De todo un poco por Ali Landivar

Nueva News Podcast

Ali Landivar transforma sus experiencias personales en este podcast en donde nos brinda los consejos más atinados sobre el amor, problemas de pareja, relaciones familiares e interacción social.

  1. 11/14/2024

    Mundo infantil

    Algunas madres piensan que su hijo está siempre malhumorado porque según ellas dicen que su hijo es incapaz de entretenerse solo. Pero esto, está lejos de la verdad. El deber de madre es ayudarles, porque los niños cuando aún son pequeños no saben desenvolverse solos. Tampoco saben cómo entrenarse para ir al baño o jugar. Como siempre, hay excepciones que confirman la regla: algunos niños de poca edad ya son capaces de jugar solos y, por largo tiempo sin la intervención o presencia de sus padres. Ciertamente estos merecen la medalla al mérito creativo, porque lo normal es que los pequeños de corta edad empiecen a protestar a los pocos minutos de haberse quedado solos. Aunque sea incómodo y desesperante para los padres, la realidad es esa, y no necesariamente se tratan de niños mimados de mamá. Por muchos juguetes que se pongan a su disposición, a la mayoría de los niños de poca edad la única idea brillante que se les ocurrirá será la de utilizarlos como arma arrojadiza. Su curiosidad es muy fuerte, pero a esa edad todavía necesitan que se les encausen un poco a sus juegos. El hecho de que algunos de ellos siempre quieren estar con un adulto no obedecen a caprichos; se trata del miedo a quedarse solos y lloran. Este miedo seguramente se remonta a nuestra prehistoria familiar, y más cuando están en peligro si sus padres no están cerca de ellos. El juego no solo es entretenimiento. A través de sus juegos, el niño descubre su mundo infantil, y gran parte de su desarrollo de sus sentidos depende de su actividad del juego que haga. Por ello, los padres no solo han de dedicar tiempo a jugar con su hijo, sino también a elegir el material, y los juegos adecuados para él, para su capacidad y necesidades específicas. Personalmente creo que tres son los requisitos válidos: darles seguridad de sentirse querido, ayudarle sin interrupción y proveerles estímulos con prudencia. Por lo regular, las normas son infringidas por casi todos los padres sin que sean muy conscientes de ello. Los horarios impuestos y la propia organización familiar muchas veces impiden respetar esos primeros momentos de concentración del niño cuando es pequeño. El otro cumplimiento, no siempre está al alcance de los padres. Si, por ejemplo, acaba de llegar un hermanito a su vida, a él, que es el mayor, siente celos y le costará mucho concentrarse en algo y más aún prescindir de la compañía de sus padres. Estará demasiado pendiente de rivalizar con su hermanito, y no dedica tiempo a sus juegos. No hay que olvidar que el niño no solo juega con juguetes, también rompe o tira objetos al piso, para verificar el ruido que hace, y esto es jugar, según el niño. El ser humano es el único que juega. Un gatito se puede entretener horas con un ovillo de lana o pelotita, pero en realidad no juega, se está entrenando instintivamente para cazar ratones. El niño necesita estímulo, porque la curiosidad, base de la mayoría de los juegos, es también el motor principal de su desarrollo. Aunque él necesite incentivos no significa que debamos darle muchos juguetes a la vez. Lo mejor es dividir sus juguetes por zonas y renovarlos a medida que dejen de interesarle. También, conviene dejarle que experimente y curiosee con todos los objetos a su alrededor, que muchas veces son más interesantes e instructivos que los propios juguetes. Particularmente esto está basado en la experiencia que veo actualmente con dos de mis sobrinos, los más pequeñitos, LEO e ISABELA. Para ellos todo adorno u objeto de casa es motivo de curiosidad y juego más que sus propios juguetes. Cuando van a casa de la abuela, se divierten con todo lo que está al alcance de ellos. Aunque dejan la casa como si hubiera pasado un huracán, no importa, si eso precisamente es vida y salud. Un mundo lleno de curiosidad. Mejor diría, y, para terminar, un “MUNDO DE JUGUETES”.

    7 min
  2. 11/07/2024

    Hijas mimadas

    Vivir sin un amor verdadero sí es posible, no solamente por no encontrar a ese hombre como te lo imaginaste. Si no, que en partes la mujer es la culpable por no haber comprendido al marido por falta de madurez, y quiere seguir mimada como lo hicieron sus padres. Les cuento esta historia de alguien que conocí, y que lleva tres divorcios a cuestas. Ella dice que ha tenido mala suerte y que no hubo acoplamiento con ninguno de ellos. Según esta mujer, todos les fallaron. Yo siempre he pensado que cuando hay más de un divorcio, no siempre es culpa del hombre, es de la mujer. En algunas ocasiones, esto tiene que ver con los padres. Porque a las hijas, desde pequeñas, las hacen sentir que son el centro del universo, no refuerzan un comportamiento positivo, al contrario, les disculpan toda conducta negativa. Tampoco les ponen límites y ceden ante los caprichos y berrinches. De hecho, puede ser perjudicial para el desarrollo de estas, y las convierten no solo en niñas caprichosas, inconformistas y sin habilidades sociales. De adultas son incapaces de comportarse como tal, sino que siguen con la actitud de querer ser la primera en todo, solo por capricho. En la edad adulta, las consecuencias de haberlo tenido todo durante los primeros años, pueden ser incluso peores que en la infancia, con serios problemas relacionales y una salud emocional pobre y difícil, además con actitud de reina. Lógicamente los padres creen que hacen lo correcto, e incluso con las mejores intenciones, pero, no se dan cuenta del mal que le hacen a sus hijas. Cuando la mujer llega a la adultez, se enamora, se casa y es aquí cuando se encuentra con una realidad desconocida, porque ya no están mamita y papito que le aguantaban todos sus malcriadeces y rabietas. En este caso de la mujer en cuestión, esto es lo que le pasa, quiere que su hombre la trate como muñequita de porcelana y que le cumplan todos sus caprichos. Según oí decir una vez, y como gran cosa, que ella no le aguanta a ningún hombre insultos ni malos tratos que, por esta razón, mejor se decide por el divorcio. Claro, no se da cuenta que es ella la que hostiga y corre a los maridos con esa actitud de alteza. Estas mujeres en esta situación, no se acoplan a una vida diferente como es un matrimonio, y siguen con sus caprichitos de niña mimada. Es aquí cuando comienzan a tener serios problemas y lo más fácil para estas mujeres es el divorcio, como ya lo dije. Esta mujer, no acepta un NO, ni un consejo amable; porque solo quiere con esa actitud conseguir siempre lo que quiere, no son capaces de entender que hay otros puntos de vista diferentes a los suyos, y no dan oportunidad al marido de arreglar las cosas. Además de egoístas mimadas, son personas que no les gusta compartir, son desafiantes por lo que nunca aceptan un “no” por respuesta ni hacen nada que se les pida. Aún más, siempre se ponen a la defensiva y se vuelven agresivas. Son mujeres por lo general intolerantes, que no quieren seguir las normas del matrimonio e ignoran al marido cuando éste le llama la atención por su actitud. Son desafiantes y no quieren hacer nunca lo que se les pide, y siempre llevan la contraria. Si el marido le propone algo de hacer o compartir, esto se convierte en un drama y conflicto, del que ellos siempre salen mal parados. Y, para terminar, a la mujer de este cuento, nada le satisface porque es mimada e insoportable, y no valora nada. Es insatisfecha, no hay hombre que le ajuste, sigue teniendo ese comportamiento de gran dama, lo que la convierte en una persona tremendamente infeliz. Ella sigue soltera. Según ha dicho que no volverá a casarse. Claro, dónde podría encontrar a un hombre que le aguante todas sus actitudes de reina fracasada. Además, dice que, si le sale alguien, será cada cual, en su casa, viéndose solo cuando le dé la gana, que tampoco será sirvienta de nadie.

    7 min
  3. 10/31/2024

    Los dominios de la mujer

    Mi hija, por regla general, me llama casi todos los días. Conversamos de nuestras experiencias como madre, e hija, y de todo lo que nos gusta hacer fuera y dentro de casa.  Sobre todo, sigo siendo su madre y, como tal, me intereso en lo que acontece en su vida familiar. Ella, aunque se graduó de psicóloga, fue poco el tiempo que trabajó en su carrera, se casó con un militar, a quien siempre lo mandaban de un lugar a otro y, por esta razón no pudo establecerse en ningún trabajo.  Aunque en todo fuerte militar que vivieron, siempre fue y es voluntaria en las diferentes organizaciones, ayudando a los recién llegados, principalmente a las esposas de los soldados. Ahora quiero referirme a lo que sucedió después de la liberación femenina, creo que varios de los logros característicos de la mujer se han perdido o están en peligro. Por qué digo esto, simplemente porque hoy en día las mujeres pueden ser ministras o abogadas, policías, pueden trabajar en una estación de bomberos o enrolarse en la armada y salir al mar, son ingenieras, gerente en diferentes instituciones, estibadoras o conductoras de grúas, o pueden recorrer el mundo con una mochila a cuestas. En otras palabras, pueden escoger por sí solas lo que desean; su educación, las materias que van a estudiar y su profesión, si se casan o no, si van a tener hijos o no. Nunca en la historia se había abierto un mundo tan grande de oportunidades para la mujer, como actualmente lo estamos viviendo. Pero cuando me detengo a pensar en la ajetreada vida que llevan mis hijos, en su ansiedad de tenerlo todo y combinarlo todo- deportes, amigos, música, profesión y amor, me asaltan profundas dudas sobre el rumbo que ha tomado el proceso de liberación. No tienen un momento de quietud en sus vidas industriosas y llenas de objetivos. Y día tras día deben tomar decisiones nuevas. Uno de mis hijos hace poco se retiró de la policía por sus años de trabajo, pero porque le faltan años para colectar su seguro social, fue en busca de otro trabajo. Y, es así la vida agitada que ellos llevan hoy por hoy. En su mundo, ya nada se da por sentado. Hace algunos años, esta misma libertad de elección fue la fuerza impulsora de la segunda oleada del feminismo. Yo pertenecí al grupo de chicas que, a fines de los años 60, se sumaron a la lucha contra el papel preestablecido de la mujer, y contra la aceptación incuestionable de la tradición de orientarnos desde temprana edad al matrimonio y a la maternidad. Incluso desde niña me parecía injusto que a la mujer se le impusiera limitaciones a causa de su sexo femenino. Aunque, después de casada, decidí tomar por asalto el trabajo masculino del periodismo, igual que mi padre y mi hermano mayor, y lo conseguí. Como periodista he escrito incontables artículos sobre la liberación femenina, y los papeles cambiantes del hombre y la mujer. Algunos publicados, otros no… (este es uno de ellos, que estaba archivado) los demás, siguen en carpeta. Hoy en día me resulta fascinante comprobar que la situación de las mujeres de un tiempo para acá, con esta liberación ha cambiado radicalmente en todo el mundo.   No obstante, el éxito del proceso de liberación también dio lugar a muchos comentarios críticos. Y, para terminar, les cuento, que desde un principio quise ponerles a mis hijos un buen ejemplo e intenté combinar con éxito mi trabajo, mi relación de pareja y la maternidad. Pero conozco el precio de este esfuerzo, la incesante necesidad de organizarse y correr todo el día, el estrés, y la oposición a la que hay que hacer frente.  Con todos mis afanes que tuve, me brindaron muchos momentos de orgullo; momentos en los que sentí el triunfo de haber podido ser madre, ejecutiva y esposa. Aun así, poco a poco me he dado cuenta de que ejercer con éxito un trabajo, como nos lo pide el feminismo, no es la meta de toda mujer. Personalmente, ahora considero que “realización” es un concepto mejor que “liberación”...

    7 min
  4. 10/24/2024

    Hijos caprichosos

    No es común que le den ganas a uno de regañar a hijos ajenos, pero hace poco estuve a punto de hacerlo en una zapatería, con una niña que me tenía con los nervios de punta. Les cuento. Había una señora con dos hijos; un bebé de escasos meses y una niña de ocho años, y esta le dijo a la mamá que quería un par de zapatos porque tenía la fiesta de su amiguita. Primero en tono exigente, luego llorando y gritando, a todo pulmón pedía sin parar ¡Mamá, quiero los zapatos! ¡Cómprame los zapatoooos! Gritaba. La madre estaba ocupada probándole los zapatos al bebé, le dijo dulcemente que esperara unos minutos que estaba ocupada con el hermanito. La chiquita seguía con su llanto hostigoso, hasta que a la madre se le crisparon los nervios y le pidió a la vendedora que le trajera los zapatos que la niña quería…. Yo, que estaba allí, también probándome unos zapatos, ya estaba con dolor de cabeza por los gritos y llanto de la niña; yo quería salir corriendo de la tienda por no escuchar a esta dichosa niña. Ceder a las demandas de un niño es el camino más fácil. Sin embargo, hacerlo constantemente puede dar pie a que el niño adquiera el hábito de pedir cada vez más cosas y a gritos.  “La televisión y la publicidad inculcan el afán de consumo en los niños” y todos los juguetes o videojuegos que ven en la TV lo quieren. Yo creo que, desde un principio, y cuando tienen uso de razón hay que aclararle al niño que todo aquello que se les compra es resultado de una profunda deliberación. Dele una idea de las consideraciones económicas que intervienen, por ejemplo, la decisión de comprarle un videojuego o un celular. No obstante, cuando esté en posibilidad de comprarle algo imprevisto, no le dé el pretexto de que no tiene dinero. Si sus hijos ven a ustedes comprar sus caprichitos, ellos creerán con razón que también deberían ceder a los de ellos. Como ven esto no es fácil.  Pero, pueden recordarles que la felicidad no radica en poseer muchas cosas, y que hay artículos de no buena calidad que no vale la pena comprar. Enseñarles estas distinciones los ayudará a ser consumidores sensatos y ahorradores disciplinados cuando sean mayores. Bueno, tampoco es que todo debe ser negativo. En el caso del niño, si le pide algo que es útil para él, dele la oportunidad de ganarse el dinero para que él lo compre. Dígale algo así como: “Hoy no puedo comprarte ese juego, pero te lo compraré después, si me ayudas a sacar la basura de hoy en adelante”. Esto le servirá de incentivo para desarrollar su iniciativa de ayudar y ganar su propio dinero. Hay muchas tareas dentro del hogar, que los niños pueden ayudar y ganarse su dinerito, como, por ejemplo: recoger la mesa después de la cena, dar de comer al gato, perro, regar las plantas y otros quehaceres sencillos. Los hijos mayores pueden hacer las camas, regar el jardín y clasificar la ropa que se va a lavar. etc. Tampoco usted crea que es su obligación mantener ocupados a los niños dentro de la casa. Ellos tienen que encontrar la manera y, como niños, de entretenerse con sus juguetes o también hacer las tareas de la escuela. No compre cosas a sus hijos cada vez que va a la tienda o al súper. Muchas veces esta práctica es consecuencia de un sentimiento de culpa. “Los padres que trabajan creen que porque no pueden pasar más tiempo con sus hijos tienen que compensarlos dándoles regalos constantemente, tal vez lo haga sentirse generoso, pero sus hijos pueden llegar a creer que tienen derecho a recibirlos y empiecen a exigírselos a cada rato, o con mayor frecuencia. Un niño que se sale con la suya cada vez que hace un berrinche con gritos y llanto, y si usted lo complace, aprende que puede conseguir lo que quiere comportándose de esta manera, como en el caso de la muchachita de los zapatos.

    7 min
  5. 10/17/2024

    La envidia

    La envidia, aunque es un sentimiento bastante común, el que no llega a dominarla, puede ser altamente autodestructivo para quien sufre de este mal. La envidia es un sentimiento de deseo de algo que no se tiene. Cuando se generaliza, a la persona que tiene envidia se la suele llamar envidiosa. Algunos sentimientos opuestos a la envidia podrían ser conformidad o indiferencia. La Psicología, Filosofía y otras disciplinas han estudiado la envidia desde diferentes puntos de vista porque no tiene que ser del todo negativa si no provoca algunas reacciones como frustración, ansiedad o hacer mal. La envidia también puede ser un mecanismo de motivación para que una persona o una situación mejore; por ejemplo: cuando alguien siente envidia de una persona, puede ser envidia de la buena. Este sentimiento puede ayudar a la persona a mejorar y a esforzarse para alcanzar aquello que se quiere, que podrían ser muchas cosas. Sobre este «sentimiento» se habla poco y se sufre en mayor o menor grado de la vida. Se trata de un tipo de reacción que tienen la mayoría de los seres humanos, y de aquí, pueden surgir las mayores aberraciones tanto en sufrimiento personal como de proyección hacia los demás, claro, cuando la envidia no es del todo buena. Hablando de los niños, si este ha pasado por episodios de envidia hacia los juguetes de su amiguito, que los destruye porque él no los tiene, y nadie le ha corregido este sentimiento, crecerá frustrado y vacío. Será un adulto envidioso contaminado por el rencor de los éxitos de otras personas, por lo tanto, su vida será un verdadero tormento. Por culpa de la envidia y unido a otros factores, se han visto casos de llegar a hacer daño físico y mental, todo por destruir el entorno de prosperidad y armónico de una familia. En reuniones, es muy común y típico y, donde nunca falta un descontento y amargado, criticándolo todo, diciendo me da rabia ver a ese fulano o fulana, que se quiere robar la atención, es un payaso, no sé de qué se ríen, yo no veo la gracia etc., etc. No todo el mundo es sincero. También hay conocidos que te envidian, simplemente porque luces mejor que ellos. En fin, serían muchos los casos de mencionar. Esto sucede en todos los círculos sociales. En la vida de los artistas, ricos y famosos, aún más, en la de un ser común y corriente e hijos de vecino. Esto no es nada nuevo, se ve a cada rato. Todo por envidia. Aunque, y como ya dije anteriormente, no todo es negativo y malo. Existe lo que decimos “envidia de la buena», cuando elogiamos de corazón a alguien por sus capacidades y sus logros, o porque simplemente sientes admiración por esa persona. Esto no significa tener envidia, es saber valorar. No todo el mundo es envidioso. Si sufres las miradas y las palabras de una persona envidiosa trata de pasarlas por alto, no eres responsable de sus sentimientos, no dejes que te amargue. Tampoco desarrolles confianza con estas personas de mala entraña. Intenta descubrir la envidia a tiempo, así te evitarás muchísimos problemas. Es difícil descubrir al envidioso, a veces se esconden a través de una apariencia amable, acogedora y simpática. Otras conductas son de excesivo respeto o admiración. El envidioso también se alegra de los fracasos ajenos, y sufre con los éxitos de otras personas desaprovechando así su energía, que no es capaz de alcanzar sus objetivos y buscar su propio bienestar. Por último, amigos, si tú te consideras envidioso y quieres salir de este estado, porque te sientes infeliz e incomprendido, trata de sentir el cariño de tus familiares, halla tu propia identidad, cuál es la prioridad en tu vida, valora tus cualidades, que alguna has de tener. No todo es malo en una persona. Y, si necesitas la ayuda de un psicólogo, ¿por qué no? Además, y sobre todo pide ayuda a Dios.

    7 min
  6. 10/10/2024

    El verdadero valor de la amistad

    Ninguna relación puede funcionar si no aceptamos a las personas como realmente son. Como seres humanos tendemos a querer cambiar a los demás y hacerlos a la manera que a nosotros nos parecen que deben ser. No chiquitos, no es así…veremos. Es cierto que debemos ser una influencia positiva para los demás; no hay nada malo que imitemos lo bueno de ellos y que ellos, a su vez, imiten lo bueno de nosotros, pero los cambios que se realizan en una persona deben hacerse porque ellos así lo desean y no por nuestro afán de cambiarlos. Hay seres que no tienen amigos, porque quieren que las personas con quienes se relacionan sean perfectas, pero, hasta donde se sabe, aun no nace la persona perfecta, solamente el ente perfecto es Dios. Todos tenemos defectos. Muchos de nuestros defectos son productos de la herencia de nuestros padres y abuelos, la educación, y el medio. Cuando una persona confía en nosotros y nos demuestra su afecto, debemos ver lo positivo que hay en ella y la oportunidad de enriquecernos aprendiendo de sus virtudes y aceptándola con sus defectos, que seguramente son muchos. Muchas de las grandes amistades que han existido se han formado entre personas totalmente diferentes tanto en carácter como en pensamiento, y muy diferentes entre sí. Es importante entender que todos somos diferentes y que la verdadera amistad consiste en armonizar nuestra diferencia y apreciar más a fondo lo mejor de nuestros amigos, aceptando aquello que no es placentero, pero que forma parte de su carácter y personalidad. La lealtad es quizás la característica, por excelencia, de una amistad. Algunas veces, por trabajo, estudios u otras preocupaciones, no es posible muchas veces ver a los amigos con la frecuencia que quisiéramos. Llamar a nuestros amigos por lo menos para saludarlos o escribirles un mensaje y preguntarles cómo están tanto de salud como por su familia, es una forma de lealtad; obviamente olvidarnos de ellos es una deslealtad de nuestra parte. Si hubo algún mal comportamiento o un mal entendido de algún amigo, deja allí tus resquemores, y discúlpalo, más aún si sabes que esa persona no es así siempre, porque ser desleal con aquel o aquella. Quizás la forma clásica de demostrar lealtad hacia nuestros amigos es impedir a toda costa que otras personas hablen mal de nuestros amigos, cuando no están presentes y no se pueden defender de ese ataque. Esto no es nada fácil. Es necesario armarse de valor para decirle a quien habla mal, que se detenga en ese momento, y que, si tiene que decir algo de nuestro amigo o amiga, que se lo diga de frente a la persona que insultó. También se demuestra la lealtad estando con nuestros amigos o amigas en las buenas y en las malas. Especialmente si están en necesidades o enfermas. Es más, la verdadera amistad se demuestra en los momentos de prueba, en los momentos más difíciles. Es muy común que cuando una persona vive en la prosperidad le sobren amigos. Esto es fácilmente observable entre gente famosa. Pero ¿qué sucede cuando por cosas de la vida, se acaba el dinero? La gran mayoría de los falsos amigos desaparecen de la faz de la tierra. En una verdadera amistad no hay interés material, el único interés que prevalece es el que se tiene por la persona misma. Interés por disfrutar juntos un vasito de vino, disfrutar juntos lo positivo de la vida; interés por crecer unidos; interés por aprender juntos; interés por disfrutar de la compañía de los amigos sin importar si son ricos o pobres si te pueden dar algo o no… esa es la verdadera amistad. Como amigos podemos sentir empatía y solidarizarnos especialmente con el sufrimiento de quienes queremos en verdad. Los verdaderos amigos tienen la capacidad de entender y compartir los sentimientos, alegrías, en fin, las emociones en sí mismas, pero sin hacer juicios. “Cualquier alegría es más grande cuando se comparte con un amigo; una tristeza es más llevadera cuando se puede descargar con su amigo o amiga”.

    7 min
  7. 10/04/2024

    Hombres sin detalles

    Para comenzar diré: creo que nosotras las mujeres, normalmente tenemos un gen que los hombres no tienen, que es el de ser detallistas y demostrar cariño de todas las maneras habidas y por haber. Siempre he dicho que las peleas entre el hombre y la mujer, de esposos o novios, tienen como origen la falta de detalles, y esto siempre es culpa de las mujeres, porque esperamos que ellos sean como nosotras. Física y sicológicamente los hombres y las mujeres somos completamente diferentes. Así que, por lo menos una mujer inteligente nunca hará ningún problema por eso, porque entiende que simplemente a ellos no les da la cabeza para pensar en los mismos detalles de nosotras. Aunque, a toda mujer nos encantan estas cortesías y atención de parte de ellos. Obviamente, no sirve de nada que nosotras mismas les digamos lo que queremos que hagan, porque pierde el elemento «sorpresa». Mi objetivo es mostrarles una pequeña guía de lo que yo pienso de este problema, y como usted lo miraría. Yo, siempre he sido aquí en mi casa, la maestra de los detalles, que los consideraría como los triple B, bueno, bonito y barato. Bonito es decir te amo, te quiero, que suena muy bien. Bueno, porque así fortaleces cada día la relación. Barato porque no necesariamente tienes que comprar una bella tarjeta para decirle a tu hombre cosas bonitas sino, agarrar una página de tu cuaderno, escribir y expresar todo lo que sientes por ese hombre. Como mencioné anteriormente, las mujeres buscamos detalles de corazón y originales, que fácilmente ganan puntos con la letra B. Otro detalle es, que cuando se inicia una relación normalmente las mujeres tienden a meterse con más facilidad en estos amoríos. Comienzan a sentir cosas mucho más rápido. Y no digo que los hombres no lo hagan, pero es más fácil para la mujer decirlo o expresarlo. Los hombres por otro lado creen bueno, en su mayoría, que decir te amo, te quiero, te adoro o te extraño, es signo de debilidad; diría que ellos piensan que al decir todo esto, pierden la libertad de su hombría. Y, esto sí es un detalle que nosotras consideramos muy importante al preguntar: porque no me dices te amo, te quiero, ¿cuándo yo te lo digo? ¿Que no me quieres?. Queridos amigos, si quieren evitarse esa pelea, aprendan esto: En el momento en que les digan algunas de estas frases, NO SE QUEDEN CALLADOS, ni digan gracias, porque seguramente se ganarán un buen insulto. Obviamente hay casos de cuando recién conoces a una mujer, y decirle todas estas palabras bonitas cuando en realidad no las sientes, es lógico porque aún no estás enamorado. Sería bueno que tengan conciencia y digan algo, que no los lleve a una discusión. Cuando llegue el día en que verdaderamente estés enamorado, y le digas a la chica; yo también te amo, te quiero, será la mujer más feliz del planeta. Otra cosa muy importante es, cuando llega un aniversario, siempre es la mujer quien está pendiente de estos detalles y quiere festejar, pero el hombre no recuerda estas fechas, es claro que esto es razón de peleas interminables. Normalmente, los hombres piensan que es un gasto innecesario, pero bueno, no siempre tiene que ser así. Podría regalarle una flor, eso, simplemente una flor. O un chocolate. No se le ocurra regalarle unos globos o un peluche, esto es muy común y fuera de serie. Tienes que ser un poquito más original. Y usted amiga, si le regalan chocolates y está de dieta olvídese, en mi humilde opinión, rompa esa dieta para disfrutar de esos chocolates, que con tanto cariño le han regalado. Para terminar, les contaré: yo soy la mata de los detalles, por suerte Dios me ha dado mucha paciencia. Me encanta hacer toda clase de regalos y adornarlos, sin que me importe recibir nada a cambio. Les cuento, mi esposo no es detallista como yo quisiera, pero tampoco me quejo.

    7 min
  8. 09/26/2024

    La belleza de la mujer

    Me parece que la idea de la belleza cambia siempre. ¿Pero cuál es la de hoy? Ciertamente la idea de que la belleza y la feminidad proviene de ser débil y desvalida por mucho tiempo está totalmente desechada. Como la sociedad, nuestra idea de la belleza significaba que debíamos de fragmentarnos. Hoy, para ser bella, hay que ser una mujer plena. La plenitud debe existir en todos los niveles; emocionalmente, intelectualmente, físicamente y espiritualmente.  El peso de la belleza ha recaído predominantemente sobre la mujer.  La belleza es una carga cuando las mujeres sienten que se trata solo de su aspecto exterior. Las mujeres necesitan nutrir sus personalidades, abrazar la idea de aceptarse y amarse a sí mismas. Hubo un tiempo en que el poder de una mujer se medía solo por su belleza, (como sucedía con las candidatas de los diferentes países, para Miss Universo que tenían que ser bellas y tener exactamente las medidas requeridas. Ahora, no solo eso ha cambiado, sino también la idea misma del poder.  La belleza es un proceso constante de enriquecerse, volverse más poderosas, desarrollarse y divertirse al mismo tiempo. Las mujeres están redefiniendo su idea de cómo es la belleza, de cómo es una mujer multidimensional.  Ahora es muy importante distinguir entre estos dos términos: belleza y atractivo y su significado. Actualmente existe una tendencia muy acusada de conseguir el atractivo personal, que es el que pone la nota diferencial en la mujer, que no necesariamente tiene que ser una belleza de calendario. Es el ATRACTIVO el que la distingue de las demás mujeres y la personaliza. La mujer que logre que su atractivo por su buena educación, manera de comportarse y llegue a las personas que la rodean, habrá conseguido ajustarse a la belleza ideal de nuestro tiempo, sin ser la reina Cleopatra. Yo afirmo, y tengo un lema, digo, que no existen mujeres feas, sino mal arregladas. Y es cierto. El mundo cuyos sentimientos y sensibilidad han evolucionado hacia una mayor libertad de conceptos, se dirige hacia una personalización de la belleza, realizándose cada persona de acuerdo con sus gustos y forma de vida. Ya existe un mayor acercamiento de los conceptos de belleza del hombre y de la mujer por igual; salvando, naturalmente, las distintas sensaciones provocadas por la sensualidad masculina y femenina.  Cabe observar que, si bien la belleza se dirige hacia las industrias de cosméticos y a esa personalización, los intereses comerciales y los medios de comunicación como; radio, televisión, y prensa, producen por el contrario un fenómeno de masificación, provocado en parte por las industrias de consumo. Estas industrias crean, en determinados ciclos, distintas modas o conceptos para poder mantener así un nivel de producción rentable. La moda realmente evoluciona más lentamente que todo el comercio de cosméticos. La mujer puede conservar su atractivo y belleza por encima de esos vaivenes de la moda, puesto que estos cambios son en realidad puramente superficiales. Si usted se siente bien, atractiva y bella con su forma de vestirse o de maquillarse, ese es su atractivo y su forma de decir esta soy yo. La personalidad es muy influyente también, ya que muchas mujeres se caracterizan por el deseo de libertad, de vivir con mayor naturalidad posible. La belleza, como ya lo dije, está influenciada por estas tendencias. Es precisamente ahora cuando la mujer inicia la época de personalización y es cuando es más fácil encontrar a mujeres totalmente extraordinarias, con personalidad propia.  Hoy más que nunca es cuando la mujer sabe recoger para su propio bien, lo que posee de sí misma, desechando aquello que no le conviene o que huele a estándar. Por último: la gracia en los movimientos, en la mirada, o en una simple sonrisa puede hacer bella a quien, por un análisis por partes, calificaríamos de “fea”. Esa “personalidad” es el factor que toda mujer, “bella o fea”, debe buscar y encontrar. Poco le sirve a una mujer su belleza, si su propio clasicismo hace de ella una persona aburrida y amargada.

    7 min

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