ANT EATER Tres comentarios. Solo tres. Y me da igual. Me da exactamente igual que hayan llegado tres comentarios, igual que me da igual ponerme ahora a buscar el flyer original de la recreativa de Ant Eater, de Tago Electronics. Porque este arcade forma parte de los Arcade ZX Collection de Bubu Marcianito. Y si no sabéis quién es Bubu, os lo voy a decir yo. Porque hace ya un tiempo que nos dejó. Porque se lo debía desde entonces. Porque nadie lo merece mas que el. Bubu era uno de esos tipos que hacen la vida un poquito mejor. Un tío simpático, un sevillano gracioso sin pretenderlo, un tipo noble, un retroaficionado comprometido y, lo más importante de todo, un amigo. Bubu era de esos aficionados que hacen grande esta afición que compartimos. De los que consiguen que aquel foro, aquel grupo o aquella página por la que pasan sea un sitio un poquito mejor. Y además era de esos que, como diría nuestro añorado Rajoy, hacían cosas. Y no pocas. Todavía debe quedar por ahí alguna recreativa funcionando con su maravilloso ARCADOS, aquel sistema operativo basado en MS-DOS que desarrolló para montar recreativas domésticas. Porque Bubu no era solamente de los que hablaban de retro. Era de los que se ponían delante de un teclado y hacían que las cosas sucedieran. Recuerdo especialmente una historia. Bubu estaba programando una versión para Spectrum de Frogger. En uno de aquellos viajes a Madrid, a una de las primeras RetroMadrid o a una de las últimas MadridSX —ya no me acuerdo bien—, nos estaba contando la dinámica del juego mientras viajábamos con mi mujer. Y ella, después de escuchar atentamente la explicación, le soltó: «Espera, ¿me estás diciendo que estás programando un juego de una rana que tiene que saltar de tronco en tronco para cruzar un río porque, si no, se ahoga?» Pausa dramática. Y entonces: «¡Una puta rana y no sabe nadar!» En ese momento, Bubu decidió abandonar el proyecto. Bueno... probablemente no fue exactamente así. Pero él decidió que había sido culpa de mi mujer. Y no había ocasión en la que nos volviéramos a encontrar y no me recordara que le dijera a mi mujer que, por su culpa, el mundo se había quedado sin la mejor versión posible de Frogger para Spectrum. Y nosotros, por supuesto, nos pedíamos otra cerveza. Y seguíamos hablando de juegos, de máquinas viejas, de Spectrum, de proyectos, de la vida... Porque al final eso era también Bubu. No solo las cosas que hizo. No solo ARCADOS. No solo sus versiones de arcades clásicos para Spectrum. No solo sus proyectos. Las conversaciones. Los viajes. Las cervezas. Las risas. La gente que conocías a través de él. Bubu nos dejó y es una putada muy gorda. No hace tanto, volviendo al pueblo, mi mujer y yo pusimos en el coche un CD de pasodobles para dar por saco a los niños. En un momento nos miramos y dijimos: «¿Te acuerdas del viaje que les dimos a Bubu y a Ricco en el coche recién estrenado, obligándoles a escuchar este mismo CD?» Y te ríes. Porque te acuerdas. Pero también lo echas de menos. Lo echo de menos, joder. Por eso, las escasas ocasiones en las que conecto mi Spectrum, una de las primeras cosas que hago es cargar alguna de sus versiones de clásicos arcade. Esas cintas que le compraba de estrangis cada vez que venía a una RetroPixel. Y por eso hoy tenemos aquí Ant Eater. No porque sea necesario hacer una descripción cojonuda del juego. No porque hayan llegado tres comentarios. No porque me apetezca buscar el flyer original. Sino porque Bubu hizo que este juego llegara a mi Spectrum. Y porque me apetecía dedicarle este pequeño espacio. Es posible que esta no sea la descripción que esperabais para un ADLS. Me da igual. Es la que me apetecía escribir. En memoria de un tipo enorme que, no me cabe ninguna duda, allá donde esté, estará dándole cera a un gomas celestial, peleándose con algún hardware imposible y programando la mejor versión posible de algún arcade clásico. Y probablemente, además, diciéndole a alguien que una puta rana debería aprender a nadar. Hasta siempre, Bubu.