¡Hola, soy Gloria Cano y te doy la bienvenida a #ParayRespira!. En los episodios anteriores, aprendimos a elevar nuestra energía conectando con nuestro corazón. Hoy, vamos a aprender cómo mantener esa energía elevada, cómo anclarla y protegerla para que nuestro bienestar sea más duradero. Elevar nuestra vibración es maravilloso, pero si no la anclamos y protegemos, podemos sentirnos fácilmente afectados por las energías densas del entorno o de otras personas. Sonia Choquette nos ofrece un ejercicio final muy práctico para asegurarnos de que esa hermosa energía que cultivamos se quede con nosotros y nos sirva de escudo y sostén. Imagina que acabas de llenar un globo con aire puro y brillante. Si no atas el nudo, el aire se escapará. De manera similar, cuando elevamos nuestra energía vital, necesitamos "anclarla" para que se estabilice en nuestro ser, y "protegerla" para que no se disipe o se contamine fácilmente. Anclarnos nos conecta con la tierra, nos da estabilidad. Protegernos crea un espacio seguro para que nuestra propia luz brille sin interferencias. Este ejercicio es una visualización poderosa que combina dos elementos clave: la conexión a tierra (grounding) y la creación de una burbuja de luz protectora. Es una forma de decir: "Estoy aquí, firme en mi energía, y estoy a salvo en mi propia luz". Vamos a realizar esta práctica de visualización. Encuentra una postura cómoda, preferiblemente sentado con los pies apoyados en el suelo, o de pie. 1. Céntrate y Respira 2. Conexión a Tierra (Anclaje) Lleva tu atención a las plantas de tus pies. Siente el contacto con el suelo debajo de ti, ya sea directamente o a través de tus zapatos. Ahora, imagina que desde las plantas de tus pies comienzan a crecer raíces fuertes y profundas, como las de un árbol robusto. Visualiza estas raíces descendiendo a través del suelo, atravesando todas las capas de la tierra, hasta llegar al mismísimo centro del planeta, un núcleo de energía cálida y estabilizadora. Siente cómo te anclas firmemente a la Tierra. Siente su apoyo, su fuerza, su estabilidad subiendo por tus raíces hacia tus pies y todo tu cuerpo. Eres fuerte, estás sostenido. Permanece con esta sensación de anclaje por unos momentos. 3. Creando tu Burbuja de Luz Protectora: Ahora, una vez que te sientas bien anclado, lleva tu atención a tu corazón o a la parte superior de tu cabeza. Imagina que desde este punto comienza a emanar una luz brillante y hermosa. Puede ser del color que más te guste o que sientas que necesitas: blanco, dorado, azul, verde... Visualiza cómo esta luz comienza a expandirse, formando una esfera o burbuja a tu alrededor. Esta burbuja de luz te envuelve completamente, desde la cabeza hasta los pies, por delante, por detrás, a los lados, por arriba y por abajo. Esta es tu burbuja personal de protección. Es una barrera de luz que solo permite entrar el amor, la paz y las energías positivas, mientras que cualquier energía densa, negativa o que no te pertenezca, simplemente rebota en su exterior o se disuelve al contacto con tu luz. Siente la seguridad, la paz y la claridad dentro de tu burbuja de luz. Estás a salvo, protegido y vibrando en tu propia energía elevada. 4. Siente y Confirma 5. Abre los Ojos con Confianza Este ejercicio de anclaje y protección es una herramienta invaluable que puedes usar todos los días, especialmente por la mañana antes de empezar tus actividades, o en cualquier momento que sientas que necesitas reforzar tu campo energético, como antes de entrar a un lugar concurrido o después de una interacción difícil. Sonia Choquette enfatiza que somos responsables de nuestra propia energía, y esta práctica nos da el poder de cuidarla activamente. Gracias por acompañarme en #ParayRespira. Recuerda que tienes un poder inmenso para cultivar y proteger tu propia luz. ¡Hasta la próxima, y que tu energía brille siempre con fuerza y claridad! Producción y Música: @conectacreators