Las hijas de Felipe

Radio Primavera Sound

Todo lo que te esté pasando a ti ya le pasó a alguien los siglos XVI y XVII. Bienvenidas al rinconcito terapéutico del ahistoricismo deliberado: monjas, vidas menudas, disecciones barrocas, entusiasmo carmelita, estrellatos transepocales, pecados nefandos y mucho más. El podcast que te hará tatuarte el dogma de la Inmaculada Concepción.

  1. 13 APR

    Instrucción de novicias: secret files

    Lo escribió Santa Teresa (primera mención) en algún momento incierto entre 1562 y 1565, pero bien podríamos haberlo escrito nosotras en 2025: "según lo que he pasado en verme escrita y traer a la memoria tantas miserias mías". Perplejas de que nuestra Instrucción de novicias lleve ya dos meses aposentada en vuestras mesillas de noche, maltratada en vuestras mochilas, sudada en vuestras bolsas del gimnasio, manchurreada en vuestras encimeras... nos vemos arrolladas por una barahúnda de emociones y nos lanzamos a rebuscar en nuestros discos duros, nuestras bandejas de entrada, nuestras galerías de fotos para trazar una genealogía absolutamente desquiciada de nuestro rinconcito terapéutico. Los primeros episodios en los que parecíamos dos modelos de cautela académica en el congreso anual de la Renaissance Society of America, el batiburrillo de esquizofrenia intelectual en el que nos sumieron los años de doctorado, un largo ratito de audiolibro aterciopelado, una lectura salvajemente impúdica de nuestros primeros correos electrónicos, una cariñosísima mención a María de Zayas y otra a la persona que nos mandó a dormir en una conocida fiesta de lesbianas para no llegar resacosas a la presentación con Eudald Espluga. En fin, amigas, nuestro episodio más sonrojante y caótico hasta la fecha: bienvenidas a los secret files de Instrucción de novicias. Si no puedes vivir ni un segundo más sin saber cuál de nosotras sintió celos pasajeros de la otra en una discoteca madrileña hace veinte años, dale corriendo a play.

    1hr 17min
  2. 16 MAR

    Antonio Pérez 2.0

    Atentísimas, como siempre, a vuestras querencias y peticiones, en este episodio volvemos a enfangarnos en la vida más “derramada, no virtuosa, y demasiadamente suntuosa” de nuestros siglos más favoritos. Si os quedasteis prendadas del pornhub mitológico que colgaba de las paredes de su casilla, si todavía no os habéis recuperado de esas declaraciones en las que chillaba que él no había sido “ni p u to ni bujarrón… pecador sí y amigo de mis gustos”, hoy volvemos a desequilibrar el karma conventual con la serpiente manipuladora de Antonio Pérez. Destilamos las 1200 páginas de sus relaciones, cartas y aforismos, recreamos los momentos más lamentables de su persecución —“le hallaron escondido y le sacaron todo lleno de telarañas”–, las traiciones y fidelidades de su “francachela escandalosa” y nos hacemos eco de la mejor frasecilla posible para arrojar amenazas cuando la situación lo requiera: “Plegue a Dios que de camino no me lleve alguna pieza del arnés”. Asqueadas de tantísima testosterona, eso sí, no dejamos de lado a Gregoria Pérez, su hija, y a Juana Coello, su mujer, a la que después de haberle contagiado todas las ETS del Madrid del siglo XVI, Antonio Pérez tenía el cuajo de decirle: “La mi amada, por quien querría yo destilarme y hacerme quintaesencia”. Si no podéis vivir ni un segundo más sin saber a qué sustancia llamaba Antonio Pérez “LECHE DE VIEJOS”, dadle corriendo a play.

    55 min
  3. 16 FEB

    Puertas por donde se franquea el alma

    Decía José Gómez de la Parra de las religiosas del convento de carmelitas descalzas fundado en Puebla de los Ángeles en 1604 que por vivir “enclaustradas en la estrecha clausura del convento, y encerradas en las pequeñas celdas”, “los sentidos los tienen mortificados”. Conmovidas por los rigores de este sensorio cercenado, en este episodio decidimos indagar en los extrañísimos recovecos somáticos del cuerpo barroco y sus sentidos. “Receptáculos” y “concavidades” para Juan Luis Vives, “puertas por donde se franquea el alma, en esta cárcel del cuerpo”, para Lorenzo Ortiz, los sentidos son, para el batallón de cetrinos jesuitas obcecados en disciplinar cada rinconcito de la clausura femenina, peligrosas sendas que cauterizar. Si las religiosas mortificadas de Puebla encontraron, entre la exuberancia del castigo y la oportunidad del milagro, los asideros retóricos para hacer del convento un espacio desbordante de sensorialidad, las hijas de Felipe, empeñadas en no acabar con los sentidos mortificados, nos refugiamos en los sonidos y texturas de hashtags como #satisfyingvideos y #slimeasmr para suplir las carencias sensoriales de nuestras largas temporadas de enclaustramiento construyendo, desde la celdita académica, nuestro propio sensorio virtual. Extraños y santos olores, desabridas salsas de chinches, milagrosos chilaquiles y el sabrosísimo costado de Cristo: no cercenes tu sensorio, amiga, y dale a play.

    1hr 6min
  4. 19 JAN

    Antonio Pérez: True Crime barroco

    En febrero de 1592, un catedrático de gramática llamado Juan de Basante se sentó a declarar en el proceso inquisitorial del infame ex secretario de Felipe II, Antonio Pérez. En un acto de ventriloquía perversa, Basante aseguró que, ante las acusaciones de sodomía que se habían levantado contra él, Antonio Pérez se había visto en la necesidad de chillar a los cuatro vientos que él no había sido “ni p u to ni bujarrón… pecador sí y amigo de mis gustos”. Estas declaraciones tan Ábalos-core, Epstein-core, Julio Iglesias-core brotaron, efectivamente, de la boca de la persona más aborrecida y adulada del reinado de Felipe II: Antonio Pérez. En nuestro primer coqueteo con el true crime barroco, os contamos todo lo que no sabíais que necesitábais saber sobre el artífice intelectual del asesinato más sonado de finales del siglo XVI, el poseedor de la colección de pornhub mitológico más husmeada de la época, el supuesto amante de la mujer con boquita de piñón, cejas perfiladas y parche en el ojo que todavía hoy nos hace suspirar a todas, el causante de una sonrojante fiebre de hibristofilia conventual y, como decía el historiador Luis Cabrera de Córdoba, el más “derramado, no virtuoso y demasiadamente suntuoso” hombre que jamás se había visto en la Corte. Si no puedes vivir ni un segundo más sin saber qué cuadro obscenamente homosexual escondía Antonio Pérez detrás de una cortina de terciopelo en su “casilla” madrileña, dale corriendo a play.

    57 min

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Todo lo que te esté pasando a ti ya le pasó a alguien los siglos XVI y XVII. Bienvenidas al rinconcito terapéutico del ahistoricismo deliberado: monjas, vidas menudas, disecciones barrocas, entusiasmo carmelita, estrellatos transepocales, pecados nefandos y mucho más. El podcast que te hará tatuarte el dogma de la Inmaculada Concepción.

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