Más de uno

Carlos Alsina nos trae toda la información y humor en las mañanas de Onda Cero

  1. HACE 16 H

    El incienso del tiktoker Sánchez

    Hay mucha gente estupefacta y preguntándose cómo puede estar Pedro Sánchez encendiendo palitos de incienso en tik tok mientras en el juzgado se está ofreciendo un cuadro tan siniestro de la forma de ejercer el poder en su gobierno. Con las ilustradas amigas de Ábalos pasando las horas muertas en la biblioteca. ¡Qué le den el premio de Fomento a la lectura a Ábalos! Claudia en la biblioteca mientras cobraba en Logirrail y Jessica se sacó Odontología mientras cobraba de Ineco. A ver si estamos viendo a un rijoso donde hay un mecenas. A ver si estamos confundiendo a Lorenzo de Medici con José Luis Torrente. A ver si confundimos… en fin… y con perdón… las tetas con las becas.Ya me he perdido… vuelvo… a mí me interesa la barrita de incienso del presidente. Me decía ayer Caraballo que da la impresión de vive ajeno a toda realidad, como en un lugar de contemplación alejado de la contaminación y el ruido.Yo en cambio creo que tiene toda la lógica y hasta toda la semiótica. ¿Para qué sirve? ¿Cuál la razón originaria del botafumeiro de la Catedral de Santiago? Claro… es el olor… llegaban los peregrinos exhaustos y escasos de higiene y allí no había quien respirara…. es el olor… mi único reparo al tik toker Sánchez es que va a necesitar algo más potente que una barrita para camuflar este hedor… porque estos peregrinos tan impíos que le acompañaron en su Peugeot vienen oliendo muy mal…

    2 min
  2. HACE 16 H

    Seamos felinos

    Uno de mis héroes literarios es Samuel Johnson. Nadie, a excepción de Shakespeare, ha hecho más por la lengua inglesa ni ha mostrado una mayor pasión por las palabras. El caso es que, cuando no estaba redactando su celebre diccionario, cuidaba a su gato, al que mimaba y compraba ostras. Ya se sabe: puedes escribir el mayor diccionario de la lengua inglesa, pero tu humanidad se revela por cómo cuidabas al gato.Lo mismo cabría decir en relación al gato de Jésica. Me gustó escuchar lo que contó la odontóloga este martes: que su expareja, el exministro Ábalos, se gastó seiscientos pavos en una operación cuando se rompió la pierna —el gato, digo, no Jésica; por lo que sea, Jésica dijo la pierna, no la pata—. Lo que la gente no entiende es el gato no quiere ostras, porque le valen sardinas, ni quiere un piso en Plaza España, porque con una caja de cartón se basta. El gato no quiere ascensos, porque se encarama cuando le place y luego se deja caer con elegancia. El gato, como decia el poema de Neruda, solo quiere ser gato. No quiere mordidas, porque reserva los colmillos para lo que le interesa, ni firma recibos ni devuelve favores: todo lo màs, se limpia los bigotes, se sacude la cola y se ovilla en su cojín. Carlos, nunca he conocido un gato director general ni un gato subsecretario, ni por supuesto un gato exministro en el banquillo. Por algo será.Seamos felinos, porque quien nada debe, nada teme, y duerme a pierna o a pata suelta. No nos hagamos daño.

    2 min

Calificaciones y reseñas

4.3
de 5
12 calificaciones

Acerca de

Carlos Alsina nos trae toda la información y humor en las mañanas de Onda Cero

Más de Onda Cero

También te podría interesar