Puedes Hacerlo

Monica Sosa

El Podcast Puedes Hacerlo brinda apoyo a mujeres espectaculares para lograr su mejor versión. Comparto herramientas que te ayudarán a lograr tu peso ideal y quedarte ahí para siempre. Escúchalo y descubre como cambiando tu manera de pensar, puedes espectacularmente cambiar tu manera de vivir.

  1. 1d ago

    337. 4 Errores que Estancan Durante los Cambios Hormonales.

    4 Errores que Estancan Durante los Cambios Hormonales. Si tú estás en esta etapa de cambios hormonales y sientes que últimamente te cuesta más sentirte ligera, sentirte fit, sentirte a gusto en tu cuerpo… Si no estás necesariamente obsesionada con llegar a cierto número en la báscula, pero sí dices: "Quiero sentirme mejor." "Quiero sentirme más ligera." "Quiero sentirme más fuerte." "Quiero sentirme más fit." …y además estás bastante convencida de que tus cambios hormonales tienen mucho que ver con que hoy te sientas estancada, quédate conmigo. Porque hoy quiero compartirte cuatro errores que creo que podemos cometer en esta etapa. Y especialmente quiero compartirte qué puedes empezar a hacer diferente. Porque sí, nuestros cuerpos cambian. Sí, nuestras hormonas cambian. Pero creo que hay una gran diferencia entre vivir una etapa de cambios hormonales y convertir nuestros cambios hormonales en la explicación de absolutamente todo lo que nos pasa. Así que vamos con el primero. Error número 1: Convertir esta etapa en tu enemiga Quiero que pienses algo. ¿Cuánto tiempo llevas escuchando cosas negativas acerca de la menopausia incluso desde antes de acercarte a ella? Porque durante años hemos escuchado hablar de esta etapa casi como si fuera una tragedia. "Ya está menopáusica." "Espérate a que te llegue la menopausia." "Después de cierta edad todo cambia." "Después de los 40 ya no bajas igual." "Te va a cambiar el cuerpo." "Vas a engordar." "Se te va a hacer mucho más difícil." Y sin darnos cuenta, podemos llegar a esta etapa con una historia completamente escrita acerca de lo que nos va a pasar. Y después aparece un síntoma, cambia nuestro cuerpo o vemos un número diferente en la báscula y pensamos: "Ya empezó." "Ya sabía." "Son mis hormonas." Y ojo: no estoy diciendo que no existan cambios hormonales ni síntomas reales. Por supuesto que existen. Lo que estoy diciendo es que además de lo que está sucediendo físicamente, existe la historia con la que estamos interpretando lo que está sucediendo. Y esa historia sí importa. Porque si tú entras pensando que esta etapa es tu enemiga, probablemente vas a empezar a pelear con tu cuerpo. A desconfiar de él. A exigirle. A tratar desesperadamente de controlar lo que está pasando. Y entonces quiero dejarte una pregunta: ¿Esta etapa realmente es tu peor pesadilla… o puede estar convirtiéndose en tu peor pesadilla porque desde antes estabas convencida de que lo iba a ser? No tienes que pasar de "odio la menopausia" a "qué maravilla, amo cada síntoma que tengo". No. Simplemente empieza cuestionando la historia. Tal vez esto no tiene que ser una guerra. Tal vez simplemente estás entrando en una nueva etapa de tu vida y puedes aprender a conocer a tu cuerpo aquí también. Error número 2: No darle a la comida su justo valor Y aquí veo dos extremos. Por un lado está: "Ahora sí tengo que comer perfecto." "Cero azúcar." "Cero carbohidratos." "Todo clean." "Todo medido." "Todo controlado." "Necesito encontrar exactamente qué debo comer para la menopausia." Y entonces la comida empieza a ocupar una cantidad enorme de espacio mental. Pero también está el extremo contrario: "Da igual lo que coma porque son mis hormonas." Y tampoco. La comida importa. Claro que importa. Lo que comemos afecta cómo nos sentimos. Pero tampoco es todo. Nos alimentamos de comida, sí. Pero también nos alimenta nuestro descanso. Nos alimenta el movimiento. Nos alimentan nuestras relaciones. Nos alimenta nuestra vida espiritual. Nos alimenta tener algo que nos ilusiona. Nuestro propósito. Nuestros pensamientos. La forma en la que estamos viviendo. Entonces para mí la invitación en esta etapa no es que te obsesiones todavía más con la comida. Es que le des su justo valor. Aprende qué alimentos te sirven. Qué alimentos no te sirven tanto. Qué te hace sentir satisfecha. Qué te da energía. Qué te inflama. Qué pasa con tu hambre. Cómo estás durmiendo. Cómo responde tu cuerpo. Tenemos hoy muchísima información disponible. Y qué maravilla que exista. Pero a veces también podemos complicarnos muchísimo buscando estudios, mediciones, reglas y respuestas externas para absolutamente todo. Y también podemos volver a algo muy poderoso: observarnos. Probar. Escucharnos. Aprender. Usar nuestro sentido común. Y poco a poco convertirnos en expertas en nosotras mismas. No necesitas encontrar "la dieta perfecta para la menopausia". Necesitas aprender a nutrir al cuerpo que tienes hoy. Error número 3: Culpar a las hormonas de todo lo que te está pasando Este me parece importantísimo. Porque casualmente esta etapa hormonal coincide también con una etapa de vida llena de cambios. Nuestros hijos crecen. Tal vez algunos empiezan a irse de casa. Las relaciones cambian. La pareja cambia. Nuestro trabajo puede cambiar. Nuestros padres empiezan a necesitar más de nosotras. A veces empezamos a cuestionarnos nuestro propósito. Nuestras prioridades cambian. Nuestra rutina cambia. Tenemos preocupaciones diferentes a las que teníamos a los 25. Y todo eso también nos afecta. Pero si estamos convencidas de que todo es hormonal, puede empezar a suceder algo muy curioso. "Estoy agotada: son mis hormonas." "Estoy ansiosa: son mis hormonas." "Estoy comiendo de más: son mis hormonas." "No tengo ganas de hacer ejercicio: son mis hormonas." "No estoy durmiendo: son mis hormonas." Y tal vez sí hay un componente hormonal. Pero ¿y si además estás estresadísima? ¿Y si tu vida cambió? ¿Y si estás atravesando una situación familiar importante? ¿Y si llevas meses durmiendo tarde? ¿Y si estás tomando más alcohol de lo que normalmente tomabas? ¿Y si hay una conversación que necesitas tener? ¿Y si necesitas pedir ayuda? ¿Y si simplemente estás agotada porque tienes demasiadas cosas pasando al mismo tiempo? Aquí la herramienta es muy sencilla: separa. En lugar de meter absolutamente todo dentro de la gran bolsa que dice "menopausia", empieza a mirar cada cosa por separado. ¿Qué está pasando realmente? ¿Qué parte puede ser física? ¿Qué parte tiene que ver con mi estilo de vida? ¿Qué circunstancia está ocurriendo? ¿Qué estoy pensando? ¿Qué puedo atender? Porque cuando todo es "la menopausia", parece un problema gigantesco que no puedes controlar. Pero cuando separas… empiezan a aparecer cosas que sí puedes atender. Error número 4: Aguantar tus síntomas en lugar de atenderlos Este para mí es probablemente uno de los más importantes. Porque existe una diferencia enorme entre aceptar que tu cuerpo está cambiando y resignarte a sentirte mal. No tenemos por qué normalizar: "Pues así es." "Pues ya estoy en esta edad." "Pues a todas les pasa." "Ni modo." Pero tampoco sirve necesariamente pasar horas consumiendo información. Guardar posts. Escuchar a veinte especialistas. Ver videos. Comprar cosas. Hacer una cita y cancelarla. Cambiar constantemente de solución. Y seguir sintiéndote igual. Para mí la propuesta es mucho más sencilla: atiende síntoma por síntoma. ¿Qué es específicamente lo que hoy está afectando tu calidad de vida? ¿Son bochornos? Atiéndelos. ¿Es el sueño? Atiéndelo. ¿Es cansancio? Obsérvalo y atiéndelo. ¿Hay un síntoma que necesita evaluación médica? Haz tu cita. Ve. Pregunta. Da seguimiento. Prueba lo que tú y tus profesionales consideren adecuado para ti. Observa. Ajusta. Pero no conviertas todo el proceso hormonal en un solo problema gigante. Tu cuerpo te está dando información. Escúchala. Y aquí quiero compartirte algo muy personal. Desde hace aproximadamente ocho meses he empezado a observar algunas cosas en mí. Y gracias precisamente a las herramientas que practicamos, me he dado cuenta de ciertos patrones. He observado, por ejemplo, que cuando estoy especialmente estresada, cuando consumo más alcohol de lo habitual para mí o cuando empiezo a dormir tarde, noto diferencias en cómo me siento. Entonces, ¿qué hago? Empiezo a cuidar esas áreas. No desde el miedo. No desde "ya no puedo hacer esto nunca". No desde la obsesión. Desde la observación. Ah, mira. Cuando hago esto, mi cuerpo responde de esta manera. Perfecto. Ahora tengo información. Y puedo decidir qué quiero hacer con ella. Y aquí quiero ser clarísima. Con absolutamente nada de lo que te estoy compartiendo hoy te estoy diciendo que dejes de ir al médico, que ignores una indicación médica o que sustituyas el acompañamiento de profesionales de la salud por observar tus pensamientos o cambiar hábitos. Por supuesto que no. Benditos médicos. Busca profesionales en quienes confíes, haz tus revisiones periódicas, pregunta, infórmate y sigue el tratamiento que junto con ellos consideres adecuado para tus circunstancias particulares. Yo no voy a hablarte aquí de tratamientos médicos ni de terapia hormonal porque no es el propósito de este episodio y no es el lugar desde el que yo trabajo. Pero precisamente por eso quiero cerrar con algo que para mí es muy importante: Hay una parte que le corresponde a tus médicos. Y hay otra parte que no puede hacer ningún médico por ti. No pueden observar qué te estás diciendo acerca de tu edad. No pueden decidir por ti cómo quieres relacionarte con tu cuerpo. No pueden escuchar tu hambre por ti. No pueden dormir por ti. No pueden poner límites por ti. No pueden trabajar tus pensamientos por ti. No pueden revisar qué está pasando con tus relaciones, tu estrés, tu propósito, tu movimiento, tu alimentación y la forma en la que estás viviendo esta etapa. Esa parte te toca a ti. Y no te digo esto como una carga. Al contrario. Te lo digo porque significa que hay muchísimo que sí está en tus manos. No necesitas pelear contra tus hormonas. Necesitas aprender a acompa

  2. Jul 21

    335. Mi Mejor Versión en Tiempos de Caos.

    335. Mi Mejor Versión en Tiempos de Caos ¿Alguna vez has sentido que no puedes cuidar de ti porque tu vida está demasiado complicada? Una mudanza. Un cambio importante. Una separación. Una pérdida. Un problema económico. Un diagnóstico. O simplemente una temporada llena de incertidumbre. Es muy fácil pensar: "Cuando todo se calme, ahora sí voy a volver a cuidarme." En este episodio quiero compartirte una experiencia muy personal. Estoy viviendo una de las etapas más retadoras de los últimos años: una mudanza internacional llena de decisiones, cambios e incertidumbre. Y, aun así, me he sorprendido sintiéndome bien. No porque todo esté perfecto. Sino porque, por primera vez, me siento profundamente cuidada por mí. En este episodio te comparto la reflexión que esta experiencia me ha regalado y cómo descubrí que muchas veces no son las circunstancias las que nos mantienen atoradas, sino la conversación que tenemos con nosotras mismas mientras las atravesamos. Hablaremos de: 🧡 Cómo dejar de poner en pausa el cuidado de ti cuando la vida se pone difícil. 🧡 Por qué las circunstancias pueden desconectarnos de nosotras y llevarnos a comer por ansiedad o por emociones. 🧡 El detox emocional que estoy viviendo durante esta mudanza y la herramienta que hoy más me está sosteniendo. 🧡 Cómo crear tu mejor versión sin esperar a que todo esté en orden. Si hoy sientes que la vida está caótica y que has dejado de cuidarte porque "ya habrá tiempo después", este episodio es para ti. Porque quizá no necesitas esperar a que las circunstancias cambien. Quizá solo necesitas aprender a sostenerte dentro de ellas. 🧡 ¿Te identificaste con este episodio? Si hoy sientes que las circunstancias de tu vida te han llevado a poner en pausa el cuidado de ti… quiero decirte algo: No necesitas esperar a que todo se calme para volver a ti. Eso es justamente lo que hacemos dentro de Mi Mejor Versión. Cada semana nos acompañamos para crear una transformación consciente en nuestra manera de pensar, relacionarnos con la comida, cuidar de nosotras mismas y construir una vida que nos sostenga... mucho más allá del peso. No necesitas otra dieta. No necesitas más fuerza de voluntad. Necesitas un espacio que te recuerde, una y otra vez, que sí puedes crear tu mejor versión, incluso en medio del caos. ✨ Me encantará acompañarte. 👉 Únete hoy en: monicasosa.com/mimejorversion Te espero, con mi cariño, tu coach Mónica 🧡

  3. Jul 13

    334. ¿Y si dejas de buscar más soluciones?

    ¿Y si dejas de buscar más soluciones? Este episodio es para ti si últimamente sientes que haces todo lo posible por cuidarte… pero, aun así, te sientes cada vez más confundida. Si un día escuchas que hay que ayunar y al siguiente que no. Que una persona dice que elimines los carbohidratos y otra dice que son indispensables. Que compras libros, guardas reels, escuchas podcasts, ves videos, sigues expertos… y, lejos de sentirte más tranquila, cada vez tienes más dudas. Si has llegado a pensar: "Ya no sé qué hacer." Este episodio es para ti. Porque hoy quiero compartirte algo que, de verdad, puede cambiar por completo la manera en la que estás viviendo este proceso. Pero antes de comenzar, quiero pedirte un favor. Si este podcast te acompaña, te inspira o te ha ayudado de alguna manera, ¿me regalarías un minuto para dejar una reseña de cinco estrellas o un comentario en la plataforma donde lo escuchas? De verdad hace una gran diferencia. Ayuda a que este mensaje llegue a muchas más mujeres que hoy también están cansadas de vivir peleadas con la comida, con su cuerpo o consigo mismas. Y si mientras escuchas este episodio piensas en alguien a quien le haría bien escucharlo, compárteselo. Nunca sabes cuándo una conversación puede cambiar una vida. Y ahora sí… Empecemos. Hace unos días estaba pensando en algo que veo una y otra vez. Mujeres inteligentes. Comprometidas. Que de verdad quieren sentirse mejor. Que han invertido tiempo, dinero y muchísima energía tratando de encontrar la respuesta. Y, sin embargo… Cada vez se sienten más perdidas. Y entonces aparece este pensamiento: "Es que todavía no encuentro el plan correcto." "Todavía me falta descubrir algo." "Seguro hay una estrategia mejor." ¿Te suena conocido? Porque durante años yo también pensé así. Y hoy quiero proponerte una posibilidad diferente. ¿Y si el problema no fuera que te falta información? ¿Y si el problema fuera justamente lo contrario? ¿Y si tienes demasiada? Vivimos en una época donde todos los días alguien asegura tener la respuesta. Un nuevo método. Una nueva dieta. Un nuevo suplemento. Un nuevo protocolo. Y mientras más buscamos… Más complicado parece volverse todo. Hasta que dejamos de confiar en nosotras. Y empezamos a pensar que el problema somos nosotras. Pero no. No eres tú. Simplemente has estado tratando de resolver algo desde la confusión. Y quiero compartirte un concepto que para mí ha cambiado muchísimo la manera de acompañar a las mujeres. Yo le llamo… Math vs. Drama. Porque sí existe una parte matemática. Si durante varias semanas comes constantemente mucho más de lo que tu cuerpo necesita… Vas a acumular peso. Si durante varias semanas nutres a tu cuerpo de una manera que necesita… Lo más probable es que tu cuerpo responda. Eso es matemática. No hay juicio. No hay culpa. No hay fracaso. Simplemente es la realidad. Pero el problema casi nunca empieza ahí. El problema empieza cuando a esa matemática le agregamos drama. "Ya arruiné el día." "Ya para qué." "Nunca voy a poder." "Empiezo el lunes." "Necesito otro plan." Y entonces un momento se convierte en una semana. Una semana en un mes. Y un mes en otro año viviendo exactamente la misma historia. Hay una frase que quiero regalarte hoy. El drama no está en haber comido de más. El drama está en todo lo que te dices después. Y quiero decirte algo que quizá te sorprenda. Después de tantos años acompañando mujeres… Cada vez estoy más convencida de que a la mayoría no le falta saber qué hacer. Le falta dejar de buscar y empezar a practicar. Porque saber no transforma. Lo que transforma es practicar. Y, sobre todo… Practicar acompañada. Porque ahí está la diferencia. No en tener otro menú. No en encontrar otro experto. No en descubrir otro suplemento. La diferencia está en tener un espacio que, cuando te distraes, te recuerda lo importante. Que, cuando te juzgas, te ayuda a regresar a la realidad. Que, cuando te complicas, te invita a volver a lo simple. Eso es justamente lo que hacemos dentro de Mi Mejor Versión. No buscamos la siguiente moda. Volvemos una y otra vez a las bases. A esas pequeñas prácticas que parecen demasiado simples… Pero que, cuando las sostienes en el tiempo, terminan transformando una vida. Porque la transformación rara vez ocurre por hacer algo extraordinario. Sucede cuando haces extraordinariamente bien las cosas sencillas. Así que hoy no quiero dejarte con una lista enorme de tareas. Solo quiero invitarte a elegir una. Una sola. Quizá decidir tu desayuno desde hoy. Quizá empezar tus comidas con proteína. Quizá sentarte a comer sin el celular. Quizá tomar suficiente agua. La que tú elijas. Pero elige una. Y practícala toda la semana. No necesitas empezar de cero. No necesitas una estrategia nueva. Necesitas volver a confiar en lo que realmente funciona. Y si mientras escuchabas este episodio sentiste un poquito de alivio… Si pensaste: "Eso es exactamente lo que necesito." Quiero invitarte a dejar de caminar este proceso sola. A dejar de brincar de una cuenta a otra, de una dieta a otra, de una promesa a otra. Porque créeme… Después de tantos años dedicada a esto, puedo decirte con muchísima tranquilidad que la respuesta no está en seguir acumulando información. La respuesta está en tener un lugar donde puedas detenerte, practicar, hacer preguntas, recibir acompañamiento y construir, poco a poco, la mujer que quieres ser. Ese lugar existe. Y se llama Mi Mejor Versión. 🦋 Si quieres conocerla, visita monicasosa.com/mimejorversion. Me encantará acompañarte. Yo soy Mónica Sosa. Gracias por regalarme estos minutos. Y recuerda… No necesitas hacerlo perfecto. Solo necesitas dejar de complicar lo simple y empezar a caminar acompañada. Con cariño, Tu coach Mónica 🧡

  4. Jul 6

    333. ¿ Y si bajar de peso dejara de ser tu misión?

    En este episodio te comparto una experiencia muy personal: el día que encontré un folder lleno de dietas, tarjetas de control de peso y planes de alimentación que había guardado durante más de treinta años. Al verlo entendí que no estaba sosteniendo solo papeles… estaba sosteniendo una identidad: la de la mujer que siempre tenía que bajar de peso. Ese momento me llevó a hacerme una pregunta que transformó mi manera de ver el bienestar: ¿Quién soy cuando dejo de ser la mujer que siempre tiene que bajar de peso? En este episodio hablamos de: ✨ Por qué el verdadero problema no suele ser el peso, sino la relación que hemos construido con él. ✨ Cómo dejamos nuestra paz "al otro lado del camino", creyendo que llegará cuando alcancemos cierto número. ✨ Qué significa realmente encontrar tu peso ideal: uno que puedas construir y sostener sin dejar de vivir. ✨ Cómo cuidar tu cuerpo desde el amor, en lugar del control, la culpa o la obsesión. ✨ Por qué aprender a volver después de un viaje, una comida especial o una semana difícil cambia por completo tu relación con la comida y contigo misma. Mi deseo es que este episodio te recuerde que sí puedes construir el peso en el que te sientas bien, pero sin poner tu vida en pausa mientras llegas ahí. Porque la vida no empieza cuando cambia un número. La vida está pasando hoy. 🧡 Si este episodio resonó contigo, te invito a conocer Mi Mejor Versión, un espacio para aprender a cuidar de ti, disfrutar la comida y construir una relación mucho más bonita contigo misma. Más información: monicasosa.com/mimejorversion

  5. Jun 29

    332. Error 21 de 21 "Nunca termino lo que empiezo"

    Este es el error 21 de 21 de esta serie especial en donde hemos estado detectando pensamientos que nos hacen acumular peso. Y el pensamiento con el que quiero cerrar esta serie es este: "Nunca termino lo que empiezo." Quiero preguntarte algo. ¿Te has descubierto diciéndote esto? Porque quiero compartirte que es uno de los pensamientos que más escucho dentro de Mi Mejor Versión. Y curiosamente no aparece cuando todo va mal. Aparece cuando una mujer iba muy bien. Cuando llevaba varios días cuidándose. Cuando estaba avanzando. Y de pronto... aparece la imperfección. Un día diferente. Una comida diferente. Una decisión que no salió como esperaba. Y entonces llega esa voz que dice: "¿Ya ves? Nunca terminas lo que empiezas." Y lo más impresionante es que nos la creemos. Nos la creemos al cien por ciento. Aunque tengamos evidencia de todo lo contrario. Mujeres que terminaron una carrera. Que han sacado adelante una familia. Que han construido un negocio. Que han atravesado momentos dificilísimos. Y aun así se siguen diciendo: "Yo nunca termino lo que empiezo." Yo también me repetía esa historia. Y durante mucho tiempo la di por verdadera. Hasta que entendí algo. Una historia que has repetido muchas veces no necesariamente es verdad. Solo significa que la has repetido muchas veces. Y aquí quiero compartirte lo que para mí ha sido uno de los descubrimientos más importantes acompañando a cientos de mujeres. Muchas creemos que lo más difícil de este camino es decirle que no al pastel. O no comernos las papitas. O seguir un plan de alimentación. Yo ya no lo creo. Lo más difícil es otra cosa. Lo más difícil es que llega un día en el que no hacemos las cosas perfecto... y aun así seguir creyendo en nosotras. Bajarle el volumen a esa voz que dice: "Ya ves... eres un caso perdido." "Nunca terminas lo que empiezas." Eso sí es incómodo. Pero también es ahí donde empieza el verdadero crecimiento. Y eso es justamente lo que comprobamos una y otra vez dentro de Mi Mejor Versión. No aprendemos a hacerlo perfecto. Aprendemos a dejar de abandonar el camino cada vez que aparece la imperfección. Porque vivir teniendo al peso como el proyecto de nuestra vida... es profundamente desgastante. Sí, queremos lograr un peso que nos haga sentir bien. Claro que sí. Pero no a costa de seguir viviendo peleadas con nosotras mismas. Mi deseo es ayudarte a que el peso deje de ser el centro de tu vida. Que aprendas a entender tu cuerpo. A confiar en él. A cuidarlo. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "A mí siempre me pasa lo mismo." Por un: "Abrazo mi imperfección y sigo adelante." Porque tu historia no termina donde has estado. Tu historia continúa donde decides seguir avanzando.   Y si durante estos 21 episodios te viste reflejada… si más de una vez sentiste que estaba describiendo tu historia… quiero invitarte a dar el siguiente paso. Las puertas de Mi Mejor Versión ya están abiertas. Visita monicasosa.com/mimejorversion. No vas a empezar una dieta más. Vas a empezar a crear una relación diferente contigo, con tu cuerpo y con la comida. Vas a empezar a crear tu mejor versión. Y además, este es un muy buen momento para hacerlo, porque puedes aprovechar el precio de lanzamiento que estamos ofreciendo. No esperes a que pase el verano, a que llegue el lunes o a que empiece el siguiente mes. Tu mejor versión no necesita una fecha perfecta para comenzar. Me encantará acompañarte. Te espero en monicasosa.com/mimejorversion. Te espero🧡 Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

  6. Jun 19

    330. Error 19 de 21 "Hablarme bonito no me sirve, necesito disciplina"

    Hoy comparto contigo este que es el error 19 de 21 de esta serie especial. Y el pensamiento del que quiero hablar hoy es este: "No, no, no. A mí hablarme bonito no me sirve. Yo necesito disciplina." Y quiero invitarte a cuestionar esta idea. Porque muchas de nosotras hemos vivido creyendo que la manera de lograr resultados es siendo más duras con nosotras mismas. Exigiéndonos más. Presionándonos más. Criticándonos más. Y sí, quizá eso funciona por un tiempo. Pero también cansa. Agota. Y muchas veces termina alejándonos exactamente de lo que queremos crear. Porque una cosa es ser responsable. Y otra muy distinta es vivir peleada contigo misma. Y aquí está la diferencia que me parece importante hacer. No se trata solamente de hablarte bonito. No se trata de repetir afirmaciones frente al espejo y ya. Se trata de observar desde qué espacio estás tomando acción. Porque no es lo mismo hacer ejercicio desde: "Tengo que hacerlo porque estoy fatal." Que hacerlo desde: "Quiero cuidar de mí." No es lo mismo elegir una comida desde el castigo. Que elegirla desde el respeto. No es lo mismo vivir desde la exigencia. Que vivir desde la responsabilidad. Y sí, los resultados también son diferentes. Por eso hoy quiero invitarte a practicar este pensamiento: "Elijo moverme desde el amor y no desde la exigencia." Respira. "Elijo moverme desde el amor y no desde la exigencia." Porque cuando soltamos ese estrés innecesario que genera la pelea constante con nosotras mismas... descubrimos algo muy poderoso: Que sí podemos crear nuestra mejor versión. Y además disfrutar el camino. Concretamente, hoy te invito a cambiar el: "Yo necesito más disciplina." Por un: "Elijo moverme desde el amor y no desde la exigencia." Y observa qué cambia. Si quieres llevar a un siguiente nivel todo lo que comparto en el podcast y hacerlo vida, mantente al pendiente porque pronto podrás ser parte del más bonito espacio para lograrlo.  Por lo pronto sígueme en instagram https://www.instagram.com/monicasosacoach Con mi cariño, Tu coach, Mónica Sosa.

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El Podcast Puedes Hacerlo brinda apoyo a mujeres espectaculares para lograr su mejor versión. Comparto herramientas que te ayudarán a lograr tu peso ideal y quedarte ahí para siempre. Escúchalo y descubre como cambiando tu manera de pensar, puedes espectacularmente cambiar tu manera de vivir.