Más que un café , siglo XXI

Angelique Acevedo

Un espacio para diálogar, tomarnos un café, reflexionar en la palabra de Dios desde el lente de los tiempos. Espacios de oasis junto a compañeros del camino. Hablando de forma coloquial y sacando el púlpito a pasear

  1. hace 6 días

    Lo que has visto no es para guardarlo T8 Ep.4

    ¿Sabemos realmente lo que llevamos cuando salimos? Porque podemos hablar mucho de evangelizar, de visitar, de ir casa por casa, de alcanzar generaciones. Pero antes de preguntarnos por qué no estamos saliendo, quizá tenemos que hacernos una pregunta más profunda: ¿Entendemos lo que Dios nos ha permitido conocer? ¿Todavía nos maravilla Cristo? Porque uno no comparte con pasión aquello que ha dejado de valorar. Uno no corre a contar aquello que ya considera común. Y quizá el problema no sea solamente que nos hemos detenido; quizá es que nos hemos acostumbrado demasiado a lo que se nos ha revelado. Lucas capítulo 10 nos presenta a Jesús enviando a setenta y dos discípulos. Los envía de dos en dos. Entran en pueblos, en casas, anuncian que el Reino de Dios se ha acercado. Jesús ya les había advertido que no todos los recibirían. Algunos escucharían; otros rechazarían el mensaje. Pero ellos tenían que seguir caminando. Y cuando regresan, regresan emocionados. Le dicen a Jesús: “Señor, ¡hasta los demonios nos obedecen cuando usamos tu nombre!”. Ellos estaban maravillados con lo que habían podido hacer. Pero Jesús los lleva a algo mucho más profundo. Es como si les dijera: no se queden impresionados solamente con lo que ocurrió a través de ustedes. Quiero que entiendan lo que han recibido. Quiero que entiendan quiénes son. Quiero que entiendan el privilegio de lo que sus ojos han visto. Y ahí entra la primera verdad de este mensaje: Lo que llevas no es tuyo. Jesús les recuerda que quien recibe el mensaje de ellos, lo recibe a Él. Nosotros no salimos simplemente a hablar de una religión, de una iglesia o de nuestras propias experiencias. Estamos anunciando a Cristo. No somos el mensaje; somos portadores del mensaje. Y entonces la pregunta ya no es solamente: “¿Vas a salir?”. La pregunta es: ¿Sabes qué llevas cuando sales? ¿Entiendes el valor del mensaje que Dios puso en tus manos? ¿Nuestra vida respalda aquello que estamos anunciando?

  2. 10 sep

    No tengas miedo: Levántate y edifica T8 Ep.3

    Hoy quiero compartir contigo una palabra que encontramos en Jeremías, capítulo 1. Una palabra que nace en medio del llamado de Jeremías, pero que también nos confronta y nos invita a responder al llamado de Dios. El tema es: “No tengas miedo: levántate y edifica”. “Te he puesto por ciudad fortificada”. Cuando leemos Jeremías 1, encontramos a un hombre que fue llamado por Dios para una tarea. Jeremías conocía sus limitaciones. Sabía que aquello que Dios estaba colocando en sus manos era grande. Sin embargo, Dios no permitió que sus limitaciones determinaran su respuesta. Dios lo conocía. Dios lo había llamado. Dios le había asignado una tarea y estaría con él para sostenerlo. Por eso, lo primero que encontramos en este mensaje es: “No tengas miedo”. El llamado de Dios nos invita a confrontar el temor. El temor puede aparecer cuando miramos nuestras limitaciones, cuando pensamos en lo que debemos enfrentar o cuando consideramos que no tenemos todo lo necesario para realizar la tarea. Pero Dios no le dijo a Jeremías que esperara hasta sentirse completamente preparado. Tampoco le dijo que nunca enfrentaría oposición o momentos difíciles. Dios le dijo que no tuviera miedo. No tener miedo no significa ignorar lo que ocurre. Tampoco significa negar nuestras limitaciones. Significa reconocer que aquello que Dios ha dicho tiene más peso que aquello que intenta detenernos. Luego encontramos una segunda palabra: “Levántate”. Dios le dijo a Jeremías que se levantara y hablara. Este llamado lo invitaba a salir de la pasividad y obedecer. Tercera palabra: Edifica ....

  3. 8 sep

    Esperar también es creer Temporada 8 Ep.2

    Esperar también es creerTexto base: 1 Reyes 18:41-46 Hay momentos en la vida donde lo más difícil no es creer… lo más difícil es esperar. Creemos cuando vemos puertas abrirse. Creemos cuando sentimos fuerzas. Creemos cuando la respuesta llega rápido. Pero ¿qué ocurre cuando oramos y nada cambia? ¿Qué pasa cuando seguimos buscando a Dios y el cielo parece en silencio? ¿Qué sucede cuando la promesa tarda tanto que comenzamos a cansarnos? Muchos sabemos lo que es esperar una respuesta, un milagro, un cambio en la familia, una restauración o que Dios haga algo en medio de una temporada seca. Cuando llegamos a 1 Reyes 18, Israel estaba viviendo una crisis terrible. Habían pasado tres años y medio sin lluvia. La tierra estaba seca. Había hambre, necesidad y desesperación. Pero la sequía no comenzó en la tierra. La sequía comenzó en el corazón del pueblo. Israel había dejado de mirar a Dios para seguir a Baal. Y aunque quizás hoy no levantamos altares visibles a Baal, todavía existen muchos “baales” modernos que quieren ocupar el lugar de Dios en nuestro corazón: las posiciones, las relaciones, el dinero, la comodidad, el trabajo o la tranquilidad. El problema es cualquier cosa que reemplaza nuestra dependencia de Dios. En medio de ese pueblo confundido aparece Elías. No era un superhombre. Más adelante veremos a un Elías cansado, agotado y deprimido. Pero era un hombre que conocía a Dios. Porque no es lo mismo hablar de Dios que caminar con Dios. No es lo mismo conocer versículos que conocer su presencia. Después de que Dios responde con fuego en el altar, Elías le dice a Acab: “Sube, come y bebe, porque una lluvia grande se oye”.....

  4. 8 sep

    Del Templo a la Comunidad Temporada 8 Episodio 1

    ¡Bienvenidos y bienvenidas a Más que un café, siglo XXI! Soy la Rvda. Angelique M. Acevedo Reyes, pastora de la Primera Iglesia Bautista de Guayama. Qué alegría poder retomar este espacio que nos permite conversar, reflexionar y descubrir cómo la Palabra de Dios continúa respondiendo a los desafíos de nuestros tiempos. Hoy quiero compartir contigo una pregunta que lleva varios días inquietando mi corazón: ¿puede la iglesia cumplir su misión si permanece solamente dentro del templo? Hechos 5:42 dice: “Y todos los días, en el templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo”. La iglesia primitiva entendió que necesitaba ambos espacios. Se congregaba en el templo para adorar, orar, escuchar y crecer en comunidad; pero también salía hacia las casas para acercarse a las personas, enseñar la Palabra y anunciar a Jesucristo. El templo era un lugar de encuentro, pero no era el límite de su misión. Durante estos años, Dios ha venido trazando una línea en medio de nuestra iglesia. Nos ha hablado de volver a Él, revitalizarnos, crecer saludablemente, levantarnos sin miedo y alcanzar generaciones. En el 2022 prediqué un mensaje titulado “Células de Oración”. Utilicé la célula como una ilustración de la iglesia. La célula puede parecer pequeña, pero contiene vida, cumple una función y tiene la capacidad de reproducirse. También decíamos que una célula saludable necesita permanecer conectada a su núcleo. Para nosotros, ese núcleo es Jesucristo, su Palabra y la verdad del evangelio. Los tiempos cambian. Las generaciones cambian. Las formas que utilizamos para acercarnos a las personas también pueden cambiar. Pero el núcleo no cambia. Jesucristo continúa siendo el mismo ayer, hoy y por los siglos. Una célula no se nutre solamente para mantenerse viva. Se nutre para cumplir su función y reproducirse. De la misma manera, Dios no nos ha permitido conocer su Palabra, experimentar su fidelidad y recibir sus bendiciones para que todo termine en nosotros. Dios nos ha dado vida para que llevemos vida. Nos ha enseñado para que enseñemos. Nos ha consolado para que consolemos. Nos ha levantado para que ayudemos a otros a levantarse.... #siguemos #escribenos #comparte

    Del Templo a la Comunidad Temporada 8 Episodio 1
  5. 10/09/2025

    Persevera hasta el final T7 Ep5

    Seguimos creciendo en la palabra de Dios y manteniendo nuestra mirada en Jesús, firmes en la fe y en las promesas de Dios. Es fundamental conocer a Dios a través de la oración, el estudio de Su palabra y la humildad, dejando atrás las contiendas, el chisme y las actitudes que nos alejan de Él. La verdadera lucha está en discernir con el poder del Espíritu Santo, para no ser engañados por las falsas enseñanzas y las circunstancias difíciles que nos rodean. La Biblia en Mateo 24:4-14 nos advierte que en estos tiempos habrá guerras, rumores de guerra, hambres, terremotos y persecuciones, todo esto será el comienzo de dolores de parto. Muchas naciones se levantarán en odio y traición, aparecerán falsos profetas engañando a muchos, y el amor de muchos se enfriará. Sin embargo, Jesús nos exhorta a no dejarnos desconcertar, sino a mantenernos firmes y en oración, confiando que la evangelización llegará a toda nación. Aunque estas señales indican que estamos en los últimos tiempos, no debemos desesperar ni temer. La clave es perseverar, mantenerse firmes en la fe y confiar en que Dios nos fortalecerá. Jesús nos advirtió que tendríamos sufrimiento, pero también nos prometió que el evangelio será predicado en todo el mundo y que los que perseveraren serán salvos. Como iglesia, tenemos el llamado de vivir en oración, en comunidad y en constante crecimiento espiritual, proclamando las buenas nuevas y dejando de escuchar voces que no edifican. No podemos distraernos con noticias negativas, miedo o circunstancias adversas, sino enfocar nuestra esperanza en Cristo, La Roca de nuestra salvación. Es importante dejar atrás las actitudes que nos separan de la verdad y acercarnos más a Dios, creciendo en conocimiento y en comunión con Él. La fe nos llama a ser valientes, firmes y perseverantes, confiando en que en Cristo somos más que vencedores. Solo en esa confianza podremos afrontar todo lo que venga, sabiendo que el cumplimiento de la promesa de su regreso está cercano y que, a pesar de las dificultades, la esperanza en Jesús nos dará la victoria final. #rumores #guerras #perseverar #confianza #destruccion #perseverarhastaelfinal #coronadevida

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