Historias de la economía

elEconomista

La economía es casi tan antigua como el ser humano. Entre el nacimiento del trueque y la explosión del comercio online han pasado miles de años. Y por el camino se han producido infinidad de historias que queremos contar en elEconomista porque nos ayudan a comprender cómo hemos llegado hasta aquí.

  1. Sep 7

    El día en que Volkswagen se convirtió en la empresa más valiosa del mundo

    💵En la lista de empresas más grandes del mundo en las últimas tres décadas, lo que aparece es una mezcla de petroleras, como Exxon Mobil, Petro China y Saudi Aramco; y tecnológicas, como Microsoft, Apple y Nvidia. Pero un día legendario, el 28 de octubre de 2008, en medio de la crisis financiera mundial, Volkswagen logró encaramarse a lo alto del podio mundial. Aquel hito duró menos de 24 horas, pero pasó a la historia como el mayor apretón de inversores en corto: grandes fondos de inversión apostaron millonadas a que la automovilística alemana se iba a hundir en bolsa, y sin quererlo acabaron disparando el valor de sus acciones hasta el infinito. Una lección de manual de cómo atrapar a los inversores bajistas de una firma.  🚗Toda esta historia comenzó con algo muy común en unas navidades cualquiera: una batalla en la familia Piëch-Porsche. Dos nietos de Ferdinand Porsche se lanzaron a por el mismo juguete. Uno, Ferdinand Piëch, dirigía Volkswagen. Enfrente, su primo, Wolfgang Porsche, lideraba la familia y presidía la automovilística con el nombre de su antepasado. Entre ambos había una fuerte enemistad, como solo puede haber en las familias. Y el momento cumbre se desató cuando el consejero delegado de Porsche, Wendelin Wiedeking, antiguo consejero de Volkswagen que Piëch había recomendado personalmente para el cargo, anunció que iba a comprar la firma de Wolfsburgo, que dirigía Piëch, y se la iba a dar a Wolfgang. Los dos brazos de la familia iban a luchar en público por la propiedad de la mayor automovilística alemana.  🇩🇪Al principio, Volkswagen (y Piëch) estaban protegidos por lo que se conoce como 'Ley Volkswagen', una ley de 1960 que dejaba la compañía bajo control del Estado. Primero, imponía dos consejeros del Gobierno federal y del estado de Baja Sajonia, independientemente de las acciones que tuvieran. Segundo, limitaba el poder máximo de voto de cada accionista privado al 20%. Una persona podía comprar más de ese porcentaje, pero su capacidad de voto estaría limitada a ese 20%, independientemente de cuántas acciones de más tuviera. A continuación, creaba una sola excepción al límite: el estado de Baja Sajonia podía poseer un poquito más, en concreto el 20,2% de las acciones. Y, para cerrar el círculo, exigía que las decisiones en las juntas de accionistas estuvieran respaldadas por al menos el 80% de los votos. Y aquí estaba el truco: gracias a esas centésimas extras que le daban al Gobierno regional, era matemáticamente imposible sumar el 80% sin su voto positivo. En otras palabras: Baja Sajonia tenía un derecho de veto permanente sobre todo tipo de decisiones clave, como la elección de los directivos o una venta de la compañía.

    El día en que Volkswagen se convirtió en la empresa más valiosa del mundo
  2. Aug 31

    El pánico satánico que puso a P&G contra las cuerdas: la historia del logo maldito

    🧼Pocas empresas tienen tanta presencia en nuestra vida, incluso sin ser conscientes, como Procter & Gamble. El conglomerado estadounidense, con casi 2 siglos de vida, es propietario de muchas de las marcas de consumo más habituales, incluyendo desde productos de higiene o cuidado personal a detergentes y otros artículos para el hogar. Ariel, Pantene, Gillette, Tampax o Oral-B son algunas de de las compañías incluidas en su portfolio, reconocidas a nivel mundial.  🕯️Uno de los primeros productos de la compañía eran las 'Velas estrella'. Para identificar las cajas en las que viajaban más fácilmente y que la descarga fuese más ágil, los trabajadores  de las barcazas del río Ohio marcaban los envíos con una cruz dentro de un círculo. Poco después, evolucionó hasta convertirse en una estrella dentro de un círculo, que tenía más sentido, por el nombre de las velas. Y más tarde sustituyeron esa una estrella individual por 13 estrellas, en honor a las 13 colonias originales de los Estados Unidos.  🌛Finalmente, en 1851, introdujo la última innovación en su logo, que acompañaría a la empresa durante casi un siglo y medio: introdujo en el círculo, acompañando a las 13 estrellas, la figura del hombre en la luna, que era un diseño muy popular en aquella época. No lo retocarían hasta 1930, cuando se encargó a un escultor que puliese el diseño, manteniendo la misma idea.  👹Era un emblema de la compañía, un símbolo perdurable que se asociaba con una empresa fiable, que había acompañado a los consumidores de todo el mundo durante generaciones.  Si aquel símbolo seguía ahí después de décadas, detrás había una empresa en la que se podía confiar. Cuesta creer que fuese precisamente ese centenario logo el que provocase una de las mayores crisis en la historia de Procter & Gamble. Pero así fue.

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  3. Aug 3

    Del arado que conquistó las llanuras al tractor que dominó el mundo

    🚜Pocas máquinas han transformado tanto la agricultura como el tractor, y pocas marcas han contribuido tanto a esa revolución como John Deere. Mucho antes de que sus tractores se convirtieran en una presencia habitual en los campos de medio mundo, la empresa ya había revolucionado la agricultura con un invento mucho más sencillo: un arado de acero capaz de trabajar las difíciles tierras del Medio Oeste estadounidense. Aquella innovación fue el primer paso de una compañía que acabaría liderando la mecanización del campo y haciendo de sus tractores verdes y amarillos un icono de la agricultura moderna durante más de un siglo. 🔨Una historia que no se entiende sin el propio John Deere, la persona, considerado uno de los inventores más importantes de la historia. Nació en Vermont en 1804, donde se convirtió en aprendiz de herrero, trabajando con el prestigioso capitán Benjamin Lawrence, uno de los más reconocidos de la región. Hasta que logró establecerse por su cuenta en 1826, con tan solo 22 años. Primero se dedicó a fabricar carruajes y diligencias de hierro. Después fabricó la forja de hierro de una serrería. Hasta que empezó a dedicarse a la herrería en general. En una época en la que todo se hacía a mano, a base de la destreza y la fuerza del herrero.  ⚙️En 1829 construyó su propio taller, arrasado por un incendio tan solo 6 meses después. Lo reconstruyó, solo para ver cómo se volvía a incendiar por culpa de un rayo. Sería a la tercera cuando saldría adelante. Hacía todo tipo de trabajos, especializándose sobre todo en azadas y zarcillos. El negocio iba bien, con beneficios constantes, aunque modestos. Pero los crecientes rumores de las oportunidades y recompensas que se encontraban en el Oeste acabaron convenciendo a Deere, que decidió vender su negocio, dejar atrás a su familia y trasladarse a Illinois. Tras un tiempo en Chicago, donde le llovían las ofertas para herrar caballos, se trasladó a Grand Detour, un pequeño pueblo fundado por su amigo y futuro socio Leonard Andrus.

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  4. Jul 27

    El capitán de Köpenick: cómo un fraude al Estado convirtió a un estafador en héroe

    🚓Hay robos hechos para engordar las cuentas del ladrón, y otros que nos ayudan a entender cómo funciona la sociedad. Es lo que ocurrió en 1906, cuando un hombre logró robar en un pequeño ayuntamiento de Kopenick, a las afueras de Berlín, gracias a que iba vestido de capitán del ejército prusiano. Se convirtió en uno de los atracos más célebres y pícaros de la historia, y le dedicaron innumerables obras culturales. Pero refleja, sobre todo, la importancia que el ejército tenía en la sociedad, y el valor de un traje del ejército, capaz de movilizar trabajo, recursos y dinero sin necesidad de recurrir a la violencia. 👞El impostor Wilhelm Voigt nació en 1849, en Tilsit, que hoy forma parte de Rusia, pero que por entonces era parte del Reino de Prusia. Sus abuelos habían luchado contra Napoleón en la Guerra de la Liberación, y estaban muy orgullosos de que su nieto mostrase interés desde pequeño en convertirse en militar. Un sueño que se vería pronto truncado por las circunstancias. El padre de Voigt era un humilde zapatero, empobrecido más por su adicción al juego que por falta de trabajo, y de carácter violento. Las palizas tanto a su mujer como a su hijo eran habituales, sobre todo cuando perdía dinero con las apuestas. 🪖Con solo 14 años, y tras una de esas situaciones agresivas, decidió irse de casa, huyendo a casa de unos familiares que vivían a más de 100 kilómetros. Durante el trayecto, que hizo caminando, fue interceptado por la policía, que le acusaba de mendigar, que en aquella época estaba prohibido. Lo mandaron de vuelta a casa, y además acompañado de una multa, que tuvo que pagar su padre. Las consecuencias, claro, fueron otra brutal paliza. Tras otro de estos incidentes, tuvo que escapar de nuevo de su casa, huyendo casi desnudo, lo que le obligó a robar unas prendas de ropa a unos vecinos. Estos lo denunciaron, y fue condenado a dos semanas de cárcel. Aunque no fue grave, el hecho de tener antecedentes penales truncaba su sueño de ser militar.

    El capitán de Köpenick: cómo un fraude al Estado convirtió a un estafador en héroe
  5. Jul 13

    El origen del imperio Lacoste: cómo el invento de un campeón de tenis revolucionó la forma de vestir

    👕Hay prendas que trascienden las tendencias para convertirse en auténticos símbolos. Y una de ellas es el polo. Presente en pistas de tenis, campos de golf, oficinas, pasarelas y fiestas, su sencillez esconde una historia de innovación estratégica y construcción de marca. Y todo partiendo de la mente de un genio, el campeón francés de tenis René Lacoste, que decidió desafiar los códigos de vestimenta de su deporte, con una prenda más cómoda y funcional. Una decisión que dio origen a la prestigiosa marca de ropa y que transformó la industria textil y el concepto del lujo. 🎾En todo este proceso fue clave la figura de René Lacoste, un hombre que entendía la innovación como una extensión de la competición. Había nacido en París, en 1904, y pronto se convirtió en uno de los tenistas más importantes de su tiempo, y en una auténtica celebridad. Campeón de 7 títulos de Grand Slam, además formó parte de la generación de ‘los Cuatro Mosqueteros’, que dominó el tenis mundial en los años 20, ganando dos Copas Davis. 💡Meticuloso y disciplinado, perseguía perfeccionar cada detalle de su juego, estudiando sus rivales, pero también el material con el que competía. Y fue esa mentalidad, más cercana a la de un ingeniero que a la de un deportista, la que le llevó a cuestionar la indumentaria tradicional de las pistas. En aquella época, los tenistas competían con un look que hoy nos parecería muy incómodo, con camisas de algodón de manga larga, como las que podía llevar la gente por la calle, perfectamente abotonadas, con cuellos rígidos y almidonados, y en algunos torneos hasta con corbata. Y todo acompañado de unos pantalones largos de franela. No era la equipación más adecuada para hacer deporte. 🥎Hasta que en 1928, Lacoste revolucionó el circuito. El tenista apareció en la final del campeonato francés con una camiseta no reglamentaria. ¡Le había cortado las mangas a la camisa! Además, estaba fabricada de algodón mercerizado, un material más ligero y transpirable, que era el mismo que utilizaban los oficiales británicos que habían aprendido a jugar a Polo en la India. Por metonimia, a esa nueva prenda se le acabó llamando polo. Ofrecía mayor libertad de movimiento, pero sin renunciar a la elegancia que exigía el deporte en aquella época.

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  6. Jul 6

    La navaja que conquistó el mundo: de herramienta militar a icono

    🔪Mucho antes de convertirse en un icono del diseño industrial, o en sinónimo de versatilidad, la navaja suiza de Victorinox nació como la respuesta a una necesidad: dotar al ejército suizo de una herramienta práctica y resistente. Lo que comenzó en 1891 como el proyecto de un pequeño fabricante de cuchillería, terminó convirtiéndose en una de las marcas más reconocidas del mundo. Durante más de 130 años, Victorinox ha sabido transformar un sencillo utensilio de bolsillo en un símbolo de innovación, calidad y adaptación. Capaz de sobrevivir a guerras, crisis económicas, revoluciones tecnológicas y hasta a las restricciones de seguridad provocadas por el 11S. Esta es la historia de cómo una empresa familiar suiza convirtió la navaja en un emblema global. 🪖Las navajas multiherramienta se fabrican desde aún antes, al menos desde mediados del siglo XIX. Ya en 1851 Herman Melville en su novela ‘Moby Dick’ hace una referencia, al mencionar “los inventos de Sheffield, que adoptan el exterior de una navaja común, pero que contienen no solo hojas de varios tamaños, sino también destornilladores, sacacorchos, pinzas, punzones, bolígrafos, reglas, limas de uñas y avellanadores”. Queda claro, entonces, que el concepto ya existía de antes. Pero adquiere una nueva dimensión cuando en la década de 1880, el ejército suizo decidió adquirir una nueva navaja plegable para sus soldados. Esta herramienta debía ser adecuada para que los soldados pudieran abrir latas de comida y además mantener su fusíl reglamentario, que requería un destornillador para su montaje y desmontaje.  🇨🇭Como en aquel momento ninguna empresa suiza tenía la capacidad de producción suficiente para satisfacer la demanda, le encargaron 15.000 unidades a un fabricante alemán, los referentes de la época, que los entregó en 1891. Se denominaron Modelo 1890, y tenía una hoja, punzón, abrelatas y destornillador, protegidas por roble oscuro.

    La navaja que conquistó el mundo: de herramienta militar a icono

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