En este episodio de Vida Digital converso con Mónica Martín Villaescusa, especialista en tours virtuales, gestión de patrimonio y uso de software para museos, sobre cómo la tecnología está transformando la manera en que preservamos y difundimos nuestra cultura. Hablamos del contexto del Congreso de Museos Panameños, de la realidad de los museos en Panamá y la región, y de por qué seguir usando solo herramientas tradicionales de difusión ya no es suficiente si queremos realmente llegar a nuevas audiencias.Mónica explica cómo los tours virtuales han dejado de ser solo “recorridos bonitos en 360°” para convertirse en plataformas interactivas que permiten integrar información, cuestionarios, dinámicas tipo videojuego, avatares, enlaces a redes sociales, recursos descargables y hasta experiencias con visores de realidad virtual. Comentamos el enorme potencial que tienen estas herramientas para hacer los museos más accesibles para personas que no pueden desplazarse físicamente, para escuelas en zonas remotas y para públicos jóvenes que se mueven naturalmente en entornos digitales.También entramos en el papel de la inteligencia artificial como aliada, no solo en la parte técnica, sino como apoyo estratégico: desde investigar mejor los desafíos de cada institución hasta diseñar tours a la medida de sus necesidades, públicos y sueños. Mónica comparte ejemplos concretos, como proyectos en el sector salud donde se integran avatares de médicos reales dentro del tour, o cómo la IA ayuda a identificar oportunidades de difusión que a veces ni el propio cliente había considerado.Otro tema clave de la conversación es la sostenibilidad económica de estas iniciativas. Mónica cuenta el modelo de su emprendimiento familiar, donde combinan una estructura muy ligera, cámaras 360 económicas pero efectivas, licencias de software de pago único y esquemas flexibles de entrega y alojamiento de los tours, para reducir costos sin sacrificar calidad. Hablamos de licencias de por vida, actualizaciones incluidas, mantenimiento sencillo y opciones de hosting que permiten que incluso museos con presupuestos ajustados puedan apostar por esta transformación digital.No dejamos por fuera la parte de formación y gestión interna. Mónica explica cómo los tours virtuales, una vez publicados, requieren relativamente poco mantenimiento técnico, pero que el gran reto futuro está en la adopción de software de gestión de colecciones y patrimonio, que unifica información dispersa (papel, discos duros, archivos sueltos) en una sola plataforma con lenguaje museográfico estándar. Esto implica acompañar al personal de los museos con capacitación, niveles de acceso y procesos claros para que la tecnología realmente se traduzca en mejor conservación.Finalmente, conversamos sobre qué indicadores deberían seguir los museos para medir el impacto real de estas herramientas: estadísticas de visitas web, analíticas internas de los tours (qué salas se visitan más, dónde la gente pasa más tiempo, con qué contenidos interactúa), alcance en redes y casos de éxito como el del Museo Ricardo J. Alfaro o la exposición “Fotografía y política”, cuyos tours virtuales se han mantenido en operación durante años con muy buenos resultados. Cerramos con una reflexión sobre el rol inevitable de la inteligencia artificial y el software de gestión en el futuro de los museos, y la responsabilidad de las instituciones de usarlos para acercarse a las nuevas generaciones sin perder de vista el valor del factor humano.