La ContraHistoria

¡Vótame en los Premios iVoox 2026! La historia como no te la contaron en la escuela. Presentado y dirigido por Fernando Díaz Villanueva.

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  1. 5d ago • Subscribers Only

    Historia de un cometa

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! El cometa Halley es un bloque de hielo y polvo de unos 15 kilómetros de diámetro que recorre una órbita muy alargada alrededor del Sol. Se acerca hasta pasar entre Mercurio y Venus y se aleja más allá de Neptuno, en sentido contrario al de los planetas. Vuelve cada 76 años aproximadamente. Es el único cometa de periodo corto visible a simple vista con regularidad y el primero cuyo regreso se predijo. Su última visita, a mediados de los años 80, fue muy esquivo, pero a cambio se enviaron varias sondas espaciales que pudieron estudiarlo de cerca. La próxima, en el verano de 2061, promete un espectáculo mucho mejor. Los astrónomos chinos lo observaron y lo dejaron anotado ya en el siglo III antes de Cristo y desde entonces ya no faltó en sus anales. Los escribas de Babilonia lo registraron en tablillas de barro. Para los romanos fue una fuente de malos augurios, el historiador Dión Casio lo asoció a la muerte de Marco Vipsanio Agripa. Pasó sobre Europa durante la invasión de Atila y quitó el sueño a Luis el Piadoso, el hijo de Carlomagno. Quedó bordado en el tapiz de Bayeux el año en que Guillermo el Conquistador se hizo con Inglaterra. También inspiró a Giotto di Bondone una estrella de Belén con cola. El papa Calixto III confió en que fuese un presagio de que los otomanos se estrellarían contra Belgrado, y así fue. Siguiendo la visión cosmográfica de Aristóteles, durante siglos se pensó que los cometas eran fenómenos atmosféricos. En el siglo XVI se empezó a desmontar esa idea. Pedro Apiano observó que la cola huye siempre del Sol y Tycho Brahe demostró que los cometas estaban más allá de la Luna. Johannes Kepler, que sabía mucho de órbitas, creía que viajaban en línea recta y no volvían jamás. El momento llegó, como con tantas otras cosas, con Isaac Newton, cuya ley de la gravitación universal permitía calcular órbitas. Edmund Halley la aplicó a los cometas del pasado y descubrió que los de 1531, 1607 y 1682 eran el mismo. Fue entonces cuando anunció su regreso para finales de 1758, aunque sabía que no viviría para verlo. Alexis Clairaut y sus colaboradores afinaron la fecha. La noche de Navidad de aquel año un granjero alemán lo divisó con su telescopio. El acierto consagró la física newtoniana y convirtió a los cometas en miembros del sistema solar, tanto que en el año 2061 estará de nuevo por aquí. ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/298566

  2. 5d ago • Subscribers Only

    Ormuz, Brasil y el ébola

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Octubre ha sido el mes más tenso en Ormuz desde el comienzo de la guerra. La Guardia Revolucionaria iraní asegura haber alcanzado varios petroleros y el Gobierno de Estados Unidos lo desmiente en parte, aunque a Irán le basta con asustar a navieras y aseguradoras para encarecer el crudo. Los hutíes golpean instalaciones petroleras saudíes, mientras Benjamín Netanyahu cierra Cisjordania en vísperas de unas elecciones que le favorecen con el país en vilo. Nadie quiere una guerra total, pero todos quieren parecer capaces de librarla. Brasil, gran productor y consumidor de petróleo, vota este domingo partido en dos. Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, hoy en prisión, superó por poco a Luiz Inácio Lula da Silva en la primera vuelta, y los sondeos auguran un empate. Lula conserva el nordeste y las rentas bajas, mientras que Flávio se apoya en el sur agrícola, el voto evangélico y las clases medias urbanas. Una victoria del bolsonarismo acercaría el país a Donald Trump y abriría un choque con el Supremo por la condena del padre. Con Lula continuaría la apuesta por los BRICS. En el Congo, la desconfianza hacia las instituciones tiene consecuencias mortales. El brote de ébola de Ituri, declarado en primavera, es ya el mayor de la historia del país, con miles de muertos y contagios en varios países vecinos. La cepa Bundibugyo no tiene vacuna, y la violencia y el recelo hacia un Estado ausente hacen que los enfermos se escondan. La ayuda internacional, como siempre, llega tarde. ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/298566

  3. 5d ago • Subscribers Only

    Dreyfus, la verdad intolerable

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! A finales del siglo XIX Francia vivía obsesionada con la derrota ante Prusia de 1870 que se sustanció en la pérdida de las regiones de Alsacia y Lorena. El ejército era la gran esperanza para la revancha, una institución casi sagrada en una república inestable y sacudida por todo tipo de amenazas internas y escándalos. Esa insatisfacción general fue terreno abonado para un antisemitismo nuevo y virulento, que señalaba a la pequeña comunidad judía como una quinta columna de enemigos de Francia. En ese ambiente el contraespionaje francés recuperó de la papelera de la embajada alemana una nota anónima que demostraba que alguien estaba pasando secretos militares a los alemanes. Las sospechas recayeron enseguida sobre el capitán Alfred Dreyfus, un artillero alsaciano, trabajador y muy patriota, no muy querido por sus compañeros pero, sobre todo, judío. Bastó un parecido discutible entre su letra y la del documento para que fuese arrestado en el acto. El juicio fue una sucesión de atropellos. Los peritos que no apoyaban la acusación fueron ignorados, la prensa antisemita, muy popular en la Francia de aquel entonces, convirtió el caso en un linchamiento y el ministro de la Guerra se jugó su carrera para que el acusado fuese declarado culpable. Durante el consejo de guerra, celebrado a puerta cerrada, los jueces recibieron en secreto un dosier con pruebas manipuladas que la defensa nunca pudo ver. Dreyfus fue condenado a cadena perpetua en el destierro por unanimidad, degradado en público entre gritos de odio y enviado a la isla del Diablo frente a la Guayana. Su hermano Mathieu decidió no resignarse. Con la ayuda del periodista Bernard Lazare empezó a cuestionar la sentencia, aunque durante años no encontraron nadie que les hiciese caso. La verdad apareció dentro del propio ejército. El teniente coronel Georges Picquart, nuevo jefe del contraespionaje, descubrió que la letra del documento pertenecía al comandante Ferdinand Esterhazy, un aventurero cargado de deudas. Sus superiores le ordenaron callar y le destinaron a Túnez, mientras otro oficial fabricaba pruebas falsas para sostener la condena. Cuando un tribunal militar absolvió a Esterhazy en un juicio amañado, el novelista Émile Zola publicó su célebre «Yo acuso», una carta abierta en la que señalaba a los responsables del encubrimiento. Zola fue condenado y tuvo que exiliarse en Inglaterra, pero el caso ya se había convertido en un escándalo que iba de boca en boca. Francia se partió en dos bandos irreconciliables, hubo disturbios antisemitas en numerosas ciudades y los intelectuales irrumpieron por primera vez como fuerza política. El descubrimiento de la falsificación y el suicidio de su autor precipitaron la caída de ministros y generales. Un segundo consejo de guerra volvió a condenar a Dreyfus, esta vez con unas absurdas circunstancias atenuantes. El presidente le indultó poco después, pero la plena rehabilitación no llegó hasta siete años más tarde, cuando el Tribunal de Casación anuló la sentencia y Dreyfus regresó al ejército y fue condecorado con la Legión de Honor. El caso transformó Francia. Reforzó a la izquierda republicana, sometió el ejército al poder civil, impulsó la separación de la Iglesia y el Estado y dio origen a la Liga de los Derechos del Hombre. El antisemitismo sobrevivió en la extrema derecha y reapareció con fuerza en tiempos de Vichy. Más de un siglo después, el caso sigue recordando lo que ocurre cuando una institución antepone su prestigio a la verdad. 0:00 Introducción 3:56 Un capitán judío en la Francia del rencor 24:03 Premios iVoox - https://premios.ivoox.com/ 25:47 La fabricación de un culpable 40:58 “La ContraHistoria del mundo”… https://link.amazon/B0cobFCjU 42:36 Los que no se resignaron 58:04 Yo acuso 1:12:41 La rehabilitación 1:25:44 La guerra civil estadounidense #FernandoDiazVillanueva #dreyfus #antisemitismo ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/298566

  4. Oct 15 • Subscribers Only

    La Pasionaria

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! Dolores Ibárruri, también conocida como la Pasionaria, nació en Gallarta, en la cuenca minera vizcaína, a finales del siglo XIX. Hija de un minero carlista y de una familia muy católica, dejó la escuela en la adolescencia, trabajó como costurera y sirvienta y se casó con un minero socialista. De sus seis hijos solo sobrevivieron dos. En la Casa del Pueblo descubrió la prensa obrera, y el seudónimo con el que firmó su primer artículo en Semana Santa la acompañaría el resto de su vida. Militó en el Partido Comunista de España desde su nacimiento y fue escalando posiciones siempre bajo la tutela de la Komintern, a la que sirvió durante años. Con la llegada de la República se instaló en Madrid y entró en el núcleo dirigente del partido. En las elecciones de 1936 obtuvo un escaño por Asturias con el Frente Popular La Guerra Civil la convirtió en la voz más conocida del bando republicano. Su alocución radiofónica de las primeras horas de la sublevación popularizó el «No pasarán», y sus arengas la hicieron conocida en medio mundo. Al mismo tiempo, formaba parte de la dirección de un partido que creció al calor de la ayuda soviética, que se enfrentó a anarquistas y socialistas de izquierda y que secundó la persecución del POUM, cuyo líder, Andreu Nin, fue asesinado por agentes soviéticos. Fue vicepresidenta de las Cortes, despidió a las Brigadas Internacionales en Barcelona y abandonó España pocas semanas antes del final de la guerra. Su exilio duró casi cuatro décadas, la mayor parte lo pasó en la Unión Soviética. Allí asumió la secretaría general del partido tras la muerte de José Díaz y perdió a su hijo Rubén en Stalingrado. Dirigió el PCE en los años de mayor alineamiento con Stalin, una etapa marcada por expulsiones y purgas internas. Tras la desestalinización apoyó la nueva estrategia del PCE de abogar por la reconciliación nacional, cedió la secretaría general a Santiago Carrillo para ocupar la presidencia y apoyó incluso la condena de la invasión de Checoslovaquia por parte del Pacto del Varsovia. Regresó a España en plena transición, ya con más de 80 años, poco después de la legalización del partido. Volvió a ser elegida diputada por Asturias y su imagen del brazo de Rafael Alberti en el Congreso se convirtió en una de las estampas de la aquellos años. Murió en Madrid a finales de los años 80, pocos días después de la caída del Muro de Berlín. Su figura sigue siendo hoy objeto de acalorados debates. ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/298566

  5. Oct 15 • Subscribers Only

    Historia del Mossad

    ¡Vótame en los Premios iVoox 2026! * Accede a los Capítulos inteligentes del episodio en: https://www.ivoox.com/wv/audio-chapters-182271792 * Accede al PDF con las ideas claves del episodio: https://www.ivoox.com/wv/audio-chapters-182271792/pdf El Mossad, cuyo nombre significa simplemente “instituto”, es el servicio de inteligencia exterior de Israel. Depende directamente del primer ministro y forma, junto al Shin Bet y la inteligencia militar, el triángulo sobre el que descansa la seguridad del país. Su historia está tan cubierta de leyenda que cuesta separar lo probado de todo lo que le atribuyen. Sus orígenes son anteriores a la existencia del Estado de Israel. Durante la época del Mandato británico, la comunidad judía de Palestina creo una red clandestina de informantes, infiltrados y contrabandistas de inmigrantes llegados de Europa que aprendió el oficio de los servicios de inteligencia británicos, en aquel momento los mejores del mundo. Tras la guerra de 1948, David Ben-Gurion quiso poner orden en todo aquel entramado y a finales de 1949 creó un organismo de coordinación que muy pronto se convirtió en un servicio exterior unificado. Este servicio dependería de forma exclusiva del primer ministro y solo respondería ante él. Lo organizó Reuven Shiloah y años más tarde lo consolidó Isser Harel, los dos primeros directores que tuvo la agencia. Su misión iba más allá del espionaje clásico. El Mossad debía vigilar a los enemigos de Israel, ejecutar operaciones especiales y proteger a las comunidades judías del extranjero, a las que ayudó a salir de países como Irak, Marruecos o Etiopía. Con el tiempo asumió también labores de diplomacia secreta con gobiernos que no reconocían al Estado de Israel. Nunca ha tenido una ley propia, de modo que su control depende sobre todo de la confianza entre el primer ministro y el director. La entrega a la CIA del discurso secreto de Nikita Jruschov en 1956 les hizo ganarse el respeto de los servicios de inteligencia occidentales, la captura de Adolf Eichmann en Argentina en 1960 hizo del Mossad un ejemplo de eficiencia y buena información. En esos mismos años sus espías y la información reunida sobre la aviación egipcia contribuyeron a la victoria en la guerra de los seis días. La década siguiente trajo el terrorismo palestino. Tras la matanza de Múnich, el Mossad persiguió a los dirigentes de Septiembre Negro por Europa y Oriente Próximo, aunque en su búsqueda cometió algunos errores. Fue entonces cuando se cimentó su leyenda con operaciones como la del rescate en el aeropuerto de Entebbe. Desde finales del siglo pasado su prioridad ha sido Irán. Sabotajes informáticos, el robo de los planes nucleares iraníes y la muerte de varios científicos marcaron esa etapa, en la que también hubo algunos fiascos muy sonados. Tras los atentados de octubre de 2023, la agencia puso en la mira a Hezbolá y Hamas, acabó con sus líderes y su participación en la guerra contra Irán fue fundamental para eliminar al líder supremo Alí Jamenei. Durante casi 80 años el Mossad ha proporcionado al gobierno israelí información fundamental para la seguridad nacional, ha retrasado programas armamentísticos de sus enemigos y ha abierto canales diplomáticos que acabaron en acuerdos de paz. Pero sus operaciones letales, todas muy espectaculares, rara vez han resuelto los conflictos de fondo. Contenido: 0:00 Introducción Un servicio secreto antes que un Estado El instituto y su mandato Los años de la consolidación Terrorismo, guerra y secretos nucleares El 7 de octubre ¿Huyó Hitler a Sudamérica? Bibliografía: “Mossad” de Michael Bar-Zohar - https://link.amazon/B0aFSfN8F “Operaciones Encubiertas del Mossad” de Maayan Zarhin - https://link.amazon/B0gUQ5Ul5 “Mossad. La sombra del Estado” de Luis Tejada - https://link.amazon/B01SPi5Bs “La guerra sagrada del Mossad” de Eric Frattini - https://link.amazon/B0guLjMec #FernandoDiazVillanueva #Israel #mossad

  6. Oct 8 • Subscribers Only

    Héroe de cuatro patrias

    Cayetano Borso di Carminati murió fusilado en Zaragoza en el otoño de 1841 justo al lado de la placa que recordaba la Constitución de Cádiz. Era mariscal de campo, tenía 44 años y había perdido el ojo derecho luchando con los liberales portugueses. De hecho había pasado media vida peleando por las constituciones liberales, pero terminaron con él otros liberales. Nació en Málaga a finales del siglo XVIII en el seno de una familia genovesa, de las muchas asentadas en los puertos andaluces. Muy joven ingresó en la guardia del rey de Cerdeña y a comienzos de los años 20 se sumó a la revuelta piamontesa que pedía una constitución calcada de la gaditana. La derrota le valió una condena a galeras y el destierro. Vino entonces a España para ponerse del lado de los liberales de Rafael del Riego, resistió la invasión de los Cien Mil Hijos de San Luis, acabó preso en su ciudad natal y escapó por Gibraltar, de donde salió camino de Inglaterra. Pasó seis años dando clases de italiano en Bath a una clientela acomodada que soñaba viajar a Italia. Así era la vida del proscrito en la Europa de la Restauración, siempre a la espera de la siguiente revolución. Esa revolución estalló en París en 1830, Borso viajó a Francia y se echó a la calle con los insurrectos. Después participó en una serie de expediciones italianas fracasadas que se organizaron desde Lyon y Córcega. En esa época se trató con Giuseppe Mazzini, de quien acabó distanciándose. Vio una nueva oportunidad en Portugal, se sumó a las milicias reclutadas por el emperador de Brasil, Pedro de Braganza, para defender el trono de su hija María frente a su tío Miguel. Desembarcó cerca de Oporto con las tropas de Pedro, participó en la toma de Oporto y resistió el asedio de los miguelistas. Fue allí donde perdió allí el ojo derecho y recibió la Orden de la Torre y la Espada. Regresó a España al frente de un regimiento portugués para combatir a los carlistas de Ramón Cabrera en el Maestrazgo. Se distinguió en varias acciones, se casó, tuvo un hijo y alcanzó el fajín de mariscal de campo. Estaba llamado a jugar un papel importante en el reinado de Isabel II, pero todo se torció durante la regencia de Baldomero Espartero. En el pronunciamiento moderado a favor de María Cristina de Borbón le encomendaron asegurar Zaragoza, pero sus sargentos se amotinaron y le apresaron. Espartero, decidido a dar un escarmiento, rompió la costumbre de desterrar a los generales sublevado. A Borso di Carminati le tocó un consejo de guerra sumario que le condenó a muerte. Después de eso fue olvidado. Fue un héroe de cuatro patrias, pero ninguna de ellas reclamó nunca su figura. - “El General Borso di Carminati. Héroe de cuatro patrias” de Josep Sánchez Cervelló - https://link.amazon/B0iLDh3xk ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/298566

  7. Oct 8 • Subscribers Only

    ¿En qué creían los romanos?

    Se suele simplificar la religión de la antigua Roma con una mitología muy básica tomada de los griegos, pero pocas cosas hay tan complejas como la religión (o religiones) de los romanos. Durante la mayor parte de su historia, los romanos no entendieron la religión como un conjunto de creencias, sino como una práctica. Lo importante no era tanto lo que cada cual pensara en su interior, como cumplir con los ritos en el día y la forma adecuados para conservar la Pax Deorum, la paz de los dioses, una relación de respeto mutuo de la que dependían las cosechas, las victorias y la propia salud de sus habitantes. Cada casa honraba a sus Lares y Penates, los sacerdotes solían ser patricios que compaginaban el sacerdocio con la política, el verdadero peligro no era la duda en unas creencias muy poco definidas, sino el error en los ritos. Marco Tulio Cicerón, por ejemplo podía ser escritor, senador, augur y, a al mismo tiempo, discutir con frialdad la existencia de los dioses sin ver en ello contradicción alguna. Aquel era un sistema muy abierto, mucho más de lo que hoy podemos imaginar. Conforme Roma fue engrandeciendo su imperio y conquistando tierras lejanas hizo más nutrido su panteón. Fue entonces cuando adoptó a los dioses griegos y acogió con gusto cultos orientales como los de Cibeles, Isis o Mitra, que ofrecían algo que la religión cívica no daba, una iniciación personal, una comunidad elegida y una esperanza para después de la muerte. El Senado los toleraba mientras no escapasen a su control. Cuando creyó que lo hacían, como ocurrió con las Bacanales, reaccionó con dureza. Con Augusto llegó el culto imperial, que más que una fe ingenua en un emperador divino era un lenguaje de lealtad política compartido por todo el Imperio. La mayoría de sus pobladores, por lo demás, no elegían una religión, iban sumando protectores sin importarles mucho su origen. El cristianismo rompió con esa lógica. Nacido en el seno judaísmo, se extendió primero por las principales ciudades y exigía exclusividad. Eso implicaba que sus fieles se negaban a sacrificar a los dioses tradicionales y al emperador, lo que a ojos de los romanos le convertía en una forma de impiedad y, sobre todo, de deslealtad política. Las persecuciones contra los cristianos no fueron una cacería continua de tres siglos, más bien episodios locales que tuvieron su momento álgido a finales del siglo III y principios del IV con la gran persecución de Diocleciano. Muy poco después Constantino dio un giro radical y se erigió en protector de la Iglesia. A finales de ese mismo siglo Teodosio el Grande prohibió cualquier culto pagano, incluso el que se celebraba en el interior de las casas. La cristianización fue lenta y desigual. Los viejos ritos sobrevivieron mucho más tiempo en el campo y en parte de la aristocracia. La nueva religión absorbió fiestas, lugares y costumbres del mundo que sustituía. Cuando el Imperio de Occidente se deshacía ya en la segunda mitad del siglo V, los romanos habían pasado de un contrato cívico con muchos dioses a una religión de salvación exclusiva apoyado por el poder. Pero aquellos romanos que contemplaron la caída eran tan romanos como los de tiempos de la República o los de las conquistas de Trajano. Roma había ido cambiando durante mil años, sus religiones también lo hicieron. ¿Quieres anunciarte en este podcast? Hazlo con advoices.com/podcast/ivoox/298566

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