Del Café a la Acción ☕️🚀

Priscila Figueroa

Escribir me apasiona, pero ahora también quiero contártelo con mi voz. Bienvenido a este espacio de Humanidad, Estrategia e IA priscilafigueroamkt.substack.com

  1. 27 ago

    Publiqué mi libro en diciembre y no se lo dije a nadie

    Creo que el impulso más inmediato una vez que publicas tu libro es decirle al mundo léeme. Sin embargo, no fue esa mi experiencia cuando publiqué El Archivo de SofIA. El libro tenía una fecha de publicación. No una exacta, pero sí una fecha límite. Fecha de publicación: antes de volver a casa. Como quizás ya has leído antes, El Archivo de SofIA nació en una habitación con una vista poco convencional, en el hospital de NYU en Long Island. Pero una vez que la publicación estuvo activa y pedí mi primera copia de muestra —que llegó a casa en la fecha esperada, el 5 de enero de 2026— no hubo anuncio, no hubo post, no hubo correo, no hubo nada. Subí el archivo a KDP, apareció en Amazon, y ahí se quedó, quieto, enero y febrero completos, mientras yo me ocupaba de algo más importante que él. Y dos meses es bastante tiempo cuando acabas de publicar algo. Es todo el tiempo, en realidad. Y no fue por descuido, mi querido lector. Fue porque no tenía cabeza para más. Ese diciembre mi esposo estaba hospitalizado por segunda vez. Yo llevaba meses sin trabajar y en casa las cosas estaban algo apretadas, porque vivir en Nueva York tiene sus pros —me atrevería a decir que es la ciudad más emocionante del mundo— pero también es de las más costosas: todo cuesta el doble, y encima llega el invierno y la calefacción se te dispara de una forma que no te imaginas hasta que ves la factura. En medio de todo esto me escribieron por Upwork para una entrevista de trabajo con una agencia. La entrevista quedó pautada para el 2 de enero y yo aún estaba en el hospital. Recuerdo que tuve que hacer maromas para verme medianamente presentable, porque tenía casi un mes quedándome allí, durmiendo junto a mi esposo en una silla reclinable, con un aire acondicionado que te helaba la sangre y el invierno más helado que había experimentado nunca. Mi aspecto era más de supervivencia que el de una estratega y creadora de contenido. Pero con todo y eso me di los modos de ponerme un suéter presentable, taparme el cabello con un gorro decente y presentarme a una entrevista 100% en inglés. Con nervios. Con miedo. El trabajo era crear contenido para una agencia que armaba cuentas virales en TikTok. Temas políticos, temas sociales, cosas pensadas para la generación Z. Volumen, todos los días, con la máquina siempre pidiendo más. No fue fácil: mi capacidad creativa dentro del hospital, y al llegar a casa, no era la más favorable. Pero era un trabajo real, pagaba bien y en ese momento nosotros lo necesitábamos. Te presento mi oficina por los siguientes tres días. El 5 de enero le dieron el alta a Jorge, justo el día de nuestro aniversario de bodas. Y ese mismo día, cuando llegamos a casa, estaba esperándome el libro en su cajita de Amazon, aún sin abrir, listo para regalárselo. Lo abrí con mucha emoción, se lo entregué, y por los siguientes días leímos cada noche antes de dormir. Así que el libro sí tuvo su lector. El que lo pidió, el que lo estaba esperando. Lo que no tuvo fue a nadie más. Pasé todo lo que quedó del mes de enero produciendo contenido para que otros crecieran, cuidando a mi esposo que apenas se estaba recuperando, tratando de sostener un empleo remoto que me daba un ingreso bueno y me dejaba agotada cada día. Muchas veces me iba a dormir a las once o a la una de la madrugada, creando contenido, tratando de seguir el ritmo. Mientras tanto mi libro seguía ahí, en Amazon, esperando a alguien que nunca iba a llegar porque yo no le había dicho a nadie que existía. Cuando terminó ese primer mes me ofrecieron continuar el contrato, pero por menos dinero. En ese mes me hicieron abrir y probar seis cuentas de contenido desde cero: crear desde la idea hasta las piezas, que no podían ser menos de cuatro publicaciones diarias por cada cuenta. Cada semana evaluaban, y si no había viralidad se descontinuaba esa idea y se seguía con dos ideas más. Lo que funcionaba se mantenía. De las seis cuentas que creé solo dos se viralizaron, pero una de ellas tenía un concepto más fuerte, y me ofrecieron quedarme manejando solo esa cuenta, con diez piezas de contenido diarias. Dije que no. Y quiero ser bien clara aquí, porque odiaría que esto sonara a que lo decidí desde la comodidad: la verdad es que me dio muchísimo miedo dejar el trabajo. El ingreso era bueno y hubiera hecho que los siguientes meses no fueran tan duros. Estábamos en pleno invierno, y yo estaba renunciando a una fracción que igual podía ser de ayuda en casa. Pero al mismo tiempo me estaba desgastando. Y más allá de eso, fue Jorge mismo quien me dijo que lo dejara. Me motivó a enfocarme en estar con él, seguirlo apoyando en su recuperación y trabajar en mi libro. Me dijo que confiáramos en papá Dios y que confiara en él. Y así lo hice. En febrero me senté y agarré El Archivo de SofIA otra vez, y no fue para promocionarlo, fue para volver a abrirlo. Para leerlo de nuevo, esta vez desde otra mirada, con otra visión. Ya con dos lectores beta —mi esposo y su hijo— pude ver la historia desde otro ángulo: suavizar un poco, agregar escenas, eliminar otras. Rehice la portada. Rehice las imágenes. Una de las cosas que cambiaron de la primera versión a la nueva fue la forma de ver al sistema. En la de diciembre el sistema era el enemigo. Así de simple. Los chips emocionales, la corporación, la regulación de lo que sentíamos: todo eso estaba escrito como una maldad, alguien allá arriba decidiendo apagarnos. En la versión que releí en febrero eso ya no me sonaba cierto. Porque yo acababa de pasar un mes adentro de una máquina de contenido, produciendo lo que me pedían que produjera, sin tiempo de preguntarme si me gustaba o no. Y no había ningún villano ahí. Me di cuenta de que consumimos lo que personas como yo, bajo circunstancias de tensión y presión, producimos por encargo. La narrativa que ves en redes no la escribe una entidad oscura. La escribe alguien que recibió un brief y tenía cuatro piezas que entregar ese día. Eso me llevó a pensar en quiénes están detrás de todo lo que vemos. Son personas como tú y como yo. Seres humanos creando lo que el algoritmo consume, lo que queremos que la gente vea y no lo que es real. Y a veces también gente sacando provecho del dolor de alguien para generar viralidad. Y ahí fue donde se me movió todo. Quizás no es la IA, ni el gobierno, ni las instituciones el villano de la historia. Tal vez todos somos villanos. Los que crean y los que replican. Y si una pandemia digital llegara como en mi historia, se necesitaría una solución que fuera más allá de esto. Reescribí al sistema como una solución. Una solución que después se volvió otra cosa, sí, pero que nació de gente intentando arreglar algo roto. A finales de febrero volví a publicar. El 3 de marzo llegó a mi casa otra cajita de Amazon, igualita a la de enero. Adentro no venía el mismo libro. Y ese mes que di por perdido, ese enero en el que sentí que me alejaba de mi historia, fue el único que pudo escribir la segunda versión. No la habría escrito en noviembre. No sabía todavía lo que tenía que saber. Y ahora hablame de ti, Me gustaría saber si tienes algo publicado y abandonado. Un blog que dejaste, un proyecto que subiste y nunca anunciaste, algo tuyo que está ahí afuera y nadie sabe que existe. Cuéntame en los comentarios, me encanta leerles. Con amor, Pris 💜 Con amor,Pris 💜 🎓 ¿Estás escribiendo tu primer libro? El Programa para Escritores te acompaña a terminarlo y publicarlo sin perder tu voz. Si todavía no es tu momento, únete al grupo de WhatsApp para clases gratis y novedades. 📘 ¿Quieres leer mi libro? El Archivo de SofIA tiene un 50% de descuento en la versión digital con el código AUTORSUBSTACK. ✍️ En la Biblioteca de Autores de Substack leo y apoyo a autores de Substack autopublicados. Suscribirte con el plan anual sale menos de $3 al mes —lo que me permite seguir leyéndolos y llegar a los que aún están en la lista de espera. Web priscilafigueroamkt.com | IG @priscila.figueroamkt Get full access to Priscila Figueroa at priscilafigueroamkt.substack.com/subscribe

  2. 13 ago

    Hace un año no sabía qué hacía aquí. Esta semana di mi primera clase.

    Hace un año abrí este Substack casi sin pensarlo. Fue una prueba, de verdad. No sabía qué iba a pasar con este newsletter, no sabía si alguien lo iba a leer, no tenía ningún plan grandioso detrás, solo me senté un día como este y empecé a escribir. Y hoy, un año después, te escribo desde un lugar que esa Pris de hace un año no se habría imaginado ni en sus sueños más remotos. Esta semana, junto a Enrique Delgado —mi paisano y compañero en esta locura hermosa— dimos la primera clase del Programa para Escritores. Nuestra primera sesión, nuestra primera clase de verdad, y déjame decirte que salimos de ahí con el corazón lleno. Este es un proyecto que nos ha dado bastante que hacer, al que le hemos puesto muchísimo corazón y muchísimo empeño, y verlo por fin arrancar… uf, de verdad que no tengo la palabra exacta para eso. Somos ocho personas en esta primera cohorte, y todas salieron de aquí, de esta misma comunidad de Substack. Y lo que más me emociona es lo distintas que son entre sí, porque hay quienes ya escribieron un libro o hasta 2, hay quienes quieren empezar uno y no saben ni por dónde comenzar, y hay quienes tienen un manuscrito guardado que todavía no ha salido al mundo. Esa mezcla de perfiles, esa versatilidad, es justo lo que hace que cada sesión se sienta viva. Y aquí me detengo, porque hay algo que no quiero que se me pase por alto, y es que nada de esto existiría si hace un año no me hubiera atrevido a publicar esa primera prueba. Ese newsletter “pequeño”, el de los diez primeros lectores, es el que me trajo hasta acá, y no conseguí a estas ocho personas con anuncios ni con ninguna campaña, las conocí escribiendo, quedándome, apareciendo cada semana aunque muchas veces no supiera ni a dónde iba todo esto. Así que si tú tienes algo que sientes demasiado pequeño para importar —un newsletter con cinco suscriptores, un borrador guardado, una idea que todavía no te atreves a soltar— piénsalo dos veces antes de abandonarlo, porque lo pequeño de hoy puede ser la raíz de algo que ahorita mismo ni te imaginas. Y como este proyecto sigue creciendo, esta semana abrimos algo nuevo: un canal de WhatsApp del Programa para Escritores. Es para quienes quieran acompañarnos aunque no estén en esta primera cohorte, para estar al día, recibir artículos, enterarte de los directos gratuitos que vamos a lanzar, y tener acceso a las herramientas que iremos compartiendo. Ahí va a vivir mucho de lo que se cocina dentro y fuera del programa, y si escribiste un libro, si quieres empezar uno, o si tienes un manuscrito esperando salir al mundo, este es tu lugar. Te dejo el link acá 👉 CANAL DE WHATSAPP Hace un año esto era una prueba. Y hoy es una comunidad, un libro que ya vive fuera de mí, un programa, y gente maravillosa que jamás habría conocido de otra forma, y todo empezó con un día cualquiera y las ganas de intentarlo. Así que hoy mi pregunta para ti es simple: ¿qué estás por intentar sin saber todavía a dónde te va a llevar? Cuéntame en los comentarios, que de verdad me encanta leerles. Con amor,Pris 💜 🎓 ¿Estás escribiendo tu primer libro? El Programa para Escritores te acompaña a terminarlo y publicarlo sin perder tu voz. Si todavía no es tu momento, únete al grupo de WhatsApp para clases gratis y novedades. 📘 ¿Quieres leer mi libro? El Archivo de SofIA tiene un 50% de descuento en la versión digital con el código AUTORSUBSTACK. ✍️ En la Biblioteca de Autores de Substack leo y apoyo a autores de Substack autopublicados. Suscribirte con el plan anual sale menos de $3 al mes —lo que me permite seguir leyéndolos y llegar a los que aún están en la lista de espera. Web priscilafigueroamkt.com | IG @priscila.figueroamkt Get full access to Priscila Figueroa at priscilafigueroamkt.substack.com/subscribe

  3. 29 jul

    ✍🏻 Escribe y publica tu libro: 2026

    Ya lo dijimos en vivo hace un rato: el manuscrito es solo el primer paso. Enrique y yo dimos hoy el primer directo del Programa para Escritores, y quiero contarles de qué se trató — para quien no pudo conectarse, o para quien quiere volver a escuchar el video con calma. Enrique habló de lo que casi nadie dice en voz alta: escribir es decidir. No es esperar a que llegue la inspiración un día que “te sientas más cómodo” — porque ese día, casi siempre, no llega. De cada 100 personas que dicen tener un libro dentro, solo unas 8 lo terminan. Esas 8 son las que van a dejar algo. El resto se queda en la idea. Y luego vengo yo con la pregunta que me hice cuando terminé El Archivo de SofIA: ya está el libro — ¿y ahora qué? Ahí descubrí algo que cambió todo: escribir el libro es solo el 20% del camino. El otro 80% es lo que casi nadie te enseña — cómo construir un ecosistema alrededor de ese libro para que no se pierda en la biblioteca infinita de Amazon. Tu marca de autor. Tu libro bien editado y maquetado. Tu portada. Tu página de venta. Tu presencia en redes. Hasta tu audiolibro, para quien no tiene tiempo de leer pero sí de escuchar. Ese recorrido conectado es lo que transforma un manuscrito en algo que sigue vivo en el tiempo — no un PDF que subes una vez y olvidas. Por eso creamos este programa. No para venderte la idea de que en 5 semanas vas a tener tu libro publicado — eso sería venderte humo, y no es lo nuestro. Es para darte la ruta: el método de Enrique para escribir, y el método mío para publicar y sostener ese libro en el tiempo. Con nosotros dos acompañándote de cerca, no un curso grabado que ves una vez y ya. Es nuestro programa piloto. La primera cohorte. Lo estamos haciendo con mucho cuidado, y por eso el acompañamiento va a ser tan cercano como pueda ser. Si ya tienes una idea clara — o un primer borrador esperando por ti — esta es tu ruta. 🎥 Mira el directo completo arriba. 📍 Toda la información y los planes de pago están aquí: https://programa-editorial-amigo.lovable.app/ventas WhatsApp https://chat.whatsapp.com/L6HE52Dww5u0IQ9xtLV1xT?s=cl&p=i&ilr=0 Lo prometido aqui les dejamos los links de las presentaciones que utilizamos en el Directo Presentación Enrique Aquí Presentacion Pris El programa empieza el 12 de agosto. Te esperamos adentro. Get full access to Priscila Figueroa at priscilafigueroamkt.substack.com/subscribe

    ✍🏻 Escribe y publica tu libro: 2026
  4. 9 jul

    No juzgues un libro por su portada (pero todos lo hacemos)

    💜 Algo para mi yo del futuro Querida mía, Esta semana me sorprendí mirando la portada de mi libro desde la crítica —no la destructiva, sino al contrario, la crítica constructiva, esa que nos empuja a mejorar. Y me vino a la mente una pregunta un poco incómoda, debo decir: ¿me compraría mi propio libro si lo viera por primera vez? No lo pensé como autora, lo pensé más bien como alguien que nunca me ha leído, que no me conoce, que solo tiene tres segundos para decidir si sigue deslizando el dedo o se detiene. Pero esto va más allá de la portada del libro. También va sobre mí, la mujer sentada en este rincón de mi habitación, con el café enfriándose porque llevo media hora pensando en qué escribir y cómo dejar hoy algo que mis suscriptores quieran leer. Pero sobre todo, que quieran esperar cada semana. ¿Cómo es la portada de Priscila? Cuando me ven, ¿quieren conocer más de esa persona que está del otro lado de sus pantallas? ¿Qué se imaginan de mí cuando mi nombre aparece en su bandeja de entrada? No es vanidad. Es honestidad: todos tenemos una portada con la que nos mostramos al mundo. Siempre siento que soy muy transparente en todo lo que hago, y aun así muchas veces siento que vivo en constante edición de mí misma. ¿Por qué? Porque quiero saber si la portada que muestro se parece, aunque sea un poco, a lo que realmente hay adentro. Con amor, desde este presente donde reedito nuestra portada al mundo. Tu yo del presente. 💜 📚 Algo sobre estrategia Voy a confesarte algo: mi contraportada nunca fue muy editorial. La construí pensando solo en el frente, como si nadie fuera a voltear el libro. Esta semana la rediseñé por completo — con ayuda de herramientas de IA, pero esa es una historia para otro día — y entendí algo que necesitaba entender hace meses: la portada no es decoración, es tu primera venta. Hay un libro que leí hace años, Personas Compran Personas, del autor venezolano Carlos Rosales, especialista en ventas, que se me quedó grabado. Su idea central es que nos vendemos todo el tiempo. A nuestra pareja, a nuestros jefes, a nuestros padres, a nuestros amigos. No porque tengamos dos caras, sino porque mostramos nuestra mejor cara — y eso es humano, no es falso. Con tu libro pasa exactamente lo mismo. Puedes tener el contenido más honesto y necesario del mundo, pero si la portada no invita a abrir, nadie lo sabrá nunca. Dicen que no hay que juzgar un libro por su portada... hasta que lo hacemos. Y créeme, todos lo hacemos. Si estás escribiendo o ya publicaste, hazte hoy la pregunta que me hice yo: ¿te comprarías tu propio libro si lo vieras por primera vez, sin saber que lo escribiste tú? Y si la respuesta te incomodó un poco — bienvenida al club. El domingo te cuento, junto con Enrique Delgado, todo un proyecto en el que vamos a tratar esto más a fondo. Stay tuned. 💜 📝 Algo que compartir Y ya que estamos hablando de mirarnos desde afuera, quiero usar este espacio también para algo que está en mi corazón, al igual que en el corazón de muchos venezolanos. Sé que muchos de ustedes, como yo, piensan en Venezuela, y quiero dar las gracias a todas las personas de mi comunidad que han estado al pendiente, y han apoyado y compartido lo que sigue pasando en mi país. El doble terremoto fue hace 2 semanas, pero la situación en mi país no ha terminado. La reconstrucción apenas comienza, y no queremos olvidar solo porque ya el algoritmo no muestra lo que está pasando. Quiero dejarles aquí enlaces verificados donde todavía se puede ayudar y contribuir de forma real: 🇻🇪 Lista actualizada de empresas confiables para hacer tus donativos: https://donaxvenezuela.org 🇻🇪 Ofrece o solicita ayuda que necesites: https://vzlayuda.com 🇻🇪 Enlace voluntariado Madrid: https://adn-venezuela.lovable.app ✨ Algo desde El Archivo de SofIA Este fragmento vive en el capítulo La Carta de la Imperfección, cuando le confieso a SofIA algo que había olvidado: “¿Sabes? Una vez leí sobre un arte japonés llamado Wabi-Sabi. Los japoneses ven belleza en la simplicidad… incluso en las grietas. Cuando una porcelana se quiebra, ese espacio permite que entre la luz. Esa grieta crea un tipo distinto de belleza… una belleza que nace de la imperfección.” Lo escribí hace meses pensando en otra cosa. Pero esta semana entendí que mi propia contraportada era eso: una grieta. No la escondí, la mejoré. Y quizás esa es la diferencia entre la perfección que nunca llega y el Wabi-Sabi que sí es posible: no se trata de que no se note la grieta, se trata de dejar que por ahí entre algo mejor. 📖 Ahora te toca a ti Este es el antes y el después de mi portada — la misma historia, contada de dos formas distintas. No fue cambiar un color de fondo. Fue preguntarme, otra vez, si lo que muestro por fuera se parece a lo que hay adentro. Esta vez creo que sí. ¿Tú qué opinas? ¿Este cambio hace una diferencia real, o soy yo que después de tantas semanas mirándolo tan de cerca ya no puedo ser objetiva? Cuéntame en los comentarios — lo que veas tú, con ojos frescos, es exactamente lo que va a ver un lector nuevo. Me encantaría leerte. 💜 Get full access to Priscila Figueroa at priscilafigueroamkt.substack.com/subscribe

  5. 2 jul

    Cuando lo real tiembla dos veces

    💜 Algo para mi yo del futuro Querida mía, ¿Cómo se escribe en una semana llena de malas noticias? La semana pasada mi país fue sacudido por un terremoto que devastó casi por completo una región entera. ¿Cómo sigues adelante cuando el mundo se desmorona? ¿Vale la pena seguir? Sí vale. Y debemos seguir. Porque este mundo no para, sigue girando, y esta vez nos tocó a nosotros y lo sentimos más fuerte. Pero esto ya ha pasado, ya lo han vivido muchos países y les ha tocado seguir y levantarse. Y sé que así mismo lo harán las personas de mi país. 📚 Algo sobre estrategia ¿En qué confiamos en un tiempo donde lo falso se ve tan real? Una acción concreta para hoy: antes de reenviar algo impactante, dale 60 segundos. Busca la imagen en Google Lens, o pregúntate: ¿esto lo confirmó algún medio o autoridad, o solo lo vi circular? 🤖 Algo que puedes aplicar (IA) Esta semana el prompt no es para crear, es para verificar. Cuando algo te llegue y no estés segura de si es real, úsalo en ChatGPT o Claude: “Analiza esta descripción o contenido que recibí: {DESCRIPCIÓN O CONTEXTO DE LO QUE VISTE}. Ayúdame a identificar señales de que podría ser contenido generado por IA, descontextualizado, o de un evento distinto al que se atribuye. Sugiéreme también qué buscar en fuentes oficiales o verificadores confiables para confirmarlo antes de compartirlo.” No sustituye a un verificador profesional, pero te da una primera pausa — y esa pausa puede ser justo lo que evita que alguien que amas comparta algo que no era cierto. 📝 Algo que compartir Esta semana no les voy a recomendar un libro ni un creador. Les voy a recomendar una herramienta que nació en los últimos días desde la academia de IA donde me estoy capacitando: Weplash⚡️ construyó VzlaAyuda, un tablero simple para conectar a quien necesita ayuda en Venezuela con quien puede darla — sin intermediarios, sin descargar nada, directo por WhatsApp. vzlayuda.com 📖 Ahora te pregunto a ti ¿Cómo has vivido tú el dolor de ver a los tuyos sufrir desde lejos, sin poder hacer más que compartir en una pantalla de seis pulgadas? Cuéntame en los comentarios. 💜 Get full access to Priscila Figueroa at priscilafigueroamkt.substack.com/subscribe

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