¿Qué pasa cuando una mentira logra decir más que la verdad? En este episodio de Por la libre, dentro de Travesía Nocturna, partimos de una provocación: una portada fake de The Economist que incendió redes y conversaciones al anunciar, para 2026, una nueva pandemia más devastadora que la de 2019, un Mundial de fútbol atravesado por la incertidumbre y una disputa geopolítica por Groenlandia y sus recursos. Aunque la portada es falsa, su potencia simbólica es real. Y ahí nos detenemos: en la posverdad, en ese territorio donde lo que se siente verdadero pesa más que lo que es comprobable, y donde el miedo, la sospecha y la narrativa sustituyen al análisis. Desde ahí nos adentramos en el valle inquietante, la teoría que explica por qué algo que se parece demasiado a lo humano —pero no lo es— nos produce rechazo, extrañeza y hasta terror. Hablamos de su autor, de su contexto y de cómo esta idea se conecta hoy con la inteligencia artificial: máquinas cada vez más “perfectas”, más eficientes, más parecidas a nosotros… y, paradójicamente, más amenazantes. Reflexionamos sobre el miedo a que las máquinas alcancen conciencia, sobre los despidos provocados por la automatización, y sobre una pregunta incómoda: ¿nos inquieta la inteligencia artificial por lo que puede hacer… o porque nos confronta con nuestras propias carencias? También ponemos el dedo en la llaga de la comodidad: el uso frívolo de la IA para pedir resúmenes, tareas escolares, guiones, ideas, prosa ajena. Una comodidad que no sólo empobrece el pensamiento individual, sino que ya atraviesa los estudios de televisión, las redes sociales, la creación de contenidos y el cine. Desde nuestra trinchera, este episodio es un llamado claro: a ser genuinos, a pensar, a crear, y a usar la inteligencia artificial no como un atajo que nos vacía, sino como una herramienta que amplíe el conocimiento, nos ayude a comprendernos mejor y fomente la solidaridad con toda la especie humana. Un episodio para escuchar sin prisas, con la mente abierta y con la pregunta siempre viva: ¿qué estamos dejando de ser cuando delegamos el acto de pensar?