Las acciones operaban con cautela mientras aumenta la tensión sobre la frágil tregua entre Estados Unidos e Irán, impulsando al alza el petróleo, los bonos del Tesoro y las preocupaciones inflacionarias. Los futuros del S&P 500 retrocedían levemente y el Stoxx 600 europeo caía, mientras el Nasdaq 100 resistía gracias al impulso de las tecnológicas y fabricantes de chips. El Brent se encontraba cerca de los US$98 por barril y el dólar se mantenía firme. Los inversionistas también siguen de cerca una nueva ola de ofertas públicas iniciales liderada por SpaceX y los riesgos asociados a los nuevos aranceles propuestos por Donald Trump. Estados Unidos propuso nuevos aranceles de entre 10% y 12,5% a importaciones de 60 socios comerciales, alegando deficiencias en la prohibición y fiscalización de bienes producidos con trabajo forzoso. Canadá, México, la Unión Europea, Taiwán y Reino Unido enfrentarían tasas de 10%, mientras que China, India, Japón, Corea del Sur, Brasil y Suiza quedarían sujetos a 12,5%. La medida forma parte del intento de Donald Trump por reconstruir su política arancelaria mediante investigaciones bajo la Sección 301. Los gravámenes aún deben pasar por consultas públicas y audiencias, mientras socios comerciales cuestionan la decisión y advierten mayor incertidumbre para las cadenas globales de suministro. Los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán se intensificaron nuevamente, poniendo en riesgo la tregua vigente desde abril y las negociaciones para un acuerdo de paz provisional. Irán atacó bases estadounidenses en Bahréin y Kuwait, mientras que EE.UU. respondió con acciones militares cerca del estrecho de Ormuz. Las tensiones también se ven agravadas por el conflicto en Líbano, donde Irán exige un alto el fuego como condición para avanzar en las conversaciones. Aunque ambas partes mantienen un marco para extender la tregua y reabrir Ormuz, persisten desacuerdos sobre seguridad marítima, activos congelados y el programa nuclear iraní. El aumento de las tensiones impulsó los precios del petróleo. SpaceX busca recaudar US$75.000 millones en una OPI mediante la venta de 555,6 millones de acciones a US$135 cada una, según Reuters. La operación valoraría a la compañía entre US$1,75 billones y US$1,8 billones, convirtiéndola en la mayor salida a bolsa de la historia. El proceso rompe con el esquema tradicional al no anunciar previamente un rango de precios. Los inversionistas siguen de cerca la oferta en un contexto de fuerte interés por las tecnológicas y la inteligencia artificial. Goldman Sachs, Morgan Stanley, Bank of America, Citigroup y JPMorgan lideran la colocación. Además, empleados de SpaceX negocian mejores condiciones financieras antes del debut bursátil. La Asamblea Nacional de Venezuela debatirá una reforma que abriría el sector eléctrico a la inversión privada tras más de 15 años de control estatal. El proyecto permitiría a empresas privadas, mixtas y con participación estatal minoritaria generar, distribuir y vender energía mediante concesiones otorgadas por el gobierno. También contempla tarifas que reflejen los costos reales del servicio y aseguren una rentabilidad razonable. La iniciativa busca atraer inversión a sectores estratégicos y responder a los problemas de suministro eléctrico que afectan la producción de petróleo y gas. El Ministerio de Energía podría otorgar concesiones de hasta 25 años, prorrogables por 15 años adicionales.