El piano es uno de los instrumentos que posee el mayor repertorio de música escrita. Un compositor escribió un total de 27 conciertos para piano y orquesta. El primero de ellos lo compuso con tan solo 17 años. La mayoría de los conciertos para piano que compuso los escribió en función de su propia acción interpretativa, ya que no solo fue un reconocido compositor, sino también un admirado pianista. A parte de que fue poseedor de una personalidad bromista, fue ampliamente conocido por su genio musical, ya que, desde muy niño, junto a su hermana, y de la mano de su padre, recorrió gran parte de Europa, despertando el asombro de las cortes que visitaron. En el año 1781, este compositor, abandona la ciudad de Salzburgo, su ciudad natal, y se muda a Viena donde rápidamente supo ganarse el favor del público. Con todos los datos que les comenté seguramente se dieron cuenta que hoy, nuestro compositor elegido es Wolfgang Amadeus Mozart. Mozart, durante su estancia en Viena, logró tener una posición financiera respetable. Tuvo una cantidad considerable de alumnos de piano, recibió encargos compositivos y compromisos de interpretación, siendo principalmente requerido como solista en el piano. Pero justo, en la cumbre de su popularidad, empezó a componer un tipo de música, entre ellas el concierto para piano y orquesta que estamos escuchando, totalmente diferente a lo que venía ofreciendo al público vienes. Este cambio en la dirección musical de sus composiciones comenzó a afectar su popularidad en la sociedad vienesa, ya que comenzó a ofrecer una música que el público no la supo comprender, lo que repercutió en su capacidad para ganarse la vida. A partir de ese momento su posición financiera fue cada vez más precaria, afectando fuertemente la vida, no tan solo social de Mozart, sino también familiar. Concierto para piano y orquesta Nro. 20 en re menor - KV 466 1. Allegro. Cadencia: Géza anda 2. Romance 3. Rondó. Allegro assai Camerata Academica del Mozarteum de Salzburgo Géza Anda, solista y director.