma para cartas o certificados: Se utiliza para responder a la pregunta noiz (cuándo). Es muy común en documentos formales, añadiendo la declinación -an al final: "Bilbon, 2026ko martxoaren 25ean". La forma reducida (Aposiciones): Se ve mucho en cartelería y titulares. Es más corta y no se declina el día: 2026ko martxoak 25. No obstante, Andrea advierte que esta forma se usa principalmente entre comas o en contextos muy específicos de diseño. Errores comunes que debemos evitar Uno de los fallos más frecuentes es dejarse influenciar por otros idiomas. En euskera, a diferencia del inglés, los meses y los días de la semana se escriben siempre en minúscula. Asimismo, recuerda no poner guiones ni puntos innecesarios entre el número del día y la declinación.

    6 min

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