Charlas Iglesia ETP | Pastores Luis Salas y Jeannette Noguera, Iglesia ETP

Iglesia ETP

Charlas Pastores Luis Salas y Jeannette Noguera, Iglesia Cristiana ETP, En tu Presencia en Bogotá, Colombia. Iglesia ETP un nuevo comienzo, familias sanas.

  1. Decisiones (Pastor Juan Gama)

    4D AGO

    Decisiones (Pastor Juan Gama)

    Job 8:5-7 “Si tú de mañana buscares a Dios, Y rogares al Todopoderoso 6 Si fueres limpio y recto, ciertamente luego se despertará por ti, y hará próspera la morada de tu justicia. 7 Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande”. Todos queremos la fórmula mágica para no equivocarnos al elegir o tomar una decisión. Pero la Biblia nos enseña algo más profundo: La bendición no está solo en el momento de la toma de decisiones, sino en la constancia después de tomar la decisión.  Hay gente que toma la decisión correcta, pero la descuida en el camino. Antes de entrar en el tema quiero que miremos el Salmo 37:5 ya que no solo nos dice como tomar buenas decisiones, sino que, al tomar decisiones nos enseña a quién debemos entregarle el control de lo que sigue. La Palabra dice “Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará” Para entender cómo decidir, debemos ir a la raíz. En la versión RVR 60 dice: "Encomienda a Jehová tu camino…". La palabra hebrea para "Encomienda" es Gôlal, que literalmente significa rodar. Imaginen a un viajero en el desierto cargando un bulto que ya no lo deja caminar. El peso es tanto que sus rodillas flaquean. El viajero no tira la carga al suelo para que se pierda; lo que hace es inclinarse y dejar que el peso ruede hacia la espalda de alguien mucho más fuerte que él. Eso es encomendar una decisión: No es solo elegir y ya, es entender que tú no puedes cargar con todas las consecuencias solo. Es agacharse con humildad y dejar que Dios tome el peso de lo que tú decidiste, para que seas libre de caminar sin que esa decisión te aplaste.Encomendar no es avisarle a Dios lo que vas a hacer. Es transferirle el peso. Es descargar el peso de la decisión en Él. Si tú "ruedas" tu camino sobre el Señor, ya no eres tú quien sostiene la carga; es Él.El “Rodar la carga” elimina la culpa de "sentir el peso". es normal estar cansados, pero el error más grande que cometemos, es retener el peso en lugar de transferirlo."Muchos le informan a Dios sus planes, pero pocos le entregan sus cargas. La diferencia entre una decisión que te agota y una que te bendice es quién la está cargando. Cuando el Salmo 37:5 dice 'Encomienda', te está dando permiso de soltar. Si tú ya 'rodaste' tu camino sobre el Señor, descansa. Ya no eres tú quien sostiene el peso; es Él. Y si Él lo sostiene, Él lo hace." Por esta razón el Salmo 37:5 dice "Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará." Quiero mostrarte bíblicamente algunos personajes bíblicos que supieron "rodar" su carga hacia Dios: Ana: De la amargura a la paz (1 Samuel 1)Ana tenía una carga emocional pesadísima: la esterilidad y la burla de su rival. Ella no solo fue al templo a "informarle" a Dios su problema; ella rodó su dolor. El momento del "rodaje": Dice la Biblia que derramó su alma delante de Jehová.El resultado: "Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste" (1 Samuel 1:18).Ella dejó la carga en el altar y se levantó ligera. Ya no era su problema, era de Dios. Ezequías: El rey que "extendió" la carta (2 Reyes 19)Imagina recibir una carta de un ejército enemigo diciéndote que te van a destruir. Esa era la carga de Ezequías. El momento del "rodaje": Ezequías tomó la carta, subió al templo y la extendió delante de Jehová. Literalmente le puso el problema en el escritorio a Dios.El resultado: Dios envió un mensaje diciendo: "Por cuanto me rogaste... yo he oído".Él no se puso a administrar la guerra solo; transfirió la amenaza al Capitán de huestes, Jehová de los Ejércitos es su nombre. Josafat: "No sabemos qué hacer" (2 Crónicas 20)Josafat tenía una gran multitud en contra y no sabía qué decisión tomar. El momento del "rodaje": Hizo una oración pública diciendo: "¡oh Dios nuestro! ¿no los juzgarás tú? Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud... y no sabemos qué hacer, y a ti volvemos nuestros ojos" (2 Crónicas 20:12).El resultado: Dios les dijo que Él iba a pelear por ellos.Admitir que no sabes qué hacer es el primer paso para dejar que la carga ruede hacia el que sí sabe. Nuestro mundo cada vez está más conectado: tiene Google, inteligencia artificial, libros, tecnología, podcasts, YouTube entre otros, pero aunque sobran herramientas, veo que la gente sigue con confusiones y tomando decisiones incorrectas. Todo lo que decidimos tiene un precio, y quien paga ese precio eres tu. Cada decisión tiene una consecuencia específica. ¿Cómo estás decidiendo? ¿En ligereza, aceleramiento o emoción? Hay resultados que no son ataques del diablo, sino malas decisiones. No confunda una mala decisión con un ataque espiritual. Si firmó mal, si se unió a la persona incorrecta o hizo una amistad indebida, eso traerá resultados. Ahora bien, no es que existan métodos para tomar decisiones, pero la Biblia muestra la manera de tomar buenas decisiones con sabiduría, voy a tomar el Salmo 37:5 pero ahora en la versión (TLA) Ponga todo en las manos de Dios Salmos 37:5 TLA dice: “Pon tu vida en sus manos...” Esto es demasiado profundo como para leerlo de forma ligera. En el hebreo traduce así: "Rueda tu camino sobre el Señor" significa descargar todo tu peso en Él. Hay decisiones que pesan mucho para que tú las tomes solo, entre más grande es la decisión, más tienes que orar. La oración no es un acto mecánico; es un diálogo. No se meta al cuarto a hablar solo y luego se levanta y se va; espere que Dios vaya guiando su vida, Él hablará al corazón, a la mente, a través de una persona, de la Palabra, de una predicación, o de la naturaleza misma. En el libro de Job 8:5-7 nos muestra la manera correcta de buscar a Dios en oración: Buscar a Dios muy temprano en la mañana,Rogar, clamar al Todopoderoso.Limpiar nuestras sendas y andar en rectitud.El resultado de acercarse al Señor en oración es: “Ciertamente luego se despertará por ti, y hará próspera la morada de tu justicia. Y aunque tu principio haya sido pequeño, Tu postrer estado será muy grande”. En las decisiones de tu vida consulta al cielo, ya que somos expertos en colocar problemas en las manos de Dios, pero las decisiones trascendentales las colocamos en nuestras propias manos. ¡Así no funciona con Dios! Entrégale tu voluntad. Cuando sueltas lo que quieres controlar,  tomarás mejores decisiones. Confiar totalmente en Dios El Salmos 37:5 TLA continua diciendo: “…Confía plenamente en Él” Confiar no es solo sentir paz y no hacer nada, confiar es obedecer la Palabra, es vivir en ella. A veces la terquedad nos lleva a tomar muy malas decisiones, cuando soy yo el que sostengo el timón, trato a Dios como si fuera el copiloto. Tú le dice a Dios: "Déjame, yo sé cómo lo hago". Y yo le digo una cosa: Dios no es pasajero de nadie. Si Él no tiene el control, Él no va ahí, es necesario que el Señor tome el control y el mando: de tu negocio, de tu casa, de tu empresa, de tus hijos. Muchas veces cuando le entregamos el control a Dios viene el síndrome de la "Ansiedad Espiritual", que “se caracteriza por el miedo, temor o preocupación excesiva, intensa y persistente que interfiere en la vida cotidiana” Tú dices que confías, pero buscas atajos, manipulas los procesos. Toda esta ansiedad espiritual se debe a que estás tratando de que Dios haga lo que tú quieres. Dios no puede se...

    1h 1m
  2. Lo bueno, lo malo y lo feo (Pastor Diego Ardila)

    FEB 15

    Lo bueno, lo malo y lo feo (Pastor Diego Ardila)

    Isaías 5:20 “"¡Ay de los que a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo; que hacen de la luz tinieblas, y de las tinieblas luz; que ponen lo amargo por dulce, y lo dulce por amargo!". La gran pregunta es: ¿Qué es bueno? y ¿qué es malo?; ¿Cómo puedo saber si algo es bueno o es malo?. Muchas personas aseguran que la respuesta a esta pregunta es subjetiva. Es decir, cada uno define o determina lo que es bueno y lo que es malo. Pero… ¿Qué hay de nosotros los cristianos? ¿Pensamos de la misma manera? ¿Acaso creemos que el pecado es algo subjetivo, o, que cada persona puede determinar lo que es bueno y lo que es malo?. La respuesta es la siguiente: “Como cristianos creemos que la biblia es la Palabra de Dios y no es para nada subjetiva, sino totalmente objetiva. Es decir: Si la biblia me dice que mentir es pecado, si la biblia me dice que el adulterio es pecado, así lo es, aunque nuestra sociedad diga lo contrario”. La veracidad de la Palabra de Dios nunca ha estado, ni estará en juego, si la Palabra de Dios me dice que cierta práctica es pecado, no importa como se la quiera disfrazar, siempre seguirá siendo pecado y punto. La desgracia de la humanidad nace de dos errores fatales: Dudar de la Palabra y poner la voz del hombre por encima de la de Dios. Esto fue lo que ocurrió en el Edén con nuestros primeros padres (Adán y Eva). Ellos dudaron de la palabra de Dios cuando decidieron oír la voz de la serpiente; y, pusieron los dichos de la serpiente por encima de la Palabra que salió de la boca de Dios, y esto es exactamente lo mismo que está sucediendo en nuestros días. Para el caso de a Palabra de hoy, me encuentro que, Uzías y Jotán, los reyes a los que Isaías profetiza, tuvieron una característica particular, en el libro de Reyes y en el libro de Crónicas, la historia de estos dos reyes dice que: “Hicieron lo recto ante los ojos de Dios". Cuando tu lees acerca de los reyes de Israel en los libros de Reyes o Crónicas, está lleno de frases como "hizo lo malo", "lo hizo peor que sus antepasados", "hizo lo malo y Dios los castigó". Estos dos reyes no, estos dos “hicieron lo recto ante los ojos de Dios”, pero el problema es que también aclara que los dos permitieron los santuarios paganos, es decir que “permitieron la idolatría”. Es decir, empezaban a hacer lo bueno, caminaban en la ley, pero dejaban los santuarios que permanecían allí; entonces disfrazaban todo. ¿Será que tu haz hecho lo mismo? Vienes a la iglesia, cantas las canciones, oras, ayunas, pero sigues con los mismos santuarios paganos, sigues con los mismos ídolos: pornografía, palabras soeces, indecencia, chisme, maledicencia, maltratos físicos y verbales, etc. Sino buscas la presencia de Dios, como quieres que te pasen cosas buenas, como quieres que Dios te bendiga, como quieres que Dios te abra puertas...  La Biblia está siendo muy clara a través del profeta Isaías cuando dice: "qué lástima, qué tristeza, qué dolor aquellos que a lo malo le están diciendo bueno y a lo bueno malo". El diablo es especialista en adormecer la iglesia, y la iglesia en el día de hoy está entrando en un camino de mensajes positivos, de mensajes estructurados, pero de mensajes sin poder, porque la gente no está cambiando, no está siendo transformada, esto es una mala señal. Cuando una persona viene a la iglesia y Dios toca el corazón, hasta las pequeñas cosas empiezan a ser transformadas. Si tu quieres que la vida te cambie, tendrás que acercarte a la cruz de Cristo, no hay nada más poderoso que la presencia de Dios para transformar tu vida; Si tu quieres que te vaya bien, tendrás que estar cerca de Dios, tienes que acercarte a Su presencia, tendrás que empezar a ver la presencia de Dios como lo más dulce en la vida; Hay algunos que le están llamando dulce a estar entregando la vida al pecado, algunos le están diciendo dulce a estar acostándose con el hombre o la mujer que no es su esposo o su esposa, algunos le están llamando dulce a hacer lo malo, como dice Isaías le están llamando amargo a lo que realmente es dulce, ven como amargo a tener un tiempo de oración y de ayuno y si hay algo esencial en la vida es dedicarle tiempo a Dios, es caminar con Dios, por eso es que tu has probado el dinero y te sabe rico, pero luego tiene ese amargo: Menos tiempo, menos sueño, menos vida; luego pruebas los placeres de la vida: risas, juegos, sexo, alcohol, pero todo esto tarde o temprano te pasa factura y el resultado es la “destrucción”. Hoy quiero enseñarte que la palabra “Malo” en hebreo es Destructor: En la Biblia, cuando leemos la palabra "malo" en este versículo, se usa el término hebreo Ra′ (que viene de la raíz Ra′a′). No es solo una etiqueta moral, no es simplemente que a Dios "no le guste algo”, es una acción física; En el hebreo antiguo, esta raíz significa romper, quebrantar, desmenuzar o hacer pedazos.Cuando tú le llamas "bueno a lo malo”, en realidad estás diciendo: "Es bueno esto que me está rompiendo”. El pecado no es inofensivo, no es una "debilidad de carácter”, el pecado es Ra′, una fuerza que entra a tu vida con un solo objetivo: hacerte pedazos.La Diferencia entre lo Bueno (Tob) y lo Malo (Ra′)Lo Bueno (Tob): Es aquello que construye y cumple el propósito de Dios. Es lo que "funciona bien”.Lo Malo (Ra′): Es aquello que destruye el diseño original. Es como un martillo golpeando un cristal: lo que toca, lo arruina.Iglesia, si tú tienes un pecado al que le llamas “un gustico o una canita al aire”, le estás poniendo un nombre dulce a un mazo que está golpeando los cimientos de tu casa. No te engañes: lo que la Biblia llama malo, lo llama así porque tiene el poder de destruir. Esa es la razón por la cual el pecado no se va con consejos ni con libros de autoayuda. El pecado se rinde ante la Cruz de Cristo. Ahora yo pregunto algo. ¿Hasta dónde hemos permitido nosotros que el enemigo venga a anestesiarnos? ¿Como lo ha hecho? A través de: La Religiosidad y La Abundancia: Mucha gente cree que "estar bien económicamente" es sinónimo de "estar bien con Dios" entonces hace votos de sacrificio, da cosas a otros, quiere sostener a los pobres. Desde la religiosidad él cree que está bien y ademas, tiene abundancia, pues no le falta nada, siente que no hay por qué orar, no hay nada que hacer; Cuidado que el enemigo no logre adormecernos con La Religión, vienes a la iglesia, te haces llamar cristiano, sirves en el templo, pero incrustas en tu corazón cosas paganas y siempre al final decimos “es que yo no puedo”, claro es que tu solo no puedes porque el pecado no se quita con consejos, el pecado no se quita con terapias, el pecado no se quita con libros; El pecado se quita con la cruz de Cristo, que puede no solamente sanar el pecado, sino eliminar el pecado.Hoy vengo a hacerle un llamado a cada persona ¿Quieres ser libre? Necesitas volver a la cruz de Cristo, cuando vuelves a la cruz, encuentras esperanza, encuentras salvación y encuentras vida, Isaías dijo: “Aflicción y tristeza hay para los que están llamando a lo malo, bueno y a lo bueno, malo”. Hacia dónde estamos caminando, hasta donde hemos permitido que todo aparentemente venga a redefinirse: "todo es subjetivo", "yo lo veo de otra manera". Hay familias, hay esposos, hay empresarios, hay pastores que podríamos caer en un vacío: y es que le estamos diciendo bueno a lo que en realidad no es bueno.Y yo le digo a las familias hoy: “No es bueno que se griten entre ustedes, No es bueno que se falten al respeto” y lo redefines diciendo "Es que yo soy muy brava, es que yo soy asi y que".  La Biblia colocó los principios como son y la Biblia dice: “Cielo y tierra pasarán, pero mis pal...

    49 min
  3. Símil (Laura Salas)

    FEB 8

    Símil (Laura Salas)

    Hechos 13:22 “Quitado este, les levantó por rey a David, de quien dio también testimonio diciendo: He hallado a David hijo de Isaí, varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero”. La vida espiritual cristiana se sostiene sobre un principio fundamental: la obediencia como un vínculo de amor entre el Padre y nosotros. No obedecemos para ser amados, sino porque ya somos amados en Cristo Jesús. Pensemos en el día a día: Como autoridades, ya sea con hijos o subalternos, esperamos que se sigan instrucciones. Sin embargo, en un hogar saludable, la obediencia no es una imposición; es el fruto natural de una relación sana. Cuando los padres invierten vida, cuidado y dirección, los hijos responden buscando darles alegría. Ese es la mejor señal de una vida espiritual sana, Jesús lo resumió en Juan 14:23 "Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él.” Y nos dejó esta promesa: el Padre lo amará, y ambos harán de ese corazón obediente su hogar, su morada eterna. ¿Cuál cristiano, qué persona que haya tenido un encuentro genuino con Dios no anhela agradar a Dios? Todos queremos conocer su voluntad y todos queremos agradarlo de muchas maneras. Pero debo decir una cosa, hay muchos grupos, hay muchas religiones donde el agradar a Dios es una agonía; donde agradar a la deidad es una agonía. Hay religiones donde las personas hacen peregrinaciones y sacrificios tremendos solo para tratar de sentir que tienen algún tipo de acceso hacia la deidad. Y ahí el cristianismo es completamente distinto, porque en el cristianismo el amor de Dios conquistó los corazones de aquellos que llamó después sus hijos, no sus siervos, sus hijos. Y en esos hijos nace, por el poder del Espíritu Santo, la obediencia. Porque Él nos amó, nosotros le amamos a Él. ¿Y cómo le amamos? Le obedecemos. Le preguntamos a Dios: ¿qué quieres de mí?, ¿qué anhelas en mi vida?, ¿cómo te puedo agradar en esta área?, ¿cómo te puedo agradar en aquella otra área? Muchos de nosotros, nos damos cuenta que la obediencia no es fácil. Muchas veces cuesta y muchas veces peleamos con nosotros mismos para hacer lo que es correcto y lo que entendemos que Dios quiere, pero Dios cifró toda la obediencia que nosotros podríamos darle como hijos en una sola persona, en el único que podía satisfacer su corazón de padre, el único que podría obedecerlo de manera perfecta: Se llama Jesucristo, Dios hombre. Nada más. Jesucristo es único, es precioso, es perfecto, es el único que tenía la capacidad de venir y obedecer a Dios de manera plena y perfecta, incluso aunque eso significara ir en contra de su comodidad y de su propia vida, porque tuvo que entregarla en una cruz para salvar a los desobedientes, que aunque quisiéramos agradar a Dios no podíamos; y Él, la ofrenda perfecta, el perfecto obediente, lo hizo por nosotros. Dios no tiene expectativas de obediencia de ninguno de nosotros, no las tiene, no podría tenerlas, porque nosotros somos seres humanos que fallan. Por eso Él cifró ese vínculo de obediencia, de amor, en su Hijo, que es el único cuando se hace carne que podría hacerlo; y luego puso a su Hijo en nosotros los que queremos obedecerle, para darnos la gracia y el poder de la obediencia. Así es que aquellos que queramos caminar con Dios en esa relación intima, necesitamos sí o sí ir a través de Jesucristo y tenerlo en el corazón y tener una relación viviente, dinámica, constante, con Jesucristo a través del poder del Espíritu Santo, porque Jesús es la clave de nuestra obediencia. A la luz de esta obediencia perfecta de Jesús, debemos mirar nuestra propia realidad. Y en la Biblia encontramos a David. David es sin duda alguna, uno de los personajes bíblicos más conocidos y más admirados: Es considerado un modelo de valentía por haberse enfrentado al famoso enemigo acérrimo del pueblo de Israel, Goliat, de nacionalidad filistea. Se calcula que David tenía apenas unos quince años cuando enfrentó al gigante.Era virtuoso en la música. Interpretaba un instrumento complejo, el arpa. Poeta, compositor, muy probablemente también tenía una voz muy melódica y cantaba, o sea, que era todo un artista. Sabemos que escribió más de setenta y cinco salmos, el libro más conocido de la Biblia y más citado. Hombre devoto a Dios, líder nato, descrito por el mismo profeta Samuel como un hombre conforme al corazón de Dios.David fue ungido por Samuel luego de que Dios descartara a Saúl por su insubordinación y su desobediencia. Pero David duró quince años para asumir el trono, huyendo de una feroz persecución que desató contra él el rey Saúl. Durante ese tiempo de persecución y de dificultad, Dios prueba a David, Dios desarrolla su liderazgo, Dios hace de la fe de David una fe profunda.Derrotó a todos los enemigos del pueblo de Israel: Antes de su caída, David fue un guerrero incansable. Su éxito no era por su estrategia, sino porque "Jehová daba la victoria a David por dondequiera que iba" (2 Samuel 8:6). La derrota de los Filisteos: No solo fue Goliat; David los sometió y les quitó el dominio de las tierras de Israel. La conquista de Jerusalén (Jebuseos): David tomó la fortaleza de Sion, un lugar que parecía inaccesible, y la convirtió en la "Ciudad de David". La victoria sobre Moab y Edom: Extendió los límites del reino, asegurando que Israel no tuviera amenazas en sus fronteras. La derrota de los Sirios (Arameos): David enfrentó grandes ejércitos de carros y caballería, estableciendo guarniciones y recibiendo tributo de naciones extranjeras. “Y reinó David sobre todo Israel; y David hacía justicia y equidad a todo su pueblo.” 2 Samuel 8:15. David asume el reino a la edad de los treinta años y gobierna por cuarenta años. El reino de David es considerado la referencia de lo que es un buen gobierno. David trajo paz frente a sus enemigos, unió toda la nación bajo un fuerte liderazgo espiritual y trajo la prosperidad. Pero David no era un hombre perfecto como nosotros conocemos. David también es conocido por sus tropiezos y por sus caídas, por sus equivocaciones y pecados. El más conocido es el que tuvo cuando cometió adulterio con Betsabé. Es la más escandalosa de sus caídas y a pesar de lo vergonzoso que fue este incidente, ha quedado registrado en detalle en la Escritura, para que tomemos muchas lecciones y muchas enseñanzas para nuestras vidas. Pero esto que ocurrió con David trae grandes lecciones: Lección 1 (Somos vulnerables): Ninguno de nosotros es inmune al pecado No importa los años que tengamos en la fe, el conocimiento teológico o las victorias espirituales logradas. Todos nosotros somos vulnerables ante la tentación. Cuando esto ocurre en la vida de David, él no era un muchacho. Estaba ya consolidado en su reinado, se encontraba en un buen momento de su gobierno. David decidió quedarse en Jerusalén y delegar la guerra. Es en esas condiciones óptimas en que David cae estrepitosamente en el más infame de sus pecados. David cayó cuando estaba "ocioso" en el terrado. El contraste es que mientras su ejército estaba trabajando, él estaba descansando donde no debía. El descuido en la disciplina diaria (como la oración o leer la palabra) es el terreno donde crece la tentación. Esto habla a gran voz de nuestra vulnerabilidad espiritual. Como dice 1 Corintios 10:12: "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.” Lección 2 (Natán): Déjate confrontar, recibe la reprensión Si todos podemos caer, todos deberíamos estar dispuestos a ser confrontados. En 2 Samuel 12, el profeta...

    55 min
  4. ¿Por qué a mi? (Pastor Alejandro Roncancio)

    FEB 1

    ¿Por qué a mi? (Pastor Alejandro Roncancio)

    Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados”. Todos, en algún momento, nos enfrentamos a esa pregunta que nos quema por dentro: ¿Qué propósito tiene el dolor o el sufrimiento?¿Qué relación puede tener el sufrimiento, la crisis económica, el vacío emocional la enfermedad, con la posibilidad de tener una “vida en bendición"? A veces el dolor es tan agonizante que nos sentimos perdidos. Y es que, si somos honestos, algo dentro de nosotros nos dice que no fuimos diseñados para padecerlo; no fuimos hechos para la violencia, ni para la escasez, ni para la enfermedad. Por eso nos duele tanto. Pero quiero decirte algo fundamental: aunque el sufrimiento sea inevitable en este mundo, no tiene por qué ser en vano. Hay una diferencia enorme entre sufrir a la deriva y sufrir en las manos de un Padre que es experto en redimir historias. Hoy no quiero darte respuestas fáciles, quiero invitarte a considerar que tu crisis no es el final del camino, sino el lugar donde Dios está trabajando el diseño de tu vida. Quizás hoy te sientes como un pedazo de madera que está siendo cortado y golpeado, o un pedazo de barro en las manos del alfarero, pero no olvides que solo la madera que ha sido ahuecada con cuchillos puede convertirse en un instrumento capaz de emitir la música más dulce y que un pedazo de barro moldeado en las manos de un alfarero puede convertirse en un hermoso jarrón portador de las mas hermosas flores. Vamos a descubrir juntos cómo transformar esa crisis en un canto de esperanza, mirando al único que puede convertir una cruz de tortura en un trono de gloria. Dios no ignora tu dolor y tu sufrimiento, Salmo 34:18 “Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salva a los contritos de espíritu.”La crisis es una herramienta de formación, no de destrucción, Jeremías 18:6 “No podré yo hacer de vosotros como este alfarero, oh casa de Israel? dice Jehová. He aquí que como el barro en la mano del alfarero, así sois vosotros en mi mano, oh casa de Israel”El paso de "por qué a mí" al "para qué, Señor”, Romanos 8:28 “Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.”Quiero contarte una historia que registra la Bíblia en el libro de Génesis y que va e enseñarnos lo que hace Dios para transformar nuestras crisis en canto de esperanza: Génesis 37:4 (RVR1960) "Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente." Si hiciéramos un manual sobre lo que no se debe hacer al fundar un hogar, el primer capítulo del manual tendría que llamarse "El Método Jacob". Con todo el respeto que el patriarca nos inspira, su árbol genealógico era muy cuestionable. Jacob se casa con la mujer que no eligió, ni amó; y tuvo que esperar 7 años más de arduo trabajo para un total de 14 años, para casarse con la mujer que amaba: Raquel. Como Raquel no podía tener hijos y Lea sí, los hijos empezaron a crecer bajo la presión de la envidia. Para no quedarse atrás, Jacob terminó sumando a la mezcla a las criadas y concubinas, hasta que su casa se llenó de hijos que crecieron bajo la sombra de la rivalidad. Cuando por fin nace José, hijo de Raquel, la que amaba, Jacob no ve a un hijo más, ve a un favorito que etiquetó frente a sus hermanos con una túnica de colores. El final es bastante triste: Benjamín (Benoní) llega al mundo, pero Raquel muere, dejando a un Jacob viudo, con el corazón en pedazos y una bomba de tiempo llamada "familia”. “Cierra la boca” Hay una línea muy delgada entre ser un visionario y ser el hermano que nadie quiere y que todos envidian, y José cruzó esa línea delgada. Una mañana cualquiera, José llega a contar que tuvo un sueño, donde los manojos de trigo de todos sus hermanos se arrodillaban ante el suyo; Al poco tiempo vuelve con el segundo sueño: ahora el sol, la luna y las estrellas también le hacían una reverencia. José cometió el error de creer que sus hermanos eran hermanos especiales, cuando en realidad eran sus más grandes rivales. Génesis 37:4 (RVR1960) "Y viendo sus hermanos que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, le aborrecían, y no podían hablarle pacíficamente." A veces, en el afán de compartir nuestras victorias, olvidamos una verdad incómoda: la mayoría de la gente tiene la empatía suficiente para llorar contigo en el medio del dolor, pero muy pocos tienen la madurez para aplaudirte cuando estás obteniendo éxito. Como bien dice el axioma: "Planifica en secreto y celebra solo cuando el éxito hable por ti". Porque a veces, compartir el sueño antes de tiempo solo sirve para despertar la envidia al enemigo. Proverbios 21:23 (RVR1960) "El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias." “El favorito” Si lo de los sueños fue el detonante, el regalo que Jacob dio a José fue la pólvora. Jacob no solo amaba más a José, sino que se encargó de que el favoritismo tuviera una túnica de mil colores. Mientras los diez hermanos mayores se partían el lomo bajo el sol, con la piel curtida y las manos llenas de callos, José se quedaba en la carpa bajo la sombra. Jacob lo trataba como a al niño mimado de su casa, mientras los demás se sentían rechazados por un padre complaciente. En un mundo donde la ropa de trabajo era rústica, Jacob decide vestir al hijo número once con una prenda multicolor, esta prenda de vestir era una declaración de nuevos principios. Jacob estaba nombrando "primogénito" al penúltimo hijo, saltándose todas las reglas de la época. Cada vez que los hermanos levantaban la vista del arado y veían ese destello de colores a lo lejos, el menosprecio en sus corazones no solo crecía sino que la envidia carcomía sus almas. El favoritismo es una forma silenciosa de sembrar odio, Jacob pensaba que estaba honrando a un hijo, pero en realidad estaba pintando un blanco en la espalda de José. Proverbios 18:19 (LBLA) "El hermano ofendido es más difícil de ganar que una ciudad fortificada, y las contiendas son como cerrojos de fortaleza" De color a monocromático La tensión que Jacob sembró y que José alimentó, finalmente explotó en el lugar más peligroso: lejos de la mirada del padre. En pleno campo abierto, los hermanos pasaron de los pensamientos oscuros a la acción maquiavélica. José, un muchacho de apenas diecisiete años, es emboscado por su propia sangre, le arrancan esa túnica que tanto odiaban, lo atan y lo lanzan al fondo de una cisterna vacía. Mientras José, allá abajo, luchaba contra la claustrofobia y el terror de ser abandonado, arriba sus hermanos se sentaron a comer ignorando los gritos de auxilio de su hermano, eran crueles hasta tal punto que decidieron inventar una mentira manchada de sangre: "Diremos que una mala bestia lo devoró". Lo que no sabían es que la verdadera "mala bestia" era la envidia que ya se los había devorado a ellos por dentro. Para José, el foso era un agujero físico en la tierra. Para ti, el foso puede tener otros nombres: Un diagnóstico médico nefasto, un despido con créditos...

    1h 17m
  5. Gruñones

    JAN 25

    Gruñones

    “Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra” Números 12:3. Hoy vamos a hablar de un tema tan común que hemos llegado a normalizarlo: la furia, el enojo y la irritación. A veces la vemos como algo pasajero o una simple "forma de ser", pero la Biblia nos muestra que es un peligro latente que puede destruir nuestro presente y nuestro futuro. La furia, el enojo y la irritación es traicionera, aparece sin que la llamemos; nadie pide una partícula de ira para enfrentar a alguien. Simplemente aparece, lista para dañarlo todo. La Bíblia habla de un hombre llamado Moisés, en él siempre hubo una lucha constante con el carácter agresivo, encontramos a un Moisés iracundo y altamente reactivo; un hombre que, por momentos, era dominado por la furia, el enojo y la irritación. Le voy a mostrar un versículo que me parece increíble de algo que no se debe hacer. Mire lo que es capaz de provocar la ira en Éxodo 32:19: "Y aconteció que cuando él llegó al campamento, y vio el becerro y las danzas, ardió la ira de Moisés, y arrojó las tablas de sus manos, y las quebró al pie del monte" Éxodo 32:19. Moisés acababa de arruinar la obra de arte más grande de la historia, escrita por el mismo dedo de Dios. Venía de pasar un mes con Dios, pero la furia, el enojo y la irritación lo hizo desobedecer con los 12 mandamientos en la mano. Aquí está el gran problema y es que la furia, el enojo y la irritación termina rompiendo lo más sagrado que Dios nos ha dado: los hijos, la familia, los amigos. Hay personas que confunden la grosería con la sinceridad; dicen: "es que yo soy directo", pero en realidad están golpeando a los demás con sus palabras; La ira no es "sinceridad". Tu no eres sincero, tu eres grosero, y eso es distinto. Tu puedes ser sincero sin herir ni golpear con tus palabras, por tal razón no confundamos la furia, el enojo y la irritación con algo pasajero; estamos olvidándonos del carácter de Cristo en nosotros. Hay mucha gente con influencia, pero sin carácter. Cuando aparece la furia, el enojo y la irritación, algunos tiemblan, otros se ponen rojos, otros hacen sonidos extraños: Gruñen. El cuerpo reacciona: los gestos, los ojos, las miradas y, qué decir de las palabras que vienen a romper y acabar con la vida de otro. Por eso puedo decir on toda la certeza que la furia, el enojo y la irritación es traicionera; no la subestime. El perfil de un hombre transformadoPara entender esto, miremos la vida de Moisés. La Biblia nos da un reporte final de su carácter en un momento de su vida: "Y aquel varón Moisés era muy manso, más que todos los hombres que había sobre la tierra" Números 12:3 es un testimonio asombroso, pero Moisés no nació así, su mansedumbre fue el resultado de un proceso largo y doloroso con Dios.  La furia, el enojo y la irritación no es algo que se maneja de forma ligera; es traicionera, aparece sin que la llamemos y está lista para dañarlo todo. Las características y el funcionamiento de la furia, el enojo y la irritaciónLa furia, el enojo y la irritación no pide permiso para entrar. Cuando aparece, toma el control de nuestro cuerpo, alma y espíritu: (ministración de perdón con la familia, los hijos…) El secuestro cerebral: Científicamente, cuando nos airamos, la amígdala cerebral (La amígdala cerebral es una estructura en forma de almendra en el lóbulo temporal, crucial para procesar emociones “especialmente miedo y ansiedad”, la memoria emocional, la atención y la cognición social) toma el mando. Esta es la parte impulsiva que activa el modo de lucha o huida. En ese instante, se le quita el control a la parte ejecutiva del cerebro, la que nos hace pensar, saludar y ser empático.La distorsión del otro: Bajo el efecto de la furia, el enojo y la irritación, la amígdala nos hace ver a quien tenemos enfrente —ya sea un hijo, un cónyuge o un amigo— como un enemigo al que debemos eliminar o humillar.La manifestación física: El cuerpo reacciona; temblores, rostros rojos, miradas de odio y palabras que salen para romper la vida del otro. La furia, el enojo y la irritación no muestra lo que te molesta, muestra lo que te gobierna.Las consecuencias de la furia, el enojo y la irritación: Moisés tuvo varios episodios donde la furia, el enojo y la irritación le trajo consecuencias graves, y nosotros debemos aprender de ellos:Destruye lo que Dios hizo: En Éxodo 32:19, Moisés, ardiendo en ira, rompió las tablas de la ley que el mismo dedo de Dios había escrito. Arruinó una obra sagrada en un momento de arrebato. Asimismo, nosotros podemos romper lo más sagrado: la familia y el corazón de quienes nos aman.Frustra el plan de Dios: En Números 20:10-11 “Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? Entonces alzó Moisés su mano y hirió la peña con su vara dos veces...”, la furia, el enojo y la irritación hizo que Moisés golpeara la roca en lugar de hablarle, llamando al pueblo "rebelde". Ese momento de desobediencia impulsiva le costó no entrar a la tierra prometida.Crea heridas irreparables: Hay cosas que se pueden perdonar, pero no se pueden sanar fácilmente. Un insulto en un momento de rabia puede dejar una marca que dure años. La furia, el enojo y la irritación nos hace cruzar límites que después lamentamos. ¿Cuántas cosas nos está costando la ira a nosotros? ¿El amor de tus hijos? ¿El respeto de tu pareja?El proceso de la furia, el enojo y la irritación a la mansedumbreMoisés comenzó su historia siendo un hombre violento, en Éxodo 2:11-12 “En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena”; Era reactivo, se metía en peleas ajenas, Éxodo 2:17 “Mas los pastores vinieron y las echaron de allí; entonces Moisés se levantó y las defendió, y dio de beber a sus ovejas” y su temperamento era explosivo y hostil e Incluso como líder llegó a airarse profundamente contra los rebeldes, Números 16:15 “Entonces Moisés se enojó en gran manera, y dijo a Jehová: No mires a su ofrenda; ni aun un asno he tomado de ellos, ni a ninguno de ellos he hecho mal”. Sin embargo, Dios estuvo dispuesto a acompañarlo en su proceso. Él no lo llamó cuando aún era violento, porque Moisés no poseía la mansedumbre necesaria para el liderazgo, a pesar de sus fallas, Dios trabajó en su carácter por 40 años hasta llamarlo el hombre más manso de la tierra; y es que Dios sabe trabajar con nuestro carácter. Si Él trabajó en aquel hombre impulsivo hasta convertirlo en el más manso de la tierra, también lo hará con cada uno de nosotros. Cristo cambia lo que el hombre no puede cambiar. Por lo tanto, no viniste aquí porque seas perfecto; estamos aquí porque el Maestro está dispuesto a formarnos día tras día. Aun con tus errores, Dios los usará para Su gloria. Esto nos enseña que: Dios es experto en formar el carácter.Él puede hacer del hombre más iracundo el más tranquilo.La cruz de Cristo tiene la respuesta para transformar nuestro temperamento.Ministración: Hoy te pregunto: ¿Qué te está costando tu furia, tu enojo y tu irritación? ¿El respeto de tus hijos? ¿La paz de tu hogar? No permitas que la amígdala del cerebro gobierne tu vida. Si Dios pudo transformar a Moisés hasta convertirlo en el hombre más manso de la tierra, también lo hará contigo. Has venido hoy ante el Maestro porque, aunque estemos l...

    58 min
  6. Conforme a las Escrituras (Pastor Juan Gama)

    JAN 18

    Conforme a las Escrituras (Pastor Juan Gama)

    Salmos 107:20 “Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina.” Quiero que me preste atención y escuche lo que le voy a decir. Hay algo que he aprendido es  encontrar fortaleza en la palabra del Señor. ¿Por qué? Porque cuando tu fortaleza está en el hombre o en las circunstancias, realmente tu fortaleza se vuelve vulnerable. Porque el hombre falla, porque las circunstancias cambian, porque poner nuestra confianza en cosas es lo más equivocado que podemos hacer, mientras que, el que se agarra de la palabra puede estar seguro de esto: cielo y tierra pasarán, pero su palabra nunca pasará. Mateo 24:35 “El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán”. Lo que te quiero decir es, si lo dice Dios en su palabra, puedes estar seguro que, pase lo que pase, él lo va a cumplir. Pero escuche, justo el versículo que vamos a leer ahora, para mí ha sido un lugar, un ancla, ha sido un sostén muchas veces en mi vida, así que seguramente cuando lo escuches lo vas a recordar, porque para los que han leído la Biblia o han escuchado la palabra con frecuencia, les va a resonar como un versículo conocido. Dice la palabra del Señor así: Jeremías 29:11-14 "Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón. Y seré hallado por vosotros, dice Jehová, y haré volver vuestra cautividad, y os reuniré de todas las naciones y de todos los lugares adonde os arrojé, dice Jehová; y os haré volver al lugar de donde os hice transportar." Dios está diciendo: "Mis planes son mejores que los tuyos". Y esta palabra, a mí me ha sostenido muchas veces, pero el problema de las promesas es que somos especialistas en agarrarnos de la promesa y olvidar la condición o el proceso alrededor de la promesa. Y eso hace mucho daño, porque toda promesa está ligada a un proceso. Lo vuelvo a repetir: toda promesa está ligada a un proceso.  La promesa es a donde Dios te va a llevar, y el proceso es el paso a paso, es el camino mediante el cual Dios te va a llevar. Cuando nosotros ignoramos el proceso, nos frustramos, nos desesperamos, nos afanamos y llegamos a creer que Dios no nos va a cumplir. Quiero traer a memoria la historia de José, creo que es un de los ejemplos mas claros de lo que estamos hablando hoy: José no solo tuvo sueños de grandeza; recibió un diseño de Dios que incluso su padre Jacob, en su sabiduría, supo identificar. La Biblia en Génesis 37:11 dice “Y sus hermanos le tenían envidia, mas su padre meditaba en esto”, Jacob sabía que lo que José veía no era producto de la imaginación, sino una asignación del cielo. Antes de que José gobernara Egipto, la palabra que Dios le dio, tuvo que "trabajar" en él; Veamos el Salmo 105:16-19 “Trajo hambre sobre la tierra, y quebrantó todo sustento de pan. Envió un varón delante de ellos; A José, que fue vendido por siervo. Afligieron sus pies con grillos; En cárcel fue puesta su persona. Hasta la hora que se cumplió su palabra, el dicho de Jehová le probó”; El proceso de José “la cisterna, la casa de Potifar, la cárcel” no fue un desvío del plan, fue el cumplimiento del plan. En la cisterna, Dios mató su orgullo; en la casa de Potifar, Dios probó su integridad; y en la cárcel, Dios probó su paciencia. Dios no te va a sentar en el trono hasta que la promesa te haya procesado. El Secreto de su Resistencia se encuentra en la palabra profética que Jacob declaró sobre José al final de sus días. Esto explica por qué José no se quebró en los 13 años de esclavitud: Desde que José fue echado en la cisterna y vendido como esclavo hasta que fue nombrado gobernador de Egipto, transcurrieron exactamente 13 años, trece años donde Dios no le habló en sueños, pero estuvo con él en silencio, fue el tiempo necesario para que la túnica de colores se convirtiera en un carácter de acero. El inicio del proceso (17 años): José era un adolescente cuando sus hermanos lo vendieron. "Esta es la historia de la familia de Jacob: José, siendo de edad de diecisiete años, apacentaba las ovejas con sus hermanos..." Génesis 37:2.El final del proceso (30 años): José sale de la cárcel para interpretar el sueño y es exaltado al trono. "Era José de edad de treinta años cuando fue presentado delante de Faraón rey de Egipto; y salió José de delante de Faraón, y recorrió toda la tierra de Egipto." Génesis 41:46.”Rama fructífera es José, Rama fructífera junto a una fuente, Cuyos vástagos se extienden sobre el muro. Le causaron amargura, Le tiraron flechas, Y le aborrecieron los arqueros; Mas su arco se mantuvo poderoso, Y los brazos de sus manos se fortalecieron Por las manos del Fuerte de Jacob..." Génesis 49:22-24 José pudo mantenerse firme porque, aunque estaba en la sequedad de Egipto, sus raíces estaban junto a la Fuente.El arco de José se mantuvo poderoso porque sus manos fueron fortalecidas por las manos del Fuerte de Jacob, “Dios, Jehová de los ejércitos es su nombre”.El punto más alto de la vida de José no fue cuando se puso el anillo del Faraón, sino cuando pudo mirar a quienes lo hirieron y ver la mano de Dios a través de ellos. El proceso fue tan perfecto que no dejó rastro de amargura, solo rastro de propósito. Hay capítulos tristes en nuestras familias: violencia, rechazo, abandono. Hay voces en nuestro subconsciente que nos dicen: "Eres estúpido", "Eres bruto", "No sirves para nada”. José lloró siete veces. No lloró cuando lo promovieron, sino cuando vio que sus hermanos se arrepentían. El perdón no minimiza la justicia; la delega a Dios. ¿Quieres ajustar cuentas con tus enemigos? Ese es trabajo de Dios. Él es experto en poner de rodillas a los soberbios y en suavizar a los coléricos. Tu trabajo es no contaminar tu corazón, para que cuando los que te despreciaron vengan con hambre, tú tengas los graneros abiertos. Al final del camino, José declara la verdad más profunda de la providencia divina, enmarcado en Génesis 50:20 ”Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo”. Nada de lo que ocurre en nuestras vidas es en vano. Dios no permite que te hirieran para destruirte, sino para enviarte delante de otros y preservar vida. Tu proceso no es solo tuyo; es para los que vienen detrás de ti. Cuando entendemos que Dios tiene pensamientos de paz para nosotros (Jeremías 29:11), dejamos de buscar desesperadamente el milagro y empezamos a buscar al Dios del milagro, el cual cuando envía una Palabra, la Palabra que envía, se cumple. "José tuvo que pasar por el silencio de la cárcel para poder interpretar el sueño del Faraón. Si José se hubiera saltado el proceso, no habría sabido administrar la abundancia. Tu temporada difícil no es un castigo, es tu entrenamiento para la posición que Dios ya escribió de ti en la eternidad.” De todo esto salen tres principios que debemos aprender de memoria: No rechaces la temporada difícilNosotros estamos llenos de optimismo, y el optimismo que más preocupa es el optimismo que niega la realidad. ¿Y qué si llega la crisis? ¿Y qué si la enfermedad toca tu cuerpo? ¿Y qué si es el mismo Dios el que está permitiendo que eso suceda? Miren la instrucción tan profunda que Dios les dio a los que estaban en el cautiverio en Babilonia. En lugar de prometerles un escape inmediato, les dio una estrategia para su temporada difícil: «Edifiquen casas y habiten en ellas; planten huertos y coman...

    56 min
  7. Tercos y Obstinados (Pastor Alejandro Roncancio)

    JAN 11

    Tercos y Obstinados (Pastor Alejandro Roncancio)

    Iglesia, hoy nos paramos frente a un nuevo ciclo, no basta con celebrar que un año comienza; lo que necesitamos es discernir el tiempo en el que estamos pisando y todas las promesas que Dios nos entregó para afrontarlo. Dios nos ha entregado tres promesas, las cuales las hemos llamado “las 3 erres”: Restauración: Zacarías 9:12 "Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de la esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble”.Restitución: Joel 2:25 “Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros”. Recompensación: Jeremías 31:16-17 (TLA) “Pero Dios le dice: «Sécate las lágrimas, ya no sigas llorando ni pierdas la esperanza. Tus hijos serán restaurados y restituidos; volverán del territorio del enemigo, y tu sufrimiento se verá recompensado. Te juro que así será”.Entre las promesas que Dios nos entrega para enfrentar un nuevo año y el día en que esas promesas se materializan, hay un proceso en el cual debemos estar libres de la terquedad y la obstinación, libres del orgullo y la inmadurez espiritual; Te voy a dar ejemplos claros de personajes bíblicos que recibieron la promesa y tuvieron que afrontar procesos: A José le dijeron que sus hermanos se inclinarían ante él. Esa fue la promesa. Pero el proceso incluyó el frío de una cisterna, el abandono, la injusticia de una cárcel y el silencio de años.A David lo ungieron con aceite frente a su familia. Esa fue la promesa. Pero el proceso lo llevó a dormir en cuevas y a ser perseguido como un criminal por aquel a quien él servía con amor.A Abraham le prometieron una nación. Pero el proceso lo obligó a caminar años contra su propia lógica y su propia vejez. ¿Por qué? Porque el proceso es lo que te forma para que, cuando llegue la promesa, no te destruya el orgullo, sino que te sostenga el carácter. Veamos el libro Nehemías 9:16-17 "Mas ellos y nuestros padres fueron soberbios, y endurecieron su cerviz, y no escucharon tus mandamientos. No quisieron oír, ni se acordaron de tus maravillas que habías hecho con ellos; antes endurecieron su cerviz, y en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre. Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia, porque no los abandonaste." Israel es el espejo de nuestra propia realidad, y en este pasaje Bíblico Nehemías estaba orando, los muros se habían levantado, la ley se había leído... había una libertad física aparente. Pero al mirar atrás, se dan cuenta de que puedes salir de Egipto, pero Egipto no siempre sale de ti. El pueblo de Israel vio el mar abrirse y comieron maná, pero en el momento de la victoria, apareció la terquedad. Caminaban hacia la promesa, pero con el corazón anclado al pasado. ¿De qué sirve tener una economía sana o una familia que "parece" estar bien, si por dentro la mente sigue cautiva? Empezaron a experimentar problemas de identidad, ya que aunque salieron físicamente, Egipto no había salido de sus corazones. Caminaban hacia la libertad, hacia la promesa dada por Dios, pero sus corazones seguían encadenados al pasado; prácticamente llenaron su corazón de rebeldía, soberbia y obstinación. Nehemías revela una insurrección espiritual planificada: "pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre". La esclavitud no exige tomar decisiones; ofrece comida y techo a cambio de la voluntad. El pueblo prefirió un "dictador" conocido antes que un Dios que los llevaba a la conquista de la promesa.Recordaron con nostalgia las ollas de carne y olvidaron los latigazos; Éxodo 16:3 “y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud”. La ingratitud convirtió la promesa en basura.Fue un plan trazado para abandonar a Dios, Números 14:3-4 "¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto”.El pasaje de Nehemías nos confronta con una de las tragedias más grandes del ser humano: la incapacidad de abrazar la libertad. Nehemías relata que nuestros padres "fueron soberbios, y endurecieron su cerviz". Esta imagen de la "cerviz endurecida" no es solo una metáfora de terquedad; es la descripción de un buey rebelde que pone rígido el cuello para rechazar el yugo del labrador. Es el orgullo que se resiste a ser guiado por Dios. La esencia del problema radica en que, aunque Dios los había sacado físicamente de Egipto, el corazón del pueblo seguía encadenado allá. Nehemías revela que "en su rebelión pensaron poner caudillo para volverse a su servidumbre". El pueblo no solo se quejó, sino que planificó su propio retroceso. Estaban dispuestos a elegir un nuevo jefe, un caudillo humano, con tal de regresar a las cadenas de la esclavitud. El problema de la libertad y de abrazar promesas es que exige fe, responsabilidad y conquista, mientras que la servidumbre solo exige resignación. El pueblo olvido el dolor de los latigazos y solo recordaban el sabor de las cebollas y los ajos. Su soberbia les hizo creer que el plan de Dios era un error y que su pasado como esclavos era un refugio. Esta es la gran lección para nosotros en este inicio de 2026: No se puede conquistar la Tierra Prometida con los ojos puestos en Egipto. La terquedad es, en el fondo, un acto de ingratitud que borra las maravillas de Dios y nos hace preferir la falsa seguridad de nuestras viejas cadenas. Sin embargo, el pasaje cierra con la esperanza más grande: "Pero tú eres Dios que perdonas, clemente y piadoso, tardo para la ira, y grande en misericordia". A pesar de nuestra "cerviz dura" y nuestra insistencia en volver atrás, Dios no nos abandona; Su misericordia es el único lazo que nos impide regresar al abismo de nuestra antigua esclavitud. La autosuficiencia es como un virus silencioso; no sabes a qué hora entró ni cómo creció. Es la "mala praxis" de la vida espiritual porque, aunque no niega a Dios, lo desplaza.Es más difícil levantarse del éxito que del fracaso. Cuando eres bendecido, sientes que ya no necesitas de Dios.El orgullo es como el mal aliento: el único que no se da cuenta de que lo tiene es el que lo porta.Hay orgullosos muy generosos y arrogantes que parecen muy evangélicos, pero por dentro son esclavos de su propia imagen ya que confunden “bendición” con “orgullo disfrazado”.La Biblia dice que se volvieron arrogantes y tercos.  ¿Cómo sabemos si el orgullo y la arrogancia nos atrapó? Olvidamos lo que otros hicieron por nosotros y, sobre todo, lo que Dios hizo. Dejamos de ver la bendición como un milagro y empezamos a verla como "lo normal”.Pensamos que nuestras manos lo hicieron todo. Decimos "yo sé", "yo tengo", "yo puedo", olvidando que separados de Él, nada podemos hacer.El arrogante no acepta instrucciones. Cree que su experiencia reemplaza la obediencia.Nos volvemos “Tercos como una mula”: La terquedad es "rigidez interna". Es decidir voluntariamente a no escuchar.Terquedad no es falta de conocimiento, es exceso de ego.Dios mira al humilde de cerca, pero al soberbio lo mira de lejos. La arrogancia es tan desagradable que provoca el alejamiento de la presencia de Dios. Hay gente que fracasa...

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  8. Un Mundo Hostil (Pastor Diego Ardila)

    JAN 6

    Un Mundo Hostil (Pastor Diego Ardila)

    Deuteronomio 2:25 “Hoy comenzaré a poner tu temor y tu espanto sobre los pueblos debajo de todo el cielo, los cuales oirán tu fama, y temblarán y se angustiarán delante de ti”. Dios nos ha dado 3 promesas de bendición para este año, las hemos llamado las “3R", las voy a mencionar porque es importante recordarlas y declararlas:  Zacarías 9:12  "Volveos a la fortaleza, oh prisioneros de la esperanza; hoy también os anuncio que os restauraré el doble". Este versículo llama al pueblo a regresar a su refugio, con la promesa de que Dios les devolverá el doble de sus sufrimientos, reconociendo que su fortaleza está en la esperanza y en Dios.  Joel 2:25 “Y os restituiré los años que comió la oruga, el saltón, el revoltón y la langosta, mi gran ejército que envié contra vosotros”. La Restitución es la devolución de lo que fue robado o perdido por causa de un ataque o una plaga. Dios menciona específicamente a los "devoradores" (Oruga, Saltón, revoltón y langosta).  Jeremías 31:16-17 (NTV) “No llores más, porque te recompensaré —dice el SEÑOR—. Tus hijos volverán a ti desde la tierra lejana del enemigo. Hay esperanza para tu futuro —dice el SEÑOR—. Tus hijos volverán a su propia tierra”; (TLA) “Pero Dios le dice: «Sécate las lágrimas, ya no sigas llorando ni pierdas la esperanza. Tus hijos serán restaurados y restituidos; volverán del territorio del enemigo, y tu sufrimiento se verá recompensado. Te juro que así será”. El SEÑOR le pide a su pueblo que deje de llorar porque habrá una recompensa por el sufrimiento, por el dolor, por todo lo que han padecido y todo lo que han orado y nuestros hijos serán restaurados y restituidos, hay esperanza para nuestro futuro y que volveremos a las promesas, vendrá la restauración y redención que Dios tiene reservada para nosotros.  Lo importante de estas 3 promesas es que Dios las confirma mediante dos palabras: Ezequiel 12:22-28 “… Diles, pues: Se han acercado aquellos días, y el cumplimiento de toda visión. Porque no habrá más visión vana, ni habrá adivinación de lisonjeros en medio de la casa de Israel. Porque yo Jehová hablaré, y se cumplirá la palabra que yo hable; no se tardará más, sino que en vuestros días, oh casa rebelde, hablaré palabra y la cumpliré, dice Jehová el Señor. … Así ha dicho Jehová el Señor: No se tardará más ninguna de mis palabras, sino que la palabra que yo hable se cumplirá, dice Jehová el Señor”. El énfasis final del pasaje es: "En vuestros días". Esta es la clave del cumplimiento. Dios no está esperando a que las circunstancias cambien para cumplir Su promesa; Él cumple Su promesa para que tus circunstancias cambien. Cuando Dios dice "no se tardará más", está estableciendo un punto de inflexión. Es el momento donde la Palabra escrita (Logos) se convierte en una realidad tangible en tu historia personal. Isaías 46:9-13 (NTV) “… Todos mis planes se cumplirán porque yo hago todo lo que deseo. Llamaré a una veloz ave de rapiña desde el oriente, a un líder de tierras lejanas, para que venga y haga lo que le ordeno. He dicho lo que haría, y lo cumpliré. Escúchame, pueblo terco, que estás tan lejos de actuar con justicia. Pues estoy listo para rectificar todo, no en un futuro lejano, ¡sino ahora mismo! Estoy listo para salvar…”. La Biblia muestra de que, desde el momento en que Dios entrega una promesa, se levantan enemigos con nombre propio para resistir su cumplimiento. No son figuras abstractas, son oposiciones reales que marcan etapas del camino. La Escritura no registra estos enemigos solo como hechos históricos, sino como tipos espirituales que siguen manifestándose en la vida del creyente actual. Aunque los nombres cambien, las estrategias permanecen. El primer gran enemigo fue Faraón, rey de Egipto. Aunque Dios había prometido la tierra a Abraham, su descendencia terminó esclavizada. Faraón representa el poder que oprime y se resiste a soltar lo que Dios quiere liberar. “Después dijo Jehová: Bien he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto… y he descendido para librarlos” (Éxodo 3:7–8). Aun viendo las señales, Faraón endureció su corazón. “Mas yo endureceré el corazón de Faraón, y multiplicaré mis señales y mis maravillas” (Éxodo 7:3). Faraón hoy representa todo sistema, pensamiento o autoridad que retiene al creyente en esclavitud, aun después de haber oído la voz de Dios. Son ataduras mentales, pecados normalizados, miedos heredados y estructuras que se niegan a soltar lo que Dios quiere liberar. Faraón sigue diciendo: “¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz?” (Éxodo 5:2).Una vez fuera de Egipto, se levantó Amalec, el primer enemigo militar en el desierto. Amalec atacó sin aviso, por la retaguardia, cuando el pueblo estaba débil. Representa la oposición constante contra la fe que apenas comienza. “Y vino Amalec y peleó contra Israel en Refidim” (Éxodo 17:8). Amalec hoy se manifiesta como el ataque persistente contra la fe débil. Aparece en momentos de cansancio, desgaste espiritual y desánimo. Amalec no enfrenta cuando hay fuerza, sino cuando hay agotamiento. Por eso la victoria no depende de la espada, sino de manos levantadas y dependencia de Dios (Éxodo 17:11).Más adelante, Israel encontró la resistencia de Edom, descendientes de Esaú, quienes se negaron a permitir el paso. Edom hoy es la oposición que nace de relaciones cercanas: heridas familiares, comparaciones, resentimientos antiguos y conflictos no resueltos. Edom no viene de lejos; viene de la misma sangre. Es la voz que dice: “por aquí no pasarás”, recordando viejas rivalidades. “Entonces Edom salió contra él con mucho pueblo, y mano fuerte” (Números 20:20).Luego apareció Balac, rey de Moab, quien no peleó con espada, sino con maldición espiritual, llamando al profeta Balaam. Balac hoy representa la guerra espiritual encubierta: palabras, decretos, opiniones y juicios lanzados para detener el avance del creyente. Es la intención de maldecir lo que Dios ya bendijo. Pero la promesa permanece firme: “No hay agüero contra Jacob, ni adivinación contra Israel” (Números 23:23). “Ven pues ahora, te ruego, maldíceme este pueblo” (Números 22:6). Pero Dios frustró ese intento. “¿Cómo maldeciré al que Dios no maldijo?” (Números 23:8). Este recorrido revela una verdad espiritual profunda: “El mundo espiritual es hostil” y cada enemigo aparece en una etapa distinta del camino, y cada victoria prepara al pueblo para la siguiente. La promesa no cambia, nunca estuvo en duda, pero el camino hacia su cumplimiento siempre estuvo marcado por oposición. No para destruir al pueblo, sino para formarlo, afirmarlo y enseñarle a depender de Dios. Cada uno de estos enemigos revela que no todo ataque es frontal, y que no toda oposición viene de la misma manera. Algunos atacan el cuerpo, otros la mente, otros las relaciones y otros el espíritu. Y es precisamente después de haber enfrentado estas resistencias, que la iglesia está preparado para victorias mayores, porque Dios no solo lo conduce a la promesa, sino que lo transforma en el camino. Pero hoy me voy a detener en un enemigo llamado Sehón, rey de Hesbón, llamado espiritualmente “el que arrasa, el que destruye, el opositor, el que barre con violencia”. En Deuteronomio 2:24-36, encontramos una de las lecciones más crudas y necesarias para el creyente de hoy. Dios le ordena a Moisés avanzar, pero en el camino hacia la promesa se interpone un obstáculo llamado Sehón, rey de Hesbón. Cuando abrimos Deuteronomi...

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Charlas Pastores Luis Salas y Jeannette Noguera, Iglesia Cristiana ETP, En tu Presencia en Bogotá, Colombia. Iglesia ETP un nuevo comienzo, familias sanas.