Descansando en Dios

Francisco Atencio

Devocional Cristiano Doctrinal

  1. 4h ago

    1401 - Evangelios. El Dios de los vivos. Mt 22:32

    1401 – Mt 22:32 – El Dios de los vivos. Yo soy el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob? Dios no es Dios de muertos, sino de vivos. Los enemigos de Jesús se alternaban para buscar la oportunidad para quitarle la vida. Los fariseos, por un momento, abandonan el campo de batalla y otros, los saduceos, los sustituyeron. Los saduceos van a tratar de atrapar a Jesús con una pregunta probablemente planificada sobre la resurrección. Los saduceos no creían en la resurrección y estaban en desacuerdo en ese tema y otros temas de la teología y cultura judía. La mayoría de los judíos y los fariseos no solo creían en la vida después de la muerte sino en la resurrección del cuerpo por las enseñanzas del AT. David en su salmo de oro afirma del Mesías: “Se alegró por tanto mi corazón, y se gozó mi alma; mi carne también reposará confiadamente; porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción” (Sal 16:9-10). Otros salmistas también afirman la resurrección (Sal 49:15; 73:24). Dios en el pasaje del apocalipsis de Isaías profetiza “Tus muertos vivirán; sus cadáveres resucitarán. ¡Despertad y cantad, moradores del polvo!” (Is 26:19a). El profeta Oseas enseña: “Venid y volvamos a Jehová; porque él arrebató, y nos curará; hirió, y nos vendará. Nos dará vida después de dos días; en el tercer día nos resucitará, y viviremos delante de él” (Os 6:1-2). El Señor a través del profeta Daniel da una de las enseñanzas más clara del AT sobre la resurrección afirmando que “muchos de los que duermen en el polvo de la tierra serán despertados, unos para vida eterna, y otros para vergüenza y confusión perpetua” (Dn 12:2). Pablo, enseñando sobre la resurrección usa citas de Isaías y Oseas, afirmando: “Porque es necesario que esto corruptible se vista de incorrupción, y esto mortal se vista de inmortalidad. Y cuando esto corruptible se haya vestido de incorrupción, y esto mortal se haya vestido de inmortalidad, entonces se cumplirá la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte en victoria. ¿Dónde está, oh muerte, tu aguijón? ¿Dónde, oh sepulcro, tu victoria?” (1Co 15:53-55; Is 25:8; Os 13:14). La pregunta sobre lo absurdo (Mt 22:23-28). “Aquel día vinieron a él los saduceos, que dicen que no hay resurrección, y le preguntaron, diciendo: Maestro“. Los saduceos, al igual que los hipócritas herodianos, inician elogiando a Jesús llamándolo maestro, pero realmente no lo consideraban maestro y cuentan a Jesús: “Moisés dijo: Si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. Hubo, pues, entre nosotros siete hermanos; el primero se casó, y murió; y no teniendo descendencia, dejó su mujer a su hermano. De la misma manera también el segundo, y el tercero, hasta el séptimo. Y después de todos murió también la mujer.” El matrimonio levirato estaba establecido en la ley y era practicado desde Moisés. El término levirato viene de levir, latín para “hermano del esposo”. En Dt 25:5-6 está un resumen del cual los saduceos dieron aquí a Jesús. A fin de que los nombres, las familias, y la herencia tribal pudieran mantenerse intactos, se estipuló que si alguno muriere sin hijos, su hermano se casará con su mujer, y levantará descendencia a su hermano. Cuando el primero de los hermanos se casó, los otros seis estaban solteros, y por eso cuando murió sin tener descendencia, dejó su mujer a su hermano. El proceso se repitió con todos los siete hermanos, y finalmente todos, incluso la mujer, murieron. Imaginamos el brillo en los ojos y las sonrisas en los rostros de los saduceos mirando a Jesús y pensando que la pregunta que van a formular no la podía responder. “En la resurrección, pues, ¿de cuál de los siete será ella mujer, ya que todos la tuvieron?” El trasfondo del planteamiento era que si todos los ocho aparecieran en la resurrección ¿de qué modo posible podían reconciliarse las relaciones de los ocho?

  2. 1d ago

    1400 - Evangelios. La obligación para con Dios y el gobierno. Mt 22:20-21

    1400 – Mt 22:20-21 – La obligación para con Dios y el gobierno. Entonces les dijo: ¿De quién es esta imagen, y la inscripción? Le dijeron: De César. Y les dijo: Dad, pues, a César lo que es de César, y a Dios lo que es de Dios. Luego de las tres parábolas de juicio de Jesús contra los lideres religiosos, estos planificaron cómo sorprenderle en alguna palabra. (Mt 22:15). Por lo cual, van a tratar de probar a Jesús a través de preguntas para tener un argumento válido para quitarle la vida. La primera pregunta, es sobre los impuestos, ideada por los fariseos, pero usando a sus discípulos y a los herodianos (Mt 22:15-22), la segunda fue hecha por los saduceos sobre la resurrección (Mt 22:23-33), y la tercera por los fariseos directamente sobre el gran mandamiento de la ley (Mt 22:34-40). En lugar de considerar las advertencias de Jesús, para rectificar y confesar sus pecados delante de Dios, seguían tentando a Jesús. Pedro dijo a Safira “¿Por qué convinisteis en tentar al Espíritu del Señor?”, y al instante murió como su esposo Ananías (Hch 5:1-10). El ataque (Mt 22:15-17). “Entonces se fueron los fariseos y consultaron cómo sorprenderle en alguna palabra. Y le enviaron los discípulos de ellos con los herodianos.” Los fariseos se reunieron para seguir confabulando contra el Hijo de Dios y con inteligencia humana y diabólica planearon una pregunta para sorprender a Jesús. Buscaban que Jesús hiciera una declaración subversiva contra Roma para que fuera arrestado y ejecutado como un insurrecto al gobierno romano. Por Lucas se confirma que querían “sorprenderle en alguna palabra, para entregarle al poder y autoridad del gobernador” (Lc 20:20). Pilato era el gobernador romano en ese tiempo. Con ese plan querían sacarlo del camino sin mancharse sus propias manos o sin despertar la ira del pueblo en su contra. Cuanto mayor sea la preparación del mal, mayor es el pecado de quienes lo premeditan. El grupo de judíos herodianos eran políticos que apoyaban a los diferentes Herodes y creían que su descendencia debía gobernar a Israel. Los Herodianos y fariseos mucho antes ya se habían puesto de acuerdo para destruir a Jesús (Mr 3:6; 12:13). Hicieron la pregunta para atacar a Jesús “diciendo: Maestro, sabemos que eres amante de la verdad, y que enseñas con verdad el camino de Dios, y que no te cuidas de nadie, porque no miras la apariencia de los hombres.” Con la característica común del hipócrita primero elogian al Señor llamándolo maestro de la verdad y enseñar libremente su verdad. Estaban hablando la verdad sobre Jesús, pero realmente no lo reconocían como maestro. Mateo usa un hebraísmo que expresa la idea de mirar el rostro de una persona para alcanzar su favor “no miras el rostro de los hombres”. Jesús no buscaba el favor de nadie, sino que todos entendieran verdaderamente el camino de Dios. Entonces hacen una pregunta comprometedora para tratar de sorprender a Jesús: “Dinos, pues, qué te parece: ¿Es lícito dar tributo a César, o no?” Los judíos odiaban pagar el obligado impuesto romano y no pagarlo era un acto de rebeldía penado por la ley romana. Pensaban que pondrían al Señor contra la espada y la pared. El salmista siglos antes conocía más teología que los herodianos, fariseos, saduceos y todos los feos de ese tiempo, afirmando la omnisciencia de Dios dice: “Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Pues aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda.” (Sal 139:2,4). Descubriendo al acusador (Mt 22:18). Jesús sabía que esas lenguas aduladoras tenían las puntas envenenadas. También conocía exactamente la respuesta correcta. Los atributos de Dios se manifiestan y el Señor con su omnisciencia pone al descubierto la malicia del enemigo preguntando: “¿Por qué me tentáis, hipócritas?” Jesús no solo descubre su maldad bien planificada, sino también la triste condición hipócrita de su corazón.

  3. 2d ago

    1399 - Evangelios. Las bodas del hijo del rey. Mt 22:1-2

    1399 – Mt 22:1-2 – Las bodas del hijo del rey. Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo; Jesús presenta la tercera parábola en la trilogía de parábolas de juicio dadas en respuesta a los dirigentes religiosos judíos que llenos de rencor desafiaron la autoridad del Señor (Mt 21:23, 28-30, 33-39). Esta se encuentra entre las más dramáticas y poderosas de todas sus parábolas, pues, aunque estaban dirigidas específicamente a esos líderes y a todo el Israel incrédulo a quien representaban, también tiene importancia y aplicación trascendental para épocas posteriores, incluyendo el periodo de la iglesia. Esta parábola en Mt 22:1-14 es diferente a la parábola en Lc 14:16-24. La parábola en Lucas fue pronunciada en Perea, antes del último viaje a Jerusalén, la de Mateo es pronunciada en el templo en Jerusalén. La fiesta en la parábola de Lucas es de una persona y una fiesta privada, la fiesta en Mateo es la invitación de un Rey a las bodas de su hijo. Los que rechazan la invitación en Lucas son descorteses, los de Mateo son desleales. La invitación rechazada (Mt 22:1-6). “Respondiendo Jesús, les volvió a hablar en parábolas, diciendo: El reino de los cielos es semejante a un rey que hizo fiesta de bodas a su hijo”. La parábola tiene que ver con el reino de los cielos. Dios Padre es presentado como el soberano Rey y la fiesta tiene que ver con las bodas de su hijo, por lo que Jesús se presenta como el Hijo de Dios y heredero del reino. El salmo mesiánico presenta al Mesías puesto por Dios sobre Sion, el monte santo de Dios (Sal 2:6). Antes de la segunda venida de Cristo se celebrará en el cielo las bodas del Cordero, el esposo es Cristo y la esposa la iglesia (Ap 19:6-8; Ef 5:27), y luego en la tierra durante el milenio se celebrará la cena de las bodas del Cordero (Ap 19:9). Pero en esta parábola no aparece la iglesia, porque la intención del Señor era que se prestase atención a la figura del Rey y el Hijo homenajeado. El Rey “envió a sus siervos a llamar a los convidados a las bodas; mas éstos no quisieron venir.“ De manera sorprendente todos los primeros invitados negaron su asistencia. Estos representan a los judíos que serían los primeros evangelizados, y por su corazón endurecido, rechazarían el llamado (Hch 13:36). Esa fue una constante en Israel, que rechazaron continuamente las invitaciones de Dios (Is 1:2-20; Jer 7:13). El Rey: “Volvió a enviar otros siervos, diciendo: Decid a los convidados: He aquí, he preparado mi comida; mis toros y animales engordados han sido muertos, y todo está dispuesto; venid a las bodas. Mas ellos, sin hacer caso, se fueron, uno a su labranza, y otro a sus negocios; y otros, tomando a los siervos, los afrentaron y los mataron” El Rey pudo dejar de invitar, pero se manifiesta la continua gracia y paciencia de Dios con su pueblo invitándolos a ser salvos. Dios nunca dejo a su pueblo sin mensajeros para ser salvos por su gracia (Jer 7:25-26). Dos de los invitados con indiferencia declinaron asistir por tener intereses personales. Estos indiferentes representan a los materialistas de todos los tiempos lo cuales insultan al Rey con la preferencia a lo terrenal y el materialismo. Otro grupo fue violento y hostil quitando la vida a los mensajeros del Rey. En la historia de Israel muchos profetas fueron maltratados y le quitaron la vida a algunos, el último profeta el AT, Juan el Bautista le quitaron la vida, y ahora planifican quitarle la vida al Hijo del Rey. Luego durante toda la historia de la iglesia se ha mantenido el rechazo a los mensajeros del evangelio de Dios. Castigo para los que rechazan (Mt 22:7-8). “Al oírlo el rey, se enojó; y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos homicidas, y quemó su ciudad. Entonces dijo a sus siervos: Las bodas a la verdad están preparadas; mas los que fueron convidados no eran dignos.”

  4. 3d ago

    1398 - Evangelios. Juicio sobre los que rechazan a Cristo. Mt 21:33

    1398 – Mt 21:33 – Juicio sobre los que rechazan a Cristo. Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos. El Señor ya había desenmascarado a los fariseos como hombres farsantes e hipócritas y ahora con una parábola más condenatoria los expone como asesinos. Enseñará que Israel, por no dar fruto, dejará temporalmente de ser el pueblo de Dios y será dado este privilegio a un pueblo que si daría fruto, la iglesia. La ilustración (21:33-39). “Oíd otra parábola: Hubo un hombre, padre de familia, el cual plantó una viña, la cercó de vallado, cavó en ella un lagar, edificó una torre, y la arrendó a unos labradores, y se fue lejos.” El padre de familia es Dios Padre que hizo todo lo posible para que Israel cumpliera la misión de dar frutos. En la parábola está el recuerdo que el salmista hace de la obra de Dios en el Sal 80:8-16 y en especial el trato en la profecía de Isaías 5:1-7. Cuando los oyentes escucharon el inicio de la parábola sabían el significado de cada una de sus figuras la viña, el vallado, el lagar y la torre. Los labradores a quienes se le arrienda la viña son los gobernantes y lideres religiosos de Israel (Jer 51:23). “Y cuando se acercó el tiempo de los frutos, envió sus siervos a los labradores, para que recibiesen sus frutos. Mas los labradores, tomando a los siervos, a uno golpearon, a otro mataron, y a otro apedrearon. Envió de nuevo otros siervos, más que los primeros; e hicieron con ellos de la misma manera.” Los siervos enviados dos veces a buscar el fruto representan a los profetas de Dios que durante la historia de Israel fueron maltratados, apedreados y dieron muerte a algunos de ellos como Jeremías (Jer 20:1-3; 37:15; 38:6), Miqueas (1Re 22:24), profetas que murieron en el tiempo de Elías (1Re 18:4; 19:10), muertos apedreados como Zacarías hijo de Joiada (2Cr 24:20-21), Hebreos lo resumen en He 11:36-37. Aquí los labradores a quienes se le arrendó la viña, manifestaron su condición de malvados y perversos. También destaca los atributos de Dios de paciencia y gracia que no actúo inmediatamente sobre ellos. Este rechazo también se da en nuestro tiempo profetizado por Jesús (Jn 15:18-21). Y la ceguera espiritual del liderazgo religioso (Jn 16:2). La gracia de Dios permite vivir a Cristo y sufrir por Él (Fil 1:29; 1Pe 2:21). El Padre de familia: “Finalmente les envió su hijo, diciendo: Tendrán respeto a mi hijo. Mas los labradores, cuando vieron al hijo, dijeron entre sí: Este es el heredero; venid, matémosle, y apoderémonos de su heredad. Y tomándole, le echaron fuera de la viña, y le mataron.” La gracia de Dios da la última oportunidad enviado a su único Hijo, Jesucristo (Jn 3:16; Ro 5:8; Gá 4:4). La actitud de los lideres religiosos con su pecado alcanzó la altura más elevada, pero el amor de Dios es incomprensible para el ser humano. El odio fue evidente al quitar la vida al Hijo fuera de la ciudad (He 13:11-13). “Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos)” (Ef 2:4-5). La conclusión (Mt 21:40-41). “Cuando venga, pues, el señor de la viña, ¿qué hará a aquellos labradores? Le dijeron: A los malos destruirá sin misericordia, y arrendará su viña a otros labradores, que le paguen el fruto a su tiempo.” La parábola concluye con una pregunta al auditorio y ellos mismos se condenaron. Además, dieron la razón por la cual les sería quitado temporalmente el privilegio de ser pueblo de Dios y se le entregaría a la iglesia como lo explica Pablo en Ro 11:15-23. Vendría juicio sobre Israel con ceguera espiritual hasta la plenitud de los gentiles, luego que la iglesia sea arrebatada e inicien los siete años de la tribulación con el último gobierno gentil del anticristo (Ro 11:25-26).

  5. 6d ago

    1397 - Evangelios. La parábola de los dos hijos. Mt 21:28

    1397 – Mt 21:28 – La parábola de los dos hijos. Pero ¿qué os parece? Un hombre tenía dos hijos, y acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Jesús de nuevo hace uso de parábolas para enseñar. Esto indica que las siguientes tres parábolas que va a usar tienen que ver con Israel y su liderazgo religioso (Mt 21:28-22:14). La primera parábola tiene que ver con el carácter y las actitudes de dos hijos en relación al mandato de su padre. Las actitudes de los dos hijos (Mt 21:28-31a). Los lideres religiosos cuestionaba la autoridad de Jesús con la preguntan que le hicieron antes “¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad?” (Mt 21:23). Ahora Jesús quiere hacer reflexionar a los oyentes diciendo: Pero ¿qué os parece?. Los líderes religiosos de Israel habían fracasado en cuanto al plan de Dios para Israel, como pueblo de Dios. Por lo cual, para formular un veredicto de condena contra ellos, el Señor usó esta parábola, marcando la diferencia entre quienes vivían con piedad aparente y quienes siendo rebeldes cambiaron de actitud. Esta parábola como la siguiente de los labradores malvados se suelen interpretar de la misma manera, ya que las dos se basan en el trabajo de una viña, que se conectan con el “cantar de la viña” de las parábolas de Isaías 5:1-7. Los oyentes de Cristo conocían muy bien esta parte de la profecía. “Un hombre tenía dos hijos”. Si el Padre es Dios ¿Quiénes son los dos hijos? Jesús no detalla el título de la viña ni quienes son los hijos, por ahora solo quiere hacer énfasis en el carácter de los dos hijos. El Padre, dueño de la viña, “acercándose al primero, le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar en mi viña. Respondiendo él, dijo: No quiero; pero después, arrepentido, fue.” La autoridad del padre queda manifestada al mandar al hijo a trabajar en su viña. Establece un tiempo para hacer el trabajo, hoy. El primer hijo se niega abiertamente de ir a trabajar a la viña. Sin embargo, por alguna razón cambia de parecer y obedeció al padre. El padre manda al segundo hijo y “le dijo de la misma manera; y respondiendo él, dijo: Sí, señor, voy. Y no fue.” El segundo hijo trata respetuosamente al padre llamándole señor, pero no obedeció. El primer hijo era descarado pero este segundo hijo era un falso, prometía obediencia, pero no pensaba obedecer. El primer hijo después de un trato desconsiderado, reflexiona y rectificó, pero el segundo hijo ocultó cuidadosamente su acción de desobedecer tratando de engañar al padre con sus palabras atentas y respetuosas, pero que eran solo apariencia. Jesús hace la pregunta a los lideres religiosos “¿Cuál de los dos hizo la voluntad de su padre? La respuesta que no era difícil fue casi inmediata: “Dijeron ellos: El primero.“ La conexión (Mt 21:31b). “Jesús les dijo: De cierto os digo, que los publicanos y las rameras van delante de vosotros al reino de Dios.” Los publicanos y las rameras eran considerados en la sociedad de los tiempos de Jesús como la escoria, los más pecadores de la sociedad. Los publicanos eran judíos cobradores de impuestos del imperio romano y eran odiados por el pueblo de Israel. No tenían acceso a las sinagogas y al morir no colocaban su nombre en la tumba. Al aplicar la parábola Jesús está comparando y asociando a este grupo con el primero de los hijos. Este grupo bajo la predicación de Juan el Bautista, que llamaba al arrepentimiento, se negaron a dejar la vida de pecado y volver a Dios. Abiertamente estaban diciendo como el primer hijo “no quiero”. Eran pecadores, lo sabían y gustaban de practicar el pecado. Los lideres religiosos de Israel estaban representados por el segundo hijo. El grupo era religioso, profesaban piedad, rendían homenaje a Dios con palabras respetuosas, pero no obedecían la Palabra de Dios. Más adelante Jesús dirá de ellos “Dicen y no hacen” (Mt 23:3). Con la respuesta que dieron los lideres religiosos se condenaron

  6. Aug 13

    1396 - Evangelios. La autoridad de Jesús. Mt 21:23

    1396 – Mt 21:23 – La autoridad de Jesús. Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba, y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad? Autoridad es una palabra fuerte que denota poder y privilegio. Un individuo con autoridad ejerce control sobre las vidas de otras personas. La sociedad no puede funcionar sin tener algunas personas en posiciones de autoridad; lo alternativo sería anarquía y caos. El conflicto en este encuentro entre Jesús y los líderes religiosos era sobre el tema de la autoridad, específicamente la autoridad de Jesús, la cual cuestionaban y la cual ellos temían que les amenazara sus propias posiciones de autoridad. La confrontación (Mt 21:23). “Cuando vino al templo, los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo se acercaron a él mientras enseñaba, y le dijeron: ¿Con qué autoridad haces estas cosas? ¿y quién te dio esta autoridad?” Después que Jesús y los discípulos hubieron pasado la higuera que maldijo el día anterior y la encontraron totalmente seca en Mt 21:18-22, el Señor vino al templo. Jesús tenía poder (dunamis) y autoridad (exousia). Dunamis se refiere a capacidad, y exousia a derecho, soberanía. Jesús no solo tenía gran poder sino el derecho, la soberanía de ejercerlo, porque tanto su poder como su autoridad provenían del Padre celestial. Jesús afirmó: “Como el Padre levanta a los muertos, y les da vida, así también el Hijo a los que quiere da vida…. Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo”. (Jn 5:21,26). Cualquier servicio en la iglesia debe realizarse con la autoridad de Jesús en el poder del Espíritu Santo. Ya que no es la iglesia quien llama al ministerio sino Dios conforme a su voluntad (1Co 12:11; Ef 4:11; Ro 12:3-8). Pero también puede suceder que quienes abusan del poder de Dios en la iglesia, pregunten a quienes sirven humildemente, con que autoridad actúan de ese modo. La contra pregunta (Mt 21:24-27). “Respondiendo Jesús, les dijo: Yo también os haré una pregunta, y si me la contestáis, también yo os diré con qué autoridad hago estas cosas.” (Mt 21:24). Jesús no estaba evadiendo la respuesta solo estaba confrontando a los líderes religiosos con su pecado de no arrepentirse y rechazar el mensaje de Dios. Y pregunta “El bautismo de Juan, ¿de dónde era? ¿Del cielo, o de los hombres?” (Mt 21:25). Juan el bautista fue el último profeta de la época del AT y, al igual que Jesús, se volvió popular y admirado por las multitudes. Se dedicó a preparar al pueblo para el Mesías y su mensaje fue igual que el de Jesús “arrepentíos porque el reino de los cielos se ha acercado.” (Mt 3:2). Los principales sacerdotes y los ancianos pronto se dieron cuenta de que la pregunta de Jesús los había puesto entre la espada y la pared. “Ellos entonces discutían entre sí, diciendo: Si decimos, del cielo, nos dirá: ¿Por qué, pues, no le creísteis? Y si decimos, de los hombres, tememos al pueblo; porque todos tienen a Juan por profeta. Y respondiendo a Jesús, dijeron: No sabemos.” (Mt 21:25b-27a). Entonces “Él (Jesús) también les dijo: Tampoco yo os digo con qué autoridad hago estas cosas.” (Mt 21:27b). Juan el Bautista había hablado de Jesús y lo había presentado como el Cordero de Dios (Jn 1:29). El pueblo reconocía a Juan como profeta de Dios, pero para los fariseos reconocer a Juan el Bautista como profeta de Dios era reconocer a Jesús como el Mesías enviado por Dios. Se observa que cuando los lideres de la iglesia no reconocen la autoridad de la Palabra de Dios, sufren las consecuencias de la ceguera espiritual, y el pueblo tiene más discernimiento espiritual que el liderazgo. Tres parábolas de juicio (Mt 21:28-32, 33-44; 22:1-14). Con tres parábolas de juicio confronta a los líderes religiosos que no querían reconocer su autoridad.

  7. Aug 12

    1395 - Evangelios. La maldición de la higuera estéril. Mt 21:18-19

    1395 – Mt 21:18-19 – La maldición de la higuera estéril. Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente; y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera. Todos los relatos de los últimos días de Jesús y su ministerio están rodeados de intenso dramatismo. Hasta ahora podemos resumir que la semana de Pascua Jesús entró a la ciudad montado en un pollino de asna donde querían coronarlo como rey de Israel (Mt 21:1-11). El día siguiente entró a la ciudad otra vez y limpió el templo de mercaderes de sacrificios y de cambistas de moneda (Mt 21:12-17). Ahora, entró a Jerusalén por tercera vez desde que subió de Jericó. Por Marcos, que es más cronológico, sabemos que el encuentro con la higuera abarcó dos días seguidos. Jesús maldijo la higuera en la mañana que entró a Jerusalén para limpiar el templo, y fue al día siguiente que los discípulos observaron que “la higuera se había secado desde las raíces” (Mr 11:14, 20). Mateo condensa los dos acontecimientos en un solo relato. En la Biblia se usan tres árboles frutales para asociarlos a Israel: La vid que es asociada a la nación de Israel (Is 5:1-7; Jn 15:1). El olivo asociado al sacerdocio de Israel (Ro 11:17-24). La higuera el lugar favorito de Israel para buscar la presencia de Dios (Zc 3:9-10; Jn 1:48). El Señor aprovecha la higuera estéril para dar dos enseñanzas a sus discípulos sobre: El juicio a Israel por su piedad aparente y el poder de la fe en Dios. El dilema (Mt 21:18-19a). “Por la mañana, volviendo a la ciudad, tuvo hambre. Y viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente”. Este extraño incidente solo lo registran Mateo y Marcos. Los evangelistas dicen que Jesús tuvo hambre. Observamos la humanidad de Cristo Jesús, el Mesías encarnado en Jesús, el logos encarnado (Jn 1:14). Jesús “viendo una higuera cerca del camino, vino a ella, y no halló nada en ella, sino hojas solamente.” Normalmente una higuera produce fruto antes que broten hojas. Por eso cuando Jesús no halló nada en ella, sino hojas solamente, quedó desilusionado porque un árbol con hojas ya debería haber tenido fruto. La parábola (Mt 21:19b). “y le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Y luego se secó la higuera.” Como la higuera era estéril cuando debió haber tenido fruto, Jesús le dijo: Nunca jamás nazca de ti fruto. Con esas palabras pronunció la condenación del árbol, que se encontró bajo maldición divina. “Y pasando por la mañana, vieron que la higuera se había secado desde las raíces. Entonces Pedro, acordándose, le dijo: Maestro, mira, la higuera que maldijiste se ha secado.” (Mr 11:20-21). La higuera personificó al Israel con una piedad aparente, espiritualmente muerto, sus hojas representaron la religiosidad externa de Israel, y su falta de fruto simbolizó la esterilidad espiritual de Israel. El fruto siempre es una señal de salvación, de una vida transformada en la cual actúa el poder de Dios. La correcta relación de las personas con Dios se evidencia por el fruto que llevan. Jesús declaró: “No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos” (Mt. 7:18). Dios a través del profeta Isaías recordó a Israel su falta de fruto espiritual con una viña de vides (Is 5:1-7) y luego va a dedicar tres capítulos para describir las calamidades y condenaciones al pueblo por su aparente piedad (Is 5:8 - 8:30). Jesús usó el árbol de la vid, para dar una enseñanza parecida, afirmando: “Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto” (Jn 15:5). El fruto siempre es la manifestación de la salvación verdadera. Israel quedaría bajo juicio de Dios hasta la plenitud de los gentiles, en la tribulación con el último gobierno gentil (Is 51:22; Zc 12:10; Ro 11:25-26). Jesús luego enseñará con otra parábola, que Israel por no dar fruto, dejará de ser, temporalmente, pueblo de Dios

  8. Aug 11

    1394 - Evangelios. La purificacion del templo. Mt 21:12-13

    1394 – Mt 21:12-13 – La purificación del templo. Y entró Jesús en el templo de Dios, y echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas; y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones. El Señor llegó a Jerusalén cuando empezaba la noche y según Marcos “entró Jesús en Jerusalén, y en el templo; y habiendo mirado alrededor todas las cosas, como ya anochecía, se fue a Betania con los doce.” (Mr 11:11-12). Significa que la purificación del templo fue al día siguiente de la entrada triunfal a Jerusalén. Había una gran cantidad de personas en la ciudad y en el templo. En el tiempo de la Pascua la ciudad de Jerusalén tal vez albergaba cuatro o cinco veces su cantidad normal de habitantes a causa de los peregrinos judíos que acudían de todo el mundo conocido para celebrar la gran fiesta. Jesús con una misión divina (Mt 21:12a). “Y entró Jesús en el templo de Dios”. Jesús había limpiado el templo tres años antes (Jn 2:14-16), pero es probable que ahora el lugar fuera más profano y corrupto que nunca. ¿Por qué entonces se molestaría Él en realizar esta acción al parecer inútil? El Señor sabía que su acto de limpieza sería temporal y que no cambiaría los corazones de los dirigentes religiosos. Jesús lo hizo para dar testimonio claro de la santidad de Dios y del juicio de Dios contra la profanación y la falsa religión. “Porque así dijo el Alto y Sublime, el que habita la eternidad, y cuyo nombre es el Santo: Yo habito en la altura y la santidad, y con el quebrantado y humilde de espíritu, para hacer vivir el espíritu de los humildes, y para vivificar el corazón de los quebrantados.” (Is 57:15). Jesús demostró autoridad divina (Mt 21:12b). Jesús “echó fuera a todos los que vendían y compraban en el templo, y volcó las mesas de los cambistas, y las sillas de los que vendían palomas;” Durante las últimas décadas el área había llegado a utilizarse como un mercado religioso operado bajo el control del sumo sacerdote Anás. Las empresas comerciales en el patio de los gentiles llegaron a conocerse como el “bazar de Anás”, cuyos principales sacerdotes y otros asociados supervisaban la franquicia del templo. Los mercaderes compraban derechos a una concesión con el fin de vender animales para el sacrificio, vino, aceite o sal, o para el intercambio de dinero en la moneda y las denominaciones apropiadas que se usaban para las ofrendas del templo. Según la ley levítica, en el templo podía ser ofrecido cualquier animal aprobado por los sacerdotes. Sin embargo, los principales sacerdotes se aseguraban que los animales que no fueran comprados en sus franquicias fueran juzgados inaceptables, dando a sus concesionarios el derecho de suministrar todos los animales. Anás se beneficiaba por el alquiler de las franquicias y el porcentaje de las utilidades que obtenían. Según el historiador judío cristiano Alfred Edersheim, una persona tenía que pagar como diez veces el valor del costo de un animal. Adicionalmente, en el cambio de moneda extranjera a moneda local, necesaria para poder comprar el animal y dar una ofrenda, se les cobraba una tarifa de hasta un 25 por ciento por el cambio. Jesús y el compromiso con las Escrituras (Mt 21:13). “y les dijo: Escrito está: Mi casa, casa de oración será llamada; mas vosotros la habéis hecho cueva de ladrones.” Como hacía con frecuencia, Jesús justificó sus acciones apelando al AT, citando aquí de Isaías 56:7: Mi casa, casa de oración será llamada. Siguiendo el texto completo de Isaías, la cita de Marcos incluye la frase “para todas las naciones” (Mr 11:17). Mateo omite esas palabras tal vez porque escribía principalmente a judíos. El santuario de Dios se había convertido en un santuario para ladrones. Dios a través de Jeremías también confrontó a los falsos líderes espirituales en su tiempo diciendo: “

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