Farmacia de Guardia

María José Díaz

Analizamos la actualidad farmacéutica con María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento en el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia.

  1. hace 5 días

    El golpe de calor es una alerta médica ante la que hay que actuar: "No vale esperar a ver si se pasa"

    Las altísimas temperaturas están dejando una sensación de incomodidad generalizada en todo el territorio, pero el verdadero peligro llega cuando el cuerpo pierde su capacidad de termorregulación. En la sección 'Farmacia de Guardia' de EgunOn Bizkaia, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, ha advertido de que el golpe de calor es una alerta médica ante la que no cabe la vacilación: "No vale decir 'a ver si se pasa'. Es momento de llamar al 112". Diferencia entre agotamiento y golpe de calor Es habitual sentirse más cansado, fatigado o mareado debido a una bajada de tensión por el calor. Sin embargo, Díaz diferencia este agotamiento por calor de una situación mucho más crítica. Los síntomas de alarma que revelan un golpe de calor inminente se manifiestan cuando aparecen la confusión, la desorientación o las actuaciones extrañas. También son señales inequívocas las dificultades en el habla, una somnolencia extrema o la pérdida de conocimiento. Asimismo, se debe prestar atención si la piel se siente muy caliente al tacto con una sensación de calor extremo, o si se presenta una intensidad de dolor y malestar generalizado severo. Ante cualquiera de estas señales, la experta insiste en que se debe acudir a una urgencia de inmediato para estabilizar al paciente. Los grupos más vulnerables Aunque el calor afecta a toda la población, existen determinados colectivos que deben extremar al máximo las precauciones. Las personas mayores pierden de forma técnica la capacidad de termorregulación y, además, raramente tienen sed, ya que se pierde esa intuición o necesidad de beber agua. A esto se le suma la existencia de enfermedades crónicas o el consumo de diversos medicamentos, lo que eleva su riesgo. Por su parte, los bebés y niños pequeños todavía están desarrollando la capacidad de control de su propio organismo. Deben permanecer en ambientes frescos y, al contrario de la creencia popular de abrigarles, "en estos momentos no es necesario que estén achicharrados ni bajo la manta". Finalmente, las personas con enfermedades crónicas cardiovasculares, respiratorias, alteraciones renales, obesidad o diabetes presentan una mayor fragilidad porque sus cuerpos no son capaces de regular la temperatura con normalidad. Pautas de autoprotección La prevención es la mejor herramienta para combatir estas jornadas de calor extremo. Desde el Colegio de Farmacia de Bizkaia recuerdan que la hidratación es fundamental, pero siempre con agua. Se debe evitar el consumo de alcohol y de bebidas muy azucaradas, ya que ambas opciones favorecen la deshidratación y alteran la termorregulación del cuerpo. Asimismo, se aconseja evitar salir a la calle en las horas centrales del día, suspender la práctica de ejercicios intensos al aire libre y no dejar nunca a nadie —especialmente a personas vulnerables— en lugares cerrados expuestos al sol, como los coches. Por último, Díaz ha hecho un llamamiento a la solidaridad vecinal para vigilar a quienes sabemos que viven solos, ya que ante un síntoma grave podrían sufrir una desorientación y no ser capaces de pedir ayuda por sí mismos.

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  2. 17 jun

    Glaucoma: El "enemigo silencioso" de tu visión que avanza sin avisar

    María José Díaz analiza en 'Farmacia de Guardia' las claves para detectar a tiempo una patología asintomática que daña el nervio óptico, detallando sus factores de riesgo y la importancia del uso correcto de los colirios para frenar su avance antes de llegar a la cirugía. La sección "Farmacia de Guardia" del programa EgunOn Bizkaia continúa con su serie dedicada a la salud ocular. En esta ocasión, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, nos acompaña para profundizar en el glaucoma, una patología grave pero evitable en sus consecuencias si se detecta a tiempo. ¿Qué es el glaucoma y cómo afecta al ojo? El glaucoma no es una enfermedad con una única causa, sino un conjunto de alteraciones que dañan el nervio óptico, ese "cablecillo" esencial que conecta nuestros ojos con el cerebro para que podamos procesar las imágenes. "El nervio se va dañando y, al final, una de las consecuencias que puede conllevar es la ceguera", advierte la experta. Aunque no siempre se puede evitar su aparición, sí es posible frenar su avance si se actúa con rapidez. El gran problema radica en que, en sus fases iniciales, el glaucoma no da ningún tipo de aviso ni síntoma. Señales de alarma: Cuándo saltan las luces rojas A medida que la lesión progresa, empiezan a manifestarse ciertos indicios que no debemos pasar por alto. María José Díaz detalla que los principales síntomas que deben hacernos sospechar comienzan con dificultades para leer que no están relacionadas con la presbicia o la vista cansada tradicional. Asimismo, es habitual la aparición de puntos irregulares en la visión o la pérdida de la visión lateral, lo que se conoce popularmente como visión en túnel. A estos signos se pueden sumar el dolor ocular o dolores de cabeza muy intensos, especialmente si la persona no es propensa a ellos, además de visión borrosa, enrojecimiento ocular sin una causa aparente de cansancio, la percepción de halos alrededor de las luces o una mala acomodación a la luz nocturna. El dolor en el ojo, de hecho, es un síntoma clave que siempre nos debe activar una alerta. Factores de riesgo y la importancia de la prevención Aunque el glaucoma puede afectar a cualquiera, el riesgo se eleva significativamente a partir de ciertos factores bien definidos. Es mucho más común con la edad, especialmente a partir de los 50 años, y se presenta con mayor frecuencia en mujeres. También juegan un papel crucial los antecedentes familiares de la enfermedad y el hecho de pertenecer a la población de ascendencia africana. A nivel clínico, padecer patologías como la hiperatención arterial, la miopía u otras enfermedades oculares previas incrementa las probabilidades. Sin duda, el factor de riesgo principal y sobre el que más se vigila es tener la tensión ocular (presión intraocular) elevada. Por todo ello, se vuelve fundamental acudir a revisiones oftalmológicas periódicas para comprobar que todo continúa bien, ya que es la única manera de diagnosticarlo antes de que existan daños irreversibles. El tratamiento: Del colirio a la mesa de operaciones El ojo genera un líquido (humor acuoso) que debe circular y drenarse correctamente a través de unos conductos. Cuando se presenta el glaucoma, este sistema de drenaje falla, por lo que el tratamiento inicial siempre busca disminuir la producción de ese líquido o favorecer su drenaje para bajar la presión intraocular. Para lograrlo, se pautan colirios y gotas específicas, un paso previo indispensable antes de considerar una intervención quirúrgica en caso de que los fármacos no funcionen. Desde la farmacia se insiste en la importancia de ofrecer un buen consejo farmacéutico para enseñar la técnica correcta de aplicación. No sirve de nada parpadear en exceso o cerrar el ojo rápido si la gota se queda fuera. También es vital respetar los tiempos de espera si se combinan varios colirios y evitar estrictamente la automedicación, especialmente con corticoides o fármacos vasoconstrictores sin control profesional, ya que pueden empeorar gravemente la situación del nervio óptico.

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  3. 10 jun

    "La presbicia no es una enfermedad, es un cambio natural de nuestro ojo que llega con la edad"

    A todos nos suena la escena: alejar el libro o el teléfono móvil para poder distinguir las letras, buscar desesperadamente un punto con más luz o sufrir dolores de cabeza al final de la jornada. No es una enfermedad; es, simplemente, la presbicia o vista cansada. Esta semana, en la sección 'Farmacia de Guardia' del programa EgunOn Bizkaia, contamos con la experiencia de María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, para desmontar mitos y ofrecer soluciones prácticas ante este proceso inevitable. ¿Qué es exactamente la presbicia? Lejos de ser una patología, la experta aclara que la presbicia es un proceso madurativo de nuestro propio cuerpo. "Realmente es un cambio fisiológico, es un cambio natural; no es de repente 'estoy malito y fíjate qué mal veo'", matiza Díaz. Para entenderlo de forma sencilla, nuestro ojo cuenta en su interior con una especie de "gran lupa" (el cristalino) capaz de enfocar a diferentes distancias para darnos una visión nítida. Con la edad, esa lupa se endurece y los músculos encargados de moverla se quedan más rígidos, lo que reduce progresivamente nuestra capacidad de enfoque de cerca. ¿A qué edad empieza a manifestarse? Aunque entre los más jóvenes pueda sonar a un problema de la "tercera edad", la realidad es que su aparición es mucho más temprana. "Normalmente empieza a partir de los 40 o 45 años; va a depender de cada uno y de la capacidad de ese cristalino de enfocar bien", explica la directora. Este proceso va evolucionando y aumentando en dioptrías con el paso del tiempo, pudiendo alcanzar la rigidez total del cristalino en torno a los 65 o 70 años. Síntomas comunes y señales de alarma El síntoma más evidente es la incapacidad para enfocar de cerca, lo que nos obliga a alejar los objetos, pero no es el único. Díaz destaca la aparición de letras borrosas que "parece que bailan", la necesidad de mayor iluminación para leer o los dolores de cabeza tras jornadas prolongadas frente a pantallas. Además, añade una curiosidad: "Cuando eres miope y tienes gafas de lejos, te quitas las gafas para poder ver de cerca" debido a esa pérdida de acomodación. Sin embargo, la farmacéutica advierte que es crucial no confundir la presbicia con otras patologías oculares. Debemos encender las alarmas y acudir rápidamente a un profesional si experimentamos: Visión doble. Pérdida de visión importante y repentina. Una afectación notablemente distinta en un ojo respecto al otro. El papel de las gafas premontadas de farmacia Cuando la vista cansada hace acto de presencia, las gafas premontadas que encontramos en las farmacias se convierten en una opción muy recurrente. No obstante, María José Díaz recuerda que "es un poco el café para todos, no son gafas a medida" como las que prescribe un óptico o un oftalmólogo tras medir la distancia interocular. Son herramientas muy útiles como lupas de apoyo para un uso no continuo y siempre que se trate de una presbicia pura, sin ninguna otra patología asociada. La experta recalca la importancia de que estos productos cumplan estrictamente con las normativas sanitarias y posean una lente adecuada. En cualquier caso, insiste en que es recomendable acudir una vez al año al oftalmólogo o a la óptica para realizar una revisión y graduación adecuada. Ojo seco: un acompañante habitual Con la edad o el uso continuado de pantallas, la presbicia suele venir acompañada de la sequedad ocular, una sensación de fatiga o de que el ojo "raspa". Para combatirla, las farmacias ofrecen desde lágrimas artificiales sencillas hasta pomadas de aplicación nocturna para los casos más severos. "Es una situación que podemos corregir [...], si no se corrige, sí es cierto que puede derivar en pequeñas heriditas", concluye Díaz, animando a consultar siempre al farmacéutico para dar con la solución idónea.

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  4. 3 jun

    Así reacciona nuestro cuerpo ante los exámenes y el estrés

    En plenos exámenes de selectividad, el estrés se convierte en un compañero inevitable para muchos estudiantes. La directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, María José Díaz, explica en el programa EgunOn Bizkaia que ante estas situaciones nuestro cerebro activa el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal, liberando una gran cantidad de adrenalina y cortisol. A corto plazo, estas hormonas nos preparan para responder al desafío: la adrenalina nos aporta energía y nos mantiene alerta, mientras que el cortisol nos ayuda a estar a tono. El problema surge cuando esta situación se prolonga en el tiempo. Un nivel de estrés descontrolado puede llegar a colapsarnos y bloquearnos, afectando de forma negativa a la memoria y a la concentración, además de provocar alteraciones del sueño o palpitaciones. Consejos para surfear el estrés sin bloquearse Para evitar que los nervios nos jueguen una mala pasada y poder dar nuestra mejor versión, existen pautas básicas de relajación y organización que podemos seguir. Es fundamental cuidar la respiración y garantizar un buen descanso, además de mantener la actividad física para ayudar al cuerpo a liberar la tensión acumulada. También resulta muy útil aplicar técnicas de estudio eficaces, como la combinación de media hora de estudio con cinco minutos de descanso, o repasar las lecciones en voz alta. "Los nervios en un determinado momento nos pueden ayudar; lo que tenemos que evitar es llegar a esa situación de máximo estrés en la que nos bloqueamos", señala Díaz. La ayuda desde la farmacia: plantas y suplementos Cuando las medidas higiénico-dietéticas no son suficientes, la farmacia comunitaria ofrece alternativas naturales que pueden servir de apoyo, ya que no se trata de anular los nervios, sino de controlarlos. Para relajar la tensión durante el día, existen plantas como la pasiflora, la tila o la melisa, siendo esta última especialmente útil para aliviar la sensación de nudo en el estómago. Si el problema es conciliar el sueño, se puede recurrir a opciones como la valeriana, la amapola o la melatonina. Desde el Colegio de Farmacia de Bizkaia recuerdan la importancia de no esperar al último momento para probar estos suplementos. Es recomendable testarlos de antemano para comprobar cómo nos sientan y, de manera imprescindible, consultar siempre con el farmacéutico por si existen alergias o interacciones con otra medicación. En caso de que se detecten síntomas de alarma o una ansiedad muy elevada, se derivará siempre al profesional médico correspondiente.

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  5. 27 may

    "Cuando tienes sed, ya es tarde"

    Con Bizkaia rozando temperaturas inusualmente altas que ya han obligado a Osakidetza a atender a casi una veintena de personas, la sección 'Farmacia de Guardia' de EgunOn Bizkaia ha querido poner el foco en la salud y la prevención frente a un enemigo tan silencioso como peligroso: el golpe de calor. María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacéuticos de Bizkaia, explica que es fundamental diferenciar entre el simple agobio por el clima y una situación de riesgo real. Mientras que tener calor es una sensación común en estas fechas, "un golpe de calor sucede cuando nuestro organismo pierde la capacidad de regular la temperatura". Esta quiebra de nuestro sistema termorregulador puede hacer que la temperatura corporal se dispare, afectando a órganos vitales como el cerebro, el corazón o los riñones, y convirtiéndose de inmediato en una urgencia médica. Señales de alarma: Cuándo preocuparse No siempre llevamos un termómetro en el bolso, por lo que Díaz insiste en aprender a "leer" los signos que nos transmite el cuerpo. La señal más evidente es una temperatura que escala hasta los 39 o 40 grados, pero hay otros síntomas físicos y conductuales muy claros:"Vamos a notar que la piel está extremadamente caliente y seca; de repente, la sudoración desaparece y la piel se enrojece". A esto se le suman dolores intensos de cabeza, mareos, náuseas o vómitos. Sin embargo, los síntomas más alarmantes tienen que ver con el estado mental: estados de confusión, somnolencia extrema, irritabilidad, problemas para deambular correctamente e incluso convulsiones o desmayos. Asimismo, la respiración se agita y la frecuencia cardíaca se acelera notablemente. Protocolo de actuación: ¿Qué debemos hacer? Ante la sospecha de que nosotros mismos o alguien a nuestro alrededor está sufriendo un golpe de calor, no hay que esperar. Al tratarse de una emergencia, el primer paso en los casos más graves (con confusión o desmayos) debe ser llamar al 112. Mientras llega la asistencia, se recomienda aplicar las siguientes pautas de primeros auxilios: Colocar a la persona a la sombra y en un lugar lo más fresco posible. Retirar el exceso de ropa para favorecer la ventilación. Enfriar el cuerpo mediante paños húmedos, compresas frías o abanicando a la víctima. Ofrecer agua de manera prudente: Solo si la persona está totalmente consciente y puede tragar con facilidad. "Hay que evitar el alcohol y las bebidas muy azucaradas", y jamás forzar a beber a alguien que presente síntomas de desvanecimiento o somnolencia para evitar ahogamientos. Prevenir antes que curar Para no llegar a situaciones extremas, las farmacias vizcaínas recuerdan los consejos esenciales de cada año. El principal es evitar la exposición directa en las horas de más calor. Aunque tradicionalmente la franja peligrosa se situaba entre las 12:00 y las 16:00 horas, la intensidad actual obliga a extremar la precaución durante más tiempo. La hidratación es la otra gran columna vertebral de la prevención: "Cuando tenemos sed, ya es tarde. Estos días hay que beber agua aunque no se tenga sed", apunta la experta, sugiriendo establecer un hábito fijo de ingesta líquida. Ropas ligeras y transpirables, el uso de gorros o sombreros, duchas templadas y mantener las persianas bajadas en el hogar completan el escudo básico. La necesidad de adaptar nuestros entornos Este repunte de temperaturas abre también un debate necesario sobre las infraestructuras locales. Díaz señala que se está empezando a hablar con fuerza de la necesidad de adecuar los entornos cerrados, espacios de trabajo y centros escolares para combatir lo que jocosamente ya se denomina el "Euskadi tropical", pero que requiere medidas serias de climatización. Esta adaptación es crucial si tenemos en cuenta a los colectivos especialmente vulnerables: las personas mayores, los bebés y niños pequeños, y aquellos pacientes que padecen enfermedades crónicas. En este último grupo, la regulación de la temperatura interna ya suele estar alterada de por sí, por lo que un golpe de calor puede resultar fatídico. Ante esta realidad, ciudades y municipios ya exploran e implantan la red de refugios climáticos —espacios públicos o privados como bibliotecas, centros comerciales o ambulatorios— dotados de buena ventilación donde los ciudadanos pueden guarecerse de las horas más asfixiantes del día.

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  6. 20 may

    Las garrapatas y la enfermedad de Lyme: cómo prevenir y actuar este verano

    Con la llegada del buen tiempo, las salidas al monte y el contacto con la naturaleza se multiplican. Sin embargo, el verano también trae consigo la presencia de ciertos "bichitos" a los que debemos prestar especial atención: las garrapatas. En la sección 'Farmacia de Guardia' del programa EgunOn Bizkaia, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacia de Bizkaia, ha analizado el temor que despiertan estos parásitos y su estrecha relación con la enfermedad de Lyme. ¿Qué es la enfermedad de Lyme? Díaz ha querido aclarar de inicio un error común: "No es la garrapata la que produce la enfermedad, sino que es una infección bacteriana" producida por una bacteria del grupo Borrelia. Las garrapatas actúan únicamente como transmisoras o vectores cuando están infectadas y pican a una persona. Además, la experta ha recordado que no se transmite de persona a persona, sino que es imprescindible la intervención del parásito. Para que la infección llegue a desarrollarse, "es necesario que la garrapata permanezca tiempo succionando y picando". Por ello, una revisión rápida al volver a casa es crucial para evitar que el insecto pase horas anclado a la piel. Cómo revisar el cuerpo y retirar el parásito Al regresar de una excursión, el mejor hábito es desnudarse, acudir a la ducha y realizar una autoexploración minuciosa. Las zonas predilectas de las garrapatas son aquellas donde encuentran un acceso fácil a la sangre y pliegues de la piel, como axilas, ingles, la parte posterior de las rodillas y el cuero cabelludo. Si descubrimos que una garrapata ya se ha fijado a la piel y no se puede retirar con facilidad, el método correcto es utilizar unas pinzas: Capturar la garrapata lo más cerca posible de la piel. Extraer de forma firme y recta, sin retorcer, para evitar que queden partes del aparato bucal incrustadas. Limpiar la zona afectada con agua y jabón. En caso de que existan dudas, no se vea bien la zona o no seamos capaces de retirarla, la recomendación de la farmacéutica es clara: "Acudir a un servicio de salud para que la retiren y se proceda adecuadamente". Síntomas de alerta ante una picadura Haber sufrido la picadura de una garrapata no significa necesariamente que se vaya a contraer la enfermedad de Lyme, ya que el parásito debe estar infectado. No obstante, Díaz aconseja observar la zona durante un periodo de hasta un mes. Los síntomas de sospecha ante los que se debe consultar a un médico son: Un enrojecimiento en la piel que se expande de forma concéntrica desde el punto de la picadura. Síntomas pseudogripales: la aparición de fiebre, cansancio, dolor muscular o articular, y dolor de cabeza. Si se detectan estas señales, se debe acudir al profesional médico de inmediato. "Quien diagnostica es el profesional, no nos autodiagnosticamos ni nos autotratamos", ha advertido Díaz de forma tajante, recordando que no se deben tomar antibióticos "por si acaso". En caso de confirmarse la enfermedad, el tratamiento habitualmente consiste en antibióticos que varían según el estadio de la infección. Aunque si no se trata a tiempo puede derivar en problemas articulares o neurológicos, la experta ha lanzado un mensaje de tranquilidad: la enfermedad de Lyme tiene cura. Hábitos de prevención en el monte Para disfrutar de la naturaleza sin riesgos, la prevención es la mejor aliada. Desde el Colegio de Farmacia de Bizkaia recomiendan vestir con ropa adecuada, preferiblemente de manga larga y pantalón largo si se va a transitar por zonas de hierba alta. Asimismo, el uso de repelentes de insectos y garrapatas es altamente útil y recomendable. Ante la variedad de opciones disponibles en el mercado (como el DEET o la picaridina), la mejor opción es "acudir a la farmacia y consultar el que es más adecuado a cada persona en función de su situación", concluye Díaz.

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  7. 13 may

    El hantavirus pone en jaque la higiene en espacios cerrados

    La sección "Farmacia de Guardia" de esta semana ha analizado el hantavirus tras el brote detectado recientemente en el crucero "MV Hondius". Aunque la enfermedad es grave, los expertos subrayan que la transmisión no es sencilla y depende estrechamente de nuestras medidas de protección. ¿Qué es el hantavirus y cómo se transmite? El hantavirus pertenece a la familia Bunyaviridae y es, esencialmente, un virus de animales cuyos reservorios naturales son distintas especies de roedores. "El virus se transmite principalmente por contacto con partículas de los excrementos, orina o saliva de estos animales", explica María José Díaz. El contagio puede producirse por contacto directo o, más frecuentemente, por la inhalación de partículas, aunque aclara que "no es un virus que esté en el aire" de forma constante, sino que requiere que esas partículas se suspendan. Síntomas y la ausencia de fármacos Díaz advierte que los síntomas pueden confundirse con procesos gripales, incluyendo fiebre, dolores musculares y trastornos gastrointestinales. Sin embargo, la mayor dificultad reside en la falta de herramientas farmacológicas directas: "No hay un tratamiento ni una vacuna específica para ello". Los antibióticos no funcionan al tratarse de un virus. "Lo que se hace es dar un soporte en UCI para ver la evolución de la enfermedad" en los casos más severos. Prevención: "No barrer como locos" Ante la falta de vacuna, la directora del Centro de Información del Medicamento hace un llamamiento a la calma y a la responsabilidad individual. La clave es evitar que las partículas del virus entren en contacto con nuestras vías respiratorias. Para ello, ofrece unos consejos de limpieza cruciales si hay sospecha de haber estado en contacto con el virus: Limpieza húmeda: "Si vas a limpiar un lugar cerrado, hay que humedecer; no empezar a barrer como locos y levantar todas las partículas". Uso de EPIs: Utilizar mascarilla y guantes si se sospecha que en el lugar (almacenes, pajares) ha podido haber roedores. Higiene final: Una vez terminada la tarea, es imprescindible una higiene personal profunda con agua y jabón.

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  8. 6 may

    Para los asmáticos, ¿Por qué no debes abandonar tu inhalador aunque te sientas bien?

    El asma es una enfermedad respiratoria que afecta a una parte significativa de la población en Euskadi, estimándose su prevalencia en torno al 10%. Durante la sección "Farmacia de Guardia" del programa EgunOn Bizkaia, María José Díaz, directora del Centro de Información del Medicamento del Colegio de Farmacéuticos de Bizkaia, ha subrayado que, aunque es una afección crónica que inflama y sensibiliza los bronquios, "con un buen tratamiento y un buen control de esta enfermedad, se puede hacer una vida perfectamente plena y normalizada". Díaz ha señalado que en épocas de cambios, como la actual, el asma puede manifestarse con mayor intensidad. Factores como las alergias, las infecciones respiratorias, el humo del tabaco, el ejercicio físico y los cambios bruscos de temperatura actúan como detonantes que agravan la inflamación bronquial. Mantenimiento vs. Rescate: El error más común Uno de los puntos clave de la intervención ha sido la distinción entre los dos tipos de tratamientos: Tratamiento de mantenimiento: Generalmente antiinflamatorios de uso diario. Su objetivo es mantener el bronquio en buen estado y prevenir crisis. Tratamiento de rescate: Broncodilatadores que se utilizan ante síntomas agudos como pitos, dificultad respiratoria o tos. Díaz advirtió sobre un error frecuente entre los pacientes: "A veces se comete el error de que, como me siento bien, ¿para qué me voy a tomar el tratamiento de mantenimiento? (...) Es muy importante mantener la buena situación del bronquio para evitar tener que utilizar el medicamento de rescate". "Utilizo el de rescate cuando me siento mal y no utilizo el de mantenimiento. No, porque eso está haciendo que tu bronquio esté con esa inflamación que a lo mejor no notas una clínica, pero la situación no es buena", sentenció la experta. La importancia de la técnica de inhalación Tan crucial como seguir el tratamiento es hacerlo correctamente. La técnica de inhalación varía según el dispositivo y es fundamental para que el medicamento sea efectivo. Por ello, Díaz recomienda "salir de la farmacia habiendo practicado la técnica de inhalación para que nos lo expliquen bien". En este sentido, destacó que actualmente 67 farmacias de Bizkaia participan en un programa específico para mejorar la adherencia y el uso adecuado de inhaladores en pacientes con asma y EPOC, realizando un seguimiento estrecho para asegurar que el tratamiento cumpla su función.

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