Ecos de AETH

Asociación para la Educación Teológica Hispana

Ecos de AETH es el podcast oficial de la Asociación para la Educación Teológica Hispana (AETH), una red que desde 1992 ha promovido la excelencia académica, la equidad y la transformación en la educación teológica hispana. A través de voces diversas, este espacio recoge experiencias, memorias y propuestas que emergen desde nuestras comunidades latinas en los Estados Unidos, Puerto Rico, América Latina y el Caribe. Cada temporada aborda temas urgentes y profundos, entrelazando fe, identidad, justicia social y acompañamiento pastoral. Visite nuestra página web: https://www.aeth.org/

  1. hace 7 h

    Pasos concretos para convertirnos en un buen vecino

    Invitado: Rev. Jesús García En este octavo y último episodio de la séptima temporada, culminamos la serie "Fe que se mueve: el buen vecino en acción" aterrizando todo el camino recorrido en un plan de acción pastoral y comunitario concreto. El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, nos entrega una hoja de ruta de cinco pasos prácticos para que cualquier congregación, sin importar su tamaño, encarne el amor de Cristo en su entorno. A través del valor de la identidad, la urgencia de integrar a las nuevas generaciones, la colaboración estratégica y la perseverancia ministerial, se nos confronta con la métrica definitiva del testimonio cristiano: si nuestra iglesia dejara de existir hoy, ¿el vecindario realmente la extrañaría? Puntos clave del episodio: 1. Conocer nombres para devolver dignidad: El punto de partida de la vecindad cristiana no es repartir folletos de forma anónima, sino aprender nombres propios de vecinos, comerciantes, familias y líderes comunitarios. Nombrar a una persona y escuchar su historia restaura su identidad y devuelve la dignidad conferida por Dios, pasando de la abstracción al encuentro relacional.2. Identificar el dolor detrás de los problemas: Una comunidad de fe madura mira más allá de los síntomas visibles o las quejas superficiales para discernir las heridas profundas de la gente. No se trata solo de señalar el problema social, sino de mirar a la persona, empatizar con su quebranto y ponerse a su disposición con sensibilidad y acompañamiento continuo.3. Involucrar activamente a la niñez y la juventud: Citando investigaciones del Grupo Barna, se enfatiza que los jóvenes no son el futuro lejano, sino el presente vivo de la iglesia, y poseen un deseo innato de transformar el mundo. Si la iglesia local no les abre espacios reales para canalizar esa vocación de servicio y liderazgo social, buscarán agencias seculares u otras organizaciones para hacerlo; la comunidad de fe debe invitarlos a liderar la misión.4. Forjar alianzas locales estratégicas: La iglesia no debe trabajar en aislamiento ni pretender duplicar esfuerzos. Conectar con líderes comunitarios y organizaciones civiles existentes permite aprovechar diagnósticos y censos ya realizados, descubriendo si la necesidad real del barrio son albergues para personas sin hogar, tutorías escolares extracurriculares o apoyo alimentario para adultos mayores solitarios. Juntos se sirve con mayor eficacia.5. La persistencia que valida el testimonio: El verdadero buen vecino no aparece únicamente para una campaña aislada o para marcar una casilla de verificación evangelística. La consistencia semana tras semana —sirviendo con la misma entrega ante una sola persona que ante multitudes— demuestra autenticidad, derriba desconfianzas históricas y permite que el vecindario abra su corazón ante un testimonio sostenido en el tiempo.Invitación final: El pastor García y la moderadora nos invitan a asumir el desafío ético de formularnos una pregunta ineludible: si nuestra iglesia cerrara sus puertas mañana, ¿el vecindario notaría nuestra ausencia? La recomendación más fidedigna sobre una congregación no proviene de la comodidad de sus feligreses el domingo, sino del testimonio del carnicero, el maestro de escuela y el vecino que constatan su presencia sanadora el lunes por la mañana. Se nos convoca a comprometernos por escrito con una acción vecinal sencilla pero concreta, cruzando la acera para limpiar heridas, tender puentes de reconciliación y ser el buen vecino que nuestra comunidad clama y necesita. Visite nuestra página web: aeth.org

    Pasos concretos para convertirnos en un buen vecino
  2. 26 oct

    Fe que se mueve en la Iglesia y desde la Iglesia

    Invitado: Rev. Jesús García El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, nos desafía con una analogía contundente: la iglesia es un cuerpo vivo que se atrofia si permanece inmóvil y encamado dentro de sus cuatro paredes. A través de proyectos prácticos de movilización dominical y la experiencia formativa de viajes misioneros juveniles, descubrimos que revitalizar una congregación exige trasladar el culto a la calle, proclamando con valentía que servir es adorar y que la grandeza de una iglesia jamás se mide por el tamaño de su templo. Puntos clave del episodio: El peligro de la atrofia eclesial: Al igual que el cuerpo humano encamado requiere movilidad constante para evitar úlceras y deterioro, la iglesia local corre el riesgo de atrofiarse espiritualmente si se encierra en sí misma. Sin importar si la congregación es numerosa o pequeña, todo creyente cuenta con dones y recursos que deben ponerse en movimiento para bendecir activamente a la comunidad.La proclamación teológica de "Servir es adorar": Al convocar a la iglesia a servir en domingo —como se hizo en Puerto Rico con la jornada "Fe en Acción" y el movimiento bautista "Yo Amo Servir"— no se cancela el culto, sino que se traslada directamente a la calle. Salir a pintar canchas, podar áreas verdes o arreglar viviendas es una declaración pública y teológica de que el verdadero acto cúltico se consuma cuando el discipulado dominical se traduce en servicio práctico al prójimo.Inclusión total en el servicio comunitario: Las jornadas de alcance deben involucrar al 100% de la congregación, diseñando labores adaptadas a cada capacidad: los niños sembrando plantas, los jóvenes realizando trabajo físico en escuelas, y los adultos mayores o enfermos tejiendo gorros para pacientes oncológicos o redactando cartas a personas privadas de libertad. Incluso se contemplan tareas asignadas para visitantes imprevistos (walk-ins), culminando con una fiesta vespertina donde el vecindario celebra junto a la iglesia.Revitalización congregacional e integración de minorías: El servicio desinteresado es la herramienta más eficaz para reavivar iglesias desanimadas y cerrar brechas culturales e intergeneracionales. En la iglesia de New London, el proyecto dominical de verano "El Buen Vecino" congrega a los servicios en inglés y en español, orando juntos para luego salir en unidad a servir, coincidiendo providencialmente desde su inicio con el Día de Pentecostés.Formación misionera y mentalidad de "iglesia grande": La perspectiva misionera comienza en la propia Jerusalén local (apoyada en el mapeo de la comunidad) y se extiende a la formación temprana de jóvenes en viajes de servicio desde los diez años, marcando positivamente su cosmovisión. Además, se rescata el principio de "iglesias grandes en templos pequeños": la relevancia del testimonio cristiano no depende de las dimensiones edilicias, sino de la disposición a sentarse a la mesa con el prójimo y sembrar esperanza viva.Invitación final: El pastor García y la moderadora nos invitan a abandonar la complacencia de celebrar cultos cerrados y autorreferenciales ("para nosotros, en nosotros y con nosotros"). La exhortación pastoral es a abrir de par en par las puertas del templo y asumir que fuimos llamados a desplazarnos hacia donde la necesidad es apremiante. Se nos anima a definir la movilidad comunitaria desde nuestra propia realidad eclesial, comprometiéndonos a ser un cuerpo sano que adora al Señor con las manos en el servicio y el corazón enteramente volcado hacia el vecindario. Visite nuestra página web: aeth.org

    Fe que se mueve en la Iglesia y desde la Iglesia
  3. 19 oct

    Fe que se mueve en medio de la crisis

    Fe que se mueve en medio de la crisis Invitado: Rev. Jesús García El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, parte de una convicción teológica contundente: Dios no está en crisis. A través del testimonio del paso del huracán María en Puerto Rico y los desafíos de la pandemia global, se desmonta la falsa teología de la inmunidad espiritual para dar paso a una fe encarnada, resiliente y organizada que transforma la adversidad en una plataforma de servicio desinteresado, justicia y testimonio del amor de Cristo. Puntos clave del episodio: La certeza de que Dios no está en crisis: Frente al pánico social y la histeria colectiva, la iglesia no debe ser un eco del temor generalizado, sino un reflejo de serenidad y esperanza en Cristo. El creyente no está exento del dolor ni de las catástrofes; sin embargo, anclarse en las promesas divinas, en la intercesión comunitaria y en el acompañamiento pastoral le permite sostenerse con firmeza.Revisión teológica ante la tragedia (la lección del huracán María): Durante años prevaleció el discurso triunfalista de que "si oramos lo suficiente, el huracán se desviará porque somos un pueblo cristiano". La devastación total de Puerto Rico forzó una profunda revisión teológica: la oración no es un amuleto para esquivar la realidad, sino la certeza de que, aun cuando el sistema eléctrico colapsa y el país queda abatido, Dios sigue estando presente y sigue siendo Dios.La provisión práctica y la preparación eclesial: La fe en crisis requiere planes de acción concretos y previsión logística. Tras el huracán, el templo local pudo abrir sus puertas gracias a un generador eléctrico; el pastor descubrió con humildad que la multitud que llenaba el santuario no asistía deslumbrada por la elocuencia de su homilía, sino por la provisión concreta del templo para conectar y recargar sus teléfonos móviles. La iglesia fue relevante porque se había preparado para bendecir en lo cotidiano.La iglesia no es una ONG: Aunque se valora el aporte del tercer sector, la identidad y motivación de la iglesia son radicalmente distintas. A la comunidad de fe no la mueven métricas contractuales ni asistencialismos por cortesía, sino el amor sacrificial de Cristo y la búsqueda activa de la justicia social. Mientras los protocolos gubernamentales tardan o descuidan los sectores más aislados, la iglesia llega primero a los lugares remotos y marginados donde nadie más quiere entrar.Las crisis como catalizadoras de oportunidades: Los momentos de colapso abren puentes de doble vía entre la congregación y el vecindario. La emergencia del huracán impulsó redes telefónicas de oración pastoral y una plataforma ministerial para acoger brigadas de ayuda mutua, mientras que la crisis sanitaria de la pandemia aceleró el uso de herramientas tecnológicas para pastorear más allá de las paredes del edificio eclesiástico.Invitación final: El pastor García nos exhorta a no perder la esperanza ante las tormentas inesperadas de la vida, recordando que a Dios jamás lo toma por sorpresa ninguna dificultad. La invitación final es a mantenernos íntimamente conectados a la comunidad de fe y a estructurar planes de respuesta eficaces en nuestras congregaciones locales, asumiendo cada crisis no como un motivo de parálisis o queja, sino como una oportunidad sagrada para cruzar el puente hacia el prójimo herido y glorificar a Jesucristo mediante el servicio compasivo. Visite nuestra página web: aeth.org

    Fe que se mueve en medio de la crisis
  4. 15 oct

    Fe que se mueve hacia las fronteras

    Invitado: Rev. Jesús García El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, expone la teología del desplazamiento a partir del testimonio de Jesús, quien nunca esperó pasivamente a que las personas se acercaran, sino que tomó la iniciativa de desplazarse hacia los márgenes. A través de lecciones de servicio multicultural, colaboración intergeneracional y la disposición a desaprender fórmulas preconcebidas, descubrimos que el servicio guiado por el amor es el lenguaje universal capaz de derribar cualquier frontera. Puntos clave del episodio: La teología del desplazamiento: Frente a una iglesia estática que espera a que la comunidad llegue a sus templos, el ejemplo de Jesús modela un desplazamiento constante. La fe encarnada sale de la comodidad para moverse hacia y a favor de los marginados, los oprimidos y los extranjeros (documentados o no), convirtiéndose en un puente tangible de reconciliación y amor práctico.El servicio como lenguaje universal: Ante la complejidad de liderar congregaciones bilingües y multiculturales, el pastor destaca que el servicio desinteresado supera cualquier barrera idiomática o política. Se ilustra con la experiencia de misioneros angloparlantes sirviendo en asilos de ancianos en Puerto Rico: aunque no compartían el mismo idioma con las abuelas residentes, el cuidado de masajear sus manos y atenderlas con cariño comunicó con total claridad el mensaje del Evangelio.La intencionalidad de elevar a las minorías: Dentro de comunidades hispanas diversas, la mayoría demográfica no debe imponer su cultura ni obligar a los demás a asimilarse. La labor del liderazgo pastoral —siendo "clave o clavo"— consiste en diseñar espacios intencionales donde grupos minoritarios (por ejemplo, hermanos salvadoreños o dominicanos en una iglesia de mayoría puertorriqueña) tengan representación en comités, voz en la toma de decisiones y visibilidad en las actividades.Integración intergeneracional: Las tensiones entre generaciones se superan cuando los adultos toman la iniciativa de escuchar y aprender el lenguaje de la juventud sin esperar que ellos se ajusten primero. Rompiendo los modelos que segregan las misiones por edades (caballeros, damas o jóvenes por separado), se propone el servicio conjunto: unir la sabiduría de los adultos mayores con la energía de los niños y jóvenes genera una cohesión comunitaria sumamente poderosa.Humildad para desaprender y adaptarse al contexto: Los modelos ministeriales exitosos de una región no siempre aplican directamente a otra. El pastor relata cómo su intento de replicar en Nueva Inglaterra una jornada de servicio comunitario al aire libre en pleno mes de febrero (como solía hacer en el cálido clima de Puerto Rico) provocó risas entre los miembros debido al frío extremo. El buen vecino debe estar dispuesto a "romper el librito", admitir que no lo sabe todo y escuchar a la gente local para adaptar las estrategias a la realidad presente.Invitación final: El reverendo García nos convoca a imitar a Jesús en su capacidad de desplazarse y escuchar con profunda humildad, reconociendo que los niños, los jóvenes y los vecinos marginados pueden enseñarnos formas más efectivas de amar. La invitación final es a mantener el corazón dispuesto a ser sorprendido por el Espíritu Santo, abandonando nuestros prejuicios y zonas de confort para cruzar con valentía las fronteras generacionales, culturales y sociales que nos rodean, sirviendo como agentes vivos de reconciliación. Visite nuestra página web: aeth.org

    Fe que se mueve hacia las fronteras
  5. 5 oct

    El buen vecino: Más allá de la cortesía

    Invitado: Rev. Jesús García En este cuarto episodio, profundizamos en la distinción fundamental entre el cumplimiento formal de las normas sociales y el compromiso radical del amor evangélico. El reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut, nos convoca a superar la cortesía pasiva para encarnar la figura del verdadero buen vecino. A través de una reflexión sobre el costo sacrificial del servicio, la renuncia a agendas de proselitismo transaccional y la humildad de no buscar protagonismo institucional, descubrimos que ser prójimo implica estar dispuestos a incomodarnos para que solo el nombre de Cristo sea glorificado. Puntos clave del episodio: Cortesía estática vs. discipulado de la milla extra: La cortesía tradicional busca lo correcto, mantener las apariencias y evitar conflictos desde una postura cómoda y estática. En contraste, el verdadero buen vecino da la milla extra: se incomoda, camina al lado del afligido, invierte tiempo imprevisto y asume el costo emocional y material que requiere cuidar la vida ajena, tal como el samaritano costeó la posada del hombre herido en Lucas 10.Amar sin agendas ni transacciones utilitarias: El servicio cristiano no debe reducirse a una estrategia transaccional para "ganar personas para el templo" o llenar una lista de control evangelística. Se debe amar y bendecir con excelencia aun cuando la persona auxiliada no muestre gratitud ni asista al domingo siguiente; amar incondicionalmente sin esperar retribución refleja el amor primero con el que Cristo nos alcanzó en medio de nuestro propio desastre.La trampa de la visibilidad y el discernimiento de las motivaciones: En una cultura hiperconectada dominada por la búsqueda de aprobación, likes y exposición pública, los ministerios deben examinar sus intenciones más íntimas. Aunque comunicar el trabajo eclesial es necesario, la iglesia no debe actuar para inflar su marca ni para que brille el nombre de sus líderes, sino para que todo reconocimiento y honra apunten exclusivamente a Jesús.La humildad de "ser el número dos": No todas las iniciativas comunitarias requieren que la iglesia funde programas nuevos o sea la protagonista. Si otra organización o entidad civil ya realiza un trabajo con excelencia —por ejemplo, con las personas sin hogar—, la postura madura y humilde es unirse a ellos como colaboradores secundarios, sumando recursos y esfuerzos en lugar de competir por el liderazgo.El buen vecino escucha antes de imponer: Servir de manera contextual exige reconocer que Dios ya ha estado trabajando en la comunidad antes de nuestra llegada. El buen vecino no asume que posee todas las respuestas ni llega a imponer fórmulas; escucha activamente a los residentes y a las organizaciones aliadas, adaptando sus planes y reconociendo que cada parte tiene saberes y dones valiosos que aportar a la mesa común. Invitación final: El reverendo García y la moderadora nos invitan a reflexionar con honestidad sobre qué mueve verdaderamente nuestras acciones cotidianas: si el deseo de ser vistos y reconocidos, o el amor transformador de Jesús. La invitación final es a abrazar la santa incomodidad, abandonando la falsa seguridad de la cortesía superficial para convertirnos en buenos vecinos que escuchan con atención, sirven con desinterés y están dispuestos a dar la vida por el bienestar y la dignidad del prójimo. Visite nuestra página web: aeth.org

    El buen vecino: Más allá de la cortesía
  6. 28 sep

    ¿Quién es mi prójimo hoy?

    Invitado: Rev. Jesús García En este tercer episodio, nos adentramos en una de las preguntas éticas y teológicas más desafiantes del Evangelio: ¿quién es mi prójimo hoy? A través de vivencias pastorales en contextos multiculturales, la acogida a personas de diversos credos y la convivencia en medio de la polarización política, descubrimos que el prójimo trasciende nuestras afinidades étnicas, doctrinales o ideológicas, convocándonos a examinar con honestidad qué clase de prójimo estamos siendo nosotros para los demás. Puntos clave del episodio: La confrontación de Lucas 10: La pregunta del intérprete de la ley buscaba establecer límites cómodos al amor para justificarse y hacer lo mínimo necesario. Jesús rompe esos esquemas introduciendo como modelo ético al samaritano: aquel que no hablaba, no creía ni compartía el mismo trasfondo del oyente judío. Esto cambia radicalmente la perspectiva: el reto no es únicamente identificar quién califica como prójimo, sino evaluar qué clase de prójimo somos ante las heridas ajenas.El servicio como puente interreligioso: El pastor comparte su experiencia al recibir grupos de servicio en Puerto Rico, entre ellos a un joven de fe musulmana. Lejos de imponer barreras, el servicio comunitario conjunto sirvió como punto de encuentro donde el respeto mutuo y el amor cristiano propiciaron vulnerabilidad, diálogo genuino y la oportunidad de que el visitante participara en los cultos, demostrando que el servicio práctico derriba muros y une en propósitos comunes.Reconocimiento del privilegio y empatía migratoria: Al pastorear en Connecticut, el ministro experimentó una profunda reevaluación de sus propios prejuicios al convivir con inmigrantes de diversas nacionalidades latinoamericanas. Al contrastar la libertad de su ciudadanía puertorriqueña para viajar sin trabas frente al dolor y las restricciones del indocumentado, reconoció su situación de privilegio. Este entendimiento lo llevó a abandonar el juicio para escuchar con compasión el dolor del migrante y mirar con los ojos de Jesús.Multiculturalidad y reconciliación en la iglesia local: En una congregación diversa con servicios en inglés y en español, la hospitalidad exige visibilizar a todas las identidades. Más allá de la mayoría boricua, se levanta la voz de hermanos salvadoreños y dominicanos, y en el servicio en inglés se afirma a la comunidad afroamericana durante el Mes de la Historia Afroestadounidense. Se resalta además el desafío en tiempos de polarización: el mayor milagro dominical ocurre cuando creyentes republicanos y demócratas se sientan en la misma banca a adorar juntos al mismo Dios.El modelo de Zaqueo y la vulnerabilidad pastoral: Conectando con el encuentro de Jesús y Zaqueo, se destaca cómo el Maestro no esperó a ser llamado, sino que se autoinvitó a la casa del marginado y repudiado social. La iglesia actual está llamada a imitar esa misma vulnerabilidad activa: tomar la iniciativa de entrar en los espacios de quienes piensan o viven de manera distinta para escuchar sus historias y reconocer en ellos a personas amadas y redimidas por Dios.Invitación final: La invitación final es a pedirle a Dios que limpie nuestra mirada para descubrir su rostro en el extranjero, en el marginado y en quien sostiene posturas políticas contrarias a las nuestras, comprometiéndonos a salir de nuestra zona de confort para hacernos voluntariamente prójimos de aquellos que necesitan ser vistos, escuchados y dignificados por la gracia de Cristo. Visite nuestra página web: aeth.org

    ¿Quién es mi prójimo hoy?
  7. 21 sep

    Caminar con Jesús por el vecindario

    Invitado: Rev. Jesús García En este segundo episodio, nos adentramos en el significado teológico y práctico de la Encarnación aplicada a la vida comunitaria. El reverendo Jesús García, pastor de Church of the City en New London, Connecticut, nos confronta con el hecho de que Jesús no desarrolló su ministerio desde la comodidad de un púlpito, sino recorriendo las calles y los caminos polvorientos de su tiempo. La conversación nos convoca a mantener los ojos y los oídos bien abiertos para estudiar nuestro vecindario con la misma devoción con la que estudiamos las Sagradas Escrituras, insertándonos en los espacios cívicos y respondiendo con ternura a las necesidades cotidianas de nuestra gente. Puntos clave del episodio: La Encarnación como modelo de presencia: Caminar con Jesús por el vecindario es vivir el principio de la Encarnación: Jesús no envió un mensaje de texto desde el cielo, sino que se hizo carne y habitó entre nosotros. Así como se estudia la Biblia para comprenderla en profundidad, la iglesia tiene la obligación pastoral de salir y estudiar la calle para entender verdaderamente a su comunidad, reconociendo qué cosas le duelen, qué celebra y qué necesidades enfrenta.El ministerio itinerante de Jesús: Se destaca que aproximadamente el noventa por ciento del ministerio de Jesús ocurrió en las calles, caminos y plazas (como describe Mateo 9:35) y no dentro de las sinagogas o templos. Siguiendo el principio de predicar "con la Biblia y con el periódico en la mano", la fe debe cruzar constantemente hacia la otra orilla para derribar las murallas modernas y responder a la realidad social concreta del presente.Mirar el barrio con los ojos de Cristo: Salir al encuentro de la comunidad implica ponerle rostro y nombre propio a las historias que se escuchan. El pastor García propone identificar los callejones oscuros, los parques desatendidos, pero también acercarse a instituciones como los cuarteles policiales y las alcaldías para escuchar y conocer de primera mano los desafíos que enfrentan los servidores públicos y los trabajadores locales.Tener oído en tierra e insertarse en lo cívico: La presencia de la iglesia en las calles no es únicamente para abrir la Biblia y proclamar sermones, sino para escuchar con respeto en reuniones comunitarias, juntas de vecinos y foros de salud o quejas locales. Rescatando el lema ministerial "entramos para adorar, salimos para servir", la comunidad eclesial debe entender que el templo es el espacio donde nos equipamos, pero la calle es donde realmente servimos.Gestos cotidianos y adaptación estacional: La fe encarnada se manifiesta en los detalles ordinarios: ayudar a cargar una compra, brindar un abrazo oportuno, llorar con el afligido, abrir el templo climatizado para quienes sufren el frío extremo del invierno o crear programas diurnos de acompañamiento para adultos mayores que enfrentan la soledad. Asimismo, durante el buen clima, se ilustra la práctica de sacar las mesas de oración al frente del templo, combinando la caminata de oración por las aceras con la intercesión accesible a cualquier transeúnte que se acerque.Invitación final: El pastor nos recuerda que la intercesión y la acción práctica jamás deben divorciarse; la oración no es una excusa para la inmovilidad, sino el motor que nos impulsa a caminar el barrio bendiciendo a nuestros semejantes. La invitación final es a abandonar la comodidad del templo y recorrer nuestras calles con los ojos de Jesús, dispuestos a ser sus manos y sus pies en lo cotidiano, sembrando consuelo, dignidad y esperanza en cada rincón de nuestra comunidad. Visite nuestra página web: aeth.org

    Caminar con Jesús por el vecindario
  8. 14 sep

    ¿Qué es una fe que se mueve?

    Invitado: Rev. Jesús García Con este primer episodio inauguramos la séptima temporada, titulada "Fe que se mueve: el buen vecino en acción". Nos acompaña el reverendo Jesús García, pastor general de la iglesia Church of the City en New London, Connecticut. A partir de su experiencia ministerial tanto en Puerto Rico como en los Estados Unidos, el pastor García nos confronta con el peligro del estancamiento espiritual y nos recuerda que la fe cristiana no es un dogma estático ni un destino final, sino un camino activo. La conversación nos invita a romper el encierro del templo dominical para encarnar el Evangelio en la vida cotidiana, caminar el vecindario y dejarnos transformar profundamente por la realidad del prójimo. Puntos clave del episodio: La fe como camino y no como destino: Basándose en la advertencia de Santiago de que la fe sin obras está muerta, se enfatiza que una fe inmóvil se asfixia y se corrompe. La fe es comparable a la disciplina de un gimnasio: no basta con conocer la teoría, las ventajas o las instrucciones; es indispensable ejercitarla a diario, salir de las cuatro paredes del templo y ponerla en práctica en el encuentro cara a cara con la comunidad.De la lástima a la compasión transformadora: Ser una presencia eclesial relevante exige no solo buscar impactar al vecindario, sino tener la humildad de permitir que la realidad de la comunidad afecte a la propia congregación. Para predicar con pertinencia y encarnar el amor de Dios, el creyente debe transitar de la mera lástima distante hacia una empatía compasiva que camina, escucha historias y reconoce rostros concretos.Creatividad y diversidad en el servicio: El mandato de salir al encuentro del prójimo no se reduce a una acción física idéntica para todos. Aquellas personas con limitaciones de movilidad pueden ejercer un poderoso "ministerio del teléfono", enviar mensajes de texto o interceder en redes sociales. Asimismo, la iglesia puede respaldar y fortalecer a organizaciones sin fines de lucro locales que ya operan con excelencia, preparar paquetes de alimentos (snacks) de emergencia con mensajes bíblicos o establecer presencia activa en los comercios del vecindario.Hospitalidad genuina sin agendas de captura: Al abrir las puertas del templo para actividades vecinales o de servicio social, la comunidad de fe debe aclarar con transparencia que no busca coaccionar ni adueñarse de las personas. El objetivo primordial no es inflar la membresía de la iglesia, sino actuar como un buen vecino que sirve con desinterés y trabaja en conjunto por la transformación integral del barrio.La santa inconformidad que moviliza: Para romper la parálisis de las zonas de confort, el creyente debe abrazar la "santa inconformidad": una inquietud del Espíritu Santo que reconoce que la vida cristiana va mucho más allá de la experiencia emocional del culto dominical. Este despertar exige salir de la comodidad, orar con vulnerabilidad, observar con atención dónde Dios ya está obrando y dar pasos de acción concretos sin esperar condiciones de perfección.Invitación final: El Rev. García nos invitan a examinar en qué áreas de nuestra vida la fe continúa estacionaria, recordándonos que Dios nunca coloca una iglesia en un lugar por casualidad, sino con un propósito redentor específico. La invitación final es a dejarnos guiar por el Espíritu Santo, abandonar la seguridad del cautiverio eclesiástico y salir a las calles y aceras de nuestra ciudad con valentía, dispuestos a incomodarnos para ser las manos, los pies y el rostro visible de Cristo en medio de nuestros vecindarios. Visite nuestra página web: aeth.org

    ¿Qué es una fe que se mueve?

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Ecos de AETH es el podcast oficial de la Asociación para la Educación Teológica Hispana (AETH), una red que desde 1992 ha promovido la excelencia académica, la equidad y la transformación en la educación teológica hispana. A través de voces diversas, este espacio recoge experiencias, memorias y propuestas que emergen desde nuestras comunidades latinas en los Estados Unidos, Puerto Rico, América Latina y el Caribe. Cada temporada aborda temas urgentes y profundos, entrelazando fe, identidad, justicia social y acompañamiento pastoral. Visite nuestra página web: https://www.aeth.org/