Charlas desde Shadowlands

Shadowlands ediciones

Podcast de juegos de rol

  1. 2日前

    1390. Charlas desde shadowlands – Fanhunter 4D

    Hoy seguimos hablando un poco más detenidamente de Fanhunter La Caja Roja de Fanhunter: cuando un producto no solo se vende… sino que se declara La nueva Caja Roja de Fanhunter no es simplemente un “starter set” ni una edición nostálgica. Es una declaración de intenciones. Shadowlands no está reeditando un clásico: está reescribiendo la forma en que se presenta el rol humorístico en España, y lo hace con un producto que funciona como objeto, como herramienta y como gesto cultural. 1. Una Caja Roja que no imita: responde La estética homenajea a las cajas rojas clásicas, sí, pero no desde la parodia ni desde el coleccionismo vacío. Lo interesante es que Fanhunter siempre fue meta, siempre jugó con la cultura pop… y ahora la Caja Roja juega con la historia del rol. Es un guiño dentro de un guiño: Fanhunter homenajeando al rol que homenajeaba a la fantasía que homenajeaba a la cultura pop. Un bucle perfecto. El trabajo de Laura, Cels Piñol y King Colas no es solo bonito: es coherente con el ADN del juego. La caja no es un contenedor; es un statement. 2. El “todo en uno” como filosofía, no como reclamo Álvaro Loman insiste en que no compres el básico por separado. No es marketing agresivo: es diseño editorial. Shadowlands está apostando por un modelo donde: La experiencia completa viene en una sola compra. El producto se entiende como ecosistema, no como catálogo fragmentado. El acceso es inmediato, sin barreras ni compras escalonadas. Esto es especialmente relevante en un mercado donde muchos juegos se presentan como “core + suplementos + pantallas + extras”. Aquí no: la Caja Roja es el juego. 3. El detalle que revela la filosofía: la pantalla con la tabla de comida rápida Este es el tipo de cosa que parece anecdótica… hasta que entiendes lo que implica. Que la pantalla incluya la tabla de generación de comida rápida —y que sea “innegociable”— dice mucho sobre cómo se concibe Fanhunter: El humor no es accesorio: es mecánico. La mesa no es solemne: es caótica y cotidiana. La ambientación no se explica: se juega. Es un recordatorio de que Fanhunter no es un juego “de humor”, sino un juego donde la comedia es estructura, no tono. 4. El “brilli-brilli” como gesto editorial El panfleto de reglas con acabado brillante no es un capricho estético. Es un guiño directo a la cultura friki de los 90 y 2000, donde las cartas foil eran tesoros, objetos de deseo, símbolos de estatus. Shadowlands entiende perfectamente a su público: la nostalgia no se activa con referencias, sino con sensaciones. Ese brillo no es decoración: es memoria táctil. 5. El periódico: la herramienta más inteligente de la caja Aquí está la verdadera joya oculta. El periódico de Barna City no es un accesorio: es un generador de aventuras camuflado. Es worldbuilding diegético, es humor editorializado, es lore que se lee como prensa sensacionalista. Y sobre todo: Es un módulo infinito. Es un disparador creativo para el Animador. Es un recordatorio de que Fanhunter es un mundo vivo, absurdo y mutante. Pocas cajas de iniciación incluyen algo tan útil y tan temáticamente perfecto. 6. El carnet de Fan Hunter: rol que se desborda fuera de la mesa Este detalle es fácil de pasar por alto, pero es brillante: el carnet convierte al jugador en parte del mundo. Es un objeto que: Refuerza la identidad del grupo. Funciona como prop. Extiende la ficción fuera de la partida. Y, sobre todo, hace que el juego empiece antes de jugar. Es rol transmedia en su forma más sencilla y efectiva. Por qué esta Caja Roja importa más de lo que parece Porque demuestra que Shadowlands entiende tres cosas clave: Que Fanhunter no es solo un juego: es una cultura. Que el humor también merece ediciones cuidadas y ambiciosas. Que el rol de iniciación no tiene por qué ser simplón ni barato. La Caja Roja no es un producto para “empezar a jugar”. Es un producto para empezar a pertenecer. Información La música que se escucha al principio es The Edge de Swoop. License code: AF9VIM0FXNO8YMOQ Suny Side/Airstream

    14 分鐘
  2. 3日前

    Level Up 186 – Construcción de mundos colaborativa con Rodri y Oxtan (1389)

    Worldbuilding Colaborativo: Cómo Construir Mundos con tu Mesa y No para tu Mesa En el episodio 186 de Level Up, Nacho G., Rodri y Nacho Abal (Oxtan)abren un melón que muchos Directores de Juego esquivan: ¿qué pasa cuando el worldbuilding deja de ser un acto solitario y se convierte en un proceso compartido? La respuesta, según ellos, es clara: se realiza la magia. Pero también suceden errores, dudas, bloqueos junto a momentos de brillantez colectiva. Este episodio desmonta la idea clásica del Master omnipotente y propone un enfoque más moderno, más sano y, sobre todo, más divertido: crear el mundo entre todos. Por qué compartir la construcción del mundo funciona Cuando un jugador aporta una facción, un PNJ o un conflicto, no solo está decorando el escenario: está invirtiendo emocionalmente en él. Ese detalle que inventó —una hermandad de asesinos, un barrio flotante, un dios menor del fracaso— se convierte en algo que quiere ver en juego. Y cuando aparece, su implicación se dispara. Rodri lo resume con precisión: si nos gusta que respeten las decisiones de nuestro personaje, también queremos que respeten las piezas del mundo que hemos creado. La “semilla”: el punto de partida que evita el caos El worldbuilding colaborativo no significa improvisar sin rumbo. De hecho, empezar desde cero suele llevar a mundos incoherentes, tonos dispares y partidas que no saben qué quieren ser. Por eso, el Master debe aportar una semilla inicial: una ambientación clara un tono un marco de reglas o incluso un mashup atrevido (Cyberpunk con D&D, por ejemplo). Esa semilla no es una jaula: es un punto de apoyo para que la creatividad del grupo tenga dirección. Guía definitiva de la creación de mundos de rol Cómo construir juntos sin perder coherencia Nacho Abal propone un enfoque práctico: empezar por los personajes. Sus orígenes, sus culturas, sus contradicciones. A partir de ahí, el mundo crece de forma orgánica y alineada con lo que el grupo quiere jugar. Para evitar la dispersión, funcionan muy bien las preguntas guía: ¿Qué nivel de magia existe? ¿Qué tecnología domina? ¿Qué facciones compiten por el poder? ¿Qué amenaza común une a los personajes? Juegos como Dungeon World, Fábula Última o Balada triste de ciudad ya incorporan estas estructuras, y son oro puro para mesas que quieren crear juntas sin perderse en el vacío. La autoridad del Master: firme, pero no invasiva El Master sigue teniendo un rol clave: coordina, da forma, introduce giros, y protege la coherencia. Pero hay una regla sagrada: lo creado entre todos no se toca. Puedes sorprender, puedes retorcer, puedes revelar… pero no puedes contradecir lo que el grupo ha establecido como canon. Los errores más comunes (y cómo evitarlos) 1. Bloquear ideas Si una propuesta encaja en el tono y la coherencia, se acepta. Punto. 2. Centralizar la creatividad El Master no es el único artista de la mesa. Es quien dirige la orquesta. 3. Cerrar demasiado pronto Las mejores campañas nacen de pinceladas evocadoras, no de enciclopedias. 4. No dejar huecos Los espacios en blanco son oportunidades de descubrimiento para todos, incluido el propio Master. Herramientas que potencian la colaboración Cuestionarios iniciales para alinear expectativas. Documentación compartida para registrar facciones, nombres y acuerdos. Técnica del “sí, y además…” para construir sobre lo que propone otro. Marcos de juego que evitan el bloqueo creativo. Espacios vacíos en mapas e historia para explorar durante la campaña. Un homenaje necesario El episodio dedica un momento a recordar a Carlos Jiménez (Sepuku), autor de Enemigos Íntimos, cuya aproximación a las preguntas estructuradas ha influido profundamente en cómo entendemos la creación compartida en el rol. Su legado sigue vivo en cada mesa que decide construir mundos juntos. Conclusión: crear juntos es jugar mejor El worldbuilding colaborativo no es una moda: es una forma de reforzar el compromiso, la cohesión y la emoción en la mesa. Cuando todos aportan, todos sienten que el mundo les pertenece. Y cuando el mundo pertenece a todos, la historia se vuelve inolvidable. Acciones recomendadas Explora manuales como la Guía definitiva de la creación de mundos de James D’Amato, Dungeon World, Fábula Última y Balada triste de ciudad para inspirarte. Define el marco inicial antes de la primera sesión. Documenta los acuerdos para evitar contradicciones. Practica el “sí, y además…” en cada aportación. Esperamos que os guste! Música de Uppbeat: License code: DSJHNLFTIRWBKXPO Música de Youtube

    38 分鐘
  3. 5月28日

    1387. Que baje D. Laws y lo Vea – Fanhunter III

    Fanhunter, el juego de rol postepicopunk y chorragrimdark de Shadowlands Fanhunter, el juego de rol que no te esperas de Shadowlands Fanhunter vuelve, sí. Pero si te quedas en “humor friki, Papa Alejo, Barnacity y resistencia”, te estás perdiendo la parte jugosa: lo que esta edición está haciendo entre líneas, en los pliegues del lore, en los huecos donde el canon siempre ha sido más un chiste interno que una estructura sólida. Shadowlands no está solo rescatando un clásico: está jugando con él como si fuera plastilina radiactiva. Lo que esta edición está insinuando sin decirlo Hay detalles que no se anuncian en portada, pero que están ahí para quien quiera mirar: El tono postepicopunk no es solo una etiqueta. Es una declaración de intenciones: esta edición abraza el caos como motor narrativo. No es humor “porque sí”, sino humor como herramienta para romper expectativas, desmontar clichés de rol y reírse del propio medio. Barnacity ya no es solo Barcelona con chistes. Hay capas nuevas: barrios que funcionan como microgéneros (el distrito noir, la zona de fantasía urbana, el polígono cybercutre), guiños a la cultura pop de los 90 y 2000 que nunca habían entrado en canon, y una sensación de “ciudad viva” que no estaba tan presente en ediciones anteriores. El sistema no busca equilibrio, busca ritmo. Las mecánicas están pensadas para que la partida avance como un cómic de Piñol: rápido, absurdo, lleno de decisiones impulsivas y consecuencias desproporcionadas. No es un juego para optimizadores, sino para gente que disfruta del caos controlado. Cosas que pasan en Fanhunter y que no te cuentan en la sinopsis Los PNJ tienen motivaciones ridículas pero coherentes. El repartidor de pizza clandestina que actúa como si fuera un espía de la Guerra Fría. El bibliotecario que guarda libros prohibidos en cajas de cereales. El fanhunter que colecciona Funko Pops confiscados como si fueran trofeos de guerra. La Resistencia no es heroica. Es torpe, contradictoria, llena de gente que no debería estar en una revolución pero que está porque… bueno, porque alguien tiene que hacerlo. Y porque quedarse en casa viendo VHS piratas también está prohibido. El equipo no es “absurdo”: es funcional dentro de la lógica fanhunteriana. Un tirachinas con munición de dados D4. Un dron hecho con piezas de un Tente. Un manual de instrucciones de la PlayStation 1 que sirve como grimorio improvisado. Lo que Shadowlands está aportando sin hacer ruido Una edición que respira cariño por el material original, pero sin miedo a actualizarlo. No es un museo del frikismo noventero: es una reinterpretación viva, consciente de que el fandom ha cambiado y de que el humor también. Un diseño gráfico que juega con el caos. Márgenes que parecen anotaciones de un fanboy, ilustraciones que se cuelan donde no deberían, maquetación que imita el desorden organizado de un fanzine. Una aventura inicial que no es un tutorial, sino una carta de presentación del tono: decisiones absurdas, consecuencias inesperadas y un final que probablemente implique correr, gritar o ambas cosas. Por qué esta edición importa más de lo que parece Porque Fanhunter siempre ha sido un espejo deformado de la cultura pop. Y ahora, en un momento en que el fandom es más grande, más diverso y más autoconsciente que nunca, esta edición funciona como un recordatorio: reírse de lo que amas es una forma de cuidarlo. Shadowlands no está solo reeditando un clásico. Está diciendo: “Esto sigue vivo. Esto sigue siendo nuestro. Y sigue siendo divertido”. Más Chorrinfo La música que se escucha al principio es The Edge de Swoop.

    23 分鐘
  4. 5月26日

    Level Up 185 Creación de mapas (1385)

    Level Up 185 Creación de mapas “A veces el rolero no quiere calentarse la cabeza con mapas súper detallados, y si eres de esas personas estás de enhorabuena, porque otros como tú llevan mucho tiempo ideando maneras de representar el dónde de sus partidas de otras formas. En este programa te traemos dos técnicas que funcionan genial juntas para representar localizaciones de una forma más abstracta: el pointcrawl y las listas de encuentros y eventos. ¡Todo sea porque la aventura no se detenga!” Jugar sin mapas: cómo el pointcrawl y las listas de encuentros mantienen viva la aventura Hay días en los que el rolero quiere desplegar un mapa enorme sobre la mesa, con sus montañas sombreadas, sus ríos serpenteantes y sus ciudades minuciosamente rotuladas. Y luego están todos los demás días: sesiones entre semana, partidas improvisadas, campañas que avanzan a trompicones o simplemente momentos en los que nadie quiere dedicar media tarde a dibujar un continente entero. Para esas ocasiones existe una alternativa elegante, práctica y sorprendentemente evocadora: representar el viaje y las localizaciones de forma abstracta. En este artículo vamos a hablar de dos herramientas que funcionan especialmente bien juntas: el pointcrawl y las listas de encuentros y eventos. Ambas permiten que la aventura fluya sin necesidad de mapas detallados, pero sin perder la sensación de exploración, descubrimiento y movimiento por el mundo de juego. ¿Qué es un pointcrawl? Imagina un mapa reducido a sus elementos esenciales: puntos y conexiones. Cada punto representa un lugar significativo —una aldea, un claro del bosque, una torre en ruinas, un cruce de caminos— y las líneas entre ellos indican cómo se puede viajar de uno a otro. No hay escalas exactas, no hay distancias precisas, no hay necesidad de dibujar cada colina. Solo lo que importa para la historia. El pointcrawl convierte el viaje en una red de decisiones. ¿Tomáis el sendero seguro pero largo, o el paso estrecho que promete atajos y peligros? ¿Os desviáis hacia esa cueva misteriosa o seguís hacia vuestro objetivo principal? Cada punto es una oportunidad narrativa, y cada conexión, una promesa de lo que podría ocurrir. Esta abstracción no solo ahorra tiempo: también libera la imaginación. El mundo deja de ser un mapa estático y se convierte en un conjunto de posibilidades que se despliegan a medida que los jugadores avanzan. Listas de encuentros y eventos: el motor del viaje Si el pointcrawl es el esqueleto, las listas de encuentros y eventos son la carne que lo recubre. No hablamos solo de combates aleatorios, sino de cualquier cosa que pueda ocurrir durante el trayecto: un mercader errante, un rastro inquietante, un cambio repentino en el clima, un rumor inesperado, un obstáculo natural, una visión profética. Estas listas permiten que cada desplazamiento tenga sabor propio. Incluso si los jugadores recorren el mismo camino varias veces, las experiencias pueden variar, dando la sensación de que el mundo está vivo y en movimiento. Además, las listas son increíblemente flexibles. Puedes prepararlas por localización, por clima, por estación del año, por facción o incluso por estado emocional del propio grupo. Son una herramienta perfecta para improvisar sin perder coherencia. La magia ocurre cuando se combinan El pointcrawl te dice dónde están las cosas. Las listas de encuentros te dicen qué ocurre mientras te mueves entre ellas. Juntas, crean una experiencia de exploración dinámica, ligera de preparar y rica en posibilidades. No necesitas mapas kilométricos para que tus jugadores sientan que están viajando. Solo necesitas puntos, caminos y un puñado de sorpresas bien escogidas. Lo demás lo hará la imaginación compartida en la mesa. Y, al final, eso es lo que buscamos: que la aventura avance, que el mundo respire y que cada decisión tenga peso sin exigir horas de preparación previa. El pointcrawl y las listas de encuentros son herramientas humildes, casi minimalistas, pero tremendamente poderosas. Te permiten improvisar sin perder coherencia, mantener el ritmo sin sacrificar la sensación de exploración y, sobre todo, centrarte en lo que realmente importa: las historias que nacen en la mesa. Call to action Si te apetece probar estas técnicas en tu próxima partida, empieza por algo pequeño: dibuja tres puntos, conéctalos con un par de rutas y prepara cinco encuentros que puedan aparecer en cualquier momento. Te sorprenderá lo rápido que cobra vida el escenario. ¿Te gustan estos consejos? tienes muchos y diferentes Técnicas, consejos y trucos para jugar a rol, el libro de Sirio Sesenra. Esperamos que os guste! Música de Uppbeat: License code: DSJHNLFTIRWBKXPO Música de Youtube

    27 分鐘

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