Economía

Para saber todo sobre la actualidad económica del día, Daniela Blandón Ramírez y Juan Pablo Lucumí analizan los tipos de cambio de las principales divisas mundiales y todos los movimientos de la globalización económica. Véalo en directo, de lunes a viernes, en nuestras franjas noticiosas de Directo América (8:45), El Mundo Ahora (12:30) y Contexto Global (20:15) hora de Bogotá, Quito y Lima.

  1. HACE 13 H

    China y Rusia elevan su alianza mientras disparan el comercio y consolidan su relación energética

    La visita de Vladimir Putin a China consolida una relación estratégica cada vez más estrecha entre Moscú y Beijing. El comercio bilateral creció casi 15% en el primer trimestre de 2026, impulsado por energía, manufacturas y pagos en yuanes y rublos. Pero ahora ambos líderes miran hacia la construcción de un inmenso gasoducto bajo el nombre Siberia 2. La relación entre Rusia y China vuelve a exhibir su momento de mayor cercanía política y económica en décadas, mientras las guerras siguen elevando su tensión. El presidente ruso, Vladimir Putin, aterrizó en Beijing para reunirse con su homólogo chino, Xi Jinping, en una visita que busca reforzar una alianza estratégica marcada por el aumento del comercio, la cooperación energética y un discurso común frente a Occidente. El viaje ocurre en medio de un escenario internacional tensionado por la guerra en Medio Oriente, que ya se aproxima a su segundo mes completo, y con la guerra en Ucrania en el cuarto año de haber estallado, pasándole factura a Moscú para sostener un costoso conflicto bélico que necesita ser compensado con venta de productos fósiles que dejó de vender a Occidente.    Antes de llegar a la capital china, Putin aseguró que las relaciones entre Moscú y Beijing han alcanzado un “nivel sin precedentes” de entendimiento y confianza mutua.  Según el mandatario ruso, ambos Gobiernos están dispuestos a apoyarse en asuntos considerados esenciales para sus intereses estratégicos, incluida la protección de la soberanía y la unidad nacional. “La naturaleza especial (de nuestras relaciones) se refleja en el ambiente de entendimiento y confianza mutuos, en el compromiso de buscar una cooperación beneficiosa y equitativa en los que todos ganen, en mantener un diálogo respetuoso y en apoyarse mutuamente en asuntos que afectan a los intereses fundamentales de ambos países, incluyendo la protección de la soberanía y la unidad estatal”, dijo Putin en un video. El líder del Kremlin también destacó que Rusia y China continúan ampliando activamente sus vínculos en áreas como economía, política y defensa. En su mensaje, sostuvo que la conexión “cercana” y “estratégica” entre ambas potencias está desempeñando un “papel estabilizador” en las relaciones internacionales. Leer tambiénPutin visita a Xi "con expectativas muy serias": las claves de la cita tras el viaje de Trump a China - France 24 “No nos alineamos contra nadie, sino que trabajamos por la causa de la paz y la prosperidad universal”, afirmó Putin en declaraciones difundidas antes del encuentro bilateral. Una relación con una estructura comercial sólida Más allá de la retórica diplomática, los números muestran la profundidad del acercamiento. El comercio entre China y Rusia creció cerca de 15% durante el primer trimestre de 2026, alcanzando los 61.250 millones de dólares, impulsado principalmente por las exportaciones energéticas rusas, las materias primas y las manufacturas chinas. Uno de los elementos más relevantes del intercambio es el avance acelerado de las transacciones en monedas locales. Más del 99% de los pagos bilaterales ya se realizan en yuanes y rublos, desplazando al dólar y al euro en una transformación financiera que busca reducir la dependencia del sistema monetario occidental y blindar las operaciones frente a sanciones internacionales. Las exportaciones chinas hacia Rusia sumaron cerca de 28.000 millones de dólares entre enero y marzo, un incremento interanual de aproximadamente 22%. Los envíos incluyen maquinaria, vehículos, componentes electrónicos y bienes manufacturados que han ganado espacio en el mercado ruso tras la salida o reducción de operaciones de empresas occidentales. En paralelo, las ventas rusas al mercado chino alcanzaron los 33.590 millones de dólares, con un crecimiento cercano al 10% frente al mismo periodo del año anterior. Ese resultado volvió a dejar un saldo comercial favorable para Moscú gracias al peso de sus exportaciones energéticas y de materias primas. Pero sin duda el protagonista es el petróleo y sus derivados, pues el componente energético sigue siendo el eje central de la relación. Las compras chinas de crudo ruso marcaron nuevos récords durante el inicio de 2026, consolidando a China como uno de los principales mercados para el petróleo de Moscú en un contexto en el que Rusia ha redireccionado gran parte de sus exportaciones hacia Asia. El encuentro entre ambos mandatarios se produce además en medio de una creciente volatilidad en los mercados energéticos y comerciales, donde la relación entre el gigante asiático y la potencia euroasiática se ha convertido en uno de los ejes más relevantes para el equilibrio económico mundial, además, justo después de que varios líderes europeos desfilaron por China, el más reciente: Trump.  Con información de Reuters y AFP.

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  2. HACE 1 DÍA ·  VIDEO

    Trump pausa su ataque sobre Irán y el petróleo retrocede en su valor

    Durante gran parte de la jornada del 18 de mayo, el precio del petróleo Brent, el de mayor referencia para Europa, fluctuó cercano a los 112 dólares. No obstante, luego del anuncio del jefe de la Casa Blanca, los precios retrocedieron y alimentan la esperanza de una tregua. En Estados Unidos, los elevados precios de los combustibles siguen comprometiendo los niveles de aceptación de Donald Trump. El valor del petróleo tuvo un respiro luego que los mercados operaron bajo profunda tensión por el anuncio de Donald Trump en el que hacía referencia a “arrasar con Irán” si no logra un acuerdo que permita poner fin a la guerra.  El precio del barril Brent rozó máximos de las últimas dos semanas tras conocerse sobre un ataque a una instalación nuclear en Emiratos Árabes Unidos y una perspectiva de paz sombría en Oriente Medio.  El cierre del estrecho de Ormuz, por donde pasa una quinta parte del petróleo y el gas natural licuado del mundo, como respuesta iraní a los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ha provocado una presión extra en los países dependientes del recurso proveniente de Oriente Medio, al tiempo que se ha generado una volatilidad en los mercados energéticos.  Pero el anuncio de Trump, de pausar un ataque contra el territorio de mayoría islámica, además de permitir una reducción del precio del barril petrolero tras el cierre de las operaciones, generó esperanza respecto a la posibilidad de que las partes en conflicto pongan fin a la guerra pronto.  Estadounidenses temerosos por el elevado precio del combustible Pero en Estados Unidos, la tensión en Medio Oriente y los elevados precios de los combustibles le están pasando factura a Donald Trump. La más reciente encuesta desarrollada por el medio 'The New York Times / Siena', reveló que solo el 37% de los estadounidenses aprueba su gestión.  La situación ha obligado a muchos a llenar el tanque de combustible a la mitad o hasta donde el presupuesto alcance. Por otro lado, naciones que dependen del petróleo de Medio Oriente han mirado a Estados Unidos como proveedor, limitando el stock de reservas estratégicas y por ende manteniendo elevados los precios del combustible  Con Reuters y medios de Estados Unidos

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  3. HACE 5 DÍAS

    Los titanes de Silicon Valley buscan acuerdos en Beijing en plena tensión entre EE. UU. y China

    La reunión entre Donald Trump y Xi Jinping en Beijing reunió a los líderes de las dos mayores economías del mundo y a una poderosa delegación de ejecutivos tecnológicos estadounidenses. Nvidia quedó en el centro de la escena por su apuesta para recuperar el mercado chino de chips de inteligencia artificial.   La reunión entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, dejó una imagen cuidadosamente construida de cooperación entre las dos mayores economías del planeta, pero también evidenció la compleja red de tensiones comerciales, tecnológicas y geopolíticas que sigue marcando la relación entre Washington y Beijing. La cumbre celebrada en la capital china estuvo acompañada de una señal que captó la atención de los mercados internacionales: la presencia de una poderosa delegación de empresarios estadounidenses, especialmente del sector tecnológico y financiero, que viajó junto a Trump para explorar acuerdos y oportunidades con las compañías chinas en un momento de redefinición de la competencia global. Entre los nombres más destacados aparecieron Elon Musk, líder de Tesla, SpaceX y la plataforma X; además de Tim Cook, máximo ejecutivo de Apple.    También participaron representantes de Boeing, Visa, Mastercard y Nvidia, considerada actualmente una de las empresas más influyentes en la carrera global por la inteligencia artificial y la que es la líder del exclusivo grupo de los 7 magníficos de Wall Street, en la que también están Apple, Amazon, Tesla y Meta. Leer tambiénTrump y Xi se oponen a un Irán con armas nucleares - France 24 Precisamente, Nvidia se convirtió en uno de los focos centrales de atención durante la visita. Analistas del mercado consideran que la compañía atraviesa un momento decisivo debido a su intento por recuperar terreno en China, un mercado que la empresa valora en unos 50.000 millones de dólares y que se volvió cada vez más difícil de operar tras las restricciones impuestas por Washington a la exportación de chips avanzados.   La empresa busca ahora vender en territorio chino sus chips H200 para inteligencia artificial, luego de recibir señales de aprobación parcial desde el Gobierno estadounidense; sin embargo, hasta el momento no se ha concretado ninguna venta, reflejando la fragilidad del equilibrio que enfrenta la compañía entre los intereses estratégicos de Estados Unidos y las presiones comerciales del gigante asiático. Leer tambiénEncuentro "muy positivo" entre Trump y Xi, pero con advertencias de China sobre Taiwán - France 24 Los inversores, atentos Quienes tienen acciones en Nvidia siguieron de cerca cada movimiento de la delegación estadounidense en Beijing y, particularmente, las decisiones del CEO de la compañía, a quien se le vio reunido con importantes líderes empresariales del gigante asiático. En Wall Street, el mercado reaccionó positivamente y las acciones de Nvidia subieron más de 4% al cierre de este jueves, pese a que el bloqueo práctico sobre la comercialización de ciertos chips avanzados hacia China continúa vigente.   La situación resume uno de los principales dilemas de la actual competencia tecnológica global que recae sobre los hombros del CEO de Nvidia, Jensen Huang, quien, por un lado, intenta recuperar clientes y expandir su negocio en China, mientras recibe la presión de Washington por evitar que Beijing obtenga ventajas decisivas en la carrera por la inteligencia artificial, considerada un área estratégica tanto para la economía como para la seguridad nacional. En paralelo, la cumbre entre Trump y Xi intentó proyectar un tono conciliador. Durante el banquete de Estado celebrado en Beijing, ambos mandatarios insistieron en la necesidad de cooperación entre las dos potencias. Xi Jinping afirmó que China y Estados Unidos deberían actuar como socios y no como rivales, y sostuvo que “la revitalización de la nación china” y el objetivo de “hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande” pueden avanzar simultáneamente. Con información de AFP y Reuters

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  4. HACE 6 DÍAS

    Kevin Warsh: el reto de dirigir el banco central de EE. UU. lidiando con la guerra y la presión de Trump

    Kevin Warsh fue confirmado el miércoles 13 de mayo como nuevo presidente de la Reserva Federal (Fed, banco central) en medio de las tensiones entre Donald Trump y los gobernadores por reducir las tasas de interés. Su llegada abre interrogantes sobre cuánto margen tendrá para sostener la independencia de la Fed mientras enfrenta presiones políticas, inflación persistente y expectativas de recortes de tasas. Kevin Warsh llega a la presidencia de la Reserva Federal de Estados Unidos en uno de los momentos más delicados para la autonomía del banco central desde la crisis financiera de 2008.  Confirmado por el Senado para reemplazar a Jerome Powell, el economista y exgobernador de la Fed deberá demostrar si puede mantener independencia frente a Donald Trump, el mandatario que lo impulsó al cargo y que durante meses convirtió la política monetaria en un campo de confrontación pública. La llegada de Warsh ocurre tras una campaña constante de Trump contra Powell por la negativa del banco central a acelerar la reducción de las tasas de interés. Esa presión política elevó las preocupaciones de los mercados sobre una posible erosión de la autonomía de la Fed, considerada históricamente un pilar de estabilidad financiera global. “Además de sortear lo que ocurre con la guerra en Medio Oriente y las complicaciones del estrecho de Ormuz, Warsh tendrá que estar tratando de satisfacer las peticiones del presidente Trump, pero a la vez tratando de hacer el mandato de la Reserva Federal, tratando de mantener la inflación bajo control y maximizar los niveles de empleo”, comentó a France 24 Jorge Suárez-Vélez, economista y analista financiero.  Con 56 años y una larga trayectoria entre Wall Street, Washington y la propia Reserva Federal, Warsh aparece como una figura capaz de moverse con facilidad en los círculos de poder económico y político; sin embargo, precisamente esa cercanía con el ‘establishment’ republicano y con el entorno de Trump alimenta las dudas sobre cuánto margen real tendrá para resistir eventuales exigencias de la Casa Blanca. Durante su audiencia de confirmación en el Senado, Warsh intentó disipar esos temores. Aseguró que Trump nunca le pidió bajar las tasas de interés y prometió que la política monetaria seguiría siendo “estrictamente independiente”. Pero los demócratas pusieron en duda la consistencia de sus posiciones, especialmente por los cambios que ha mostrado frente a la inflación y la dirección que debería tomar la Fed.   El desafío para Warsh no será solamente político. También deberá reconstruir consensos dentro de una institución que criticó abiertamente durante años.  Según analistas en Washington, el nuevo jefe del banco central tendrá que convencer tanto a los equipos técnicos como al resto de responsables monetarios de que su liderazgo no estará condicionado por intereses externos. “Cuando Warsh estaba siendo entrevistado como posible candidato, él dijo que las tasas de interés sí podrían bajar por lo que está pasando con la inteligencia artificial, ya que se espera que esta va a tener un muy buen impacto en términos de productividad, con lo cual él espera que esto no vaya a generar presión en los precios porque se va a producir más con los mismos recursos”, añadió Suárez-Vélez en relación con la perspectiva del nuevo jefe de la Fed a futuro.  Leer tambiénKevin Warsh, nominado por Trump, relevará a Powell en la jefatura de la Reserva Federal de EE. UU. Un perfil robusto y particular del “halcón” Y es que su historial dentro de la Fed ofrece señales mixtas. Entre 2006 y 2011 participó directamente en la respuesta a la crisis financiera internacional junto al entonces presidente Ben Bernanke. En ese periodo se consolidó como un puente entre el banco central y los mercados financieros, aunque también comenzó a expresar reservas frente a políticas monetarias expansivas y prolongadas. Esa postura le dio reputación de “halcón”, término usado para describir a quienes priorizan el control de la inflación incluso a costa de mantener tasas de interés altas.  Sin embargo, su llegada ahora se produce en un contexto distinto: desaceleración económica, presiones políticas para abaratar el crédito y una Casa Blanca interesada en impulsar el crecimiento antes de las próximas elecciones legislativas.   Ahí aparece el principal interrogante sobre su margen de maniobra. Si Warsh mantiene una línea dura contra la inflación, podría terminar enfrentándose a Trump de la misma forma que Powell, pero en caso de que llegue a adoptar una posición más flexible y acelera recortes de tasas, los mercados podrían interpretar que la Fed cedió ante la presión política. El nuevo presidente del banco central también carga con un perfil estrechamente conectado al poder financiero y empresarial estadounidense.  Antes de ingresar a la Fed trabajó en Morgan Stanley como banquero de fusiones y adquisiciones y luego se desempeñó como asesor económico de George W. Bush. Además, está casado con Jane Lauder, heredera de la familia vinculada al gigante cosmético Estée Lauder, mientras que su suegro, Ronald Lauder, mantiene una antigua relación política y empresarial con Trump. Esa red de conexiones fortalece su influencia en Washington y Wall Street, pero al mismo tiempo alimenta el escrutinio sobre la independencia que promete defender mientras, además, se consagra como el líder de la Reserva Federal más rico hasta ahora con unos 100 millones de dólares en activos declarados. Leer tambiénSenado de EEUU confirma a Warsh como presidente de la Fed Con información de AFP y Reuters

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