Gerry Jara lleva años trabajando justo en el lugar donde muchas veces no están los reflectores: detrás de los conciertos, los artistas, los medios y los proyectos que hacen que una escena musical exista. En Artefacto #147 nos sentamos a hablar sin demasiado filtro sobre la industria musical de Guadalajara: qué significa realmente ser promotor, por qué algunas bandas no logran profesionalizarse, qué pasa cuando todos quieren autogestionarse, cuánto riesgo existe detrás de producir un concierto y por qué una ciudad con tanto talento sigue teniendo dificultades para sostener ciertos shows. Gerry habla también de algo incómodo: el celo, el amiguismo y la falta de colaboración que, desde su perspectiva, han formado parte de la escena tapatía durante años. ¿Y el público? Hablamos de conciertos que no se llenaron como hoy muchos recuerdan, de artistas que terminan haciendo Ciudad de México y Monterrey pero se saltan Guadalajara, y de lo que significa para un promotor poner su propio dinero en juego esperando que la gente simplemente… compre un boleto. Pero la conversación va mucho más allá. Recorremos su historia como melómano, sus primeros acercamientos a los medios, su paso por la revista Telehit, la promoción y producción de conciertos, los artistas con los que ha trabajado y su obsesión por crear experiencias diferentes alrededor de la música. También hablamos de su faceta como padre, del coleccionismo, la radio, los vinilos, Rebeldía Café, la historia detrás de ese proyecto y hasta de cómo Jaime López terminó participando en la identidad de la marca. Gerry sigue definiéndose, antes que cualquier otra cosa, como un fan de la música que tuvo la oportunidad de terminar trabajando alrededor de ella. Una conversación sobre música, industria, riesgo, creatividad, ego, amistad y la necesidad de seguir haciendo cosas aunque a veces parezca que nadie las pidió. 🎙️ Gerry Jara Instagram: @gerryjara 🎙️ Gero González / Artefacto Instagram: @geroglez