Meditaciones Guiadas con Mataji Shaktiananda

Mataji Shaktiananda

La Madre Shaktiananda guía sutilmente esta meditación, para que -a través de la respiración consciente y el contacto interno- logremos entrar en un estado de sosiego y calma que nos permita generar una conexión profunda con nuestro Ser. Sin caer en las fórmulas menores que reducen el acto de meditar a eliminar la ansiedad o el estrés, la Madre va más allá, mostrando que la real disposición interna que debemos sostener al meditar es liberar nuestro temor y abrirnos a la verdad de amor que nuestro ser contiene.

  1. La verdad te ilumina

    3D AGO

    La verdad te ilumina

    Previo a todo, haz una breve y sentida invocación a tu Ser. Respira profunda y conscientemente, ni siquiera te nombres, despersonalízate en este momento.   Dirás, ¿entonces a quién? ¿Cómo? Confórmate con el respiro. Concibe esa atención, ese es el Ser, tu Ser. Y ni siquiera es para que esté, sino para que sea, hasta en el respiro, en tu silencio, en tu voluntad y en tu esencia. Hazte el concebidor de cada respiro consciente y hazte presente en esencia. Y toda esta disposición serena, calma, y aquella que piensa, se siente, te siente. Y si dice… déjala; se concibe a sí misma, más en un momento así, en que igualmente se siente atendida por ti, por lo que haces. Y el respiro produce tanto, concibe tanto, y afina tu percepción. Verticaliza todo y no simules nada, apréciate ahora, apréciate. ¡Qué exactitud! ¡Qué dulce rigor! ¡Qué atención! Y empieza, empieza, empieza, condiciónate, sabia y sanamente, disponte con profundidad hacia tu fuerza, relátate todo, que nada obvies, ni te olvides ni desestimes, considéralo todo, haz el esfuerzo. Y mantén ese respiro, el que igualmente te escucha y sabe de ti. Eleva un propósito, confía en ti, si guardas pesares atiéndelos, arriesga todo. Ya sabrás, ya sabes, ya supiste, los tiempos que corren y cómo estás y eres en ellos. Y sabes más del propio, del que contienes, del que eres. Y al respiro que guarda, que atiende igual, que produce y pronuncia todo lo que eres y quieres. ¿Ante quién? ¿Qué o quién te escucha? El Ser que Es. Entonces dile, entonces respira, entonces vive. Y ya dices, buscarás elaboraciones, argumentos, hasta excusas.  Ninguna valdría. El Ser sabe, te sabe. Entonces quédate ahí, ajústate ahí,  suspéndete, redúcete al instante, comprímete. No respiro. Y cuando ya, suelta, libera y cautelosamente expande. Y mientras precisas tus sutiles respiros, anuncia, ni siquiera lo que esperas, lo que ya es, lo que ya eres, lo que ya existe. Y reserva, confía en lo que te has propuesto. ¿Te acuerdas de tu breve invocación? Mi amado Ser: los cruces se dan, las fuerzas amparan, la verdad te ilumina, el Ser ama, considera aún más tu propuesta, respírala, y por sobre todo agradécete, no desfallezcas por nada, no atiendas lo necio. Respira en confianza, nada es más poderoso que la verdad, nada guarda tanto poder como la verdad, nada te permite amarte tanto como tu más pura y firme verdad. Om Namaha Shivaya

    36 min

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La Madre Shaktiananda guía sutilmente esta meditación, para que -a través de la respiración consciente y el contacto interno- logremos entrar en un estado de sosiego y calma que nos permita generar una conexión profunda con nuestro Ser. Sin caer en las fórmulas menores que reducen el acto de meditar a eliminar la ansiedad o el estrés, la Madre va más allá, mostrando que la real disposición interna que debemos sostener al meditar es liberar nuestro temor y abrirnos a la verdad de amor que nuestro ser contiene.