Zafarrancho Vilima

Zafarrancho Vilima

Programa de humor sobre tiempos pasados. Donde la nostalgia y la poca vergüenza se dan la mano. Zafarrancho Vilima se emite todos los viernes a las 19h. en SER+ Sevilla, Cadena SER 96.5 FM. También puedes ver los programas en nuestro canal de Youtube.

  1. Tráiler del episodio 421

    Puentedey, Burgos en La España Barbaciada

    Con la tensión arterial por las nubes después de visitar las salinas, le pedimos al Supermirafiori que nos lleve a un sitio donde relajarnos. Ponemos rumbo oeste, abandonando el País Vasco para adentrarnos en el norte de la provincia de Burgos, en la espectacular comarca de Las Merindades. Tras unos 90 kilómetros de carreteras secundarias serpenteantes que marean a un astronauta, llegamos a Puentedey. Puentedey es en realidad una pedanía que pertenece al municipio de la Merindad de Valdeporres, pero como Puentedey por sí solo apenas roza los 50 habitantes, entra de sobra en nuestra categoría de España Barbaciada VIP. Su gentilicio es puentedeyense. El nombre del pueblo no deja mucho a la imaginación: "Puente de Dios". Y cuando llegas y ves el pueblo, entiendes perfectamente que a los antiguos habitantes se les pusiera mística la cosa. Puentedey está construido, literalmente, encima de un puente natural de piedra de 15 metros de altura. El río Nela, que debía tener mucha prisa, en lugar de rodear la montaña, decidió taladrarla durante millones de años hasta crear un arco gigante. Y los vecinos, que son gente práctica, en vez de construir al lado, decidieron construir sus casas justo encima del arco. El resultado es uno de los pueblos más espectaculares y fotografiados de España. Históricamente, aquí no hay grandes batallas de romanos ni moriscos expulsados. Aquí la historia la escribieron familias nobles que se dieron cuenta del valor estratégico de vivir encima de un puente. Destaca la familia de los Brizuela, que en el siglo XV y XVI levantaron el Palacio de los Brizuela (o Palacio de los Porras), un edificio fortificado que está justo en lo más alto del arco natural. Desde allí controlaban quién pasaba y, suponemos, le echaban las migas de pan a los peces del río Nela directamente desde la ventana del salón. El patrimonio se completa con la Iglesia de San Pelayo, de origen románico, donde destaca un relieve en la puerta que muestra a un caballero luchando contra un dragón, que podría ser San Jorge, San Pelayo, o un vecino de Puentedey que bajó a quejarse del ruido. Las fiestas grandes se celebran a finales de agosto por San Pelayo. Y aquí la tradición no es soltar una vaquilla, sino la "Cucaña". Cogen un tronco larguísimo, lo embadurnan bien de grasa de cerdo para que resbale como una pista de hielo, y lo colocan suspendido sobre el río Nela. En la punta ponen un banderín. Los mozos del pueblo tienen que caminar por el tronco grasiento para coger la bandera, y el 99% de las veces acaban dándose un panzazo monumental en las aguas heladas del río. La gastronomía en Las Merindades es religión. Aquí se viene a comer lechazo asado en horno de leña, morcilla de Burgos (la que repite y te recuerda lo feliz que fuiste comiéndola), y a coger setas si es temporada, que los bosques de alrededor están llenos de boletus y de domingueros buscando boletus.

  2. Tráiler del episodio 421

    Salinas de Añana - Álava

    Dejamos atrás las migas de pastor y la atalaya navarra de Ujué. Nos subimos al Seat 131 Supermirafiori, que ya empieza a conocerse la geografía del norte mejor que el hombre del tiempo. Ponemos rumbo noroeste, directos hacia el País Vasco. Nos chupamos unos 140 kilómetros por la AP-15 y la A-1, atravesando la llanura alavesa hasta llegar a un valle donde no se planta ni un solo pino. Llegamos a Salinas de Añana, en la provincia de Álava. El municipio de Añana (que engloba a las Salinas y a otro pueblito llamado Atiega) tiene unos 156 habitantes. Su gentilicio es añanense. Y si os preguntáis de qué vive la gente en un valle donde la tierra es blanca, la respuesta está en el nombre: de la sal. La historia de Salinas de Añana es la historia de la hipertensión en España. Aquí hay un manantial que suelta agua salada (salmuera) desde hace miles de años. Los romanos, que no perdían la oportunidad de montar un negocio ni aunque les estuvieran invadiendo los bárbaros, ya explotaban esta sal. Pero lo espectacular es cómo lo hacían y cómo se sigue haciendo: mediante eras. El Valle Salado es un paisaje alucinante formado por más de 5.000 plataformas de madera escalonadas por la ladera del valle, donde el agua se evapora con el sol y deja la sal. Parece un decorado de una película de ciencia ficción de los años 80, o un puzle gigante de plataformas. En 1140, el rey Alfonso I el Batallador (que entre batalla y batalla le daba tiempo a firmar papeles) le dio el fuero a la villa, convirtiéndola en la villa más antigua de todo el País Vasco. Aquí la sal era el "oro blanco". Con la sal se pagaba a los soldados (de ahí viene la palabra "salario"), se conservaba la carne y se hacían ricos los señores feudales. Hoy en día, el Valle Salado está en pleno proceso de recuperación y es Patrimonio Agrícola Mundial. La sal que sacan de aquí no es la típica que le echas a los huevos fritos del supermercado; es sal gourmet. Los chefs con estrellas Michelin se pegan por la flor de sal de Añana. Vamos, que te comes un tomate con esta sal y el tomate te pide un traje de chaqueta. Además del Valle Salado, el patrimonio del pueblo incluye el Palacio de los Ozpinas (que no es un equipo de fútbol sudamericano, era una familia noble) y los restos del Convento de San Juan de Acre, que perteneció a los monjes templarios, porque donde había dinero, allí estaban ellos. Sus fiestas patronales son en julio, y el evento estrella es la "Feria de la Sal", donde los vecinos se visten de época romana, medieval y del siglo XIX para recrear cómo se curraba en las salinas antes de que existieran los sindicatos. Para comer, cualquier carne de la zona está buena, siempre que lleve un puñado de su famosa sal, claro. Y mucho agua, que luego entra una sed que te bebes el pantano de Ullibarri-Gamboa entero.

Tráilers

Acerca de

Programa de humor sobre tiempos pasados. Donde la nostalgia y la poca vergüenza se dan la mano. Zafarrancho Vilima se emite todos los viernes a las 19h. en SER+ Sevilla, Cadena SER 96.5 FM. También puedes ver los programas en nuestro canal de Youtube.

También te podría interesar