Meditaciones Guiadas con Mataji Shaktiananda

Mataji Shaktiananda

La Madre Shaktiananda guía sutilmente esta meditación, para que -a través de la respiración consciente y el contacto interno- logremos entrar en un estado de sosiego y calma que nos permita generar una conexión profunda con nuestro Ser. Sin caer en las fórmulas menores que reducen el acto de meditar a eliminar la ansiedad o el estrés, la Madre va más allá, mostrando que la real disposición interna que debemos sostener al meditar es liberar nuestro temor y abrirnos a la verdad de amor que nuestro ser contiene.

  1. 7h ago

    Tu necesidad de ser es justa

    ¿Qué sientes? ¿Qué crees debes sentir al estar aquí, así? ¿A qué responde? ¿Es acaso una necesidad, o te parece lo más justo? No te apresures, tal vez ni siquiera respondas, pero atiende. Es una necesidad justa por ser quien eres, y lo importante es que lo sepas. Dime ¿cómo, cuándo, por qué sentiste tal necesidad? Habitando esto, y más ahora cuando aturden los lamentos, no los que duelen, los que inquietan e intentan que consideres esta tu necesidad, algo inútil, hasta imposible. Nuestro caos, nuestro desorden, clasificado como está, lo que busca es signarte, opacarte, restar tu fuerza, y entonces te ves, te presientes, te sientes ahí, en tu quietud, sin ser intento, más bien un logro íntimo. Y te dispones, te recoges, es más que justo. Tu mente se acopla a tu respiro, no por entrenamiento, es también necesidad, y es de ahí que perciba tan justa tu valiente acción de reconocerte sin evitarla, al contrario, la estimas, la conduces, la silencias, desde lo que es tu bondad. Respiras con serenidad, porque es una necesidad de tu mente, que respeta lo que tu alma es; se cansa también, de lo que es tu continuo atropello, le desgasta tu desamor. Y se instala firme, respiro a respiro, vaciando, detonando, y lo que más, extasiándose en lo que tu logro es. Observa, complementa tu calma y se regocija. ¿Crees que tu mente es agradecida? ¿Le permites, le dejas ser agradecida? ¿Le tiendes el puente desde tu alma? ¿Sabes cruzarlo? ¿Elaboras? Hazlo Conduce tus razones hacia tus sentimientos, y plena tu razón de tu sentir. Meditas, meditas, meditas criatura, con todo tu fuego ardiendo, con todo lo que fluye dentro de ti. Manejas tus aires, los mueves, tomas, retomas y expulsas, y es cuando conjugas todo tu Ser en la Conciencia, lo único que Es, aunque creas tantas cosas, ¿Quién medita? ¿Quién te observa? ¿Quién habla? ¿Quién se calla? ¿Quién te produce esto? Que mantiene tus ojos cerrados, tu aliento constante, tu fuerza viva, retiene tus recuerdos, y se hace y es aquí. Un instante que ocurre y a la vez nada pasa. ¿Quién eres? ¿Dónde? ¿Dónde estás? ¿Siendo quién? Que te sobrecoja tu necesidad. Que te valores y seas justo con tu Ser. Que la fuerza que eres y te habita resplandezca. Que no te agotes, que nada cese. Existe una instancia más que suprema, infinita. Y nada de lo que has hecho, haces y harás, la retiene. Y la fuerza es tu necesidad de ser, porque justo es. Te agradezco, te sirvo, te amo tanto. Si no es así, si no es esto, ¿cómo se podría? Respira profundo, contén cada vez más lo que eres, no te deshabites, no te prestes, no te ignores, no permitas. Nadie más que tú en ti. Nadie menos. Persiste siempre, ignora la maldad, resuelve siempre ser. Om Namaha Shivaya

    Tu necesidad de ser es justa
  2. Aug 1

    Un día glorioso

    Guru Purnima Caminantes del Amanecer, 29 de Julio de 2026 Un día glorioso Todo esto comenzó así, cuando me atreví a pronunciar quizá una súplica, pero más que eso, una necesidad de conexión. Algunos quizá podrían recordar lo que ese pronunciamento era: ”Yo le pido a Dios, Creador de todo, lo visible y lo invisible, le pido permiso para establecer en este momento una conexión angélica y divina, una comunicación que nos traiga única y exclusivamente: luz, amor y paz. Invoco en este santo lugar y en este santo momento a mis Maestros y guías, a mis ángeles y arcángeles, a mis muertos y a tus muertos, para que nos acompañen en esta conexión con la Fuente, esperando que se nos traiga luz, amor y paz.” Así repetí por años esta invocación y fuimos atendidos, asistidos, acompañados, en principio todo me pareció tan mágico, tan increíble; y agradecí tanto, había tanto por qué agradecer. Y te confieso que cada vez que una meditación así se da, hago exactamente eso. ¿Imaginas todo lo que se nos da? ¿Cómo ha sido esto? El privilegio en el que habitamos, se nos brinda, se nos da. Te lo comparto hoy, no como una fórmula, menos una técnica, es para que sientas, percibas, cómo fluye la verdad cuando la contienes, cuando te prestas y te entregas así. Te la brindo, si es que acaso todavía no tienes algún pronunciamiento así. Así que respira confiando en ti, en lo que juntos somos, en lo que juntos hemos hecho, en lo que juntos sostenemos, y en esta realidad creada, sin aferrarnos a nada ni a nadie. Respira con todo tu ser, dale ese alimento a tu alma, y más desde aquí, para que podamos compartir, proyectar, a todo aquel que no solo en intención, sino en su misma alma, está aquí. Hoy es un día glorioso. No tanto por lo experimentado, que ha sido mucho y hermoso, es porque el Ser se nutre de tu Ser, en esa maestría que ya has encontrado, y que parte de tu valentía, habiendo disipado tanto temor. Así que respírate ahí, con lo que creas es la fe en ti. Si te atreves a pronunciarlo íntimamente, con toda tu asertividad, dí: tengo fe en mí, soy la fe misma. Ya no me temo, sé respirarme en amor. Respira profunda y pausadamente, sin creerte nada ni nadie, ya sabes lo que eres y lo que no. Ya has despejado y sostienes conciencia, ya hay aliento, devoción y constancia hacia lo que eres. Respira conscientemente y observa, percibe, tu serenidad y, de no ser, respira más y mejor. Percibe cómo ni se atreve algún pensamiento turbio, no puede; ya no existes ahí, a voluntad, más bien hay una sutil entrega, porque te estás rindiendo ante ti, y es así la divinidad: un estado. Mantente respiro a respiro, con breves suspensiones, sin forzar. Se trata de un estado natural, innato, único. Y entre pulsos y latidos, controlas sabiamente lo que este manifiesto es, esta naturaleza tan física. Controlas la mente, tan etérica, y lo demás, abriendo ese corazón tan sagrado, tan conectado, tan correspondido. Cada latido lo sabe, todo pulso también, se corresponden. Te suspendes y el respiro cesa, y no hay nada ni eres nadie, allá quien presume. Y es cuando eres toda una bendición para el Ser, y no guardas ni ocultas nada, ni pretendes nada. Hay arrobo, y el estado permanece, y es el estado del Ser. Agradeces por la atención por la asistencia, por la disposición, por la comunión, por el contacto, por la fuerza. Y te comprometes a que cada vez tu entrega será mayor. Respiras profundo y sabes que estás aquí contigo mismo y que eres bendito, que te sabes en el Ser porque el Ser se sabe en ti. Respiras más y agradeces más. Siempre. Om Namaha Shivaya Para lectura de otras meditaciones visita: https://shaktianandama.com/meditaciones/

    Un día glorioso

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La Madre Shaktiananda guía sutilmente esta meditación, para que -a través de la respiración consciente y el contacto interno- logremos entrar en un estado de sosiego y calma que nos permita generar una conexión profunda con nuestro Ser. Sin caer en las fórmulas menores que reducen el acto de meditar a eliminar la ansiedad o el estrés, la Madre va más allá, mostrando que la real disposición interna que debemos sostener al meditar es liberar nuestro temor y abrirnos a la verdad de amor que nuestro ser contiene.