Ciencia en la Vida Cotidiana

Pablo Araujo Granda

Ciencia en la Vida Cotidiana es un espacio de divulgación científica pensado para acercar a la comunidad el contenido de la ciencia de manera sencilla.

  1. 11/05/2025

    5.28 La Arquitectura Atómica del Siglo XXI: Diseño, Funcionalización y Aplicaciones de las Redes Metal-Orgánicas (MOFs) y Covalentes (COFs)

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular La Química Reticular es la disciplina fundamental para construir la clase más grande de materiales cristalinos, incluidos los Polímeros de Coordinación, las Redes Metal-Orgánicas (MOFs), las Redes de Imidazolato Zeolítico (ZIFs) [107a, 122], y las Redes Orgánicas Covalentes (COFs) [155, 156a]. Este enfoque de diseño racional se basa en la simplificación de estructuras complejas a su topología subyacente (nodos y aristas), lo que permite a los científicos diseñar estructuras con precisión atómica. Para ajustar las propiedades, se emplean diversas estrategias de ingeniería química. La Funcionalización Pre-sintética utiliza enlazadores con grupos funcionales específicos para lograr la expansión isorreticular y ajustar la métrica de los poros. El método más versátil es la Modificación Post-Sintética (PSM), que, al ser independiente del proceso de reticulación, permite alteraciones químicas como la incorporación de metales, el intercambio de enlazadores (SALI), o reacciones covalentes de alto rendimiento, como la click chemistry. Las aplicaciones abordan desafíos globales cruciales: 1. Almacenamiento y Energía: Los MOFs buscan almacenar combustibles limpios como el hidrógeno (H2​) y el metano (CH4​) a presiones más seguras. La alta adsorción se consigue maximizando el área superficial [56, 131b, 101, 102] y utilizando Sitios Metálicos Abiertos (OMS), que aumentan la afinidad química (Qst​) por estas moléculas. 2. Captura de : Los MOFs están diseñados para evitar la alta penalización energética de los métodos convencionales. La inclusión de OMS [41b, 321] o la funcionalización con aminas permiten una quimisorción selectiva de CO2​ frente a N2​. 3. Separación y Climatización: La alta selectividad se logra mediante mecanismos termodinámicos o cinéticos. Los MOFs y ZIFs se utilizan en Membranas de Matriz Mixta (MMM) para la separación de gases y para la purificación de líquidos, como la eliminación de fármacos en aguas residuales. Además, su estabilidad hidrolítica y su capacidad de adsorber vapor de agua mediante la formación de clústeres reversibles los hacen ideales para la cosecha de agua del aire y las bombas de calor por adsorción (ADHP) [75a, 76e]. 4. Farmacéutica: Se diseñan MOFs a nanoescala (NMOFs) para la administración dirigida de fármacos y la captura reversible de anestésicos inhalados (como Xenón y N2​O). La flexibilidad de ciertas estructuras (MOFs “que respiran” como MIL-53) permite cambios de volumen reversibles, útiles para la separación.

    20 min
  2. 11/04/2025

    5.27 Dinámica Reticular: La Arquitectura del Movimiento en MOFs y COFs – Flexibilidad, Respiración y Entrelazamiento Mecánico

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular La Química Reticular ha forjado materiales conocidos por su rigidez, como las Redes Metal-Orgánicas (MOFs) y las Redes Orgánicas Covalentes (COFs), que poseen porosidad permanente. Sin embargo, estos sólidos extendidos han revelado una propiedad sorprendente: son capaces de exhibir movimientos de gran amplitud en estado sólido sin colapsar su estructura. Para que esto sea posible, el diseño reticular introduce intencionalmente “puntos débiles” controlados dentro de la estructura ultraporosa. La dinámica en estos marcos se clasifica en cuatro modos principales, dependiendo de si el movimiento es global (afecta a toda la estructura) o local (afecta a una parte del constituyente), y si es sincronizado o independiente. El modo más estudiado es la Dinámica Global Sincronizada, observada en los “MOFs que respiran” (breathing MOFs). Estos materiales sufren transiciones de fase reversibles en respuesta a un estímulo externo (como la presión de un gas o el calor), cambiando drásticamente su volumen de poro. El cambio ocurre cooperativamente en toda la red y se debe a la distorsión en los puntos más débiles de la estructura, que pueden ser las unidades de construcción secundaria (SBU) o los enlazadores. Por ejemplo, en el MIL-53, la “respiración” se produce por la rotación del enlazador alrededor del eje O–O en las uniones de carboxilato, en un movimiento similar a la rótula. Otros casos son más dramáticos, como el (Fe)MIL-88(C), que puede expandir su volumen de celda hasta un 230%, o el DUT-49, que se contrae con el aumento de la presión de gas, exhibiendo una inusual adsorción negativa de gas. Otro tipo es la Dinámica Local Sincronizada, donde el esqueleto de la red permanece rígido, pero la funcionalidad molecular añadida se mueve. Esto se logra incrustando interruptores moleculares, como el azobenceno, en los enlazadores. La luz puede cambiar su configuración de trans a cis, alterando la apertura del poro y controlando la carga o liberación de moléculas sin dañar el armazón. El enfoque más avanzado es la Dinámica Independiente, la cual prescinde de la flexión de enlaces covalentes y utiliza enlaces mecánicos (entrelazamiento físico) para la longevidad del material. Esto permite el movimiento autónomo sin necesidad de un estímulo externo. A nivel global, esto se ve en materiales tejidos (woven), como el COF-505. Al retirar el ion metálico (la “plantilla”) de la estructura tejida, los hilos de la red, que solo están unidos mecánicamente, obtienen una enorme libertad de movimiento, lo que resulta en un aumento de diez veces su elasticidad. A nivel local, el movimiento independiente ocurre en nanocajas que tienen anillos mecánicamente atrapados en sus tirantes, capaces de un movimiento de “lanzadera” (shuttling). Descarga aquí la fuente del episodio.

    20 min
  3. 11/03/2025

    5.26 Arquitectura y Diseño Racional de las Redes de Imidazolato Zeolítico (ZIFs): La Próxima Generación de Materiales Porosos Ultraestables

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular Las Redes de Imidazolato Zeolítico (ZIFs) representan una fascinante subclase de las Redes Metal-Orgánicas (MOFs) que están revolucionando la ciencia de materiales. Su nombre proviene de su parecido estructural con las zeolitas, los aluminosilicatos inorgánicos tradicionales. La genialidad de los ZIFs reside en su capacidad para imitar, y a la vez superar, la arquitectura de las zeolitas. Mientras que las zeolitas usan unidades de silicio y aluminio (Si/Al) unidas por oxígeno, los ZIFs reemplazan estos nodos por centros metálicos tetraédricos (como el zinc, Zn) y los puentes de oxígeno por enlazadores de imidazolato. Esta sustitución no es accidental: el ángulo entre los centros metálicos conectados por el imidazolato (alrededor de 145∘) es casi idéntico al ángulo Si–O–Si de las zeolitas. Sin embargo, la mayor longitud del enlazador de imidazolato (5.9A˚ frente a 3.1A˚ en las zeolitas) permite la formación de poros y jaulas significativamente más grandes para la misma topología. Esta composición única confiere a los ZIFs una estabilidad química y térmica excepcional. Materiales como el ZIF-8 conservan su estructura cristalina y porosidad incluso al ser hervidos en agua o soluciones alcalinas, una hazaña inalcanzable para muchos otros MOFs. Estructuralmente, los ZIFs se caracterizan por sus jaulas uniformes (como la jaula tro del ZIF-8) conectadas por ventanas estrechas (por ejemplo, anillos de 4 miembros), lo que les proporciona una gran robustez mecánica. El aspecto más avanzado de la química ZIF es el diseño racional. Los científicos han desarrollado un método predictivo basado en el Índice Estérico () del enlazador de imidazolato. Este índice permite controlar la síntesis de manera precisa a través de tres principios: Σ determina el tamaño máximo de la apertura del poro; para obtener jaulas muy grandes, es necesario combinar enlazadores con índices Σ grandes y pequeños en proporciones específicas (típicamente 75−90% grandes y 10−25% pequeños); y la variación de esta proporción permite la afinación estructural casi ilimitada. Además, su naturaleza orgánica permite la funcionalización post-sintética (PSM), incluyendo la modificación de grupos funcionales (ej. de aldehído a alcohol en ZIF-90) o el intercambio de enlazadores en la estructura ya formada. Estas propiedades hacen de los ZIFs materiales prometedores para aplicaciones como la separación de gases y la catálisis. Descarga aquí la fuente del episodio.

    17 min
  4. 11/02/2025

    5.25 Poliedros Metal-Orgánicos y Covalentes: El Diseño de Nanocajas Porosas Discretas Mediante Ingeniería Reticular

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular La Química Reticular se enfoca tradicionalmente en construir estructuras extendidas en dos o tres dimensiones, como las famosas MOFs (Redes Metal-Orgánicas) y COFs (Redes Orgánicas Covalentes). Sin embargo, esta misma metodología de diseño a escala atómica se aplica para crear compuestos discretos de dimensión cero (0D), conocidos como Poliedros Metal-Orgánicos (MOPs) y Poliedros Orgánicos Covalentes (COPs). Estos son esencialmente nanocajas con porosidad intrínseca y permanente, cuyas estructuras deben confirmarse sin ambigüedades mediante difracción de rayos X. El desafío principal en la síntesis de MOPs y COPs es la tendencia de las unidades de construcción a formar estructuras extendidas 2D o 3D, que suelen ser más estables. Para obligar a la estructura a cerrarse en una jaula, la clave está en el diseño geométrico. Es fundamental controlar dos parámetros angulares en las unidades moleculares de partida: el ángulo entre los puntos de extensión del vértice (la Unidad de Construcción Secundaria, SBU) y el ángulo del enlazador (la arista). La selección cuidadosa de estos ángulos permite replicar la geometría de poliedros ideales, como el tetraedro (tet), el octaedro (oct) o el cubo (cub). Por ejemplo, se ha sintetizado una serie isorreticular de MOPs tetraédricos de hierro (IRMOP-50 a IRMOP-53) donde se varía el tamaño del poro. En estos casos, se observó que la superficie total del material no solo depende del poro dentro de la jaula (porosidad intrínseca), sino también del espacio entre las jaulas cristalinas (porosidad extrínseca). El éxito del diseño se evidencia en estructuras como el MOP-28, con forma de octaedro, que fue el primer MOP en demostrar que podía sostener porosidad permanente (1100 m2g−1) gracias a que sus ángulos α y β coinciden perfectamente con el caso extremo ideal (α=90∘,β=90∘). El diseño reticular de COPs también ha sido exitoso, logrando jaulas cúbicas con áreas superficiales excepcionalmente altas (3758 m2g−1). Este campo demuestra cómo la química puede manipular la arquitectura a nivel molecular para crear materiales con funcionalidades específicas. Descarga aquí la fuente del episodio.

    24 min
  5. 11/01/2025

    5.24 Topología Reticular: El Mapa Genético para Simplificar y Diseñar Redes Cristalinas (MOFs, ZIFs y COFs)

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular Comprender la materia sólida extendida, como las Redes Metal-Orgánicas (MOFs), las Redes de Imidazolato Zeolítico (ZIFs) y las Redes Orgánicas Covalentes (COFs), presenta un desafío significativo debido a la complejidad de sus estructuras cristalinas. A diferencia de la química molecular, donde basta con describir la composición atómica y los enlaces, en estos materiales extendidos se requiere una herramienta conceptual poderosa: la topología. La topología, cuyo nombre significa “estudio del lugar” (del griego tópos y logos), permite simplificar radicalmente estas estructuras al considerar únicamente las conexiones (aristas) entre sus componentes clave (nodos), ignorando la naturaleza química de los átomos. Esta abstracción reduce la complejidad y, fundamentalmente, posibilita la ingeniería inversa o el diseño racional de nuevos materiales sólidos [2, 3a]. Para aplicar este concepto, se lleva a cabo la deconstrucción de la estructura. El primer paso es definir las unidades de construcción que actuarán como nodos (SBUs y enlazadores) y aristas, basándose en el número de “puntos de extensión” o conectividad (X-c). Por ejemplo, al deconstruir el HKUST-1, se obtiene una red tbo a partir de un nodo de conectividad 4-c y otro de 3-c. Es vital distinguir que dos estructuras son topológicamente idénticas si pueden transformarse una en la otra solo mediante flexión o estiramiento, pero no rompiendo o rehaciendo conexiones. Las redes topológicas se clasifican utilizando el identificador único de tres letras (en minúsculas y negritas) del recurso RCSR. Las redes se describen mediante la transitividad (parámetros pqrs), que ayuda a predecir qué estructuras son termodinámicamente favorecidas (aquellas con alta simetría y densidad topológica, como las redes regulares 1111). Además, se utilizan las baldosas o teselaciones (tilings), representaciones que dividen el espacio y son muy útiles para visualizar los poros dentro de los materiales. Para ofrecer una descripción más cercana a la estructura real, el concepto de red aumentada (añadiendo el sufijo “-a”) reemplaza los nodos abstractos por sus figuras de vértice, incluyendo la geometría local. La topología también permite clasificar estructuras complejas derivadas, como las redes binarias (mismo nodo, química diferente, sufijo “-b”), redes duales (un segundo marco dentro de los poros, sufijo “-d”), redes interpenetradas (varios marcos mecánicamente entrelazados, sufijo “-c”) o incluso estructuras tejidas (weaving, sufijo “-w”). Descarga aquí la fuente del episodio.

    19 min
  6. 10/31/2025

    5.23 El Desafío del Agua: Cómo los MOFs hacen Posible la Recolección de Humedad y la Climatización Ecológica

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular Las Redes Metal-Orgánicas (MOFs) son la nueva frontera para enfrentar los desafíos hídricos y energéticos globales, siendo materiales ideales para aplicaciones basadas en la adsorción de vapor de agua, como las bombas de calor por adsorción (ADHP), la desalinización o la cosecha de agua del aire. Para ser útiles, los MOFs deben cumplir tres requisitos cruciales: estabilidad hidrolítica, alta capacidad de adsorción y alta selectividad por el agua. La estabilidad es el primer gran obstáculo, ya que muchos MOFs se degradan en presencia de agua. La estabilidad se rige por factores termodinámicos (relacionados con la fuerza del enlace metal-enlazador, como el uso de enlazadores de pirazolato más básicos que confieren alta estabilidad) y cinéticos. La inercia cinética es clave, ya que puede evitar la degradación incluso en MOFs termodinámicamente inestables. Los científicos logran esta inercia mediante el blindaje estérico, por ejemplo, utilizando Unidades de Construcción Secundaria (SBUs) de alta conectividad (como el Zr6​O8​ en UiO-66) o añadiendo sustituyentes voluminosos (como grupos metilo en el enlazador) que impiden el ataque del agua al sitio metálico. La forma en que el agua interactúa con el MOF se clasifica en tres mecanismos principales: 1. Quimisorción: El agua se une fuertemente a Sitios Metálicos Abiertos (OMS), generando isotermas Tipo I (captación abrupta a muy baja presión relativa), pero requiere mucha energía para la regeneración. 2. Formación de Clústeres Reversibles: Ocurre en MOFs microporosos (diámetros menores a 20.76A˚), donde el agua forma clústeres unidos por enlaces de hidrógeno a sitios primarios dentro de los poros (como grupos -OH en el SBU de MOF-801). Este mecanismo es ideal para ciclos de adsorción/desorción que usan cambios suaves de presión o temperatura (TSA y PSA), crucial para la cosecha de agua. 3. Condensación Capilar: Típica de materiales mesoporosos (poros grandes, como MIL-101), que resulta en histéresis y adsorción a presiones relativas más altas. Manipulando la funcionalización del enlazador (añadiendo grupos hidrofílicos como −NH2​ para aumentar la afinidad, o grupos hidrofóbicos como −CH3​ para reducirla), los químicos pueden ajustar con precisión el punto de la curva de adsorción donde el material captura el agua. Esto permite diseñar MOFs perfectos para aplicaciones específicas, como aquellos capaces de capturar agua de la atmósfera del desierto (cosecha de agua) o funcionar como refrigerantes eficientes (ADHP). Descarga aquí la fuente del episodio.

    22 min
  7. 10/30/2025

    5.22 Separación Molecular Avanzada con MOFs y ZIFs: De la Purificación de Gas Natural a la Limpieza de Aguas Residuales

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular La separación y purificación de mezclas es el corazón de numerosas industrias, desde la química hasta la energética. Procesos tradicionales como la destilación criogénica para separar hidrocarburos ligeros son enormemente costosos y consumen grandes cantidades de energía. La ciencia de materiales ha encontrado una solución eficiente en los materiales reticulares, como las Redes Metal-Orgánicas (MOFs) y las Redes de Imidazolato Zeolítico (ZIFs). Estos materiales se comportan como “esponjas moleculares” perfectas, diseñadas con precisión atómica para crear estructuras cristalinas y poros ultra-altos, superando a los materiales porosos tradicionales como las zeolitas. Esta capacidad de diseño racional nos permite ajustar la forma, el tamaño, la métrica y la funcionalidad de los poros para lograr una selectividad sin precedentes. Para la separación de gases, existen tres estrategias principales: 1. Separación Termodinámica: Aprovecha las diferencias de afinidad. Se utilizan sitios metálicos abiertos (OMS) que se unen fuertemente a ciertas moléculas (como olefinas) debido a su π-sistema, o se explotan las fuerzas de van der Waals para captar alcanos de cadena larga. 2. Separación Cinética: Se basa en la diferencia de velocidad a la que distintas moléculas atraviesan los poros. ZIF-8 es un ejemplo destacado que utiliza la flexibilidad de sus aperturas (actuando como “puertas de saloon”) para discriminar entre moléculas de tamaño similar, logrando selectividades altísimas. 3. Efecto de Apertura de Compuerta (Gate-Opening): Estructuras flexibles como MAMS-1 o ZIF-7 cambian su geometría en respuesta a la presión o la temperatura, permitiendo o excluyendo selectivamente moléculas. Además de los gases, los MOFs son vitales en la fase líquida: se utilizan para la purificación de agua, removiendo trazas de fármacos y moléculas biológicamente activas. También purifican combustibles líquidos eliminando aminas cíclicas que, al quemarse, generan óxidos nitrosos (NOx​). Para aplicaciones a gran escala, la selectividad de los MOFs se combina con la flexibilidad de los polímeros en las Membranas de Matriz Mixta (MMMs), superando las limitaciones de rendimiento de los materiales individuales. Descarga aquí la fuente del episodio.

    19 min
  8. 10/29/2025

    5.21 MOFs: La Ingeniería Atómica para el Almacenamiento de Hidrógeno y Metano como Combustibles Limpios

    #CienciaEnLaVidaCotidiana #QuímicaReticular El hidrógeno y el metano son cruciales para la transición energética: el hidrógeno es un portador de energía limpio que solo produce agua al quemarse, y el metano (gas natural) es un combustible fósil más limpio. Sin embargo, el principal obstáculo para su uso generalizado, especialmente en aplicaciones móviles, es el almacenamiento. Los métodos actuales, como el gas natural comprimido (CNG) o el hidrógeno licuado (criogénico), requieren tanques pesados, costosos y presiones extremadamente altas (hasta 300 bar), lo que los hace poco prácticos. La solución reside en las Redes Metal-Orgánicas (MOFs), estructuras cristalinas ultraporosas que actúan como “esponjas moleculares” diseñadas a escala atómica. Los MOFs permiten almacenar grandes cantidades de gas mediante adsorción física a presiones mucho más bajas (generalmente entre 35 y 65 bar). El objetivo clave de la investigación es maximizar la capacidad de trabajo, es decir, la cantidad neta de gas que el material puede liberar eficientemente. Para lograr esto, la Química Reticular emplea dos estrategias principales: 1. Optimizar la estructura física: Esto implica buscar la mayor área superficial posible (ej. MOF-210) y ajustar el tamaño del poro. Para el hidrógeno, poros pequeños (idealmente 7A˚) maximizan la interacción con las paredes, aumentando la adsorción. Para el metano, se buscan “bolsillos de van der Waals” que potencian las fuerzas dispersivas, incluso en materiales con áreas superficiales moderadas (ej. PCN-14). 2. Aumentar la afinidad química: Para asegurar una alta captación a temperatura ambiente, se introducen Sitios Metálicos Abiertos (OMS) (ej. en HKUST-1), que son sitios de Lewis ácidos que interactúan fuertemente con las moléculas de gas, aumentando el calor isostérico de adsorción. También se utilizan metales ligeros (ej. Be2+) para maximizar la captación por peso. Este diseño ingenieril permite a los MOFs no solo almacenar gas de manera segura y eficiente, sino también superar las limitaciones de los combustibles líquidos. Descarga aquí la fuente del episodio.

    20 min

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