¿Cómo vivo mi relación de pareja siendo terapeuta de pareja? En la cotidianidad somos una pareja criando a dos hijas. Cada uno tiene su trabajo, aunque yo decidí estar más en casa para poder ver crecer a mis hijas y disfrutarlas al máximo. Por eso también amo y valoro profundamente mi trabajo, porque me permite vivir esta etapa de esa manera. Mi esposo, en cambio, tiene un trabajo que demanda mucho tiempo y, en ocasiones, solo descansa fines de semana cada 15 días, por lo que pasa poco tiempo en casa. El tiempo que compartimos lo dividimos entre momentos en familia y momentos para nosotros como pareja. Mi esposo se caracteriza por ser tranquilo, pacífico, generoso y por disfrutar su rol de proveedor. Yo, por mi parte, disfruto del hogar, de tener una casa bonita, de velar por el bienestar de mi familia, su alimentación, organización y el estudio de nuestras hijas. Cada uno trabaja en lo que ama y conserva su individualidad, porque como siempre les digo a las parejas que acompaño: una relación sana se construye desde tres mundos: mi mundo, tu mundo y nuestro mundo. Mi mundo: mi trabajo, hobbies, sueños, metas, amigos, espacios y pasiones. Su mundo: su trabajo, metas, hobbies, sueños y espacios. Y nuestro mundo: nuestras hijas, el hogar, el proyecto de vida y el tiempo que compartimos y disfrutamos juntos. Mi relación de pareja no es lineal ni perfecta, porque eso no existe. Una relación sin conflictos tampoco existe. Tenemos días muy buenos, donde nos decimos cosas lindas, y otros donde nos confrontamos, hablamos verdades y atravesamos momentos difíciles. Así es como vivo mi relación de pareja. ¿Y tú, cómo vives la tuya?