Un nuevo podcast de Penalty Stroke con Alex Alonso, y además estrenamos formato porque es el primero que hemos grabado en directo. Álex tiene 27 años, es de Santander, juega de defensa y está en su segunda temporada en el Royal Léopold de Bruselas. Vive en Uccle, a diez minutos andando del club. El equipo ha arrancado la liga belga líder. Al hockey llegó detrás de su hermano, que le lleva cinco años. De tanto acompañarle a los entrenamientos, un día el entrenador le dio un palo y ahí se quedó. Fue en el Club Parayas, en el alto de Maliaño, un club que ya no existe y que él recuerda con unas instalaciones que entonces no se veían en Cantabria: piscinas olímpicas, pistas cubiertas de tierra batida y hasta seis de pádel. Sus padres decidieron cambiarle de club antes de que aquello quebrara, y de esa decisión dice que le cambió la vida entera. Allí están sus amigos de ahora y allí conoció a su mujer. Ese club es la Real Sociedad de Tenis de la Magdalena, el Tenis, donde jugó diez temporadas en División de Honor y acabó de capitán. Debutó en la máxima categoría con 15 años. Esa es, en realidad, una de las cosas más interesantes de la conversación. Álex quemó etapas muy pronto, en el club y en la selección, y lo cuenta sin edulcorarlo. Dice que siempre le acogieron bien, pero que cuando vas por delante de tu edad pierdes de vista lo que están viviendo los de tu quinta, y que esos momentos con los amigos que te tocaban ya no se recuperan. Hablamos de eso un buen rato, porque en casa lo vivimos con Marta. Antes de la carrera deportiva hubo otra decisión. Empezó enfermería, con un padre médico y una madre enfermera, y la dejó después del primer cuatrimestre. Luego hizo el doble grado de Derecho y ADE en la Universidad de Cantabria, en la primera promoción que lo cursaba, con los horarios sin cuadrar y peleas constantes con decanos y profesores. Lo duro, dice, no fue compaginarlo con el hockey. Fue la carrera en sí. Quiso terminarla antes de salir de España, y por eso el salto a Bélgica llegó cuando llegó y no antes. Con la selección debutó en 2021 y desde entonces ha estado en todo: Tokio, París y el Mundial de este verano. Sobre París cuenta dos cosas que no había oído contar así. Que en el partido por el bronce contra la India no sabe si el grupo era consciente de lo que se estaba jugando, porque era la primera vez. Y que la semifinal contra Países Bajos prácticamente no salieron a competirla, que pudo ser miedo escénico. Y sobre la final del Mundial, el dato que mejor explica dónde está este equipo: en todo el grupo, jugadores y staff, solo Max Caldas y Menini habían jugado antes un partido de ese calibre. Todos los demás eran novatos en eso. Aun así, cuenta, el ambiente de los días previos fue el normal, las reuniones las de siempre, el calentamiento el de siempre. Lo plantea como una pieza más de un proceso: la medalla que se escapó en París enseñó algo, y la final perdida enseñará lo siguiente. Le pregunté también por el trabajo mental y la respuesta fue muy transparente. No lo ha entrenado. Se apoya en que esto es un deporte colectivo: cuando uno no está al cien por cien, el de al lado empuja. En el Léopold han llegado a establecer que los jueves se quedan juntos después de entrenar, casi obligatorio, porque esos lazos son los que luego aparecen en los minutos malos de un partido. Lo que más me gustó es cómo tiene de claro el final. No le interesa probar otras ligas. Cuando acabe su etapa en el Léopold volverá a Santander, jugará en el Tenis y, en sus palabras, ahí morirá deportivamente. Lo que sí quiere antes es una medalla olímpica, y dice que ahora les apetece que sea de otro color. Por delante, la ventana de Pro League de diciembre contra Bélgica, Países Bajos y Alemania, otra en febrero en la India, la última en junio y el Campeonato de Europa de Londres en el verano de 2027. ¡Gracias Álex! Capítulos (00:00) Segunda temporada en el Léopold y la vida en Uccle(01:04) De dónde es Álex Alonso: Santander, Palencia y San Felices de Buelna(02:31) El Club Parayas y un hermano cinco años mayor(04:24) El cambio de club que le cambió la vida(05:13) Quemar etapas: División de Honor con 15 años(08:25) Lo que se pierde el que va por delante de su edad(11:07) Sub-16, sub-18 y un sub-21 adelantado(12:01) Enfermería, Derecho y ADE: la carrera antes que el salto(17:45) Por qué no se fue antes de España(19:45) El valor del club de base y de quien no cobra por estar ahí(22:47) Bélgica: aprender francés antes de llegar(25:38) Tokio, París y el bronce que se escapó contra la India(28:12) Lo que ha cambiado el equipo desde que llegó Max Caldas(30:28) Cómo se afronta una final cuando nadie ha jugado una(36:04) La cabeza: lo que no ha entrenado y el grupo que sostiene(39:17) Pro League, Europeo de Londres y lo que viene(40:09) La medalla olímpica y hasta dónde quiere llegar(42:29) Volver a Santander, jugar en el Tenis y cerrar esa etapa deportivamente(45:37) Los jueves del Léopold: por qué el equipo se queda a cenar(47:25) Cierre Get full access to Penalty Stroke Weekly at www.penaltystroke.es/subscribe